sábado, 2 de mayo de 2026

PERÚ: El fraude que no fue

Todo ya estaba planeado desde el comienzo para traerse abajo los comicios, y fue la difusión de mensajes sobre un aparente ‘fraude electoral’ en las elecciones peruanas del pasado 12 de abril - del cual no existe evidencia alguna - que comenzó apenas a una hora de iniciada la votación. Precisamente, un análisis sobre cómo se amplificaron estas falsas narrativas desde las redes sociales - elaborado por el Grupo de Trabajo para la Integridad Electoral (EITF), un equipo desplegado en África, Asia y hoy en América Latina, - expone el mecanismo detrás de esta viralidad sin pruebas, así como la participación de actores políticos nacionales y extranjeros, bajo un patrón de coordinación agresivo, violento y sistemático desde redes sociales como X. Al respecto, OjoPúblico ha dado a conocer este interesante informe sobre aquel operativo de desinformación electoral - dirigido por Rafael López Aliaga (alias “Camarada Porky”) sabiéndose derrotado de antemano - desmontando la arquitectura detrás de la interesada narrativa del ‘fraude’ sin mostrar evidencia alguna de ello, por lo cual debido a su interés he decidido publicarlo, entrecomillado claro está ¿Vale?: “Apenas paso una hora del inicio de las elecciones generales en Perú, el pasado 12 de abril y un gran número de cuentas en X, ubicadas tanto en el Perú como en el extranjero, comenzaron a publicar contenidos alusivos a la existencia de un aparente ‘fraude electoral’ sin ninguna prueba real. Un análisis detallado - elaborado por el Grupo de Trabajo para la Integridad Electoral (EITF), en el que participa OjoPúblico - identificó que un grupo de cuentas de trolls impulsaron mensajes para construir la imagen de un proceso amañado, a pesar de la ausencia absoluta de alguna evidencia de manipulación intencional y sistemática. El análisis de estas publicaciones muestra que estas cuentas usaron los problemas logísticos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para presentar estos hechos como parte de un ‘fraude’. Los mensajes se publicaron desde las 8:00 a.m., con un primer grupo de cuentas sin nombres reales: @eljokerpe (30.700 seguidores), @ultimopaladin (19.000 seguidores), @PKN2023 (25.900 seguidores) y @elorwelliano (13.600 seguidores). Estas dos últimas se presentan como espacios ‘informativos’, aunque en realidad difunden hechos no verificados. El análisis - realizado con el apoyo de la herramienta Bloom Social Analytics, para la descarga masiva de mensajes y patrones de relacionamiento - identificó inicialmente que desde una red inicial de 53 cuentas en X los mensajes se amplificaron - a través de etiquetas, reposts y respuestas- a miles de otras cuentas. Diversos estudios científicos confirman que la desinformación electoral suele originarse así, desde pequeños grupos que luego se amplifican masivamente a través de redes sociales. En conjunto, se contabilizaron 17 mil perfiles que generaron 40 mil publicaciones, entre respuestas y retuits. Todas estas acumularon 855 mil interacciones y superaron los 21 millones de visualizaciones, lo que evidencia el amplio alcance que tuvo esta conversación dentro de la plataforma. Los mensajes más recurrentes entre el 12 y el 16 de abril fueron ‘fraude’, ‘nuevas elecciones’ y ‘plan morrocoy’, además de mencionar con frecuencia a figuras como Piero Corvetto, entonces jefe de la ONPE, atacado además sistemáticamente de manera innoble por medios de desinformación - como El Comercio, Expreso, Panamericana, Willax y PBO -, aquellas cloacas que actúan como abiertos sicarios del fraudismo. Una de las cuentas más virales el primer día de la elección fue @PKN2023, cuyo contenido está compuesto por información sin evidencia, ni contexto ni enlaces verificables. Alcanzó su pico a las 4:00 p.m. con una mentira en formato de video que fue reproducida 163.000 veces y republicada más de 3.000 veces: decía que más de ‘un millón de votantes habían sido impedidos de sufragar en Lima’ lo cual no es cierto. En realidad, el número de votantes afectados por la no instalación de mesas fue de 55.000 personas, que votaron al día siguiente. Ese mismo domingo 12 de abril, a las 9:48 a.m., el candidato presidencial por Renovación Caviar, Rafael López Aliaga (331.000 seguidores) publicó en X: "Creo que el intento de fraude ya ha comenzado". Con esa afirmación, se convirtió en el principal actor político en iniciar la campaña de un aparente ‘fraude’, a pesar de que no presentaron ninguna prueba de ello. Al mediodía de ese domingo 12 de abril, los hashtags ‘fraudeelectoral’, ‘fraudealavista’ y ‘esfraude’ alcanzaban cada uno aproximadamente 100.000 publicaciones por hora, ritmo que se mantuvo hasta la medianoche. Con el paso de las horas y los días los hashtags fueron evolucionando y orientando la conversación hacia los términos ‘viciado’ y ‘nulidad’, a pesar de que los informes preliminares de los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) detallaron que, a pesar de los problemas y demoras en la instalación de mesas - algo habitual en America Latina - el escrutinio se realizó con respeto a las libertades fundamentales. El último informe de la Misión Electoral de la OEA, publicado el viernes, saludó la decisión del JNE de no realizar elecciones complementarias y subrayó la importancia de garantizar la integridad del proceso en curso y el respeto irrestricto a la voluntad popular expresada por millones de peruanas y peruanos en las urnas. Por cierto, el análisis de estas redes muestra también la presencia activa y sostenida de un grupo de cuentas extranjeras que amplificaron los mensajes con acusaciones agresivas sin pruebas. Por ejemplo, Martín de Luca (@emd_worldwide, Estados Unidos, 119.600 seguidores), Agustín Laje (@AgustinLaje, Argentina, 958.100 seguidores) y Hermann Tertsch (@hermanntertsch, eurodiputado por el partido español Vox, 403.400 seguidores). Martín de Luca ha sido identificado como abogado de la empresa de medios de Donald Trump (Trump Media Group) y asesor del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Además, está vinculado al estudio de abogados que fue contratado por la Municipalidad de Lima, cuando Rafael López Aliaga era alcalde de la capital. De otro lado, Hermann Tertsch pertenece al grupo parlamentario europeo Patriotas por Europa, creado por el ex-primer ministro húngaro Viktor Orbán. Estas cuentas contribuyeron a amplificar los mensajes sin pruebas de fraude. La desinformación no solo busca instalar una falsa narrativa, sino también sembrar el caos. ‘Lo primero que hay que sostener es que estas narrativas son preelectorales, electorales y postelectorales, por lo tanto, la idea de caos tiene que ver con un tiempo estrictamente electoral, pero luego, son muchos más los años, donde, ante la deslegitimación de estas instituciones, cualquier arremetida contra ellas tiene algún tipo de justificación’, explica Mario Riorda, consultor argentino y docente en comunicación política. El impacto de estas acusaciones sin pruebas también deteriora aún más la democracia. ‘La medida cumbre de una democracia funcional es la transición pacífica del poder luego de una elección. Si esto se rompe, es muy difícil llamarla una democracia representativa funcional. Por eso el evento de una elección es tan importante, tanto para quienes quieren defender la democracia como para quienes la atacan’, señala Olaf Steenfadt, director de Global Media Registry (Alemania), integrante del EITF, junto a International Foundation for Electoral Systems (IFES, Estados Unidos) y Fundación Hirondelle (Suiza). Cabe precisar que López Aliaga es uno de los políticos que más desinforma e impulsa un discurso violento y de odio. A dos días de la ampliación de la votación en las mesas que no se instalaron, el miércoles 15 de abril, en un raleado mitin al que convocó contra los resultados electorales, lanzó una discurso de agresión sexual contra el jefe del JNE, Roberto Burneo, en el contexto de su disparatada denuncia de la existencia de un Plan Morrocoy en el Perú. Este concepto surgió en Venezuela en el 2012, luego de que denunciaran masivas irregularidades de las elecciones en todo el país, durante el régimen de Hugo Chávez. La ONG Transparencia Venezuela denunció ese año que ese plan consistió en el cierre de mesas por problemas técnicos, denuncias por intimidación a través de motorizados afectos al oficialismo, intimidación política y retraso en la apertura de las mesas de votación. En el Perú, los problemas se concentraron en 211 mesas - de las más de 92.000 instaladas en todo el Perú - ubicadas en tres distritos de la capital. En el Perú, esa palabra era hasta entonces desconocida. El término apareció en la cuenta de un usuario de X (@jlcastillocev) a las 5:26 p.m. del 12 de abril, en medio de las votaciones. En el mensaje se etiquetó a un periodista de Willax, el canal que más apoya la hipótesis del ‘fraude electoral’ y que hizo lo mismo en el 2021. Una de las autoridades más amenazadas en sus redes y en presentaciones públicas ha sido Piero Corvetto, quien renunció el 21 de abril al cargo de jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tras una grotesca campaña mediática dirigida contra él y su familia, sometiéndolo a toda clase de humillaciones en su casa, en complicidad con la Fiscalía y una politizada policía. ‘El señor Corvetto va a terminar veinte años en la cárcel y yo me voy a, voy a encargarme de eso, voy a perseguirlo hasta que se muera’, llegó a decir el 22 de abril en una presentación pública en su página de Facebook. Es más, López Aliaga y las otras cuentas asociadas a su falsa narrativa, apuntaron a la disparatada teoría de que ‘había venezolanos y cubanos trabajando en la ONPE en el conteo de votos’. Esta situación en redes sociales generó que incluso la cuestionada presidenta de la Junta Nacional de Justicia, María Teresa Cabrera Vega - excongresista por Podemos Perú, de José Luna Gálvez, integrante del pacto mafioso-, enviara de inmediato una solicitud formal a la autoridad electoral para que le remitiera información detallada sobre el personal extranjero que presta servicios en la institución. En respuesta, la ONPE aclaró que no cuenta con trabajadores extranjeros y precisó que los 16.757 trabajadores y prestadores de servicio son de nacionalidad peruana, desbaratando sus planes. Al respecto, el consultor argentino y docente en comunicación política, Mario Riorda, sostiene que el objetivo de este tipo de narrativas que desinforman ‘no es tanto, no reconocer la derrota, sino complicar las victorias, sea quien sea el que gane, y permitirse desde esta línea argumental un proceso de erosión de la democracia, deslegitimar a gobiernos (si son otros los que ganan), además de estar agazapados para cooptar instituciones’ puntualiza el informe. Venga ya, si bien esta falsa narrativa ha quedado desbaratada, algunas de las llorosas “viudas” de López Aliaga siguen con la misma cantaleta, ya que los conspiradores no se dan por vencidos y ahora se dice que ciertos congresistas están buscando anular las elecciones para quedarse en el cargo un año más y seguir ROBANDO a sus anchas. Además, hay quienes están tocando afanosamente las puertas de los cuarteles, buscando “un golpe militar democrático” (?) como aquel remedo de “periodista” Diego Acuña, quien a viva voz lo está exigiendo; o ese otro sujeto, un ex coronel del ejército convertido en un proxeneta, acusado de regentar un prostíbulo.... más patéticos no pueden ser. Lo único que van a conseguir será un levantamiento general en todo el país por quienes con toda razón verán vulnerados sus derechos al querer pretender ignorar sus votos... Que no jueguen con fuego, porque se van a quemar (Por cierto, Porky y sus secuaces siguen cometiendo delitos todos los días a vista y paciencia de las autoridades - como el utilizar recursos públicos de la Municipalidad de Lima a cargo de ese inútil de Reggiardo en favor de su agrupación política, quien violando groseramente la neutralidad electoral al cual está obligado, dio un ridículo “mensaje a la nación” para referirse a un proceso que nada tiene que ver con su gestión, cometiendo además un delito de peculado de uso - pero no hacen nada, como tampoco han abierto un proceso al propio López Aliaga por amenazar de muerte a las autoridades electorales y llamar a la insurgencia, lo cual es un grave delito de sedición, pero para la Fiscalía no pasa nada... ¿O son cómplices o les tienen miedo?)