Como sabéis, el domingo 4 de octubre se celebraron las elecciones regionales y municipales en el país andino. Esta pudo haber sido una extraordinaria oportunidad para que la oposición conquistara numerosos gobiernos regionales y alcaldías de capitales, incluida Lima Metropolitana. Sin embargo, y como era previsible, fue incapaz de unificarse y articular una alternativa común a la mafia fuji-porkysta que (des)gobierna el Perú. En efecto, debido al caudillismo con la que se desenvuelven estas agrupaciones - tanto de izquierda como de centro - no pudieron hacer frente a la maquinaria oficialista, que se volcó a favor de López Aliaga, alias Porky (Renovación Nacional) aliado de la Señora K y sostén de su régimen, por los votos que controla en el Senado. Si las fuerzas centristas encabezadas por Eduardo Bruce (Somos Perú) y Francis Allison (Avanza País) hubiesen ido unidas, otro hubiera sido el resultado. En el lado de la izquierda, Juntos por el Perú, Ahora Nación y Obras, que confluyeron contra Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, no trasladaron esa convergencia a la elección capitalina. No acordaron una candidatura unitaria mediante una elección interna, y al presentarse divididos, redujeron considerablemente sus posibilidades. De esta manera, Ricardo Belmont obtuvo su peor votación en la metrópoli donde fue elegido alcalde dos veces, mientras Juntos por el Perú no consiguió convertirse en una alternativa de peso nacional y fue barrido en los comicios, una situación similar que ocurrió con Fuerza Popular, el partido de la Señora K, que no conquisto ningún gobierno regional ni alcaldía de capital provincial. La aplastante derrota de ambas formaciones evidencia que el voto que concentraron en las pasadas elecciones generales - y que posibilito que ambas fueran al ballotage - fueron “prestados” únicamente para que no gane el otro. No eran votos propios. Quienes se hicieron con el triunfo el 4 de octubre, fueron movimientos regionales y locales, evidenciando las limitaciones de las organizaciones políticas “nacionales” que fuera de la capital, no son tomados en cuenta por el electorado. En el caso de Lima, que hoy nos ocupa, compitieron 26 listas, aunque solo 24 mantenían formalmente una candidatura a alcalde. La mayoría de estas ‘organizaciones’ fantasmales que solo aparecen cuando hay procesos electorales (Vientres de alquiler seria lo más adecuado denominarlos) se quedarán sin obtener siquiera un regidor. La fragmentación no produce necesariamente mayor pluralismo: bajo las reglas vigentes, puede facilitar la concentración del poder municipal. Por cierto, el sistema electoral de Lima de más de diez millones de habitantes presenta serios problemas de representatividad. Mientras en las elecciones de gobernadores regionales existe un ballotage cuando ninguna fórmula supera el 30% de los votos válidos, en Lima Metropolitana basta ocupar el primer lugar, por pequeño que sea el respaldo obtenido. Como recordareis, en el 2022, López Aliaga ganó con el 26,34% de los votos válidos: aproximadamente el 23,5% de los votos emitidos y el 18,5% del padrón electoral. Es decir, menos de uno de cada cinco electores inscritos respaldó al ganador. Fue el menor porcentaje de votos válidos obtenido por un alcalde limeño desde el restablecimiento de la elección municipal directa en 1980. Además, el elector no puede escoger por separado al alcalde y a los regidores de otra organización. La lista ganadora recibe los puestos que le correspondan por cifra repartidora o la mitad más uno de los cargos de regidor, según lo que más la favorezca. Así, una minoría electoral puede convertirse en una mayoría absoluta dentro del concejo. La candidatura de López Aliaga como primer regidor, pese a no postular formalmente a la alcaldía, plantea una controversia fundamental. Aunque la autorizó el JNE, su eventual retorno inmediato al sillón municipal pondría en cuestión el propósito de la prohibición constitucional de reelección inmediata de alcaldes. La autorización electoral no elimina esa discusión política y jurídica. Con el 94.315% de actas contabilizadas, Renovación Popular mantiene el primer lugar con el 27.779% de los votos válidos, seguido de Avanza País, con el 26.802% y 1′420,757 votos. Por lo tanto, la distancia entre Aliaga y Allison, se mantiene. Pero si el primero termina siendo superado, volverá, como siempre - y ya lo ha advertido - a denunciar “fraude”. Sin embargo, el principal cuestionamiento está en haber permitido ilegalmente una candidatura que podría utilizarse como vía para eludir la prohibición de reelección. A ello se suma la controversia sobre su salida del Senado, dado el carácter irrenunciable del mandato parlamentario. Ambas cuestiones merecen una respuesta jurídica transparente. Si López Aliaga pretende terminar nuevamente como alcalde, deberá explicar cómo accedería a un cargo para el cual no fue elegido directamente como candidato. También podría repetirse el problema de una autoridad respaldada por una proporción muy reducida del electorado, frente al conjunto de quienes se abstuvieron, votaron en blanco o anularon su voto. Lo acontecido también revela la extrema fragilidad del sistema de partidos. Las organizaciones con representación parlamentaria no necesariamente logran arraigo regional o municipal, mientras otras fuerzas obtienen respaldo local sin consolidarse como alternativas nacionales. El Perú sigue sin adoptar mecanismos como las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que Argentina ha utilizado para seleccionar candidaturas y exigir un respaldo mínimo a las fuerzas que buscan participar en las elecciones generales. Un sistema de este tipo permitiría que los electores intervengan en la selección de los candidatos y podría reducir la proliferación de organizaciones fantasmales sin ningún apoyo ciudadano. Pero en lugar de consolidar partidos representativos, el país permanece atomizado en clientelas caudillistas. Muchos “partidos” funcionan como si fueran propiedad privada de sus dirigentes, algo que incluso se refleja en sus símbolos, construidos alrededor del nombre o las iniciales de su fundador. Esa fragmentación debilita las alternativas colectivas y favorece al fujimorismo. De esta manera, la dispersión electoral, la ausencia de una segunda vuelta y la debilidad de una alternativa favorecen a Renovación Popular. Si Carlos Bruce - que tiene muchos anticuerpos por su condición de homosexual en un país homofóbico - hubiese renunciado a participar, hoy Francis Allison, de aceptable labor en Magdalena, sería el justo ganador de los comicios. Precisamente su crecimiento se dio en los últimos días, pero lamentablemente al parecer, no le alcanza para imponerse a un impresentable sujeto como López Aliaga, quien, al margen de la legalidad y la abierta complicidad tanto del JNE como del régimen neofujimorista de la Señora K., pretende volver a la alcaldía, la misma que abandonó a su suerte para postular a la presidencia, dejando a Lima no solo quebrada económicamente, sino más sucia, caótica y horrible que antes. Me pregunto ¿Cómo puede haber gente tan imbécil que haya votado por ese vil sujeto? Están conscientes que la ciudad es una pocilga y su condición empeorara, pero aun así hayan preferido esa opción ¿No les da asco Lima? ¿O no les importa vivir en medio de la inmundicia? A que no lo comprendo. Un retorno de Porky agravara el caos en todo sentido, así como la protección de las escasas áreas verdes para reemplazarlo por más cemento, como ya lo hizo cuando fue alcalde. De eso no hay duda. También preocupa que retome el tema de ese tren viejo y oxidado - una “donación” que costo más de 80 millones de dólares a la Municipalidad, para que termine arrimado porque es inservible y peligroso, porque emite gases cancerígenos - para ponerlo como sea en funcionamiento, a pesar que hasta el momento no se ha construido ninguna infraestructura, pretendiendo utilizar la del Ferrocarril Central que no es el adecuado. Desesperado por tenerlo como ‘caballito de batalla’ para las próximas elecciones generales - por lo que, de ser elegido alcalde, volverá a abandonar el cargo una vez más - no paro hasta obligar a renunciar al ministro Rafael Rey, que se oponía a esa basura rodante, amenazando a la Señora K. de vacarla en el Senado sino cumplía sus exigencias. Por lo visto ni entre los mafiosos se respetan sus “códigos”. Una de las fortalezas de Porky es el antiguo aparato de Solidaridad Nacional, el partido fundado por Luis Castañeda Lossio, el único alcalde de Lima elegido tres veces, y a quien López Aliaga se lo robo en su lecho de muerte. Castañeda afrontó investigaciones por graves casos de corrupción por recibir millones de Odebrecht y estuvo bajo arresto domiciliario antes de fallecer. Pese a los cuestionamientos a su fundador, ese aparato que hoy maneja Porky con otro nombre, conserva una importante base electoral. Por cierto, la ola conservadora que sacude a Iberoamérica ha favorecido a López Aliaga, pero las fuerzas que se le oponen también tienen responsabilidad. No construyeron una alternativa común capaz de frenar ese avance. El desastre que represento el régimen filosenderista del delincuente terrorista Pedro Castillo, y su posterior vacancia tras su fracasado golpe de Estado y entrada en prisión, desarticuló a la izquierda, de lo cual no se ha podido reponer. El peso electoral de Lima y Callao fue decisivo para el polémico triunfo de Keiko Fujimori. Ahora, los dos principales contendientes por la alcaldía, López Aliaga y Allison, respaldaron su candidatura presidencial, por lo que la disputa municipal se produce así dentro de un espacio político predominantemente conservador, aunque ambos se diferencian con ciertos matices, De esta manera, gane quien gane finalmente los comicios, Lima volverá a quedar bajo un liderazgo con una mayoría institucional muy superior a su respaldo ciudadano. Si es Porky es el elegido, la vergüenza va a recaer no solo en quienes lo eligieron sabiendo que es un fiasco, sino en un sistema que convierte la fragmentación y el escaso respaldo electoral en un poder concentrado. Como ninguno de los contendores obtendrá el 30% de los votos, lo ideal sería que vayan a un ballotage - donde Allison barrería con el 57% - pero ello no ocurrirá, porque todo ya está preparado en el JNE para que Porky sea el “elegido” (No es de extrañar por ello, que, sin esperar los resultados oficiales, López Aliaga - mismo Toledo - ya está celebrando “su victoria” botella en mano. Una imagen de lo más repugnante ¿No lo creen ustedes?)
Cada 13 de octubre, la provincia de Ayabaca, en la sierra de la región Piura - al norte del Perú - se convierte en punto de encuentro de miles de fieles que llegan para venerar la imagen de Jesús Nazareno, una festividad declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el 2013. La celebración convoca a peregrinos de distintas partes del país andino y del extranjero, quienes llegan al santuario para expresar su fe, cumplir promesas y participar en las actividades religiosas. La devoción al que se le ha denominado Señor Cautivo se remonta al siglo XVIII. Según la tradición recogida por fuentes turísticas oficiales, en 1751 el sacerdote García Guerrero impulsó la elaboración de una imagen de Cristo para la población. Para ello, se habría utilizado madera de cedro procedente del cerro Sahumerio, en la zona de Jililí. La historia popular cuenta que tres misteriosos talladores llegaron a Ayabaca y aceptaron esculpir la imagen con la condición de trabajar sin interrupciones. En efecto, estos personajes misteriosos acordaron la confección de la imagen bajo tres condiciones: Que nadie los viera trabajar; Que alcanzaran los alimentos una vez al día y la cual sería al amanecer; Que el precio de la obra sería acordado al final de la misma. Pasó el tiempo y la curiosidad de los ayabaquinos pudo más que su paciencia. Querían ver los avances de trabajo de los tres misteriosos caballeros. Los pobladores se acercaron a la casa, llamaron insistentemente y, al no obtener respuesta, creyeron que se habían burlado de ellos. Entonces forzaron la puerta. En el interior no había persona alguna y la comida estaba intacta. Pero ante ellos se alzaba, imponente y majestuosa, la escultura de un Nazareno con las manos cruzadas, de un metro ochenta de estatura. Sólo entonces se dieron cuenta de que los autores eran ángeles que al concluir la escultura alzaron vuelo y se perdieron. La historia creció, al igual que la fe y devoción por el Nazareno. Desde entonces, la tradición forma parte de la identidad religiosa de Ayabaca. Sin embargo, el relato sobre los talladores pertenece a la tradición popular y no debe confundirse con un hecho histórico documentalmente comprobado. El Cautivo representa el momento en que, tras ser apresado en Getsemaní, Cristo fue abandonado por sus discípulos (ver Mt 14, 50). Jesús, de pie, maniatado, refleja en su rostro una profunda desolación, elementos que evocan el sufrimiento de Cristo durante la Pasión. Viste túnica morada con áureos bordados. Sus poderosas manos están atadas con dorado cíngulo. Sobre su cabeza esta una corona de espinas de oro, en la que resplandecen tres potencias del mismo metal. En el primer lustro del siglo pasado, se inauguró en Ayabaca la parroquia de Nuestra Señora del Pilar. Y una de la imágenes que se colocaron en uno de sus altares fue el Señor Cautivo. En 1974 el templo sufrió refacciones entre ellas la reconstrucción de su fachada. Y en el interior se agregaron escalones para poder apreciar mejor su imagen. En el 2013, el Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a la Peregrinación y Festividad del Señor Cautivo de Ayabaca. La resolución reconoció su importancia como expresión colectiva de fe y como referente de identidad para sus devotos. La celebración tiene su día central el 13 de octubre, cuando la imagen recorre las calles de Ayabaca en procesión, las cuales son previamente alfombradas con flores. El desplazamiento de los peregrinos, las promesas religiosas y las manifestaciones de devoción convierten esta fecha en uno de los acontecimientos más importantes del calendario religioso de la región Piura.
Los millones de brasileños que acudieron a las urnas el pasado domingo le han otorgado a la extrema derecha su triunfo más decisivo desde el fin de la dictadura militar del país en 1985. En efecto, la contienda enfrentó a Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario de izquierda de 80 años conocido casi universalmente como Lula, contra el senador ultraconservador, acérrimo trumpista y agente del sionismo Flávio Bolsonaro, el hijo mayor de Jair Bolsonaro quien cumple una condena de 27 años por tramar un golpe de Estado en el 2022. Como lo ha hecho de manera constante desde 2014, la derecha superó a sus encuestas finales en la votación, con Bolsonaro obteniendo el 47 por ciento frente al 45 por ciento de Lula, y los aliados del primero obteniendo la mayoría de los escaños en el Senado. De esta manera, los dos irán a una segunda vuelta el 25 de octubre, y Bolsonaro parece perfilarse hacia una victoria. ¿Cómo es que Flávio Bolsonaro - el hijo de un golpista convicto que a su vez se encuentra bajo investigación penal por corrupción - es ahora el favorito contra Lula, un ícono mundial de la izquierda socialdemócrata? El descontento económico, el rechazo al cambio cultural, la polarización y la erosión de las salvaguardas democráticas se encuentran entre las razones por las que votantes de todo el mundo están recurriendo a líderes de extrema derecha. En Brasil, Lula y sus partidarios suman la interferencia extranjera a esa lista, al señalar los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para inclinar la balanza a favor de Bolsonaro a través de aranceles, revocaciones de visas y el financiamiento para grupos que se oponen al Supremo Tribunal de Brasil por parte del Departamento de Estado. Una presidencia de Flávio Bolsonaro le daría a Washington otro socio subordinado en América Latina. También podría traer un indulto para el golpista de su padre y amnistía para quienes asaltaron los edificios gubernamentales en Brasilia el 8 de enero de 2023. Otra respuesta crucial reside en cómo los brasileños participan en la vida cívica. La salud de una democracia depende de si sus ciudadanos participan y de cómo lo hacen, y en Brasil, las tendencias son desalentadoras. En estos últimos tiempo, aunque los brasileños votan y se movilizan en gran número, cada vez lo hacen más de maneras que fortalecen una política autoritaria que representa Bolsonaro, en sintonía con Trump y otros lideres de la región, lo que para Washington es una buena noticia ya que así podrá blindar su “patio trasero” de la influencia de China, cuya presencia e influencia en el continente mediante sus millonarias inversiones es cada vez mayor. Y para contrarrestarlo, que mejor que resucitar la infame Doctrina Monroe - rebautizada por Trump como la Doctrina Donroe - que bajo el lema “América para los americanos” (los estadounidenses, se sobreentiende) busca, incluso mediante el uso de la fuerza y “por razones de seguridad nacional” expulsarlo de la región, enviando periódicamente a su “virrey de las colonias” Marco Rubio a supervisar a sus súbditos, para tenerlos bien sujetos de la correa, interfiriendo groseramente en los asuntos internos de aquellos países y digitando sus comicios para que sean “sus candidatos”, los ganadores. Ya lo hizo recientemente en Chile, Perú y Colombia, por lo que ahora es el turno de Brasil. De ganar Bolsonaro, lo cual es lo más probable, para nadie sería una sorpresa que lo primero que haga es abandonar el BRICS (un foro económico integrado por cinco de las mayores economías emergentes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica - cuyas iniciales conforman el acrónimo - como una alternativa al G7) e integrar a su país al llamado “Escudo de las Americas” mediante la cual, las tropas estadounidenses tendrán carta blanca para intervenir militarmente cuando quieran, con el pretexto de “luchar contra el narcotráfico” sin la necesidad de solicitar permiso a nadie. De esta manera, la sumisión y el entreguismo seria total. En lo que respecta a Brasil, Lula tiene hasta el 25 de octubre, fecha de la segunda vuelta, para seducir tanto a los votantes que no están totalmente alineados con la extrema derecha, pero que prefieren un “cambio” a la continuidad que representa el actual presidente, como a aquellos que optaron por no votar en la primera vuelta. Si no lo consiguen y gana Flávio Bolsonaro, habrá al menos tres grandes consecuencias. La primera es que casi toda Sudamérica estará dominada por la extrema derecha, bajo la tutela de Donald Trump, lo que causará impactos mucho más allá del continente. La segunda es que hay muchas probabilidades de que Brasil deje de ser una democracia, dado el historial golpista de los Bolsonaro. Flávio Bolsonaro podría repetir lo que hizo el convicto Jair Bolsonaro de socavar las instituciones desde dentro. Pero la consecuencia más grave será el probable fin de la Amazonia, con la apertura total a la explotación de “recursos”, como lo hacía su padre, lo que llevará a la selva, ya bastante degradada, al punto de no retorno. Precisamente, demostrando que va a seguir ese camino. Flávio Bolsonaro anunció a inicios de semana que pretende aprovechar la amplia bancada parlamentaria conquistada por su formación, el Partido Liberal (PL), en las elecciones para emprender “cambios profundos” en la Carta Magna. Quiere aprovechar el poderío legislativo del PL para nombrar a dedo a los presidentes de la Cámara de Diputados, del Senado y para “reformar la Constitución, para redemocratizar el país, para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución” algo que no hacia el golpista de su padre, quien gobernaba como un dictador, terminando en la cárcel por ello. Bolsonaro hijo explicó que quiere cambiar la Constitución para reformar el Poder Judicial, reducir la mayoría de edad penal -de 18 a 16 años, dice en el programa electoral - y “poner fin a la reelección” (si, como no). Asimismo, intentó disipar la preocupación de aquellos que ven en sus planes de “redemocratizar Brasil” un potencial riesgo autoritario. “He visto gente diciendo que ahora, con mayoría, Flávio va a hacer lo que el padre no hizo. Paren con eso. Aterricemos en el mundo real”, enfatizó, pero nadie le cree.- Entre los nuevos parlamentarios, hay cuatro Bolsonaros: la esposa del patriarca, Michelle, y el segundo Carlos, tomarán posesión en el Senado en el 2027. El cuarto hijo, Jair Renan, y Renato Bolsonaro, hermano del encarcelado golpista, serán diputados. En tanto, los resultados electorales colocan a Flávio en posición ventajosa para ganar el 25 de octubre. Parte como el favorito porque Lula es el candidato único de la izquierda, mientras Bolsonaro era el principal de una derecha dividida. Como podéis imaginar, los apoyos a Bolsonaro por parte de sus rivales liberales y conservadores empezaron ya a llegar. El exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema se lo dio el lunes, pero es casi simbólico porque logró menos del 1%, unos 326.000 votos. Más valioso es el respaldo de Ronaldo Caiado, que quedó quinto en las presidenciales y fue el anterior gobernador de Goiãs, oficializado en presencia de Bolsonaro, que se ha desplazado hasta la capital estatal, Goiânia. Caiado consiguió casi un 2,2%, es decir, 2,6 millones de votos que ya van camino de ampliar el caudal de los logrados por Flavio. Caiado dejó claro su propósito: “Estoy aquí para derrotar al PT [Partido de los Trabajadores]”. Por cierto, en el otro lado del espectro político, Lula no se dejó ver en público tras los comicios. Mantuvo reuniones en Brasilia, en la residencia oficial, con el equipo de coordinación de su campaña y algunos aliados políticos. El presidente apuesta por entrar al ataque frontal en esta segunda fase. El plan es reforzar el discurso del miedo. El rechazo al Partido de los Trabajadores y a Lula es una gran fuerza de tracción de la candidatura que lidera Bolsonaro hijo, considerado un candidato con relevantes fragilidades. Flávio es investigado por corrupción en el escándalo del Banco Master, pero nada de eso frenó la contundente victoria que se anotó el domingo. Además de quedar por delante de Lula, el PL sumó 121 de los 513 diputados - con un aumento del 20% que la convierte de nuevo en la mayor de la Cámara baja -, con sus aliados ronda los 50 escaños entre los 81 del Senado y diez de los gobernadores elegidos en primera vuelta. El más importante entre ellos, Tarcísio de Freitas, reelecto al frente del Gobierno de São Paulo en una contundente victoria frente al PT, estaba también al lado de Bolsonaro el martes. De Freitas, que llegó a sonar muy fuerte como candidato presidencial de la derecha hasta que Bolsonaro apostó con su hijo Flávio, ha mantenido cierta distancia de este durante la primera fase de la campaña. Consolidada su victoria en el estado más rico y poblado de Brasil, queda por ver cuánto se implicará en la batalla de la derecha conservadora para la segunda vuelta. Cuando Bolsonaro hijo propone el fin de la reelección y acalla las voces en su partido a favor de que el patriarca golpista concurra en el 2030 lanza un interesado mensaje para atraerse la confianza de dirigentes como el gobernador de São Paulo, considerados fuertes y sin la toxicidad que acompaña al apellido del clan que domina la derecha brasileña. Pero una vez que gane y se instale en Planalto, mostrara su verdadero rostro autoritario y al igual que Milei y Fujimori, demostrara - bajo la “bendición” de Trump - que no tiene ningún apego a la democracia.
El Museo Meadows de la Universidad Metodista del Sur (SMU) de Dallas, echa un vistazo y viaja por las expresiones artísticas que vivió el continente americano durante el periodo colonial, en una exposición titulada Spectacles of Power and Faith: Colonial South American Art from the Thoma Foundation (Espectáculos de poder y fe: arte colonial sudamericano de la Fundación Thoma), la cual reúne 63 pinturas inéditas procedentes de la Colección de Arte de las Américas Españolas de los mecenas Carl y Marilynn Thoma, sobre la Latinoamérica colonial en el periodo comprendido entre 1600 y 1850. Entre las obras, destacan aquellas que estaban reservadas a ser exhibidas en templos religiosos, siendo evidente esa condición en las numerosas representaciones de la Virgen María y otros santos. No obstante, también se podrán apreciar motivos alejados de lo canónico y que permiten adentrarnos más en cómo se desarrollaba la sociedad civil sudamericana. “Estas obras demuestran cómo los artistas de toda América adaptaron y transformaron las imágenes europeas en otras profundamente arraigadas en las historias locales, los materiales disponibles y las prácticas devocionales de cada región”. expone Adam Jasienski, uno de los dos comisarios de la exposición, además de profesor de Historia de Arte en el centro académico donde se desarrolla. “La pintura colonial latinoamericana constituye una de las tradiciones artísticas más innovadoras y cautivadoras de la temprana Edad Moderna”, añade. La muestra exhibe el arte realizado en los actuales territorios de cinco naciones: Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador. A su vez, está dividida en siete espacios, iniciándose el recorrido con el dedicado a las imágenes de vírgenes. La más extensa de las secciones es "La enseñanza de la fe", la cual investiga los procedimientos de la época para inculcar la religión católica y fomentar su práctica. Algunas de las piezas más representativas de este fenómeno son "El arca de Noé" realizado en Quito en el siglo XVIII o "La entrada de Jesús en Jerusalén" del siglo XVII y elaborada en el Cuzco, la antigua capital inca. La última de las salas, "España en las Américas" ahondará también en la relación entre España y sus territorios ultramar en términos culturales. Se refleja en obras como "Nuestra Señora de los Desamparados" y "San Isidro Labrador", de los siglos XVIII y XIX, respectivamente. Más allá de los lienzos, la visita contará con una música que permita la inmersión total y se publicó un catálogo en el que, con detalle, se explica la historia de cada cuadro. Así, se podrá tener un conocimiento más extenso del tiempo en el que gran parte del continente al otro lado del Atlántico se regía bajo la administración española, en una interesante muestra que estará abierta hasta el 24 de enero del 2027. Por cierto, tras su paso por la institución tejana, la exhibición iniciará un recorrido itinerante que la llevará al Princeton University Art Museum y al Raclin Murphy Museum of Art de la Universidad de Notre Dame.
En los últimos diez años, los peruanos asisten a la instalación de un modelo político que usa el poder para someter instituciones y silenciar adversarios. Como recordareis, el fujimorismo lo inauguró entre 2016-2020 con más de 70 congresistas. Con esa mayoría decidió abdicar en su rol de representación, fiscalización y legislación con visión de Estado, desestabilizando sus instituciones desde el Congreso para lograr sus oscuros fines. Así se destruyó la reforma educativa, se desmanteló la reforma universitaria, se revirtió la reforma electoral aprobada en referéndum, se impuso el bicameralismo contra la voluntad popular del 2018, se aprobó la iniciativa de gasto parlamentario y se extendieron beneficios tributarios a agroexportadores en contra de la evidencia técnica. Renovación Popular, como lo fue Perú Libre en la legislatura anterior, no es ajena a ese modelo, sino una de sus consecuencias más recientes. Ya negociaron antes con el mismo fujimorismo. Prueba de ello son la conformación y abdicación a la tutela de derechos y funciones en el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, la JNJ, las comisiones clave del Senado, y la fiscalía. Son hoy la expresión de espacios de poder distribuidos entre socios bajo la misma lógica con la que hoy reclaman favores pendientes. Es el ajuste de cuentas natural entre quienes comparten un mismo negocio que consiste en hacer de lo público su renta privada. Uno le reclama al otro “que no cumplió su parte del acuerdo”. Y lo más grave es que el fujimorismo está más que dispuesto a seguir negociando su parcela pública, con mayor razón ya que si no lo hace, la Señora K podría ser vacada con los votos de esa agrupación golpista. Un chantaje en toda regla. El ciudadano, mientras tanto, no está en esa mesa, pero está pagando toda la cuenta. Eso es lo que estos días exhibe la ilegal y anticonstitucional candidatura de Rafael López Aliaga - alias Porky - a la alcaldía de Lima, con frivolidad y de manera errática. Una postulación que solo se sostiene en el abuso flagrante de las reglas electorales y en la complicidad de un Jurado Nacional de Elecciones que prefirió resolver sin respetar la Constitución ni su propia jurisprudencia. Y esta es, para desgracia de los peruanos, la demostración más elocuente de que las organizaciones políticas no saben gobernar un país con tantas demandas pendientes. Por eso, solo saben hacer sobrevivir su propio ecosistema prebendario. Entonces, la pregunta que el país debe hacerse no es por qué la oposición fiscaliza sino por qué el gobierno prefiere ajustar cuentas con su socio del delito antes que usar las herramientas que ya tiene para gobernar. Además, recordar que el reto de la democracia y de saber gobernar es liderar negociaciones con transparencia, reglas claras y gestionar así las decisiones de las mayorías, y no el reparto entre quienes intentan imponerse a la fuerza. Por cierto, uno llega a preguntarse ¿Porque los limeños en un acto suicida, están dispuestos a votar por quien les ha visto la cara de idiotas abandonando el cargo por el cual había sido elegido, dejando a Lima convertida en una basurero? ¿A qué no a los limeños no les da vergüenza vivir en un medio de la inmundicia? ¿Porque colocan como primero en las encuestas a quien luego de incumplir todas sus promesas, trajo un tren chatarra y altamente contaminante, que estuvo durante 40 años abandonado y que costo millones traerlo desde los EE.UU. cuando decía que era una “donación”? ¿Adónde fue a parar ese dinero? ¿Por qué quieren de nuevo en el sillón municipal a alguien, que luego de abandonar la alcaldía, ahora le saca la vuelta a la ley y postula a una reelección encubierta? Son preguntas que rondan. El fenómeno no se explica únicamente ni por la falta de amor propio, que ciertamente es grande, ni por la ausencia de memoria, que ya no solo afecta a sucesos de comienzos de siglo, sino de eventos ocurridos tres o cuatro años atrás, tampoco se puede hablar de pragmatismo. En López Aliaga no funciona eso de “roba, pero hace obra” de lo cual hacía gala Castañeda Lossio (a quien, estando moribundo, Porky le robo el partido), y que, a fin de cuentas, era una variación de la lógica perversa que hizo fuerte a Kenyo Fujimori, aquel sátrapa que violaba flagrantemente la Constitución “pero que obtenía resultados”. En López Aliaga no hay un “pero” a su favor: Este impresentable personaje no ha hecho nada memorable por Lima, no trajo ninguno de los avances que prometió, y su principal “promesa”, el tren de Lima a Chosica, puede verse ahora abandonada en el Parque de La Muralla: Vagones oxidados e inútiles que constituyen el gasto de propaganda más caro de la historia. ¿Qué sucede entonces? Pareciera que ese voto por López Aliaga, ese orgullo porcino, es la última manifestación del desencanto, del descredito de un sistema electoral que ya nadie se toma en serio porque ha perdido la capacidad de ofrecer soluciones, visiones de futuro, proyectos de ciudad, mejoras tangibles. No es solo la perdida de fe en las instituciones, cuya burla desde los noventa, se presenta como una especie de venganza de los olvidados. Ahora, además, es la idea de que no saldrá nada realmente beneficioso del juego democrático, del acto de elegir. Pero eso no es todo, ya que Porky vuelve a vender humo y ahora promete públicamente S/18 mil millones. En efecto, en un programa de la televisión basura anuncio “que está gestionando ese monto para inversiones para el Gobierno de Perú antes de fin de año y que se los entregará a Keiko Fujimori”. Pero ¿De dónde saldrán esos S/18 mil millones? ¿Qué entidad los financiará? ¿Existe un documento, convenio, carta o compromiso que respalde semejante operación? Demagogo como siempre, López Aliaga - el mismo que quebró la Alcaldía de Lima - ahora habla de una gestión millonaria, pero no revela la fuente, ni menciona a la entidad en la que, según afirma, viene gestionando el aparente financiamiento. Venga ya, no se necesita ser inteligente para darse cuenta que no tiene ninguna competencia institucional del Poder Ejecutivo para gestionar inversiones nacionales. Anunciar cifras deliberadamente no convierte una promesa política en financiamiento público. “El Perú necesita inversión para que un país crezca al 6%, 7%, porque así disminuye la pobreza, aumenta el empleo y disminuye la anemia. Mi intención es que a este gobierno le vaya bien”, afirmó. El problema es que este sujeto tiene nefastos antecedentes políticos que siempre deben recordarse para el bien de las nuevas generaciones. Luego de ser elegido alcalde de Lima, en el 2022 aseguró: “mi palabra vale oro” y prometió que culminaría su gestión municipal. Sin embargo, en octubre del 2025 renunció y abandonó la Municipalidad Metropolitana de Lima a su suerte para postular a la Presidencia. Tras su rotundo fracaso, ahora pretende retornar al municipio al margen de la legalidad. Mientras pretenderse presentarse como “un gestor exitoso todoterreno” (?) a pesar que Lima esta más sucia, caótica y horrible que nunca “gracias” a su nefasta gestión, los cuestionamientos sobre su desastrosa administración municipal nunca cesarán. ¿Un político que dejó a la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) endeudada con S/5 mil millones pagaderos a 20 años, va ahora atraer inversiones para todo el Perú sin ser presidente? ¿Quién compro trenes chatarra y que hoy están abandonados a suerte porque son inservibles, puede calificarse de “exitoso”? ¿Quién debe más de 27 millones a la SUNAT en impuestos no pagados por sus empresas fantasmas– y que se niega a hacerlo el muy moroso - puede ser alguien de confiar? La pregunta se cae por sí misma y se convierte en el chiste que se cuenta solo. Cuando alguien como López Aliaga anuncia S/18 mil millones para el bien del país, pero no muestra de dónde vienen, el periodismo tiene la obligación de preguntar y cuestionar, y no de aplaudir como hace esa prensa vil y rastrera. Porque el Perú ya no necesita un vendedor de humo que hace mil promesas ‘con tal de salir electo y apropiarse del erario público’. Mientras tanto, y como podéis imaginar, la defensa de su candidatura cuenta con un ejército de troles y una granja de BOTS en las redes sociales. ¿Cuántos millones cuesta mantener eso? Un país no se construye con cifras lanzadas al aire, frases populistas, ni marketing político. Se hace con transparencia y resultados. Pero si López Aliaga hace lo que le da la gana con la complacencia de las autoridades electorales y realiza promesas imposibles de cumplir, su socia del delito Keiko Fujimori no se queda atrás, ya que no solo amenaza al Congreso con disolverlo - al mismo estilo que el genocida de su padre en 1992 - si no le aprueban las facultades solicitadas, con medidas metidas de contrabando que favorecen a las grandes empresas, y que no tienen nada que ver con la lucha contra la inseguridad o el Fenómeno del Niño, ya que también anuncia su próximo viaje a El Salvador “invitada por Bukele” ¿Qué tiene que hacer allí? Los problemas están en casa y no fuera del país ¡Póngase a trabajar señora que para eso la eligieron y no para seguir estando de vaga! Pobre Perú... (Sin duda, desesperada por su abrupta caída en las encuestas, la Sra K anuncio como su “gran logro” el aumentar en 100 soles la remuneración mínima vital, una abierta medida populista que en el fondo no resuelve nada. Pero en vez de burlarse de miles de trabajadores ¿por qué no corrige y se reduce de una vez el sueldo inmerecido de casi 40 mil soles que recibe sin merecerlo? ¿Y qué dicen de la “amenaza contra la vida” lanzada contra la jefa de la Yakuza? Por lo visto, como en la época de su padre, los psicosociales están de vuelta...)
De troncos peculiarmente retorcidos por los fuertes vientos de los Andes, el Queñoa (Polylepis racemosa), también denominado Queñua, es un árbol que crece en las zonas más elevadas de la Cordillera en el Perú, a más de 3.200 m.s.n.m. Su crecimiento se da en el bosque húmedo de las montañas de la zona. El nombre Polylepis deriva de dos palabras griegas, poly (muchas) y letis (láminas), refiriéndose a la corteza compuesta por múltiples láminas que se desprenden en delgadas capas. Este tipo de corteza es común en todas las especies del género. La corteza es gruesa y cubre densamente el tronco, que protege el tronco contra bajas temperaturas e incendios. El follaje es siempre verde, con pequeñas hojas densas y ramas muertas. Algunas especies forman bosques que crecen a lo largo de la línea de árboles e incluso llegan a mayores elevaciones, rodeados por pastizales y arbustales. Algunos individuos de Queñoa crecen por encima de 5000 m s. n. m., situándola como el género con la distribución más alta de árboles angiospermas en el mundo. Posee hojas compuestas, con foliolos pequeños, gruesos y cubiertos por resina y tricomas. El tronco es retorcido y cubierto por una corteza café-rojiza, que se desprende en delgadas láminas. Las flores son pequeñas, agrupadas en racimos y el número varía según la especie. Las flores son polinizadas por el viento y poseen características típicas de esta forma de polinización; es decir, flores con pétalos reducidos, estambres sobresalientes y un estigma amplio. Estos árboles poseen una adaptación al frío de las regiones de alta montaña. La corteza laminada forma un paquete alrededor del tronco que actúa a modo de aislante térmico, protegiendo a la planta contra heladas. Los bosques de Queñoa son además ecosistemas que albergan una fauna y flora única, especialmente aves especialistas de hábitat y con altos niveles de endemismo. Estos bosques también representan uno de los habitantes más vulnerables de los Andes por la fuerte presión antropogénica existente, ya que constituyen el único recurso maderable en esas alturas. Se cree que la polinización por el viento fue un evento evolutivo que probablemente ayudó a la Queñoa a colonizar las tierras altas, debido a que las especies no tuvieron que depender de polinizadores como animales, especialmente insectos, que son más escasos en regiones altas. De esta manera, los frutos de todas las especies son dispersados por el viento. Sin embargo, la presencia de espinas en los frutos de muchos plantas, sugiere la potencial dispersión de los frutos por animales. Muchas especies de aves buscan alimento o viven en los árboles de Queñoa y es posible que dispersen las frutas atrapadas entre sus plumas. Lamentablemente, la quema y tala de esta especie ha reducido la cantidad total de población. En efecto, su uso como la leña y material de construcción, así como la quema y el sobrepastoreo están terminando con estos árboles nativos de los Andes. Es económicamente importante porque posee múltiples usos, como madera para la construcción de corrales, mangos de herramientas y dinteles. Asimismo, la corteza posee propiedades medicinales para curar enfermedades respiratorias y renales y también se utiliza como tinte para teñir tejidos. Los bosques son zonas utilizadas para el pastoreo del ganado doméstico nativo (llamas y alpacas) e introducido (ovejas, vacas y cabras) y zonas de cultivo de maíz, papa y cebada, entre otros. Esto último ha llevado a la degradación de estos bosques. Según los expertos, los bosques de esta especie cubrieron, alguna vez, las laderas de la cordillera desde Colombia hasta Argentina. Sin embargo, su distribución actual es muy fragmentada, con una pérdida de alrededor del 95% de lo que existió hace cientos de años. Sin embargo, es importante mencionar que la queñoa es una planta de fácil adaptación a diversos climas y tiene un crecimiento rápido. Además, puede sobrevivir a las alturas más hostiles del mundo. Por cierto, los queñoales son árboles que cumplen una función de estabilidad climática. Por encontrarse en bosques nublados, capturan y almacenan grandes cantidades de agua en sus ramas y follaje que liberan gradualmente. Además, su fijación en la tierra, al igual que los musgos, evita la erosión y los deslizamientos de tierra, por lo que su desaparición pone en riesgo la estabilidad de los suelos que alguna vez protegía. Es por ello necesario intensificar la reforestación de esta especie para beneficiar a todos.