Si existe un sitio que el fujimorismo odia con toda el alma, porque les recuerda las violaciones a los derechos humanos sucedidos durante el régimen dictatorial de Kenyo Fujimori, es el denominado Lugar de la Memoria, Tolerancia e Inclusión Social (LUM), inaugurado en diciembre del 2015 durante el gobierno de Ollanta Humala, el cual lamentablemente ha estado direccionado por quienes lo dirigen, ya que quien visita el lugar, se da con la sorpresa de que los guías utilizan el mismo lenguaje senderista, victimizando a estos criminales, a quienes llaman “luchadores sociales” (?) y cuyas monstruosidades cometidas durante la época del terrorismo, que ellos denominan sin rubor alguno como “conflicto armado interno” (¿?), brillan por su ausencia en la muestra, a la vez que culpan de todo lo sucedido exclusivamente a las FF.AA. y a la PNP. Y ello es inaceptable. Si bien es cierto que militares y policías cometieron excesos en esos tiempos convulsos, es inconcebible que quienes dirijan esa institución solo se empeñen en mostrar aquello, obviando a los verdaderos responsables del baño de sangre que sufrió el Perú, como fueron SL y el MRTA. No es de extrañar por ello la reacción de quienes no comparten esa visión sesgada de la historia, los cuales con el triunfo de Keiko Fujimori y su llegada al poder este 28 de julio, han prometido clausurarlo e incluso demolerlo, al igual que otros memoriales que existen en el interior del país, incluyendo en su lista negra, como podéis imaginar, al monumento El Ojo que Llora, que se levanta en el Campo de Marte, con el argumento que allí se homenajea a los terroristas muertos. Si bien en cierta ocasión, este sitio fue vandalizado por hordas naranjas - arrojando pintura de ese color y destruyendo el monumento central, que luego fue restaurado - ahora que el fujimorismo volverá a ser gobierno, su destino al igual que el LUM, también está sellado. Personalmente creo - a pesar de las objeciones que tengo a la forma como en esos lugares se tergiversa groseramente la verdad de lo que sucedió en aquellos terribles años - que el LUM no debe ser cerrado sino reformulado, debiendo pasar el control del lugar a las FF.AA. para mostrar lo que realmente paso, exhibiendo las bestialidades cometidas tanto por SL como por el MRTA, y que sirva como un recordatorio para que no se vuelva a repetir. Eso no quiere decir que se silencie lo cometido por los militares y policías, sino que se muestre en su contexto y no se les abomine como sucede hasta ahora. Sin embargo, tengo entendido que los fujimoristas no quieren saber nada del lugar y trataran de desaparecerlo desde el primer momento, “destruyéndolo todo hasta sus cimientos” tal como ha expresado recientemente en una entrevista la resurrecta Martha Chávez, quien es partidaria de levantar en el mismo sitio un monumento al “Héroe de la Pacificación”, es decir a Kenyo Fujimori. ¿Y que pasara con los archivos, libros, testimonios, videos y objetos que posee la institución? se le pregunto. “Al fuego con todos ellos” respondió la hoy senadora. Y ganas no le faltan en hacerlo. Como recordareis, ella fue la que dirigió personalmente el ataque al Ojo que Llora en el 2007, al día siguiente de la llegada al Perú procedente de Chile, del extraditado Kenyo Fujimori, quien seria procesado y condenado a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad. Si bien hay quienes han solicitado que debe colocarse a buen recaudo todo lo que se pueda antes que sea demasiado tarde, al pertenecer el Estado - ya que el LUM está adscrito al ministerio de Cultura - sería un delito. Por ejemplo, la prenda que aparece en la portada de Kuntur, perteneciente a un niño, proviene de una fosa clandestina en Putis, donde una patrulla del ejército masacro en 1984 a 123 pobladores (incluyendo niños y mujeres) de varias comunidades en Ayacucho. Sin duda alguna, se trata de un atroz recuerdo de aquella matanza que el fujimorismo tratara de eliminar. Pero Chávez no es la única que pide su cierre: “Basta ya de estos museos de la memoria y reconciliación, que te mienten descaradamente poniendo a las Fuerzas Armadas como agresores. Es una afrenta al país, basta ya de ojos que lloran”, expreso por su parte Rafael López Aliaga, uniéndose al coro negacionista. Así que, si tiene tiempo, visite el LUM antes que literalmente sea borrado para que no quede memoria alguna de que alguna vez haya existido y eliminar toda evidencia que los involucre, por parte de quienes se muestran tan intolerantes como a los que dicen combatir.
En un acto perverso contra sí mismo, como si buscara el suicidio político y civil, el octogenario comunista José María Balcázar intenta acabar con el final que le queda de su incoloro mandato presidencial transitorio - al que accedió, envuelto en turbulencia legal y constitucional, gracias a las maniobras desestabilizadoras de Rafael López Aliaga y su banda delictiva en el Congreso - en un momento de grave crisis política del país andino. Pero este acto perverso no comienza ni termina en Balcázar. Se encuadra en el premeditado plan político interno y externo de causarle un profundo daño al sistema democrático peruano, al pretender sustraer al delincuente terrorista Pedro Castillo (alias Abimael 2.0) de sus procesos judiciales penales por rebelión y corrupción, mediante amañados recursos que distorsionan y desprestigian las figuras del indulto y la gracia común. A ninguna de estas figuras, ya sea de perdón o de interrupción de sus procesos judiciales, puede aplicar ese oscuro individuo de limitado lenguaje y nula inteligencia, a menos que se produzca una flagrante desviación política, moral y jurídica de las prerrogativas presidenciales. Al terco voluntarismo de Castillo por eludir la justicia, contra la ley y la Constitución, se suma ahora el escandaloso “lobby” de un grupo de trabajo de las Naciones Unidas, no vinculante, con el falaz argumento de que el fallido golpe de Estado de Castillo “no fue más que una declaración, porque no tenía la firma ni la aprobación del Consejo de Ministros” (?). En efecto, una vez más ha quedado evidenciado que organismos internacionales creados para defender los Derechos Humanos Universales están ideologizados por sectores caviares que protegen a personajes de su misma línea política, pese a ser responsables de delitos flagrantes. Es el caso del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que opinó por la liberación de Castillo. Según su insólito parecer, a este sujeto “se le procesó de manera irregular transgrediendo sus derechos al no permitirle defenderse” lo cual no es cierto. Al respecto, existe toda una orquestación política por extremar la interesada versión de que Castillo solo dio un ‘inocente’ Mensaje a la Nación (cuando medio mundo lo vio en señal abierta ordenando el quiebre constitucional del Perú el 7 de diciembre del 2022 con el propósito de entornillarse en el poder e instaurar una sangrienta dictadura comunista, mediante el cambio de la Constitución a cargo de una espuria Asamblea Constituyente conformada únicamente por elementos afines a Sendero Luminoso), y por involucrar al propio Balcázar en la responsabilidad de firmar como sea un indulto o una gracia común, cual manso y resignado rehén de los seguidores de Castillo que lo encumbraron al poder desde el Congreso, contando con el apoyo de López Aliaga. No cabe duda, que los extremos se juntan. Aunque no se trata de una resolución o fallo emitido por la ONU como institución, ese pedido es una ofensa a los peruanos. La detención de Castillo no fue arbitraria. Se le detuvo en flagrancia luego de que en vivo y en directo anunció un golpe de Estado y a los pocos minutos, como nadie aceptó su medida antidemocrática, el muy cobarde pretendió refugiarse en la embajada de Méjico, siendo detenido durante su huida en plena vía pública por la policía, enmarrocado como cualquier criminal de su calaña y recluido en la cárcel. Entretanto, el Congreso lo vacaba con la votación incluso de su propia bancada. Cualquier persona mínimamente informada sabe que ese arresto fue legal, lo que no parece ocurrir con los miembros de ese grupo integrado por caviares extranjeros, quienes pretenden ignorar el limpio y transparente proceso judicial que se le siguió a Castillo. Esas audiencias fueron transmitidas en tiempo real y en ninguna de ellas se apreció violación alguna a sus derechos. Todo lo contrario. Muchas veces este pretendió burlarse de los magistrados que lo juzgaban, se negaba a hablar, daba discursos políticos y hasta se dio el lujo de lanzar, en pleno juicio, a su aliado Roberto Sánchez como su candidato presidencial. Todo indica que, tras ser condenado a once años de prisión por el delito de conspiración, Castillo y sus seguidores pusieron en marcha un lobby internacional en la ONU y la GTDA para que abogaran por su libertad. Lo más sorprendente es la identidad de la persona que presentó ese absurdo reclamo a su favor. Se trata del abogado Wilfredo Robles Rivera, quien estuvo preso por terrorismo. Según información pública, Robles fue detenido en 1992 cuando trasladaba explosivos junto con otros terroristas. Asimismo, es miembro del Movadef, el brazo político de Sendero Luminoso. Por cierto, la difusión de este pedido no es ninguna casualidad. Forma parte de la campaña que está en marcha para que Balcázar - su amigo personal y compañero ideológico - lo indulte antes de dejar el cargo de presidente interino. No es arriesgado suponer que Balcázar, quien cuando era congresista visitó a Castillo múltiples veces en prisión, sea parte de esa patraña para liberarlo. Apenas se conoció la noticia, declaró que lo opinado por la GTDA “viene a modificar un poco el escenario jurídico, legal y constitucional de la forma y modo cómo se puede dar indulto a una persona que está detenida”. De esta manera, Balcázar cometería dos graves delitos: el del encubrimiento de los cargos penales de rebelión y corrupción de los que es acusado Castillo y el de abuso de autoridad, si su actual ministro de Justicia u otro posterior termina por refrendar la decisión presidencial de ceder finalmente a las solicitudes del indulto o la gracia común. En su paso agresivo de afectación al sistema judicial peruano y a la majestad presidencial, la perversidad del plan interno y externo de liberar a Castillo no parece medir consecuencias a mediano ni largo plazo. De otro lado, la impresentable izquierdista Claudia Sheinbaum sigue condicionando cualquier eventual posibilidad de normalización de las relaciones diplomáticas entre Méjico y el Perú a la liberación de ese delincuente y a la concesión de un salvoconducto a favor de Betssy Chávez, cómplice del fallido golpe de Estado, actualmente asilada en la embajada de ese país en Lima. Pareciera que a Balcázar lo persiguiera también ese otro síndrome presidencial que desgraciadamente, para bien o para mal, se ha hecho común en el Perú: el de terminar sus días en la cárcel por corrupción, y en su caso, además, ser cómplice de un golpista. Sería lamentable que, a escasos días del final de su mandato, Balcázar apueste su cabeza por Castillo, arruinando innecesariamente su breve paso por el Gobierno. Al pretender abrirle las puertas sin un sustento jurídico sólido, debería prepararse para afrontar las consecuencias. Aun así, según fuentes informadas, se sabe que está dispuesto a correr ese riesgo, ya que por su avanzada edad - más de 80 años - no iría a la cárcel y a lo sumo, se le dictaría prisión domiciliaria en su contra, como sucede actualmente con el conocido lobbysta y Traidor a la Patria, el judío Pedro Pablo Kuczynski, quien se aferra a esa condición para no terminar en prisión junto a Castillo, Humala y Toledo, ocupando la celda que tenía Fujimori hasta el 2023. Para quienes alegan que el Congreso podría removerlo para impedir que ello suceda, ignoran que este ya fue disuelto y la actual Comisión Permanente, que estará en funciones hasta el 28 de julio, no tiene facultades para vacarlo ni tampoco censurar a sus ministros. De ello se puede aprovechar Balcazar para liberar al golpista antes que Keiko Fujimori asuma el Poder. Y de que lo va a intentar, es indudable de que lo hará. Hay que impedirlo como sea... Que López Aliaga asuma las consecuencias de lo que ha hecho.
Durante siglos, Ancocagua existió solo en las páginas de dos crónicas coloniales: un templo sagrado del Imperio Inca, sede de un antiguo oráculo, rico en oro y plata, y escenario de una batalla tan brutal que sus últimos defensores eligieron lanzarse al vacío antes de rendirse a los españoles. Nadie sabía dónde estaba. Ahora, un sitio arqueológico en la provincia cusqueña de Espinar -conocido como T’aqrachullo o María Fortaleza - podría ser la respuesta a ese enigma de 500 años, y un reciente reportaje de la National Geographic lo convirtió en noticia mundial. La historia moderna de T’aqrachullo comenzó a reescribirse una mañana de septiembre del 2022, cuando el arqueólogo Dante Huallpayunca raspaba tierra dentro de un recinto de piedra en la meseta. Uno de sus asistentes gritó desde un rincón cercano: “¡Jefe! ¡Encontramos algo!” Huallpayunca se rió al principio - su equipo había estado bromeando sobre descubrir un tesoro - pero cuando se dio la vuelta vio el inconfundible destello del oro. Lo que emergió del suelo ese día fue un depósito con casi 3.000 lentejuelas de oro, plata y cobre, envueltas en cuero de camélido y cubiertas con restos de pelo animal, enterradas durante más de 500 años. Los análisis posteriores determinaron que databan de inicios del siglo XVI y formaban parte de ornamentos ceremoniales de la élite incaica. “Muchos arqueólogos jamás encuentran algo así en toda su carrera”, declaró Huallpayunca a National Geographic. El hallazgo transformó por completo el alcance del proyecto de excavación que el Ministerio de Cultura del Perú venía desarrollando desde el 2019. Lo que hasta entonces parecía un sitio arqueológico secundario reveló casi 600 estructuras: viviendas, tumbas, santuarios, fuentes ceremoniales y espacios funerarios que apuntan a un centro político, económico y religioso de primer orden dentro del Imperio Inca. Pero la historia de T’aqrachullo no comenzó en el 2022. En 1990, el sitio era poco más que un pastizal. Los agricultores apacentaban alpacas entre las ruinas y cultivaban papas sobre los cimientos incas. El recinto donde Huallpayunca encontraría el oro servía de corral. Fue la arqueóloga Alicia Quirita, profesora de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco y oriunda de la zona, quien visitó T’aqrachullo por primera vez como estudiante universitaria junto a su colega Maritza Candia. Ambas recorrían en bicicleta los sitios arqueológicos no documentados de la región para su tesis. En T’aqrachullo, Quirita encontró algo inesperado: junto a los artefactos incas, fragmentos de cerámica de los Wari, una civilización que precedió a los incas y que en ese momento no se creía que hubiera llegado tan al sur. “El material que encontramos en la superficie era fantástico”, recuerda. Al poco tiempo, Quirita fue presentada al arqueólogo estadounidense y explorador de la National Geographic Johan Reinhard, especialista en religión inca -el mismo que descubrió a la Dama de Ampato - quien llevaba años rastreando la ubicación de Ancocagua. Reinhard conocía el sitio por una mención en La Crónica del Perú de 1553 del cronista español Pedro Cieza de León, que lo describía como uno de los cinco templos más importantes del Imperio Inca. Tras visitar T’aqrachullo en 1994, Reinhard quedó convencido de que la geografía coincidía con las descripciones coloniales y en 1998 publicó un artículo en la revista Andean Past identificando el sitio como “uno de los más enigmáticos de toda la literatura colonial”. En el 2023, el arqueólogo Emerson Pereyra, director de la excavación y veterano de 12 años en Machu Picchu, descubrió los cimientos de lo que el equipo identificó como un gran templo. La estructura había sido construida en etapas, la más antigua de hace unos 2.000 años, lo que confirma que el sitio fue utilizado no solo por los incas, sino también por los Qolla y Wari anteriores, en línea con lo que Cieza de León describía al llamar al templo de Ancocagua “muy antiguo y muy venerado”. Dentro del templo, el equipo encontró una fuente ceremonial con pepitas de oro incrustadas en la mampostería, y una tumba Wari con figurillas de llamas y pumas elaboradas en oro y en crisocola, el mineral azul verdoso. “Nunca vi nada en Machu Picchu comparable a lo que hemos encontrado en T’aqrachullo”, afirmó Pereyra. “Es asombroso”. La excavación también reveló evidencias de conflicto: depósitos de proyectiles esféricos de piedra, puntas de lanza de obsidiana y esqueletos con señales de lesiones violentas. Pereyra encontró además que el único camino hacia la meseta estaba bloqueado por entre dos y tres metros de roca. Lo que al principio parecía un derrumbe natural, hoy se interpreta como un sabotaje deliberado de los propios incas para impedir el acceso español. Lo que Pereyra no encontró, en cambio, fue evidencia de presencia española en el sitio. Si T’aqrachullo es Ancocagua, ¿acaso los conquistadores saquearon el lugar sin dejar rastro? ¿O fueron los propios incas quienes destruyeron su asentamiento para negárselo al invasor? La pregunta permanece abierta. Por cierto, en 1987, se descubrió otro manuscrito del cronista Juan de Betanzos, quien relata que, tras la conquista española iniciada en 1532, Ancocagua fue escenario de una importante resistencia inca. Según el relato, las tropas españolas lograron tomar la fortaleza luego de bloquear el acceso a alimentos y agua. Las fuentes históricas señalan que varios habitantes optaron por arrojarse desde los acantilados antes que rendirse. Los arqueólogos continúan reuniendo evidencias para determinar si T’aqrachullo es efectivamente la ciudadela mencionada en esas crónicas. La excavación de Pereyra concluyó en el 2024, habiendo examinado poco más de la mitad del sitio. El resto de T’aqrachullo permanece intacto, reservado para investigadores futuros con nuevas tecnologías. El Ministerio de Cultura trabaja hoy en la restauración del conjunto para recibir turistas, y desde diciembre del 2024 el sitio fue habilitado oficialmente para la visita pública. El pasado noviembre, Reinhard, de 82 años, y Quirita, de 59, visitaron T’aqrachullo juntos por primera vez desde 1994. Mientras caminaba entre las estructuras recién excavadas, la opinión de Quirita comenzó a cambiar. “La evidencia está aquí”, dijo, mirando el sitio ceremonial en terrazas. “Estamos en el templo”. Para Quirita y Pereyra, el valor más profundo de T’aqrachullo no es resolver el enigma de Ancocagua, sino el hecho de que - a diferencia de los descubrimientos del siglo XIX y XX de otros sitios sagrados incas - este trabajo fue realizado por investigadores peruanos. Gran parte de la historia de los incas, que no tenían sistema de escritura conocido, fue narrada por los colonizadores que los desplazaron. Con cada nuevo hallazgo en T’aqrachullo, un fragmento de esa narrativa es recuperado por quienes descienden de quienes la vivieron. “Los estamos ayudando a recuperar su cultura y su identidad”, afirma Pereyra, quien organiza regularmente encuentros con las comunidades que viven a la sombra de la meseta para compartir los descubrimientos con ellas.
No cabe duda que este Congreso que ya se va, ha sido el peor en la historia del país andino. Sus últimas ‘joyitas’ se han conocido esta semana a raíz de dos escandalosas denuncias, de las cuales el aún presidente del Parlamento, el converso Fernando Rospigliosi (otrora integrante del grupo terrorista Vanguardia Revolucionaria y hoy rabioso fujimorista) trata de desatenderse a pesar de que es el impulsador de ambas. No nos estamos refiriendo a las denominadas leyes de impunidad - que ‘blinda’ a las FF.AA. y la Policía de todo tipo de juicios y persecuciones a que son sometidos por la justicia caviar - sino a otras sobre el uso indebido de los recursos públicos como el de instalar el servicio de tv por cable a todos los congresistas para que disfruten el Mundial de Futbol, con el objetivo de que “estén informados y actualizados” mientras a su vez por ejemplo, no destina ni un solo céntimo para contrarrestar los efectos del Fenómeno del Niño que se viene a fin de año - y que según todos los pronósticos, será el más destructivo de las últimas décadas - ni tampoco provee fondos para la realización de las elecciones municipales y regionales de octubre, que corren el riesgo de no realizarse. A todo ello, debemos agregar que han decidido conceder la medalla del Congreso en el grado de Gran Cruz nada menos que al violador confeso José Jeri, el mismo obseso sexual que introducía mujeres en horas de la madrugada a Palacio de Gobierno y que fue ignominiosamente vacado por este mismo Congreso, pero que hoy pretende condecorarlo. Ni que decir además de los altísimos sueldos y absurdos privilegios que tienen, unos gastos exorbitantes de miles de millones de soles, que se duplicarán a partir del próximo 28 de julio con la instalación del denostado Senado, donde estos parásitos seguirán exprimiendo al Estado para su propio beneficio. En efecto, según una noticia dada a conocer por el portal El Foco, mientras las entidades electorales advierten un déficit presupuestario que perjudicaría las Elecciones Regionales y Municipales, el Congreso de la República junto a la Contraloría han contratado un servicio de televisión por cable que alcanza S/567,324 para ver el Mundial de fútbol. El Parlamento contrató a la empresa DirecTV por un monto total de S/310.392,00. Por su parte, la Contraloría General de la República hizo lo mismo mediante concurso público y entregó el servicio a la misma empresa por la suma de S/256.932,00 para abastecer a sus oficinas, gerencias y subgerencias. Entre ambas instituciones, el gasto final supera los 500 mil soles. De acuerdo con los Términos de Referencia (TDR) de la institución, no se trata de una simple renovación de canales para unas cuantas oficinas del Palacio Legislativo, sino que el plan contempla el cableado masivo de hasta 479 puntos de televisión por cable distribuidos estratégicamente en 10 edificios distintos del Cercado de Lima. Para sustentar este gasto, el Congreso justificó el proceso con el argumento de la necesidad de "mantener un flujo permanente de información, a través de diferentes medios de televisión por cable que provean de señales privadas y/o abiertas de índole noticioso tanto locales como internacionales”. Además, en el documento institucional se añade que este servicio también es indispensable para la "difusión de las diferentes actividades que se realizan dentro de la institución para conocimiento de la ciudadanía". Asimismo, el documento indica que el servicio también servirá para la difusión de las diferentes actividades que se realizan dentro de la institución para conocimiento de la ciudadanía, lo que obliga legalmente al proveedor a incluir de forma mandatoria y sin excepciones el canal Congreso TV dentro de la parrilla que se va a contratar. El Congreso contrató el servicio por un plazo de "setecientos treinta días calendario", lo que equivale a dos años de un servicio que deberá operar de manera "ininterrumpida las 24 horas del día". Además, lejos de solicitar un paquete básico, el Parlamento exigió a las empresas postulantes garantizar una grilla de canales especializada que incluya contenidos de corte "político, económico, social, tecnológico, de investigación y cultural, así como canales para adultos". Al respecto, y tal como infórmanos al inicio, Rospigliosi evitó explicar los motivos de esta escandalosa contratación bajo su gestión y trasladó toda la responsabilidad al área técnica. “Eso pregúntenle a la administración”, declaró este individuo cínicamente a la prensa antes de abordar su vehículo y retirarse del Parlamento. Entretanto, la corrupta Contraloría General de la República - que no cumple su función de fiscalizar a las instituciones del Estado y que, por lo visto, esta pintada en la pared - precisó que “no se trata de una contratación extraordinaria ni de un servicio contratado con ocasión de un evento deportivo”, sino de un servicio que se viene contratando de manera continua desde el año 2021 como una "herramienta de apoyo" para el seguimiento de asuntos de interés público. Asimismo, la entidad indicó que el monto adjudicado de S/ 256,932.00 abastecerá a un total de 117 locales en todo el país. De igual manera, detallaron que el contrato firmado el pasado 15 de junio de 2026, tiene una vigencia a largo plazo de 1,095 días calendario, lo que equivale a tres años de cobertura. Respecto al proceso de selección, la Contraloría argumentó que lanzó una nueva convocatoria en mayo de 2026 para garantizar la continuidad del servicio, debido a que el postor que ganó el concurso previo no llegó a firmar el contrato dentro del plazo de ley. Pero el Mundial de Fútbol no es el único evento deportivo de envergadura que se transmitirá por Directv en el periodo que dará servicio a la Contraloría. En la lista está la UEFA Champions League, la Eurocopa 2028, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y la Copa América 2028. Realmente es una vergüenza semejante derroche en un país con tantas carencias. Si quieren ver los partidos, que paguen de su bolsillo y no a costa de los peruanos. En cuanto a la medalla en el grado de Gran Cruz que pretenden otorgar al vacado José Jeri - el mismo que hizo un oscuro negociado para adquirir un lote de viejos y obsoletos F-16 a los EE.UU. - Rospigliosi insistió en que “le corresponde” la condecoración: “Es una costumbre en el Congreso” a pesar de los múltiples escándalos en su breve gestión por lo que fue vacado por incapacidad moral. “Todos los expresidentes del Congreso de este periodo han tenido esa condecoración y todos los expresidentes de todos los periodos anteriores han tenido esa condecoración”, dijo Rospigliosi a Canal N, indicando que no se trata de cuántos cuestionamientos pueda arrastrar Jerí, sino que “es un expresidente del Congreso y le corresponde, como es una costumbre en el Congreso”. Al recordársele que este fue censurado por los múltiples escándalos durante su gestión, Rospigliosi sostuvo que hay otros extitulares del Parlamento que no terminaron su mandato y de todos modos fueron condecorados. “La señora Lady Camones no culminó y también le dieron la condecoración”, dijo. Rospigliosi también defendió a Jerí por las carpetas fiscales que se le iniciaron por su breve gobierno. “Una investigación no descalifica a nadie”, señaló. “Creo que hay que mantener la norma que ha venido existiendo de hace muchísimos años. No hay ninguna razón para cambiar esa situación”, agregó. No obstante, debido al escándalo originado, no garantizó que finalmente se le otorgue la medalla de Gran Cruz a Jerí. “Vamos a ver qué cosa dicen los demás miembros del Consejo de la Medalla. Son cinco, me parece seis. Seis incluyéndome”, apuntó. En tanto, la bancada Somos Perú presentó formalmente ante el Congreso de la República su rechazo a que se le otorgue la citada medalla a Jerí, en una carta dirigida a Rospigliosi. El grupo parlamentario - al que Jerí perteneció hasta su renuncia en junio pasado - sustentó su posición en “estrictas consideraciones de orden ético, moral y de idoneidad pública”. La bancada argumentó que la distinción, definida como la máxima condecoración que otorga el Poder Legislativo a quienes han prestado servicios eminentes a la nación, resulta incompatible con el historial del legislador. Entre los cuestionamientos, Somos Perú recordó que Jerí enfrentó una investigación por violencia sexual, y que en su momento se negó a someterse a la pericia psicológica obligatoria ordenada por el Poder Judicial. El partido calificó esa actitud como “incompatible con la probidad exigida a un exjefe de Estado o alto funcionario”. La bancada también señaló lo que describió como una “conducta clandestina”: reuniones nocturnas en un restaurante de comida china fuera de Palacio de Gobierno con Zhihua Yang, un ciudadano que al mismo tiempo figuraba como proveedor del Estado. El portavoz de la bancada, Héctor Valer, fue más directo en su comunicado. Calificó el historial de Jerí de “repugnante e inmoral” enumerando otras conductas graves: haber permitido el ingreso a Palacio de Gobierno de personas con arresto domiciliario y haber utilizado la sede del Ejecutivo para actividades ajenas a su función. Valer también lo acusó de actuar como un “topo” en la Comisión Investigadora de Empresas Chinas, al encubrir sus vínculos con proveedores del Estado. No cabe duda que entre corruptos se apañan y es que, a pesar de todas las objeciones, al final se terminara por concedérselo, más aún porque Rospigliosi ya está esperando recibir el suyo al terminar su periodo este mes. Si alguien imaginaba que el Congreso no iba a caer más bajo de lo ya está, se equivocaron. Lo peor es que esto es solo el comienzo de lo que se viene a partir del 28 de julio, con el mismo Pacto Mafioso que intentará seguir controlándolo para seguir haciendo de las suyas con total impunidad... disfrutad lo votado. (Por cierto, mucho cuidado a lo que está tramando el comunista Balcázar en Palacio de Gobierno, Y es que antes de irse, planea indultar al golpista Pedro Castillo para que se coloque al frente de una asonada terrorista que se está preparando para el 27 de julio con el objetivo de impedir que Keiko Fujimori asuma el mando. Pero conociendo a ese cobarde, lo primero que va a hacer una vez libre, es refugiarse en alguna embajada... A no permitir que ello suceda)
Y llegamos al final de una serie, que, debo confesaros, no tenía en mente hacerlo, pero al escuchar a la jefa de la Yakuza en plena campaña electoral afirmar que “seguiría el legado de su padre” - el cual, como sabéis, mediante una feroz dictadura, gobernó el país andino con mano de hierro asociando desde entonces su nombre con la corrupción, el autoritarismo y la compra de medios de comunicación que sucedió en su régimen criminal - al instante decidí crearlo, de la forma lo más sucinta posible, de solo 10 capítulos para no extenderme demasiado, y que hoy llega a su conclusión ¿vale?: Como sabéis, a partir de finales de los 90, la dictadura fujimorista enfrentaba una creciente impopularidad mientras se descubrían numerosos casos de corrupción, volvían además las dificultades económicas y se hacían patentes las intenciones del japones de perpetuarse en el poder. En septiembre de 1998, el Congreso (en el que los partidarios de Fujimori tenían la mayoría absoluta) desestimó el pedido de nulidad de la aberrante ‘Ley de Interpretación Auténtica’, que le permitía reelegirse indefinidamente, la misma que era considerada ilegal por la oposición. Como era de esperar, Fujimori se presentó como candidato para las elecciones generales del año 2000 sin renunciar previamente a su cargo de jefe de Estado. Tras una campaña proselitista empañada de acusaciones de fraude, tienen lugar las elecciones en abril de ese año, en las cuales surgió inesperadamente como su adversario Alejandro Toledo, líder del movimiento político Perú Posible, y que posteriormente aglutinaría en torno a sí a los grupos de la oposición. Durante la primera vuelta, Fujimori superó a todos los otros candidatos incluido a Toledo quien argumentando un fraude se negó a participar en la segunda vuelta electoral y llamó a la población a votar en blanco. Producida esta, que tuvo lugar en mayo - previo anforazo - Fujimori fue reelegido. A raíz de su fraudulenta victoria, sus detractores incitaron protestas y el 28 de julio, durante la toma de posesión del tirano, tuvo lugar la denominada Marcha de los Cuatro Suyos dirigida por Toledo. Durante la marcha, se denunció la infiltración de matones del régimen para desorganizarla y ocurrió el incendio de la sede del Banco de la Nación, en el cual murieron 6 de sus empleados. No cabe duda que Fujimori había ordenado iniciar el incendio para distraer a la opinión pública - al mismo tiempo que ilegalmente asumía el mando en el Congreso - ya que las instalaciones se desplomaron por completo, y en los enfrentamientos entre los vehículos policiales y los manifestantes no se dio la magnitud destructiva necesaria como para destruir un edificio al punto que quedó el del Banco de la Nación. Luego de iniciar su tercer período en el 2000 y a través de la compra de un vídeo por parte de grupos opositores, salieron a la luz el 14 de septiembre de ese año evidencias de los actos de corrupción efectuados durante su gobierno por Montesinos, su más cercano colaborador. Fue mediante vídeos de cámara oculta que el propio Montesinos instalaba y en los que aparecía sobornando a miembros de otros partidos para que apoyasen a Fujimori. En ese momento estalló la que sería la última crisis de su régimen. Pillado por sorpresa, el sátrapa dio un sorpresivo mensaje a la nación el día 16, donde anuncio la desactivación del SIN y la convocatoria a nuevas elecciones generales, cesando además a Montesinos de su cargo formal como ‘asesor’, agradeciéndole por los servicios prestados, y entregándole personalmente 15 millones de dólares en efectivo como indemnización, un acto que provocó indignación en muchos ciudadanos. Tras la huida de Montesinos - quien se refugió en Venezuela - le tocó el turno para escapar a un desesperado Fujimori, quien luego de asaltar la casa de Montesinos, se llevó consigo 70 maletas de Vladivideos que lo comprometían seriamente en múltiples actos de corrupción, y con el pretexto de viajar a la Cumbre de la APEC a realizarse en Brunéi, de una forma por lo demás cobarde, partió precipitadamente buscando refugio en Japón, renunciando al cargo vía fax, lo cual no fue aceptado por el Congreso, quien lo destituyo ignominiosamente por incapacidad moral. Así llego a su fin esta oprobiosa dictadura, cuyo colorarlo sería la captura del propio Fujimori en años posteriores en Chile, siendo extraditado y condenado a prisión. Liberado en el 2023, gracias a una polémica disposición del Tribunal Constitucional (cuyos integrantes habían sido nombrados previamente por el pacto mafioso del Congreso dominado por el fujimorismo), moriría al año siguiente en libertad. Este debería ser el final de la serie, sin embargo, quisiera compartir con ustedes y a modo de conclusión, un artículo aparecido en Caretas, publicado el 24 de noviembre del año 2000 escrito nada menos que por Fernando Rospigliosi (proveniente de la izquierda radical al militar nada menos que en Vanguardia Revolucionaria, reconvertido posteriormente en un abyecto converso del fujimorismo, rebautizado debido a su traición por sus ex camaradas de armas como Rospulgoso), titulado “Un dictadorzuelo de Segunda”, del cual de seguro ahora reniega con toda su alma, en el que da cuenta en toda su crudeza del ignominioso fin de la dictadura fujimorista, el cual he decidido reproducirlo - entrecomillado claro está - para constatar como existen miserables que venden su conciencia a cambio de unos centavos y que hoy pretenden presentarse como acrisolados ‘defensores de la democracia’... Menuda sanguijuela en que se ha metamorfoseado este arrastrado: “Termino como era de esperarse que acabara, fugándose con las maleta llena de dólares. Como han concluido todos los tiranuelos que encabezaron dictaduras personalizadas, salvo aquellos que resistieron hasta morir o ser asesinados a balazos, como Rafael Leonidas Trujillo. Pero Alberto Fujimori no tenía el valor para llegar a un final como el del sátrapa dominicano, Y Vladimiro Montesinos lo supera también en ese aspecto: es ‘cobarde como un conejo’, como me lo describió un general hace muchos años. Por eso ambos miserables escaparon con los millones que robaron al pueblo peruano, dejando boquiabiertos y aterrados a sus acólitos y cómplices menores. Porque no todos sus secuaces han acumulados fortunas descomunales como las de Montesinos y Fujimori, ni las tienen en el extranjero, ni pueden ampararse en la nacionalidad japonesa, como aquel individuo que usurpo la presidencia del Perú. Ahora ellos tiemblan, no porque se haya frustrado algún proyecto político o alguna ideología, que jamás tuvieron, sino sencillamente ‘porque se les acabo la mamadera’ - como bien previno una indignada ciudadana a Martha Chávez - y porque ahora corren el riesgo de afrontar las consecuencias penales de sus delitos. El ‘fujimorismo’ ya no existe. En realidad, jamás existió. Para eso se requiere un líder con ideas y Fujimori nunca los tuvo. Fue un pobre diablo, un aventurero, un vivo criollo, un achorado que quiso ser parlamentario y se encontró de pronto, de pura casualidad, producto de circunstancias extraordinarias, sentado en el sillón presidencial. El resto fue obra de uno de los personajes más siniestros y perversos que hayan existido en toda la historia del Perú. Vladimiro Montesinos fue el verdadero gobernante. Y el creo. Con el aparato del Servicio de Inteligencia Nacional y la manipulación de la información, la falsa imagen de un Fujimori estadista, de un gobernante fuerte, que tomaba decisiones rápidas, firmes y valientes. Como desde hace mucho se ha repetido en esta columna, esa solo era una construcción propagandística. Hoy dia eso es obvio, Se le ha visto, ya sin Montesinos que lo guie, desesperado y ridículo, corriendo de un lado a otro sin rumbo ni propósito, tratando solo de salvarse el - ignorando incluso a sus propios hijos a quienes abandono a su suerte cuando escapo al Japón - quedando desnudo en toda su mezquindad y pequeñez. El ‘fujimorismo’ no existe más, como no existió el ‘leguiísmo’ tras la caída de Leguía en los años 30, otro sátrapa y ladrón como él. Sin embargo, están allí los que todavía se hacen llamar fujimoristas. No por cierto, los simpatizantes ingenuos, ya casi extinguidos, sino los sinvergüenzas que usufructuaron el poder durante la dictadura. Esos están allí, y seguirán actuando, tratando de entorpecer la transición. De obstaculizarla, de sembrar el caos, para intentar salvarse, ellos y sus ilícitos negocios. Empezando obviamente por los militares de la camarilla montesinista, que hoy pretenden mantener ilegítimamente el control de las Fuerzas Armadas. El adelanto del retiro de la infame promoción de Montesinos no representa ahora un verdadero avance – tenía que ocurrir de todas formas en diciembre - si es que quedan para sucederlos los generales que ellos mismos han ascendido y designado. Esa intolerable medida debería ser derogada de inmediato por el nuevo Gobierno de transición, La corrompida camarilla militar montesinista es muy débil y solo está blufeando. No tiene manera de impedir que un Gobierno democrático los eche de un plumazo, porque están totalmente desacreditados dentro de la institución militar y absolutamente repudiados por la sociedad. Ese es un plazo clave para garantizar una transición ordenada y unas elecciones limpias. Otro es, naturalmente, la inmediata devolución de Frecuencia Latina y Global a sus auténticos propietarios. La libertad de expresión, en particular en la televisión, es un factor decisivo para recuperar la democracia y tener elecciones libres. Por fin el Perú se está deshaciendo de esa maldita lacra, despertando de una pesadilla. Hay que actuar ahora con mucha prudencia, pero con extraordinaria firmeza para avanzar a una transición ordenada y pacífica” puntualiza la nota. Venga ya, me pregunto, al releer lo que escribió por aquellos años ¿qué pensará ahora ese felón? La lacra fujimorista - como lo describió perfectamente – no ha muerto, sino que ahora está a punto de volver a ser gobierno el próximo 28 de julio y quienes otrora los combatieron, hoy cual perros falderos, están junto a la mesa esperando ansiosos alguna sobra que les arroje la Señora K, heredera política de su padre y quien sin duda tratara de reeditar esa dictadura que tanto añora, y cuyas acciones en un futuro próximo ¿Quizás en el 2031? formaran parte de una nueva serie sobre la corrupción, el autoritarismo y la impunidad en el Perú ¿A qué no?
Luego de tres campañas presidenciales fallidas, años de problemas legales, entradas en la cárcel por corrupción y más de una década como líder de una oposición que dividía a la sociedad con sus maniobras desestabilizadoras, Keiko Fujimori ha conseguido por fin el cargo más alto del país andino al convertirse en la primera mujer electa como presidenta de Perú. Su victoria devuelve al poder al movimiento político fundado por su difunto padre, Kenyo Fujimori, a 26 años del colapso de su régimen autoritario en medio de sonados escándalos de corrupción y violaciones a los Derechos Humanos, que lo obligo a huir del país, para que luego de unos años, ser extraditado y condenado a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad, que cumplió casi hasta su muerte en el 2024. Según el recuento definitivo publicado el pasado lunes por las autoridades electorales, Fujimori, de 51 años, venció a su rival político de izquierda, Roberto Sánchez, por 49.641 votos, con lo que se pone fin a una de las elecciones más reñidas de la historia del país. De esta manera, cuando Fujimori asuma el cargo el 28 de julio, se unirá a un grupo cada vez mayor de líderes conservadores latinoamericanos, lo que reforzará un giro hacia la ultraderecha en toda la región y podría impulsar los esfuerzos de Donald Trump por ampliar la influencia de Estados Unidos en el hemisferio, su “patio trasero” amenazado por China. Fujimori heredará un país maltrecho por años de inestabilidad política originada por su propia organización; un aumento de los crímenes violentos por parte de la delincuencia venezolana (llegados en masa al Perú desde la época del judío Pedro Pablo Kuczynski, que abrió las fronteras de par en par a cerca de dos millones de esos indeseables, los cuales desde entonces, desataron el terror y la violencia extrema nunca antes visto en las calles); así como una profunda desconfianza hacia la corrupta y desacreditada clase política peruana, que solo buscan acceder a puestos del Estado para ROBAR a manos llenas todo lo que puedan. Y el Congreso es un claro ejemplo de ello, manejado por un pacto corrupto liderado por el fujimorismo. Keiko ha prometido restablecer el ‘orden’ en el Perú con el mismo enfoque inflexible que utilizó su padre, Kenyo Fujimori, para derrotar a grupos terroristas como Sendero Luminoso y el MRTA en la década de los noventa. Durante su campaña, ella repitió que la elección era una disyuntiva entre “el orden o el caos”. Para sus seguidores, Fujimori representa el regreso a un liderazgo firme tras años de gobiernos pusilánimes que se sucedieron sin cesar. Sin embargo, sus detractores la ven como la heredera de un movimiento político autoritario que debilitó las instituciones democráticas y cuyo negro historial de ser actualmente el poder en la sombra controlando las instituciones del Estado - en especial el Congreso - vacando presidentes uno tras otro, sugiere que podría erosionar aún más la frágil democracia y el Estado de derecho del Perú. Por cierto, el resultado electoral puso en evidencia lo dividido que está el país. La contienda fue la tercera segunda vuelta presidencial más reñida en los 204 años de historia del Perú, solo superada por las elecciones que ella perdió por un estrecho margen en el 2016 y el 2021. El resultado también fue histórico en otro sentido: Fujimori es la primera persona electa presidenta a pesar de haber recibido menos votos dentro del Perú que su oponente. Su victoria se debió únicamente al fuerte apoyo recibido de los peruanos que viven en el extranjero, muchos de los cuales emigraron a Estados Unidos y Europa durante las crisis económicas y la violencia política de las décadas de 1980 y 1990. “Dentro del Perú, ella no ganó”, dijo Patricia Zárate, una analista política peruana. “Su victoria va a ser difícil para aceptar para un sector importante de la población, ya que medio país voto en su contra y están convencidos de que gano mediante el fraude, manipulando los votos del exterior” expreso. En tanto este viernes, tras ser proclamada oficialmente como ganadora de los comicios por el JNE, Fujimori dio su primer discurso, prometiendo representar a todos los peruanos, dijo: ‘Hoy comienza una nueva etapa en el Perú. Tenemos que entender que nuestro país está fragmentado y vamos a tener, sobre todo, que tender los puentes de unidad y reconciliación’. No está claro si los peruanos creen que lo vaya a hacer, dadas las entrañas autoritarias del fujimorismo, donde siempre han visto al adversario político o a un periodista independiente que no se alinee con su narrativa, como un enemigo al cual hay que exterminar. Intolerantes al extremo, buscan una sumisión total antes que un dialogo con sus oponentes, a quienes, si no logra ‘convencerlos’ por las buenas, lo hará por las malas mediante la fuerza bruta y la represión. “Yo sé que siempre se ha dicho que un político es mentiroso por naturaleza, por lo que estoy convencida especialmente que Keiko Fujimori se ha ganado la fama de que no le puede creer ni una sola palabra que sale de su boca”, dijo Zárate. “Su nula credibilidad es un hándicap con el que va a tener que luchar. Y va a tener que admitir, como ya lo empezó a hacer en campaña, que cometió errores. Pero no solo hacerlo con palabras, sino también con acciones, si realmente quiere ser mínimamente creíble. Pero conociéndola como la conozco no hará nada de ello El dialogo y la reconciliación que ahora ofrece no va con ella y lo que declaro son solo palabras al viento” apunto. En los últimos 15 años, aunque perdió sucesivamente tres elecciones presidenciales - ante Humala, Kuczynski y Castillo - se ha convertido en una de las políticas más influyentes del Perú, más poderosa que los presidentes que se han ido turnando en el cargo desde 2016, donde, o bien están en la cárcel o actualmente procesados por corrupción. En tanto, Fuerza Popular, el partido que Keiko Fujimori fundó luego de que su padre fuera encarcelado por abusos contra los derechos humanos, se ha convertido en una de las fuerzas políticas más disciplinadas del país, algo poco habitual en un país conocido por sus alianzas políticas volátiles y “vientres de alquiler” que se crean para cada proceso electoral, desapareciendo tras finalizar este. “Fuerza Popular ha usado su influencia en el Congreso, donde ha hecho un pacto mafioso con otras fuerzas políticas, para derrocar a cuatro presidentes, al mismo tiempo que protege a sus aliados políticos de las investigaciones por corrupción” añadió Zárate. “Luego de perder las elecciones del 2021 frente al izquierdista Pedro Castillo, Fujimori pasó semanas denunciando un fraude electoral generalizado - como hoy lo hace Sánchez, o en primera vuelta hizo lo propio López Aliaga - sin aportar evidencia alguna e intentando además anular los votos de las regiones andinas que le fueron adversos, en su mayoría pobres. Esos episodios han contribuido a consolidar su imagen entre muchos peruanos como una política corrupta dispuesta a manipular las instituciones a su antojo para afianzar su poder” sostuvo. En los últimos comicios, Sánchez obtuvo un apoyo abrumador en muchas regiones rurales y de mayoría indígena, que en el 2021 apoyaron a Castillo. Los votantes de esas zonas fuertemente ideologizados desde hace años por políticos de izquierda, culpan a Fujimori y a la clase política conservadora peruana concentrada en Lima, de haber respaldado al gobierno de Dina Boluarte, cuya violenta represión de la asonada terrorista surgida tras la destitución y captura del golpista Castillo, acabó con la vida de decenas de facciosos. “Boluarte término ‘blindada’ por los fujimoristas y sus aliados del Congreso, mientras que el corrupto Fiscal de la Nación, integrante de la organización criminal ‘Los Cuellos Blancos del Puerto’, en coordinación con ellos, la ha ido ‘limpiando’ de todos los cargos por los que fue acusada” añadió. Sin embargo, el anuncio del triunfo electoral de la hija del ex dictador supuso una reivindicación muy esperada del legado de su padre para los fujimoristas, que lo consideran “un héroe” que salvó al país de la ruina económica y de la amenaza comunista que representaron Sendero Luminoso y el MRTA. Muchos ven a Fujimori como un contrapeso muy necesario frente a quienes le sucedieron, considerados corruptos e ineficaces. Yolanda Díaz, una administradora de empresas en Lima, dijo que el padre de Fujimori estaría orgulloso de ella porque ha seguido adelante por lo que consideraba era el bien del país, “a pesar de la campaña de odio y mentiras de la izquierda” asevero. Sin embargo, sus críticos opinan todo lo contrario, ya que consideran a Fujimori un ladrón y un genocida. Aparte de ello, están convencidos que el gobierno de su hija Keiko será uno de venganza, dispuesta a desquitarse de cada uno de sus críticos. Como sabéis, en estas últimas semanas previas al proceso electoral, el fujimorismo ha exhibido desvergonzadamente todo su poder, ya que, de facto, aparte de controlar todas las instituciones, gobierna el Perú desde el Congreso. Ha legislado para tener una Ley de Amnistía, para ‘blindar’ a las FF.AA. y la Policía Nacional de juicios y persecuciones por parte de jueces y fiscales caviares, a los cuales, por cierto, busca “barrerlos” del Poder Judicial - tal como lo ha prometido el actual presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, otrora rabioso critico de Kenyo Fujimori y hoy reconvertido en un acérrimo defensor de su hija. A ello debemos agregar también que se están preparando desde el primer día para perseguir a los periodistas críticos del fujimorismo. Ello quiere decir que a quienes no se alineen con el nuevo régimen, les caerá “todo el peso de la ley” para silenciarlos, tal como ocurría durante la dictadura fujimorista de los años 90. Pero estas acciones de intimidación son visibles. No han sido maquinaciones secretas que aguardan una proclamación para efectuarse, porque este proceso ya está en marcha. A nadie se le escapa, que, con su triunfo electoral, a Keiko se le estará dando más poder de lo que actualmente tiene, y lo usara de manera abusiva para eternizarse en el poder. Es iluso pensar que luego de más de 15 años de intentar llegar a presidencia, una vez en Palacio, se retire pacíficamente al cumplir su mandato el 2031. El fujimorismo ha vuelto al poder para quedarse ad infinitum y espera esta vez que nada ni nadie le impedirá cumplir su deseo. El ‘orden’ prometido por la hija del sátrapa será la continuación del status quo vigente, y todo aquel que no esté de acuerdo con ello, se enfrentará a un Poder Judicial ya sumiso a las órdenes de la jefa de la Yakuza, como en los felices tiempos de su padre, que dejo un legado de terror que ha prometido continuar. Sera “el país de las maravillas” cuyo ignominioso final aun esta por escribirse...