A un día de unas elecciones que podrían devolver a la ultraderecha el poder en el Brasil, varias encuestas muestran una fuerte caída del apoyo a los líderes conservadores elegidos recientemente en América Latina, logrado gracias a la grosera injerencia estadounidense, que no ha dudado en alterar los resultados electorales para que sus “elegidos” sean los ganadores. Pero el desengaño no ha tardado mucho en llegar. En efecto, nuevos sondeos en realizados en Perú, Colombia, Chile y Argentina indican que muchos votantes empiezan a perder la paciencia con gobiernos elegidos con promesas “de combatir la delincuencia y reactivar economías debilitadas”, pero nada de eso han cumplido, pero si el de estrechar la relación con Donald Trump, convirtiendo a sus países - en un evidente acto de traición, demostrando no tener además honor ni dignidad - en vasallos de Washington, el cual mediante el infame ‘Escudo de las Americas’ los va a tener controlados, política, económica y militarmente, para evitar el retorno al poder de gobiernos que puedan ser considerados ‘hostiles’ a la Casa Blanca. De lograr su cometido de que Bolsonaro triunfe en los comicios brasileños, prácticamente toda la región será convertida en su ‘protectorado’ tal como lo es hoy Venezuela, de una forma por lo demás patética y grotesca, en la cual su embajador en Caracas es quien realmente manda en el país, y donde la dirigencia chavista, temerosa de terminar en la cárcel, se han convertido en un felpudo estadounidense. De esta manera, Washington recupera el control de su ‘patio trasero’ y no lo va a dejar durante mucho tiempo, apelando a las intervenciones militares - tal como el propio Trump ha declarado - “para evitar un regreso a la situación anterior”, buscando expulsar a China, teniendo a partir de ahora el absoluto control de sus riquezas naturales, tales como el petróleo y las tierras raras. “El ganador (o sea EE.UU.) se queda con todo” subrayo. Y su clase política, tan ruin y servil como siempre lo han sido a través de la historia, lo aprueba incondicionalmente... Venga ya, un colonialismo en toda regla. En relación a los sondeos, la mandataria conservadora de Perú, Keiko Fujimori, y su homólogo colombiano Abelardo de la Espriella, conocido por su discurso de línea dura, su “cruzada cultural” y su apoyo al porte de armas, son los últimos en ver caer su popularidad. Una encuesta de Ipsos publicada la semana pasada mostró que la aprobación de Fujimori bajó al 40 % frente al 57 % que tenía cuando asumió en agosto, con un rechazo que del 60%. Su caída ha sido tan acelerada, algo que no se había visto en el país andino en los últimos tiempos, pero comprensible porque no hace nada de nada y solo repite métodos ya utilizados con otro nombre, y que ya han demostrado su ineficacia. Por su parte, De la Espriella perdió más de seis puntos en su primer mes en el cargo. Muy poco dirán algunos, pero al tratarse de encuestadoras afines al gobierno, su caída sin duda es mayor. En Chile mientras tanto, donde el año pasado los votantes eligieron al mandatario más conservador de las últimas tres décadas ante la creciente preocupación por el crimen organizado, la aprobación de José Antonio Kast cayó al 30 %, según la última encuesta Cadem publicada el domingo. Es su nivel más bajo desde que inició su mandato en marzo. Hay quienes, como Leoncio Silva, un pensionado chileno, que creen ilusamente que Kast logrará derrotar a las bandas extranjeras a las que muchos atribuyen el aumento de la violencia en su país… “con un poco más de tiempo”, la misma excusa de otros gobernantes que no han podido resolverlo. "Esperemos un año y veamos", dice el muy inocente. En tanto, el presidente argentino, Javier Milei, el más abyecto lacayo de Trump en la región, también registra sus peores niveles de aprobación cuando falta un año para buscar la reelección. "Creo que muchos de estos gobiernos generaron expectativas que probablemente no eran realistas. La gente quiere resultados rápidos, lo que es imposible obtener", dice Michael Shifter, investigador senior del centro de estudios The Inter-American Dialogue, con sede en Washington. “De poco o nada le ha valido entregar la Patagonia a EE.UU. e Israel, mientras que millones de argentinos han visto caer dramáticamente su nivel de vida, forzándolos a comer carne de burro. Solo los privilegiados de la casta libertaria pueden darse el lujo de comer carne de vaca, cuando antes era de lo más común” agrego. Pero el rechazo tiene poco que ver con la ideología, advierte: "No estoy seguro de que fuese distinto si se tratara de gobiernos de izquierda". Una encuesta de AmericasBarometer, realizada a más de 25.000 personas en 21 países, reveló un escaso respaldo a los aliados de Estados Unidos que integran la alianza "Escudo de las Américas" impulsada por Trump: Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Perú, Guatemala, Panamá, Paraguay y República Dominicana. Es más, la impaciencia por una mejor gestión se manifiesta con especial fuerza en Bolivia. Allí los votantes sacaron del poder al Movimiento al Socialismo, que gobernó por casi dos décadas, en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas. El presidente Rodrigo Paz fue elegido como una alternativa moderada y cercana al sector empresarial, pero apenas a los seis meses de asumir el cargo, miles de manifestantes - seguidores del prófugo de la justicia Evo Morales, a quien la justicia busca encarcelar por pedófilo - ya bloqueaban las principales ciudades del país para exigir su renuncia. Muchos culpan al mandatario, de 59 años, de no haber logrado poner fin a la escasez de combustible. "Pensaba que iba a ser diferente, que iban a cambiar las cosas, pero estamos igual o peor que con Morales y Arce", dice Jamil Alanoca, un estudiante de negocios de 19 años. Al otro lado de la frontera, en Perú, los votantes acudieron a las urnas en abril y junio en busca de alivio frente a una epidemia de extorsiones y ya muestran frustración por la falta de resultados. "Para tratar de ocultar su fracaso e incapacidad para enfrentarlos, Fujimori dice ahora que no se va a solucionar de la noche a la mañana el problema de tantos años, cuando ella y su partido, petardearon hasta forzar la caída de Pedro Pablo Kuczynski en el 2018, dando origen a la actual inestabilidad política que ha tenido el Perú desde entonces, con tantos presidentes en tan pocos años, donde un Congreso dominado por el fujimorismo y sus aliados de turno los vacaban a voluntad. Todo ello es exclusiva responsabilidad de Keiko", señalo Guillermo Loli, director de encuestas de opinión en Ipsos Perú. Sin embargo, en todo ese oscuro panorama para los lideres conservadores de la región, hay una “excepción” y es el salvadoreño Nayib Bukele, cuya política de mano dura contra las pandillas le ha valido un apoyo casi de culto. El autodenominado "dictador más cool del mundo" goza de un 83 % de aprobación, según la encuesta AmericasBarometer, luego de reducir las tasas de criminalidad a mínimos históricos con una amplia ofensiva contra las pandillas. Esos resultados se lograron tras encarcelar a más de 90.000 sospechosos bajo un régimen de excepción instaurado hace cuatro años que, según grupos de derechos humanos, ha estado marcado por graves abusos. "El Salvador de Bukele sigue siendo un experimento decisivo: un Estado que cambió libertades por seguridad y que, según estas mediciones, logró mayor seguridad", señala el informe Pulse of Democracy 2026, elaborado por la Universidad de Vanderbilt a partir de las encuestas de AmericasBarometer. Shifter expresa sus dudas de que el éxito de Bukele contra las pandillas de su país pueda replicarse con las redes del crimen transnacional que operan en otras partes de la región. "Bukele, creo, es realmente único en su grupo, es la excepción", considera. “Pero hay que tener en cuenta que su país es microscópico si los comparamos con los países sudamericanos, por lo que sus métodos no tendrían los mismos resultados de aplicarse. Las realidades son distintas como para que sea exitoso” puntualizó. (Por cierto, si se confirma el triunfo de Bolsonaro este domingo, Trump ya debe tener listo la correa para que su nueva mascota se una a la troupe ¿No lo creen ustedes?)
Ubicado en Tacna, localizado en el extremo sur del Perú y cerca de la frontera con Chile, se encuentra la mezquita Bab Ul Islam (cuyo nombre significa "Puerta del Islam" en árabe, lo cual refleja su papel como lugar de acogida para los musulmanes de la zona) levantada por inmigrantes pakistaníes allá por la década de los 90, durante el régimen dictatorial de Kenyo Fujimori, cuando se liberalizaron las importaciones de vehículos, por lo que pudieron traer autos de segunda mano procedentes de Corea del Sur y Japón, inundando el mercado peruano con miles de ‘ticos’, ‘combis’ y ‘mototaxis’, que desde entonces han convertido las calles de Lima sobre todo, en un auténtico infierno, donde el manejar es prácticamente imposible, ya que nadie respeta las reglas de tránsito e impera la “ley de la selva”, y todo por culpa, cuando no, de ese sátrapa japones. Volviendo al tema de fondo, la citada mezquita es el elemento más visible de la presencia musulmana en Tacna, que se ubica en la entrada sur de la ciudad, a cinco minutos del centro. Considerada un lugar de culto para los seguidores del islam, se levantó en el año 2000. Esta es una de las pocas mezquitas de todo el Perú y la única en Tacna, lo que la convierte en una rareza en un país donde los edificios islámicos son casi inexistentes La mezquita combina elementos arquitectónicos islámicos con un estilo contemporáneo y cuenta con una sala de oración principal y un patio abierto. Fue construida en los años 2000, luego de que un grupo de comerciantes pakistaníes se estableciera en Tacna durante los años 90 y formara una pequeña comunidad musulmana. Al crecer en número, la comunidad necesitó un espacio propio para la oración, lo que llevó a la construcción del edificio. Los visitantes deben llevar ropa modesta que cubra brazos y piernas, y quitarse los zapatos antes de entrar a la sala de oración. Si no se va a rezar, es mejor evitar llegar durante los horarios de oración principales para no molestar a los fieles. Desde entonces, las familias musulmanas que residen en dicha ciudad se reúnen allí cinco veces al día. El imán de la mezquita, cuenta que se juntan para orar e impartir las enseñanzas de los libros del Corán, “un libro de paz” y que les da “el mensaje de tranquilidad”. Cabe precisar que los viernes a la 1:30 p.m. el espacio cobra una actividad especial, ya que la comunidad se reúne para la oración principal de la semana. Pocos musulmanes se la pierden. En el salón principal, el imán dirige la oración. Los niños y hombres acuden a esta sala, mientras que las mujeres y las niñas se instalan en un ambiente del segundo piso, donde escuchan la oración por parlantes, evitando el contacto con el sexo opuesto, como es habitual entre los musulmanes. Si bien es cierto, que la mayoría de las personas en el Perú profesan la religión católica, hay un cierto porcentaje de su población que ha escogido otro camino para manifestar su fe. También hay otras creencias que tienen su propia historia con el país. Tal como el islam, que es una de las religiones con más adeptos en el mundo entero (la segunda tras el cristianismo). Sin embargo, en el Perú no tiene tantos seguidores como en otros países de la región (En Chile, por ejemplo, los palestinos tienen una importante presencia). Los creyentes, en su mayoría de la rama sunní, residen en Lima, donde tienen un lugar especial en Magdalena para poder expresarse y realizar sus oraciones, y que también sirve como punto principal de celebración para el Ramadán en el país, aparte claro está, de la mezquita ubicada en Tacna. Fundada por Sher Afzal Khan Barikoti, cumple funciones religiosas y educativas propias del islam, similares a las de cualquier comunidad religiosa. Sobre su religión, hay cinco pilares sobre la que se sostiene y todo musulmán, en cualquier parte del mundo, debe cumplir. Además de creer solamente en un único dios llamado Alá y en Mahoma como el último de sus profetas, todo buen islamita debe rezar cinco veces al día mirando a La Meca (lugar donde nació Mahoma y el Islam, en Arabia Saudita), respetar de manera estricta el ayuno en el mes del Ramadán (noveno mes del calendario musulmán), aportar el 2.5% de su sueldo anual para la ayuda de los más necesitados y visitar La Meca (al menos una vez en la vida). Aparte de ello, realiza actividades educativas, ya que en un local contiguo funciona el Colegio Internacional Paradise of Children, un centro de idiomas acreditado por la Universidad de Cambridge. Si bien hay voces, provenientes en especial de grupos religiosos protestantes (o ‘evangelistas’ como gustan denominarse) que consideran a la mezquita un “centro de adoctrinamiento” y hasta exigen su erradicación por tratarse - alegan - “de un peligro para la seguridad nacional” lo cierto es que se trata de un lugar de culto y enseñanza religiosa, como cualquier templo cristiano, judío o budista. “La comunidad vive en paz, lejos de la violencia extremista” responde su imán. En ella no solamente se reza y venera a Alá, sus seguidores también acuden a ella cada vez que desean protestar por actos terroristas de los grupos integristas que malinterpretan el Corán y confunden yihad con terrorismo. “Nuestras actividades son abiertas, comunitarias y educativas, no secretas ni coercitivas” añadió. Aun así, su trabajo silencioso para captar especialmente a los más jóvenes y convertirlos al Islam, no ha dejado de llamar la atención, y se encuentran en la mira de quienes no los ven con buenos ojos, especialmente en estos días, cuando grupos terroristas islámicos han desatado el caos y la violencia en ciudades de Francia, Italia, Portugal, Bélgica, España, Grecia y Albania, infiltrándose en los movimientos de protesta “estudiantiles” gracias a la masiva presencia de millones de ellos en el continente, llegados en pateras desde Africa, buscando islamizar Europa, con la complicidad de los Gobiernos que se niegan a cerrar las fronteras y expulsarlos en masa. No es de extrañar por ello el auge de los partidos ultranacionalistas que al lema “Europa es cristiana y no musulmana” han prometido hacerlo, con mayor razón cuando están en plena campaña electoral, como en Alemania, Francia y España, donde sus candidatos van primeros en las encuestas. Si bien no se puede culpar a todos los musulmanes de lo que hagan los yihadistas, el prejuicio contra ellos es muy fuerte, y hay quienes alertan en el Perú que hay que cortar de raíz su crecimiento para evitar pasar por la misma situación, con mayor razón cuando han anunciado que entre sus planes está el levantar una mezquita más grande en Lima, ya que el de Magdalena no se da abasto debido al incremento del número de creyentes. “Aún estamos a tiempo de evitarlo” expresó un conocido reverendo, que tiene un canal de tv donde despotrica de ellos, y es cercano al fujimorismo. Si bien hay quienes lo califican de intolerante, tiene algo de razón en ello.... Mas vale prevenir ¿No os parece?
Como sabéis, el domingo 4 de octubre se celebraron las elecciones regionales y municipales en el país andino. Esta pudo haber sido una extraordinaria oportunidad para que la oposición conquistara numerosos gobiernos regionales y alcaldías de capitales, incluida Lima Metropolitana. Sin embargo, y como era previsible, fue incapaz de unificarse y articular una alternativa común a la mafia fuji-porkysta que (des)gobierna el Perú. En efecto, debido al caudillismo con la que se desenvuelven estas agrupaciones - tanto de izquierda como de centro - no pudieron hacer frente a la maquinaria oficialista, que se volcó a favor de López Aliaga, alias Porky (Renovación Nacional) aliado de la Señora K y sostén de su régimen, por los votos que controla en el Senado. Si las fuerzas centristas encabezadas por Eduardo Bruce (Somos Perú) y Francis Allison (Avanza País) hubiesen ido unidas, otro hubiera sido el resultado. En el lado de la izquierda, Juntos por el Perú, Ahora Nación y Obras, que confluyeron contra Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, no trasladaron esa convergencia a la elección capitalina. No acordaron una candidatura unitaria mediante una elección interna, y al presentarse divididos, redujeron considerablemente sus posibilidades. De esta manera, Ricardo Belmont obtuvo su peor votación en la metrópoli donde fue elegido alcalde dos veces, mientras Juntos por el Perú no consiguió convertirse en una alternativa de peso nacional y fue barrido en los comicios, una situación similar que ocurrió con Fuerza Popular, el partido de la Señora K, que no conquisto ningún gobierno regional ni alcaldía de capital provincial. La aplastante derrota de ambas formaciones evidencia que el voto que concentraron en las pasadas elecciones generales - y que posibilito que ambas fueran al ballotage - fueron “prestados” únicamente para que no gane el otro. No eran votos propios. Quienes se hicieron con el triunfo el 4 de octubre, fueron movimientos regionales y locales, evidenciando las limitaciones de las organizaciones políticas “nacionales” que fuera de la capital, no son tomados en cuenta por el electorado. En el caso de Lima, que hoy nos ocupa, compitieron 26 listas, aunque solo 24 mantenían formalmente una candidatura a alcalde. La mayoría de estas ‘organizaciones’ fantasmales que solo aparecen cuando hay procesos electorales (Vientres de alquiler seria lo más adecuado denominarlos) se quedarán sin obtener siquiera un regidor. La fragmentación no produce necesariamente mayor pluralismo: bajo las reglas vigentes, puede facilitar la concentración del poder municipal. Por cierto, el sistema electoral de Lima de más de diez millones de habitantes presenta serios problemas de representatividad. Mientras en las elecciones de gobernadores regionales existe un ballotage cuando ninguna fórmula supera el 30% de los votos válidos, en Lima Metropolitana basta ocupar el primer lugar, por pequeño que sea el respaldo obtenido. Como recordareis, en el 2022, López Aliaga ganó con el 26,34% de los votos válidos: aproximadamente el 23,5% de los votos emitidos y el 18,5% del padrón electoral. Es decir, menos de uno de cada cinco electores inscritos respaldó al ganador. Fue el menor porcentaje de votos válidos obtenido por un alcalde limeño desde el restablecimiento de la elección municipal directa en 1980. Además, el elector no puede escoger por separado al alcalde y a los regidores de otra organización. La lista ganadora recibe los puestos que le correspondan por cifra repartidora o la mitad más uno de los cargos de regidor, según lo que más la favorezca. Así, una minoría electoral puede convertirse en una mayoría absoluta dentro del concejo. La candidatura de López Aliaga como primer regidor, pese a no postular formalmente a la alcaldía, plantea una controversia fundamental. Aunque la autorizó el JNE, su eventual retorno inmediato al sillón municipal pondría en cuestión el propósito de la prohibición constitucional de reelección inmediata de alcaldes. La autorización electoral no elimina esa discusión política y jurídica. Con el 94.315% de actas contabilizadas, Renovación Popular mantiene el primer lugar con el 27.779% de los votos válidos, seguido de Avanza País, con el 26.802% y 1′420,757 votos. Por lo tanto, la distancia entre Aliaga y Allison, se mantiene. Pero si el primero termina siendo superado, volverá, como siempre - y ya lo ha advertido - a denunciar “fraude”. Sin embargo, el principal cuestionamiento está en haber permitido ilegalmente una candidatura que podría utilizarse como vía para eludir la prohibición de reelección. A ello se suma la controversia sobre su salida del Senado, dado el carácter irrenunciable del mandato parlamentario. Ambas cuestiones merecen una respuesta jurídica transparente. Si López Aliaga pretende terminar nuevamente como alcalde, deberá explicar cómo accedería a un cargo para el cual no fue elegido directamente como candidato. También podría repetirse el problema de una autoridad respaldada por una proporción muy reducida del electorado, frente al conjunto de quienes se abstuvieron, votaron en blanco o anularon su voto. Lo acontecido también revela la extrema fragilidad del sistema de partidos. Las organizaciones con representación parlamentaria no necesariamente logran arraigo regional o municipal, mientras otras fuerzas obtienen respaldo local sin consolidarse como alternativas nacionales. El Perú sigue sin adoptar mecanismos como las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que Argentina ha utilizado para seleccionar candidaturas y exigir un respaldo mínimo a las fuerzas que buscan participar en las elecciones generales. Un sistema de este tipo permitiría que los electores intervengan en la selección de los candidatos y podría reducir la proliferación de organizaciones fantasmales sin ningún apoyo ciudadano. Pero en lugar de consolidar partidos representativos, el país permanece atomizado en clientelas caudillistas. Muchos “partidos” funcionan como si fueran propiedad privada de sus dirigentes, algo que incluso se refleja en sus símbolos, construidos alrededor del nombre o las iniciales de su fundador. Esa fragmentación debilita las alternativas colectivas y favorece al fujimorismo. De esta manera, la dispersión electoral, la ausencia de una segunda vuelta y la debilidad de una alternativa favorecen a Renovación Popular. Si Carlos Bruce - que tiene muchos anticuerpos por su condición de homosexual en un país homofóbico - hubiese renunciado a participar, hoy Francis Allison, de aceptable labor en Magdalena, sería el justo ganador de los comicios. Precisamente su crecimiento se dio en los últimos días, pero lamentablemente al parecer, no le alcanza para imponerse a un impresentable sujeto como López Aliaga, quien, al margen de la legalidad y la abierta complicidad tanto del JNE como del régimen neofujimorista de la Señora K., pretende volver a la alcaldía, la misma que abandonó a su suerte para postular a la presidencia, dejando a Lima no solo quebrada económicamente, sino más sucia, caótica y horrible que antes. Me pregunto ¿Cómo puede haber gente tan imbécil que haya votado por ese vil sujeto? Están conscientes que la ciudad es una pocilga y su condición empeorara, pero aun así hayan preferido esa opción ¿No les da asco Lima? ¿O no les importa vivir en medio de la inmundicia? A que no lo comprendo. Un retorno de Porky agravara el caos en todo sentido, así como la protección de las escasas áreas verdes para reemplazarlo por más cemento, como ya lo hizo cuando fue alcalde. De eso no hay duda. También preocupa que retome el tema de ese tren viejo y oxidado - una “donación” que costo más de 80 millones de dólares a la Municipalidad, para que termine arrimado porque es inservible y peligroso, porque emite gases cancerígenos - para ponerlo como sea en funcionamiento, a pesar que hasta el momento no se ha construido ninguna infraestructura, pretendiendo utilizar la del Ferrocarril Central que no es el adecuado. Desesperado por tenerlo como ‘caballito de batalla’ para las próximas elecciones generales - por lo que, de ser elegido alcalde, volverá a abandonar el cargo una vez más - no paro hasta obligar a renunciar al ministro Rafael Rey, que se oponía a esa basura rodante, amenazando a la Señora K. de vacarla en el Senado sino cumplía sus exigencias. Por lo visto ni entre los mafiosos se respetan sus “códigos”. Una de las fortalezas de Porky es el antiguo aparato de Solidaridad Nacional, el partido fundado por Luis Castañeda Lossio, el único alcalde de Lima elegido tres veces, y a quien López Aliaga se lo robo en su lecho de muerte. Castañeda afrontó investigaciones por graves casos de corrupción por recibir millones de Odebrecht y estuvo bajo arresto domiciliario antes de fallecer. Pese a los cuestionamientos a su fundador, ese aparato que hoy maneja Porky con otro nombre, conserva una importante base electoral. Por cierto, la ola conservadora que sacude a Iberoamérica ha favorecido a López Aliaga, pero las fuerzas que se le oponen también tienen responsabilidad. No construyeron una alternativa común capaz de frenar ese avance. El desastre que represento el régimen filosenderista del delincuente terrorista Pedro Castillo, y su posterior vacancia tras su fracasado golpe de Estado y entrada en prisión, desarticuló a la izquierda, de lo cual no se ha podido reponer. El peso electoral de Lima y Callao fue decisivo para el polémico triunfo de Keiko Fujimori. Ahora, los dos principales contendientes por la alcaldía, López Aliaga y Allison, respaldaron su candidatura presidencial, por lo que la disputa municipal se produce así dentro de un espacio político predominantemente conservador, aunque ambos se diferencian con ciertos matices, De esta manera, gane quien gane finalmente los comicios, Lima volverá a quedar bajo un liderazgo con una mayoría institucional muy superior a su respaldo ciudadano. Si es Porky es el elegido, la vergüenza va a recaer no solo en quienes lo eligieron sabiendo que es un fiasco, sino en un sistema que convierte la fragmentación y el escaso respaldo electoral en un poder concentrado. Como ninguno de los contendores obtendrá el 30% de los votos, lo ideal sería que vayan a un ballotage - donde Allison barrería con el 57% - pero ello no ocurrirá, porque todo ya está preparado en el JNE para que Porky sea el “elegido” (No es de extrañar por ello, que, sin esperar los resultados oficiales, López Aliaga - mismo Toledo - ya está celebrando “su victoria” botella en mano. Una imagen de lo más repugnante ¿No lo creen ustedes?)
Cada 13 de octubre, la provincia de Ayabaca, en la sierra de la región Piura - al norte del Perú - se convierte en punto de encuentro de miles de fieles que llegan para venerar la imagen de Jesús Nazareno, una festividad declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el 2013. La celebración convoca a peregrinos de distintas partes del país andino y del extranjero, quienes llegan al santuario para expresar su fe, cumplir promesas y participar en las actividades religiosas. La devoción al que se le ha denominado Señor Cautivo se remonta al siglo XVIII. Según la tradición recogida por fuentes turísticas oficiales, en 1751 el sacerdote García Guerrero impulsó la elaboración de una imagen de Cristo para la población. Para ello, se habría utilizado madera de cedro procedente del cerro Sahumerio, en la zona de Jililí. La historia popular cuenta que tres misteriosos talladores llegaron a Ayabaca y aceptaron esculpir la imagen con la condición de trabajar sin interrupciones. En efecto, estos personajes misteriosos acordaron la confección de la imagen bajo tres condiciones: Que nadie los viera trabajar; Que alcanzaran los alimentos una vez al día y la cual sería al amanecer; Que el precio de la obra sería acordado al final de la misma. Pasó el tiempo y la curiosidad de los ayabaquinos pudo más que su paciencia. Querían ver los avances de trabajo de los tres misteriosos caballeros. Los pobladores se acercaron a la casa, llamaron insistentemente y, al no obtener respuesta, creyeron que se habían burlado de ellos. Entonces forzaron la puerta. En el interior no había persona alguna y la comida estaba intacta. Pero ante ellos se alzaba, imponente y majestuosa, la escultura de un Nazareno con las manos cruzadas, de un metro ochenta de estatura. Sólo entonces se dieron cuenta de que los autores eran ángeles que al concluir la escultura alzaron vuelo y se perdieron. La historia creció, al igual que la fe y devoción por el Nazareno. Desde entonces, la tradición forma parte de la identidad religiosa de Ayabaca. Sin embargo, el relato sobre los talladores pertenece a la tradición popular y no debe confundirse con un hecho histórico documentalmente comprobado. El Cautivo representa el momento en que, tras ser apresado en Getsemaní, Cristo fue abandonado por sus discípulos (ver Mt 14, 50). Jesús, de pie, maniatado, refleja en su rostro una profunda desolación, elementos que evocan el sufrimiento de Cristo durante la Pasión. Viste túnica morada con áureos bordados. Sus poderosas manos están atadas con dorado cíngulo. Sobre su cabeza esta una corona de espinas de oro, en la que resplandecen tres potencias del mismo metal. En el primer lustro del siglo pasado, se inauguró en Ayabaca la parroquia de Nuestra Señora del Pilar. Y una de la imágenes que se colocaron en uno de sus altares fue el Señor Cautivo. En 1974 el templo sufrió refacciones entre ellas la reconstrucción de su fachada. Y en el interior se agregaron escalones para poder apreciar mejor su imagen. En el 2013, el Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a la Peregrinación y Festividad del Señor Cautivo de Ayabaca. La resolución reconoció su importancia como expresión colectiva de fe y como referente de identidad para sus devotos. La celebración tiene su día central el 13 de octubre, cuando la imagen recorre las calles de Ayabaca en procesión, las cuales son previamente alfombradas con flores. El desplazamiento de los peregrinos, las promesas religiosas y las manifestaciones de devoción convierten esta fecha en uno de los acontecimientos más importantes del calendario religioso de la región Piura.
Los millones de brasileños que acudieron a las urnas el pasado domingo le han otorgado a la extrema derecha su triunfo más decisivo desde el fin de la dictadura militar del país en 1985. En efecto, la contienda enfrentó a Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario de izquierda de 80 años conocido casi universalmente como Lula, contra el senador ultraconservador, acérrimo trumpista y agente del sionismo Flávio Bolsonaro, el hijo mayor de Jair Bolsonaro quien cumple una condena de 27 años por tramar un golpe de Estado en el 2022. Como lo ha hecho de manera constante desde 2014, la derecha superó a sus encuestas finales en la votación, con Bolsonaro obteniendo el 47 por ciento frente al 45 por ciento de Lula, y los aliados del primero obteniendo la mayoría de los escaños en el Senado. De esta manera, los dos irán a una segunda vuelta el 25 de octubre, y Bolsonaro parece perfilarse hacia una victoria. ¿Cómo es que Flávio Bolsonaro - el hijo de un golpista convicto que a su vez se encuentra bajo investigación penal por corrupción - es ahora el favorito contra Lula, un ícono mundial de la izquierda socialdemócrata? El descontento económico, el rechazo al cambio cultural, la polarización y la erosión de las salvaguardas democráticas se encuentran entre las razones por las que votantes de todo el mundo están recurriendo a líderes de extrema derecha. En Brasil, Lula y sus partidarios suman la interferencia extranjera a esa lista, al señalar los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para inclinar la balanza a favor de Bolsonaro a través de aranceles, revocaciones de visas y el financiamiento para grupos que se oponen al Supremo Tribunal de Brasil por parte del Departamento de Estado. Una presidencia de Flávio Bolsonaro le daría a Washington otro socio subordinado en América Latina. También podría traer un indulto para el golpista de su padre y amnistía para quienes asaltaron los edificios gubernamentales en Brasilia el 8 de enero de 2023. Otra respuesta crucial reside en cómo los brasileños participan en la vida cívica. La salud de una democracia depende de si sus ciudadanos participan y de cómo lo hacen, y en Brasil, las tendencias son desalentadoras. En estos últimos tiempo, aunque los brasileños votan y se movilizan en gran número, cada vez lo hacen más de maneras que fortalecen una política autoritaria que representa Bolsonaro, en sintonía con Trump y otros lideres de la región, lo que para Washington es una buena noticia ya que así podrá blindar su “patio trasero” de la influencia de China, cuya presencia e influencia en el continente mediante sus millonarias inversiones es cada vez mayor. Y para contrarrestarlo, que mejor que resucitar la infame Doctrina Monroe - rebautizada por Trump como la Doctrina Donroe - que bajo el lema “América para los americanos” (los estadounidenses, se sobreentiende) busca, incluso mediante el uso de la fuerza y “por razones de seguridad nacional” expulsarlo de la región, enviando periódicamente a su “virrey de las colonias” Marco Rubio a supervisar a sus súbditos, para tenerlos bien sujetos de la correa, interfiriendo groseramente en los asuntos internos de aquellos países y digitando sus comicios para que sean “sus candidatos”, los ganadores. Ya lo hizo recientemente en Chile, Perú y Colombia, por lo que ahora es el turno de Brasil. De ganar Bolsonaro, lo cual es lo más probable, para nadie sería una sorpresa que lo primero que haga es abandonar el BRICS (un foro económico integrado por cinco de las mayores economías emergentes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica - cuyas iniciales conforman el acrónimo - como una alternativa al G7) e integrar a su país al llamado “Escudo de las Americas” mediante la cual, las tropas estadounidenses tendrán carta blanca para intervenir militarmente cuando quieran, con el pretexto de “luchar contra el narcotráfico” sin la necesidad de solicitar permiso a nadie. De esta manera, la sumisión y el entreguismo seria total. En lo que respecta a Brasil, Lula tiene hasta el 25 de octubre, fecha de la segunda vuelta, para seducir tanto a los votantes que no están totalmente alineados con la extrema derecha, pero que prefieren un “cambio” a la continuidad que representa el actual presidente, como a aquellos que optaron por no votar en la primera vuelta. Si no lo consiguen y gana Flávio Bolsonaro, habrá al menos tres grandes consecuencias. La primera es que casi toda Sudamérica estará dominada por la extrema derecha, bajo la tutela de Donald Trump, lo que causará impactos mucho más allá del continente. La segunda es que hay muchas probabilidades de que Brasil deje de ser una democracia, dado el historial golpista de los Bolsonaro. Flávio Bolsonaro podría repetir lo que hizo el convicto Jair Bolsonaro de socavar las instituciones desde dentro. Pero la consecuencia más grave será el probable fin de la Amazonia, con la apertura total a la explotación de “recursos”, como lo hacía su padre, lo que llevará a la selva, ya bastante degradada, al punto de no retorno. Precisamente, demostrando que va a seguir ese camino. Flávio Bolsonaro anunció a inicios de semana que pretende aprovechar la amplia bancada parlamentaria conquistada por su formación, el Partido Liberal (PL), en las elecciones para emprender “cambios profundos” en la Carta Magna. Quiere aprovechar el poderío legislativo del PL para nombrar a dedo a los presidentes de la Cámara de Diputados, del Senado y para “reformar la Constitución, para redemocratizar el país, para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución” algo que no hacia el golpista de su padre, quien gobernaba como un dictador, terminando en la cárcel por ello. Bolsonaro hijo explicó que quiere cambiar la Constitución para reformar el Poder Judicial, reducir la mayoría de edad penal -de 18 a 16 años, dice en el programa electoral - y “poner fin a la reelección” (si, como no). Asimismo, intentó disipar la preocupación de aquellos que ven en sus planes de “redemocratizar Brasil” un potencial riesgo autoritario. “He visto gente diciendo que ahora, con mayoría, Flávio va a hacer lo que el padre no hizo. Paren con eso. Aterricemos en el mundo real”, enfatizó, pero nadie le cree.- Entre los nuevos parlamentarios, hay cuatro Bolsonaros: la esposa del patriarca, Michelle, y el segundo Carlos, tomarán posesión en el Senado en el 2027. El cuarto hijo, Jair Renan, y Renato Bolsonaro, hermano del encarcelado golpista, serán diputados. En tanto, los resultados electorales colocan a Flávio en posición ventajosa para ganar el 25 de octubre. Parte como el favorito porque Lula es el candidato único de la izquierda, mientras Bolsonaro era el principal de una derecha dividida. Como podéis imaginar, los apoyos a Bolsonaro por parte de sus rivales liberales y conservadores empezaron ya a llegar. El exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema se lo dio el lunes, pero es casi simbólico porque logró menos del 1%, unos 326.000 votos. Más valioso es el respaldo de Ronaldo Caiado, que quedó quinto en las presidenciales y fue el anterior gobernador de Goiãs, oficializado en presencia de Bolsonaro, que se ha desplazado hasta la capital estatal, Goiânia. Caiado consiguió casi un 2,2%, es decir, 2,6 millones de votos que ya van camino de ampliar el caudal de los logrados por Flavio. Caiado dejó claro su propósito: “Estoy aquí para derrotar al PT [Partido de los Trabajadores]”. Por cierto, en el otro lado del espectro político, Lula no se dejó ver en público tras los comicios. Mantuvo reuniones en Brasilia, en la residencia oficial, con el equipo de coordinación de su campaña y algunos aliados políticos. El presidente apuesta por entrar al ataque frontal en esta segunda fase. El plan es reforzar el discurso del miedo. El rechazo al Partido de los Trabajadores y a Lula es una gran fuerza de tracción de la candidatura que lidera Bolsonaro hijo, considerado un candidato con relevantes fragilidades. Flávio es investigado por corrupción en el escándalo del Banco Master, pero nada de eso frenó la contundente victoria que se anotó el domingo. Además de quedar por delante de Lula, el PL sumó 121 de los 513 diputados - con un aumento del 20% que la convierte de nuevo en la mayor de la Cámara baja -, con sus aliados ronda los 50 escaños entre los 81 del Senado y diez de los gobernadores elegidos en primera vuelta. El más importante entre ellos, Tarcísio de Freitas, reelecto al frente del Gobierno de São Paulo en una contundente victoria frente al PT, estaba también al lado de Bolsonaro el martes. De Freitas, que llegó a sonar muy fuerte como candidato presidencial de la derecha hasta que Bolsonaro apostó con su hijo Flávio, ha mantenido cierta distancia de este durante la primera fase de la campaña. Consolidada su victoria en el estado más rico y poblado de Brasil, queda por ver cuánto se implicará en la batalla de la derecha conservadora para la segunda vuelta. Cuando Bolsonaro hijo propone el fin de la reelección y acalla las voces en su partido a favor de que el patriarca golpista concurra en el 2030 lanza un interesado mensaje para atraerse la confianza de dirigentes como el gobernador de São Paulo, considerados fuertes y sin la toxicidad que acompaña al apellido del clan que domina la derecha brasileña. Pero una vez que gane y se instale en Planalto, mostrara su verdadero rostro autoritario y al igual que Milei y Fujimori, demostrara - bajo la “bendición” de Trump - que no tiene ningún apego a la democracia.
El Museo Meadows de la Universidad Metodista del Sur (SMU) de Dallas, echa un vistazo y viaja por las expresiones artísticas que vivió el continente americano durante el periodo colonial, en una exposición titulada Spectacles of Power and Faith: Colonial South American Art from the Thoma Foundation (Espectáculos de poder y fe: arte colonial sudamericano de la Fundación Thoma), la cual reúne 63 pinturas inéditas procedentes de la Colección de Arte de las Américas Españolas de los mecenas Carl y Marilynn Thoma, sobre la Latinoamérica colonial en el periodo comprendido entre 1600 y 1850. Entre las obras, destacan aquellas que estaban reservadas a ser exhibidas en templos religiosos, siendo evidente esa condición en las numerosas representaciones de la Virgen María y otros santos. No obstante, también se podrán apreciar motivos alejados de lo canónico y que permiten adentrarnos más en cómo se desarrollaba la sociedad civil sudamericana. “Estas obras demuestran cómo los artistas de toda América adaptaron y transformaron las imágenes europeas en otras profundamente arraigadas en las historias locales, los materiales disponibles y las prácticas devocionales de cada región”. expone Adam Jasienski, uno de los dos comisarios de la exposición, además de profesor de Historia de Arte en el centro académico donde se desarrolla. “La pintura colonial latinoamericana constituye una de las tradiciones artísticas más innovadoras y cautivadoras de la temprana Edad Moderna”, añade. La muestra exhibe el arte realizado en los actuales territorios de cinco naciones: Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador. A su vez, está dividida en siete espacios, iniciándose el recorrido con el dedicado a las imágenes de vírgenes. La más extensa de las secciones es "La enseñanza de la fe", la cual investiga los procedimientos de la época para inculcar la religión católica y fomentar su práctica. Algunas de las piezas más representativas de este fenómeno son "El arca de Noé" realizado en Quito en el siglo XVIII o "La entrada de Jesús en Jerusalén" del siglo XVII y elaborada en el Cuzco, la antigua capital inca. La última de las salas, "España en las Américas" ahondará también en la relación entre España y sus territorios ultramar en términos culturales. Se refleja en obras como "Nuestra Señora de los Desamparados" y "San Isidro Labrador", de los siglos XVIII y XIX, respectivamente. Más allá de los lienzos, la visita contará con una música que permita la inmersión total y se publicó un catálogo en el que, con detalle, se explica la historia de cada cuadro. Así, se podrá tener un conocimiento más extenso del tiempo en el que gran parte del continente al otro lado del Atlántico se regía bajo la administración española, en una interesante muestra que estará abierta hasta el 24 de enero del 2027. Por cierto, tras su paso por la institución tejana, la exhibición iniciará un recorrido itinerante que la llevará al Princeton University Art Museum y al Raclin Murphy Museum of Art de la Universidad de Notre Dame.