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sábado, 26 de septiembre de 2026

PERÚ: Promesas al viento

En su patética presentación ante el Consejo General de la ONU esta semana, la señora K. ha querido mostrarse firme y decidida en su - según afirma - “incesante lucha” contra la delincuencia y el crimen organizado que agobia al país andino, a la que incluso ha dejado en claro que busca calificarlos como organizaciones terroristas. Sin embargo, los peruanos han constatado que esas palabras son dichas al viento para una audiencia desinformada de lo que realmente sucede al interior del Perú, donde a dos meses de su (des)gobierno, no ha hecho absolutamente nada para combatir realmente ese flagelo ‘importado’ desde la época del judío Pedro Pablo Kuczynski desde Venezuela, quienes ‘desplazaron’ del ilícito negocio a sus “colegas” peruanos, los cuales para no quedarse atrás, ahora imitan sus métodos sangrientos ¿Y las autoridades? Bien gracias, con ellos no es la cosa. La situación está cada vez peor y si mediante la prensa basura desde el primer momento trataron de “lavarle la cara” al régimen neofujimorista, no publicando en primera plana noticias sobre los incesantes asesinatos, asaltos y secuestros que ocurren todos los días - como si lo hacían por ejemplo en tiempos de Dina Boluarte - de nada les ha valido ni creando “cortinas de humo” como lo sucedido en el Liceo Naval, que los caviares y la izquierda terrorista han aprovechado para atacar a la Marina de Guerra, porque la desaprobación de la hija del exdictador en las encuestas se ha disparado que ya no pueden ni ocultarlo. Si hasta medios oficialistas vendidos al régimen - al que nadie en su sano juicio puede tachar de ser antifujimoristas - lo sitúan con el dolor de su alma en un promedio de 48%, en realidad el rechazo a la Señora K. debe ser aún mayor. Y eso que su régimen recién empieza. Como sabéis, en su primera presentación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la jefa de la Yakuza afirmó que los países de América Latina libran “una guerra” contra el crimen organizado transnacional, así como también defendió a militares y policías que continúan siendo injustamente procesados en el Perú por jueces caviares, tras luchar contra el terrorismo y dijo esperar que la ONU “respete los límites” de cada nación. “. “Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones, ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático” subrayo, agregando además que “el Perú está ubicado en un continente donde no hay guerra entre países, pero remarcó que en la región afrontamos otro tipo de guerra en contra de las organizaciones criminales transnacionales que han impuesto el terror en nuestras poblaciones. En esta guerra no hay frentes de batalla ni fronteras definidas. El enemigo no tiene uniforme y se esconde entre nuestra propia gente. No existe la posibilidad de rendirse ni firmar tratados de paz”, remarcó. Asimismo, advirtió que no solo ha sido un error de los países de América Latina afrontar “esta guerra como un problema aislado de cada nación”, sino que esta decisión le ha otorgado “una ventaja” y la oportunidad de fortalecerse a las redes criminales. Asimismo, dijo que estas organizaciones tienen “un enorme poderío bélico y económico”, a través de negocios ilegales, como el narcotráfico, la minería ilegal, la trata de persona, la extorsión y el asesinato (Pero se “olvido” de agregar que no hace absolutamente nada para combatirlo). Además, ratificó ante la ONU que las organizaciones criminales deben ser consideradas grupos terroristas y enemigos del Estado democrático. “La clara definición y marco normativo permitirá que las Fuerzas Armadas -en apoyo a la Policía Nacional- actúen decididamente ante la amenaza del orden interno que generan estas organizaciones”, remarcó. Como pretexto para su inacción en estos dos meses, dijo que espera que el Congreso apruebe su solicitud de facultades delegadas donde se incluye un punto para declarar como “grupos hostiles” a las redes criminales. “Mientras no sea aprobado no puedo hacer nada” asevero, faltando groseramente a la verdad. También destacó que el Perú se haya incorporado al polémico ‘Escudo de las Américas’, una iniciativa de la administración del Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, para “colaborar con gobiernos de la región en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, cuando lo cierto es que se trata de una ‘carta libre’ para permitir la presencia de tropas estadounidenses en la región, con el único objetivo de “defender sus intereses” y desplazar a China y Rusia de su “patio trasero”. En otro momento de su presentación, la señora K. refirió que el Perú es un país “que conoce el alto precio de la paz”, al recordar que el combate al terrorismo (1980-2000). Y en ese contexto, criticó que los militares y policías que enfrentaron a Sendero Luminoso y al MRTA sigan siendo juzgados en el Perú, “a pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido” apunto. “Vencimos al terrorismo, pero lamentablemente aún hoy, luego de 34 años, quienes asumieron esa misión siguen siendo juzgados. A pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido]”, subrayó. De otro lado, indicó que el país, como otros de América Latina, “ha enfrentado la imposición de agendas que nos han dividido como sociedad, instrumentalizando la política afectando a la democracia”. Como recordareis, hace un año, en el mismo escenario, la entonces presidenta Dina Boluarte (2022-2025) también hizo una defensa a los militares y policías procesados, en el marco de la promulgación de una ley de amnistía. A su vez, indicó que el segundo reto de su administración “será convertir a la educación en una herramienta de transformación social y de prevención de violencia y crimen”. Explicó que la calidad de la educación es “un predictor de mejor calidad de vida”, mientras que las debilidades y fallas en el aprendizaje junto a otros factores, son “combustible de la criminalidad”. Añadió que su gobierno ha iniciado “una profunda reforma del sector en el Perú que busca fortalecer la infraestructura educativa y las capacidades y medios de enseñanza de los profesores”. Además, dijo que “la incorporación, en su momento, de una agenda ajena a la realidad peruana por ONGs caviares, ha generado confusión y un desorden de tal magnitud que hoy en día los profesores de los colegios no pueden imponer el orden y la disciplina bajo la amenaza de ser denunciados” subrayó. “Necesitamos restablecer el principio de respeto a la autoridad”, complementó. Por estas razones, prometió que, durante su gobierno, “convertiremos a las aulas en lugares seguros”. En el tramo final de su discurso, afirmó que la defensa de los derechos humanos “no debe terminar convirtiendo a las víctimas en procesados y a los victimarios en protegidos”. “Los derechos del ciudadano de bien terminan cuando empieza la impunidad del delincuente”, manifestó. En ese sentido, refirió que es una responsabilidad de la comunidad internacional reaccionar con la misma firmeza. Cuestionó que en los “momentos de mayor indefensión”, el Perú no siempre encontró en la comunidad internacional “la empatía o la fidelidad a los principios que dieron origen a esta asamblea”. “Y es que la comunidad internacional adquiere verdadero sentido cuando está presente en los momentos más difíciles”, expresó. Por ello, dijo que su administración espera que la actuación de la ONU y de otros organismos “respete los límites propios de una comunidad de naciones soberanas”. “Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones, ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático. Podemos compartir principios universales y al mismo tiempo reconocer que cada pueblo tiene su historia, su cultura, sus tradiciones y el legítimo derecho de definir democráticamente su propio camino”, resaltó, y opinó que la ONU debe ser “un lugar de cooperación genuina” y “libre de imposiciones y de intentos por uniformizar el pensamiento”. “No necesitamos pensar igual para respetarnos profundamente. El mundo no requiere de democracias idénticas, requiere de democracias legítimas, no demanda naciones uniformes, demanda pueblos verdaderamente libres”, finalizando así su discurso. Al respecto, diversos analistas comentaron su presentación en la ONU, Así, el internacionalista Francisco Tucci consideró que los ejes principales del discurso de Fujimori han estado dirigidos “más a la opinión pública interna peruana que a la asamblea de la ONU”, porque se centró en los problemas internos. Tucci refirió que es interesante para saber la perspectiva del gobierno el hecho de que la señora K. haya comparado con una guerra el combate en contra de la criminalidad organizada transnacional. Consideró que “genera confusión” que haya tratado de hacer un símil entre el terrorismo y el crimen organizado, cuando se trata de dinámicas diferentes. “El terrorismo es la violencia clandestina contra actores civiles para crear un clima de terror para lograr objetivos políticos, mientras el crimen organizado busca como finalidad la ganancia económica, a través de actividades ilícitas, como la extorsión, el narcotráfico, la trata de personas, entre otros. Confundir las dos categorías puede ser peligroso”, expresó. Sobre la crítica de Fujimori a las entidades internacionales, Tucci dijo que esta va dirigida a que cada país vaya buscando sus recetas para solucionar sus problemas internos. Por su parte, el internacionalista Francisco Belaunde indicó que Fujimori Higuchi tiene razón cuando afirma que los países de la región no pueden luchar de manera aislada en contra de los grupos criminales. No obstante, refirió que el gobierno debe explicar hasta qué punto va a implicar una militarización. “La lucha [de las FF.AA.] será complementaria y de apoyo a la Policía o si es que a estos grupos criminales se les designa como objetivo militar y pueden ser bombardeados como se hace en Colombia. Se está yendo hacia una militarización en la lucha contra el crimen organizado”, declaró. Belaunde recordó que, en Méjico, durante la administración de Felipe Calderón (2006-2012), el combate al narcotráfico en ese país se militarizó “y murió mucha más gente”. También refirió que la defensa de Fujimori a militares y policías procesados va en la línea con las leyes de amnistía que el anterior Congreso promovió. “Sin embargo, una cosa son los discursos y otra la realidad, y por lo que vemos, está perdiendo abrumadoramente frente al sicariato y el crimen organizado, por lo no solo basta nombrar al enemigo porque ello no equivale a derrotarlo. Hay que combatirlos ya mismo dejando las excusas de lado, algo que ella, no hace. El país necesita con urgencia acciones concretas y, sobre todo, resultados” puntualizo.

martes, 22 de septiembre de 2026

MONUMENTO A LA LIBERTAD: Un icono representativo de Trujillo

Se trata de una escultura diseñada por el alemán Edmund Möller entre 1921 y 1929, que se levanta en el centro de la Plaza Mayor de Trujillo (Ubicada en el norte del Perú). Como sabéis, esta ciudad alcanzó la independencia el 29 de diciembre de 1820, cuando el Marqués de Torre Tagle proclamó la independencia de la Intendencia de Trujillo, perteneciente por aquel entonces al Virreynato de Perú. Dicho evento motivó a las autoridades glorificar a los antepasados en mármol. Tal idea, que ya estaba arraigada en los grupos más selectos, fue recogida por el diputado regional Enrique Marquina, quien, en el Congreso del Norte del año 1899, consiguió que se emita una ley especial. Luego se formó una comisión integrada por el prefecto, el rector de la Universidad Nacional de Trujillo, el presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, el alcalde de la provincia de Trujillo, y otras autoridades. Esta comisión se encargó de controlar y dirigir la construcción del Monumento a la Libertad, a ubicarse en el centro de la Plaza Mayor de Trujillo. En 1921, se redactaron las bases del concurso para construir el monumento, convocando a artistas nacionales y extranjeros. Luego de la convocatoria, la comisión, presidida por el Prefecto Molina Derteano, recibió 104 maquetas, casi todas procedentes de Europa. La escogida fue la maqueta del artista alemán Edmund Möeller, por simbolizar mejor la significación del suceso histórico del grupo libertario, el primero producido en el Perú. El jurado adjudicó al escultor el premio de 1000 libras, que estaba consignado, y se hacen entonces las gestiones necesarias para hacer venir al escultor y encargarle la construcción del monumento. La obra de Möeller es considerada como muy audaz por su concepción. El artista describió la maqueta luego que fuera colocada la primera piedra, el 10 de mayo de 1925. El acuerdo con Möeller para sufragar el costo de la obra fue de 250 mil soles, la misma que fue construida en Alemania. Al culminar su obra, el escultor alemán las trajo a Trujillo en partes transportables y tras su arribo, junto a un equipo de operarios alemanes, supervisó personalmente su levantamiento. El escultor y sus operarios viajaron desde Hamburgo (Alemania) a Chicama y Salaverry. Además de un grupo de operarios, Edmundo Moeller trajo al arquitecto Juan Ricci para que dirigiera el armado del monumento. La primera piedra del Monumento a la libertad, el cual remplazaría a la pileta que hoy se erige en la plazuela El Recreo, fue colocada el 10 de mayo de 1925. De esta manera, luego de 4 años, un mes y 25 días, el monumento fue inaugurado el 4 de julio de 1929, actuando como padrinos el dictador Augusto B. Leguía (quien al año siguiente seria derrocado en un incruento golpe de Estado, muriendo en la cárcel), y su hija Carmen Rosa Leguía Swayne. El monumento, construido a base de mármol travertino, consta de tres cuerpos. El primero está sobre una plataforma circular con pedestales, apoyados en un basamento de granito, soportando las esculturas que representan el arte, la ciencia, el comercio y la salud. El segundo consta de tres estatuas robustas: una de un hombre que bufa, el mismo que está agachado, simbolizando la opresión o esclavitud; una segunda estatua que tiene los brazos hacia atrás, simbolizando la lucha emancipadora; y una tercera de un hombre que tiene los brazos levantados y las manos haciendo puño, simbolizando la liberación. En este tercer cuerpo, se encuentran las placas siguientes: la primera rememorando la proclamación de la independencia de Trujillo, por José Bernardo de Torre Tagle, el 29 de diciembre de 1820. La segunda placa conmemora la Batalla de Junín, y la tercera placa conmemora a la Batalla de Ayacucho. Desde entonces, adorna la ciudad, convirtiéndose en un icono de la urbe. Su importancia radica en que el monumento representa el proceso de independencia del Perú y lo más preciado del ser humano: el amor a la libertad; por lo que también reconoce a quienes les dieron la independencia. Por cierto, la construcción del monumento también generó muchas e interesadas críticas, según el historiador Alberto Pinillos, quien reveló: “En Trujillo hay un sector que deja que se produzcan los errores, para posteriormente quejarse. En el año de su inauguración, ver un ángel con sus partes púbicas al descubierto dio origen a muchas leyendas, que su miembro viril es muy grande, que pasaron unas monjitas, lo vieron, gritaron y se lo cortaron, por lo que hoy no se ve como era originalmente, tal cual aparece en la maqueta. Es más, cuando cayó Leguía en 1930, hubo quienes pretendieron demolerlo porque según decían, representaba un símbolo de la tiranía. Pero primo el sentido común y el monumento se salvó” expreso. “Cabe precisar que, por su trabajo, el escultor alemán recibió la Orden del Sol, por parte del régimen, así como el encargo de construir una estatua de Leguía en Trujillo, que si fue derribada tras el fin de la dictadura” puntualizo. Hoy, el Monumento a la Libertad con cerca de un siglo de antigüedad, se levanta imponente para que los visitantes puedan apreciar en todo su esplendor la máxima expresión barroca trujillana.

sábado, 19 de septiembre de 2026

PERÚ: Insistiendo en el desastre

Venga ya ¿creían que me había autocensurado por no haberme ocupado estas semanas del régimen neofujimorista de la señora K.? Mira que estáis equivocados. Simplemente, decidí darle una ‘tregua’ para ver qué es lo que hacía en sus primeros días de gobierno y si cumpliría todas sus promesas. Pero, como habéis poder notado, no ha hecho absolutamente nada desde el pasado 28 de julio, ya que fuera de su habitual demagogia del cual se hace eco la prensa basura de un modo francamente repugnante, todo va para peor. Al menos Dina Boluarte y José Jeri trataron de hacer algo para hacer frente a la delincuencia venezolana - como declarando estados de emergencia o visitando las cárceles mismo Bukele - pero la susodicha prefiere pasar su tiempo en las redes sociales, dando consejos de “belleza” (?) mientras el país se desangra a su alrededor. Su administración, que enfrenta graves problemas de crimen organizado, inseguridad pública, corrupción y fragmentación política, ha tenido un comienzo accidentado. Ni siquiera se digna en imitar al chileno Kast quien, sin esperar el aval del Congreso, militarizó sus fronteras al día siguiente de asumir el cargo, anunciando además la expulsión en el más breve plazo de miles de venezolanos en su tierra. En el Perú en cambio, la hija del ex dictador permite que esa plaga salida de las cárceles chavistas sigan llegando para hacer de las suyas, y aquellos integrantes de bandas criminales que son capturados por la policía tras cometer graves delitos, sigan saliendo en libertad al día siguiente, por obra y gracia de jueces y fiscales caviares que inexplicablemente siguen en sus puestos. Para blindar las fronteras no es necesario esperar que el Congreso apruebe las facultades solicitadas, que es la excusa que está dando para tratar de ocultar su completa incapacidad. Lo único que ha hecho es repetir la gastada formula de encargar a las FF.AA. el combate a la delincuencia, que ha quedado demostrado fehacientemente que es un completo fracaso, así como otorgarles el control de los penales, cuando esa no es su labor. ¿Para eso ha esperado 20 años? ¿Dónde están los “cuadros preparados del fujimorismo” de los cuales se ufanaba, para que, a la hora de la verdad, tiene de ministros a sujetos improvisados, incapaces y arribistas de la peor especie - integrantes de gobiernos fracasados - cada uno peor que el otro, que ni saben dónde están parados, como aquel que funge de ministro de Defensa, quien como si fuera juez o fiscal, “interroga” a un detenido ante las cámaras de televisión cuando esa no es su función? Por mucho menos, los medios de comunicación ya estarían pidiendo su cabeza, pero, hoy, por el contrario, avalan sus barrabasadas. Ello al fin y al cabo es entendible, porque están vendidos en cuerpo y alma al régimen. ¿Recuerdan que cuando Dina Boluarte asumió el cargo tras la vacancia del delincuente terrorista Pedro Castillo, al día siguiente ya exigían a gritos resultados inmediatos pidiendo, la censura de sus ministros? Sucedió lo mismo con Jeri. Y a ambos los vacaron por nimiedades. Pero con la jefa de la Yakuza todo es distinto. “Justifican” su nula labor alegando que “recién han pasado casi dos meses y las soluciones no se dan de un día para otro” y tienen además el cinismo de defenderla cuando se dio a conocer un informe que dice que tiene un “amigo íntimo” con quien se encuentra subrepticiamente en un jacuzzi... “¡No se metan en su vida privada!” claman a una sola voz, cuando quien está al frente de un gobierno no la tiene porque es un personaje público, como ellos mismos lo repetían hasta la saciedad cuando se trataba de otros inquilinos de Palacio... Hipocresía en estado puro. ¿Y qué dicen del Congreso? ¿No afirmaban hasta el cansancio que la oposición que se hizo con el control de la Camara de Diputados iba a ser sumamente fiscalizadora de las acciones del régimen? Hasta ahora, ninguna interpelación y mucho menos, ninguna censura ha logrado. ¿De qué les sirve ser mayoría si no cumplen lo ofrecido? Prefieren disfrutar de las delicias del poder y ya se están preparando para viajar al exterior dilapidando miles de dólares, con un país que se encuentra tomado por la delincuencia y con un (des)gobierno total. Como sabéis, van corriendo 53 días de este régimen y las excusas están envejeciendo muy rápido. La primera fue “la herencia desastrosa”. No es una justificación baladí. Todos los gobernantes la usan para ganar tiempo. Pero ni ello puede tomarse como una excusa cuando la Señora K ha estado cogobernando el país prácticamente desde la caída de Kuzynski por medio del Congreso, y por consecuencia, es corresponsable del desastre. Algunos, como su padre en 1990, no tuvieron que dar muchas explicaciones sobre lo que era una evidente hecatombe combinada de la economía peruana y de la inseguridad nacional por ese sí, un verdadero terrorismo. El problema de Fujimori con este argumento es doble. Primero, la economía no es, ni remotamente, la de 1990. Segundo, ella y su partido han tenido injerencia directa en el gobierno desde que Dina Boluarte fue juramentada presidenta. No puede huir de la responsabilidad de ese cogobierno y de la selección de Jerí y Balcázar, todos hijos de su Congreso. La segunda excusa viene desplegando en estos días. “Sin facultades legislativas no podemos gobernar”. La premisa es falsa. Se puede y se debe gobernar con las leyes vigentes, las cuales, si hoy representan un problema para la lucha contra la inseguridad o obstaculizan el crecimiento económico, se debe en una buena parte al apoyo que tuvieron del fujimorismo. Desde leyes que favorecen al crimen hasta tremendos agujeros fiscales fueron apoyados por Fuerza Popular en el Congreso. Si podían gobernar con ellas Boluarte y sus sucesores, ¿por qué no puede gobernar Fujimori? Las facultades legislativas son muy útiles para el Ejecutivo en temas especializados, urgentes donde ya hay un consenso, ideas claras y unidad de criterio. Es decir, se sabe qué se quiere hacer, para qué y qué resultados se esperan en el corto plazo. Cuando es así de claro, es mucho más sencillo explicar y justificar. El problema del gabinete del incapaz Galarreta - alias ‘Capitán Garfio’ - es que no sabe cómo explicar para qué quiere las facultades. Tomemos el caso más urgente y con enormes consensos: seguridad ciudadana. ¿Qué en concreto van a modificar o crear que necesite ley? Hasta ahora lo único que ha mencionado Keiko Fujimori y su impresentable ministro de defensa es una idea ilegal, inconstitucional y contraria a los tratados de Ginebra: tratar al crimen organizado como ‘grupos hostiles’ (fuerzas armadas alzadas para deponer un Estado legítimo). Es todo lo que han explicado (mal) y en lo demás, hay una tremenda oscuridad. Por ejemplo, el ministro de Justicia ha dicho que “el Código Procesal Penal ha fracasado”. Si el régimen pide facultades para su modificación, ¿el plan es derogarlo? ¿Regresar al sistema anterior? Nadie lo sabe. Misterio y peligro. Lo único que ha conseguido el ministro es la crítica unánime de abogados penalistas a los que les faltó el respeto. En estas condiciones solo quedan dos posibilidades. La primera, Galarreta y sus ministros quieren un cheque en blanco porque tienen un plan secretísimo listo, con los decretos ya terminados, que será un terremoto normativo con cambios profundos en códigos enteros. La segunda, Galarreta y sus ministros quieren un cheque en blanco porque no tienen la más remota idea de lo que van a hacer y no quieren ni pensarlo hasta que no aseguren la delegación. Hay quienes se inclinan por la segunda. Si fuera la primera, habría muchos más ministros dando extensas explicaciones para una delegación de 66 ítems, que no tiene precedentes recientes en su extensión. Salvo en algunos esforzados aspectos liderados por el ministro de Economía, no hay una idea nueva, un argumento, algo para debatir en materia de seguridad y mucho menos sobre el tan mentado Fenómeno del Niño, que, en la solicitud de delegación, no existe. Sin la especificidad requerida por la Constitución, es muy difícil que se aprueben facultades en un Congreso bicameral, con el diseño legislativo actual y con la correlación de fuerzas que resultó de las elecciones. Ya le quedó claro a Jorge Nieto que, en los demenciales términos de Martha Chávez, no hay espacio para la negociación como lo hubo en los congresos unicamerales. Si el Senado hace lo que quiere con el proyecto enviado de Diputados y repone todo lo que este sacó, ¿qué interés puede tener Diputados en enviar algo? Ninguno. Frente a este resultado el gobierno tiene dos caminos. El primero, retira su solicitud y comienza a enviar solicitudes acotadas a temas específicos a votar una por una. Ello sería lo más aconsejable, porque permitiría hacer una defensa pública y política, demostrando cuáles son las ideas del régimen (si es que las hay). El segundo, construiría confianza y habría un acuerdo global para las dos cámaras. Esto es mucho más difícil luego de la elección de las mesas directivas de Diputados y el Senado. Desplegaron todas las triquiñuelas de los expertos en manipular. Haber comprado un voto les dio el triunfo en el Senado, pero destruyó la mínima credibilidad que podían tener. Debido a estas sucias maniobras, las cuatro fuerzas de oposición tienen todo el derecho del mundo a no creerle a Fuerza Popular, absolutamente nada. Sin embargo, si los fujimoristas pudieron pactar con los hermanos Cerrón, podrían tratar de recomponer lo destruido. Keiko Fujimori ya no dice “desde el primer día de gobierno”. Tampoco ofrece nada para los 100 días. Ahora se remite al final de su régimen “para ver los resultados”. “Tenemos 1826 días para recuperar la seguridad” afirmo. No fue lo que ofreció en campaña, pero como decía il capo della mafia Alan García (luego de estatizar la banca cuando había prometido no hacerlo): “en política no se puede ser ingenuo”. La ingenuidad electoral es creer en la palabra de un político y esa lección, los peruanos la tienen bien aprendida. ¿Se puede encontrar algo positivo de la Señora k estos primeros días? Absolutamente nada que destacar. La frivolidad de las cuatro primeras semanas, con transmisiones en vivo hablando de su ropa, sombreros o cuidado de la piel, se puso en paréntesis. Hoy responde preguntas “espontáneas” de reporteros en campo y asiste a entrevistas en radios oficialistas, donde no le van a preguntar lo realmente importante. Así cree que puede revertir en las encuestas, donde para su desconsuelo, se aprecia que su desaprobación va en aumento. Pero hay un problema que prevalece, y es que se muestra totalmente desorientada en tareas de gobierno. Su reportada mudez en Consejos de Ministros (no se arregla con unas imágenes) y su falta de ideas de su régimen se comienza a notarse. La reciente visita del “virrey de las colonias” Marco Rubio a Lima fue un desastre, ya que siguió tolerando abiertos ataques a China, primer socio comercial del Perú. Asimismo, romper relaciones con Irán fue propio de una Cancillería inexperta - que se encuentra en manos de alguien que durante 15 años fue empleado de la embajada estadounidense y por lo tanto, responde a sus órdenes - a lo cual podemos sumar los nombramientos como embajadores políticos de personajes sumamente cuestionados, lo cual demuestra hasta el infinito la improvisación y las cuotas de poder que se manejan dentro de su régimen. En general, la Señora K. no tiene equipo y el reciclaje de funcionarios fracasados de otros gobiernos crece cada día. Sin visión de futuro y sin cuadros propios, con la ganada desconfianza de los adversarios, en 53 días, ya no queda tiempo para más excusas. Keiko Fujimori se convirtió en congresista en el 2006. Los veinte años siguientes se preparó para ser presidenta. Este es el examen final. Ser oposición, en mayoría, es fácil. Se hace daño y no respondes por este. Ser gobernante es otra cosa y las respuestas al país no van a llegar desde la frivolidad.

martes, 15 de septiembre de 2026

IDEOLOGÍA DE GÉNERO: El arte de la manipulación

Una noticia largamente esperada por las familias peruanas es el anuncio del ministro de Educación, José Antonio Chang, quien dio a conocer este lunes una reorganización del currículo escolar para retirar contenidos responden a agendas promovidas por grupos caviares y ONG’s, incluyendo la aberrante ideología de género. “No debe haber además una interpretación ideológica de la historia” agrego, al señalar que esos mismos grupos en lo que respecta a la época del terrorismo - donde grupos criminales afines a los caviares desataron un baño de sangre en el país andino - lo consideran un “conflicto armado interno”, denigrando a las fuerzas del orden y ‘santificando’ a SL y al MRTA, a quienes califican de “luchadores sociales” (?) cuando fueron despiadados asesinos que causaron tanto dolor y sufrimiento en el país andino en su demencial intento de querer instaurar una sangrienta dictadura comunista, pero fracasaron miserablemente y fueron derrotados. “En realidad en el Perú lo que hubo fue terrorismo, sencillamente. Y creo que eso hay que señalarlo como un hecho histórico, y no con una connotación ideológica como ellos lo hacen”, sostuvo. Debido a ello, Chang aseguró que apostarán por una enseñanza de la historia basada en criterios científicos. “Nosotros vamos a recurrir al rigor de la historia científica para que nuestros niños tengan acceso a ello y que su pensamiento crítico les dé su opinión, pero nosotros no vamos a manejar a través de la currícula ideológicamente ningún tipo de pensamiento”, agregó. Asimismo, la guía que se entregará a los padres de familia propondrá “temas de conversación según cada grado escolar” y buscará orientar a las familias sobre la educación de sus hijos quienes supervisaran la enseñanza de sus hijos, expreso. Me parece una buena decisión, y es que, como sabéis, los caviares, en su afán de pretender homosexualizar a los niños en los colegios - siguiendo fielmente la pauta impuesta en el mundo por el multimillonario judío George Soros – buscan con la llamada ideología de género destruir a la familia, y donde lo anormal sea ‘lo aceptable’ por todos. ¿Quién en su sano juicio puede permitir que sus hijos sean influenciados de esa manera perversa? Esta nefasta ideología a pesar de su carácter anticientífico e inmoral, busca mantener su calendario político gracias a la acción de distintos lobbies de presión y a ‘la corrección política’ que aún continúan enquistados en el ministerio de Educación. La ideología de género se basa en la afirmación de que “los roles de género o identidad sexual de las personas son un constructo social en el que nada tiene que ver la biología”. Así - afirman - “las diferencias de comportamiento observables entre hombres y mujeres solo serían producto de la diferente educación que damos a los niños y a las niñas”. “Si esa educación fuera igual”, dice la ideología de género, “no existirían diferencias”. Además - agregan - “si la identidad sexual es un mero constructo mental, independiente del sexo biológico, se deduce también que no existen restricciones a la misma y que una persona puede, por tanto, elegir su género sin que la biología le afecte. Uno no nace hombre o mujer, sino neutro, y cuando tenga entendimiento, puede escoger lo que desea ser”... Pero que barbaridades estamos leyendo. La ideología de género es una teoría anticientífica, que contradice abiertamente los hechos constatados por la Biología, la Genética, la Zoología y la Teoría de la Evolución. Parece mentira que a estas alturas del siglo XXI tengamos que recordar estas cosas, pero, por ejemplo: 1) Basta con observar a casi cualquier especie de mamífero para constatar que las diferencias de comportamiento entre machos y hembras son la norma, estando dichas formas de comportamiento asociadas a los diferentes papeles que machos y hembras juegan en la supervivencia de la especie; 2) Está demostrado el papel que las hormonas juegan, no ya en el funcionamiento físico del cuerpo, sino en nuestro comportamiento, y es un hecho que existen diferencias importantes en cuanto a producción hormonal entre el cuerpo del hombre y el cuerpo de la mujer; 3) Es la mujer quien ha dado a luz y amamantado a los hijos a lo largo de la evolución de la especie humana. En términos de Teoría de la Evolución, eso quiere decir que la presión evolutiva habría favorecido en la mujer los comportamientos tendentes a facilitar ese papel dentro de la reproducción de la especie, mientras que el hombre habría sufrido presiones evolutivas diferentes. No tiene ningún encaje dentro de la Teoría de la Evolución la ridícula afirmación de que “no se han desarrollado comportamientos distintos”; 4) Los experimentos realizados con niños y niñas de solo un día de edad demuestran ya diferencias de comportamiento entre sexos. De esta manera, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la ideología de género es una aberración anticientífica. La biología, la genética, el sexo biológico... obviamente que juega un papel en las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres. Y que la identidad sexual está ligada a la realidad física y no es un mero producto de la voluntad, ni un constructo meramente social. Eso no quiere decir que la sociedad o la educación no influyan en su comportamiento o en sus roles sexuales. Claro que influyen: los seres humanos son producto tanto de la biología como de la educación que reciben en un entorno social determinado. Y está comprobado experimentalmente, por ejemplo, que hombres y mujeres adaptan los mismos comportamientos al papel que el grupo social al que pertenece espera de ellos. Y tampoco quiere decir que no puedan moldear hasta cierto punto lo que son las tendencias innatas de su comportamiento y, en particular, el comportamiento sexual. Basta con ver construcciones sociales como la monogamia o el celibato para comprobar que la voluntad puede encauzar, limitar e incluso a veces contradecir las tendencias y comportamientos naturales a los que la biología los empuja. Pero una cosa es que sean conscientes de su propio poder para sobreponerse a las restricciones biológicas y otra muy distinta que nieguen que éstas existan. Uno puede, por ejemplo, abogar si le da la gana por una sociedad donde se intente eliminar por la fuerza cualquier diferencia de comportamiento entre hombres y mujeres, utilizando como herramienta la educación. Pero si se defiende eso, hay que dejar claro que eso sería una opción exclusivamente política y que lo haríamos porque nos da la gana. Lo que no se puede es negar que esas diferencias originales existentes y tratar de justificar ese acto de nuestra voluntad en esa negación anticientífica. Sobre todo, porque cuando elegimos sobrepasar los límites que la biología nos impone, tenemos que ser conscientes de las consecuencias de ese acto de nuestra voluntad. Por ejemplo, uno puede optar por el celibato como un acto de voluntad personal - en muchas religiones y culturas se ha hecho. Pero entonces hay que asumir las consecuencias que ese acto de voluntad personal conlleva: qué implica que un ser humano renuncie a su tendencia natural a la reproducción, etc. Lo que sería inaceptable, ridículo, estúpido y anticientífico sería que alguien intentara justificar la opción por el celibato diciendo que la tendencia del ser humano a la reproducción es un mero constructo social sin fundamento biológico. Actualmente varios gobiernos intentan imponer la ideología de genero a través de la educación en los colegios. Lo aberrante de esta campaña impulsada globalmente por los sionistas y sus tontos útiles, es que está dirigida especialmente contra los niños, ya que esos depravados quieren aprovecharse de su inocencia - que, a su corta edad, no saben distinguir entre lo bueno y lo malo - para lograr sus perversos fines. No cabe duda que el adoctrinamiento de los niños con la ideología de género es una maldad y debe erradicarse por completo. Esperemos que el ministro Chang siga adelante, cumpla lo prometido y que todo no quede sólo en palabras y buenas intencioones.

sábado, 12 de septiembre de 2026

ARGENTINA: Ilusiones perdidas

Como la princesa Sherezade de “Las Mil y Una Noches”, que contaba un cuento cada noche al Rey para mantenerlo entretenido, Javier Milei consiguió durante estos mil días que está en el gobierno, encadenar la atención de los argentinos con una historia detrás de otra para explicar por qué el país estaba como estaba. “Al principio fueron los setenta años de decadencia; luego, la casta aferrada a sus privilegios y sus ‘curros’; más tarde, arremetió contra el riesgo ‘kuka’, los periodistas ‘ensobrados’, los ‘mandriles’, etc, etc. y ahora modificando su posición sobre Las Malvinas, dándose hipócritamente de ‘nacionalista’ cuando al mismo tiempo, entrega grandes extensiones de la Patagonia a Israel. La clave no estuvo necesariamente en que toda la sociedad creyera cada una de esas ridículas explicaciones, sino en conseguir que se enganchara con ellas, que discutiera, se indignara y mirara hacia donde el Gobierno señalaba. Durante mucho tiempo, Milei consiguió así algo fundamental para cualquier gobierno: conservar el control de la agenda. Pero, a diferencia de Sherezade, luego de mil y un cuentos, el pueblo argentino parece no haberse enamorado del protagonista. De hecho, parece estar comenzando a romperse el hechizo. Las historias ya no alcanzan, porque mil días son suficientes para que un gobierno deje de ser una promesa y se pueda hacer un balance. Javier Milei llegó a la Casa Rosada con promesas completamente ambiciosas: romper con el modelo económico y político que, según su diagnóstico, había llevado a la Argentina a décadas de decadencia. Prometió transformar completamente la Argentina, y en algunos sentidos lo hizo, aunque no de la manera esperada por quienes lo votaron. Basta recordar cómo la plaza que fue a escuchar el discurso de Milei cuando asumió, festejaba que el presidente diga “No hay plata”. La fuerza de aquel Milei inicial estuvo, en buena medida, en la sensación de que, por primera vez en mucho tiempo, alguien estaba diciendo en voz alta lo que la política tradicional se negaba a admitir. La frase “No hay plata” fue celebrada porque condensaba un sinceramiento frente a años de discursos que prometían, pero no cumplían. En ese contexto también encontró terreno fértil el discurso contra “la casta”: no era solamente una denuncia contra los políticos, sino la expresión de un hartazgo acumulado contra una dirigencia que había perdido credibilidad, aunque ahora cogobierna con ella. De una manera cínica y calculada, Milei consiguió presentarse como alguien dispuesto a decir “una verdad incómoda”, aunque esa verdad implicara sacrificios. Y ese relato funcionó para mantener el apoyo de la sociedad aun cuando su política económica generaba daño a sus propios votantes. Luego del trauma social que representó la pandemia del Covid-19 y la frustración acumulada por años de inflación, Milei consiguió frenarla, pero no eliminarla. El 13% mensual de noviembre del 2023 parecía anunciar una espiral ascendente. En julio de, 2026, el IPC fue del 2,1%, acumuló 19,3% en los primeros siete meses del año y 33,8% interanual. Pero esa desaceleración que aún no es una verdadera estabilización además tuvo un costo que no puede omitirse: el ajuste golpeó los ingresos, deterioró el poder adquisitivo y dejó a amplios sectores de la sociedad con menos capacidad de consumo que antes. La inflación bajó, pero los salarios y las jubilaciones bajaron y no recuperaron en la misma proporción lo perdido durante el proceso. El segundo ‘gran resultado’ que exhibe Milei es fiscal. El Gobierno hizo algo que durante décadas había parecido políticamente casi imposible: ajustar el gasto hasta conseguir equilibrio financiero. El FMI proyecta para 2026 un superávit primario de 1,4% del PBI. La discusión es qué se decidió dejar de financiar para conseguirlo. Ahí empieza la otra mitad del balance. La motosierra no fue una metáfora: fue una decisión sobre la distribución de los recursos públicos. Obra pública, universidades, ciencia, organismos estatales, jubilaciones, subsidios y programas sociales quedaron sometidos a una lógica nueva: “no hay plata”. Puede ser que en algunos casos se hayan eliminado gastos superfluos; pero mayoritariamente se redujeron políticas que cumplían funciones que el mercado no necesariamente reemplaza. Es cierto que la economía volvió a crecer levemente. El FMI proyecta una expansión interanual de 2,7% para 2026 rebajado del 3,1% que había pronosticado a comienzo de año. Pero tampoco alcanza con decir “la economía crece”. Como es repetido una y otra vez, la industria manufacturera continúa mostrando una recuperación mucho más débil y desigual, mientras sectores como energía, minería, agro y actividades vinculadas a las exportaciones aparecen mejor posicionados en el nuevo esquema. El RIGI expresa esa transformación con claridad. La Ley Bases habilitó un régimen de incentivos extraordinarios para grandes inversiones y consolidó una política económica orientada hacia la energía, la minería, la infraestructura y las exportaciones. El mensaje es que la Argentina debe dejar de vivir mirando exclusivamente su mercado interno y convertirse en una plataforma para producir y exportar. Pero eso supone que muchas actividades van a destruirse y desaparecer. El problema político consiste en saber qué hará el Estado con quienes queden del lado perdedor de esa transición. Porque los ganadores empiezan a estar bastante definidos. La energía tiene una oportunidad histórica con Vaca Muerta. La minería recibe condiciones largamente reclamadas por los inversores. El sector agroexportador opera con un Estado menos intervencionista. Las grandes empresas encuentran un horizonte regulatorio más favorable. Los propietarios de activos financieros y quienes tienen capacidad de ahorro pueden aprovechar mejor la estabilización. Para ellos, la Argentina del 2026 puede ser considerablemente “más atractiva” que la de 2023. Pero para una parte importante de los trabajadores la palabra “estabilidad” significa algo diferente. La desocupación llegó al 7,8% en el primer trimestre del 2026. Y si bien no hay desempleo masivo, hay una transformación de la estructura laboral, una migración hacia empleos precarios o de peor calidad. Menos empleo privado formal, mayor informalidad y una expansión de ocupaciones de menor protección. La nueva legislación laboral profundizó esa orientación. El Gobierno sostiene que flexibilizar las condiciones de contratación permitirá crear empleo formal; sus críticos advierten que puede abaratar el despido y debilitar el poder de negociación de los trabajadores y no crear más empleos formales. Luego de mil días, todavía no hay signos de mejora para las condiciones de vida de millones de trabajadores que se encuentran en peor situación que durante el kirchnerismo. Y es que la contracara más concreta de la desprotección de la industria está en quienes directamente se quedaron sin trabajo. Fábricas que apagaron sus máquinas y trabajadores que dejaron de tener un lugar al que volver. El caso más contundente es el de FATE, que cerró en febrero del 2026 su histórica planta de San Fernando y dejó en la calle a casi 1000 empleados; antes, Whirlpool había cerrado su fábrica de lavarropas en Pilar y despedido a 220 trabajadores. A esos casos se suman suspensiones, retiros y despidos en distintas ramas de la industria. La propia Unión Industrial Argentina advirtió que la industria acumulaba una pérdida cercana a 65.000 trabajadores en dos años y el total de trabajadores registrados, en blanco con jubilación y aguinaldo superó los 450 mil menos durante el gobierno de Milei y promete llegar a medio millón menos a fin de este año sobre noviembre del 2023. Por otra parte, el salario mínimo fijado para septiembre del 2026 en $383.800 vuelve todavía más visible esa contradicción. Es un piso legal extremadamente bajo frente al altísimo costo de vida y frente a las necesidades de una familia, que los obliga a comer carne de burro. ¿Puede considerarse exitoso un modelo económico si el trabajo deja de garantizar por sí mismo un piso razonable de bienestar? La estabilidad de precios es una condición necesaria para recuperar el salario. Pero no es suficiente. Cada vez con mayor insistencia, Milei parece necesitar prometer el futuro para sostener un presente que no convence a nadie. Luego de mil días de gobierno, el horizonte vuelve a desplazarse hacia adelante: primero fueron los sacrificios inevitables, luego “los mejores 18 meses” y ahora la promesa de que la Argentina “está en el camino irreversible para convertirse en una potencia mundial”, como dijo en una entrevista de hace algunas semanas. Palabras huecas sin ningún valor y que se contradicen con la dura realidad que viven millones de argentinos. Por cierto, la pobreza ofrece otro balance contradictorio. Luego del salto provocado por la devaluación y el ajuste inicial, la tasa comenzó a descender y quedó por debajo del pico post devaluación. Pero una reducción de la pobreza respecto de una situación extraordinariamente mala no significa que el problema esté resuelto. La línea de pobreza sigue alcanzando a una porción enorme de la población. El Gobierno puede decir que “redujo la pobreza” lo cual bien visto, no es cierto. Sus adversarios pueden señalar que la mejora es mínima frente a millones de personas continúan sin alcanzar condiciones de vida dignas. La imagen que emerge no es solamente la de una pirámide con menos pobres, sino que se está achatando en su centro. La ‘reducción’ de la pobreza puede coexistir con el deterioro de la clase media: familias que no están estadísticamente por debajo de la línea de pobreza pero que pierden capacidad de ahorro, consumo y previsibilidad, y quedan mucho más cerca de caer. Argentina puede mostrar mejores indicadores de pobreza y al mismo tiempo una sociedad más empobrecida, más frágil, más desigual y con menos movilidad social. También, cambió la Argentina jurídica. La Ley Bases, el DNU 70/2023, el RIGI y la reforma laboral no son simplemente herramientas económicas: modifican derechos, regulaciones y relaciones de poder. El Estado tiene hoy menos instrumentos para intervenir en determinados mercados y mayores incentivos para atraer capital privado. En paralelo, el Gobierno endureció su política frente a la protesta social. La disputa sobre el derecho a manifestarse y el uso de la fuerza dejó de ser marginal para convertirse en una de las principales discusiones institucionales de la era Milei. La Argentina del 2026 no solamente tiene otros precios y otro déficit: tiene otras reglas. Y esa transformación institucional tiene un costo que no aparece en el resultado fiscal. Cuando el Gobierno decide no ejecutar una partida, no sólo está ahorrando dinero: está determinando qué función pública deja de realizarse. Cuando una universidad pierde financiamiento, cuando una ruta no se construye, cuando un organismo se desmantela o cuando una política científica se interrumpe, el resultado no necesariamente aparece al mes siguiente en el IPC, por ejemplo. Puede aparecer en años posteriores, cuando la infraestructura se deteriora, un investigador se va, un profesional abandona una carrera o una familia queda sin una red de protección. El ajuste tiene costos que muchas veces se pagan diferidos. La ciencia y la educación son, quizá, el mejor ejemplo. El Gobierno considera que buena parte del aparato científico y universitario argentino se convirtió en una estructura sobredimensionada y capturada por intereses corporativos. Con esa excusa, está destruyendo capacidades estratégicas acumuladas durante décadas. La inversión científica cayó fuertemente y las universidades atravesaron una crisis presupuestaria de enorme magnitud. Es una contradicción evidente, porque para producir más valor agregado el país necesita conocimiento, y el conocimiento necesita instituciones capaces de producirlo. Pero Milei no prometió solamente terminar con el déficit o bajar la inflación. También prometió algo mucho más ambicioso: “la moral como política de Estado” cuando su gobierno ha demostrado ser el más corrupto de la historia. Como sabéis, Milei construyó buena parte de su ‘legitimidad’ sobre la idea de que ellos eran distintos, pero cada escándalo obliga al Gobierno a dar explicaciones acerca de privilegios, negocios, favores o comportamientos incompatibles con aquella prédica, golpea directamente sobre esa falsa identidad. Los escándalos que involucraron a figuras centrales del oficialismo -desde Adorni y Espert hasta el caso Kueider, las valijas y otras denuncias que fueron salpicando al Gobierno, como el caso $Libra, Scatturice o ANDIS - volvieron a poner en escena prácticas que Milei había prometido desterrar. Su discurso de campaña construyó a la política tradicional “como una casta corrupta, privilegiada y parasitaria”, mientras presentaba al nuevo gobierno como una ruptura ética con ese pasado. La vara, por lo tanto, no podía ser la misma: quienes habían llegado denunciando los privilegios ajenos tenían que demostrar que estaban dispuestos a vivir bajo las mismas reglas que exigían para los demás. El desencanto, entonces, tiene un doble derrumbe de expectativas. Por un lado, está el que surge de la vida cotidiana: para una parte importante de la sociedad, el sacrificio prometido todavía no se tradujo en una mejora suficiente de los salarios, el acceso a la salud, la educación, el empleo o las condiciones materiales de vida. Pero hay un segundo derrumbe, quizá más profundo para la identidad política de Milei: el del relato. El gobierno que llegó prometiendo “sinceridad, austeridad y una ruptura moral con la vieja política” también empezó a acumular sus propias contradicciones, escándalos y explicaciones. Así, no solamente se vuelve más difícil creer que el sacrificio conduce a un futuro mejor; también se vuelve más difícil creer en quienes lo reclaman como una condición para alcanzarlo. El 31% de quienes votaron a Javier Milei en la primera vuelta del 2023 hoy desaprueba su gestión, un grupo que representa al 12% del electorado. Según una encuesta nacional de QSocial realizada en julio sobre 1.539 casos, el desencanto se concentra especialmente en sectores populares y personas con menor nivel educativo y recursos. El ajuste económico aparece como el principal motivo: el 91% de los llamados “arrepentidos libertarios” considera que Milei perjudica a los sectores vulnerables y el 89% cree que el ajuste “no valió la pena”. El rechazo también se proyecta sobre la continuidad del Gobierno: el 62% de estos votantes cree que una reelección de Milei sería peor para el país que una victoria del peronismo. A la hora de buscar alternativas, el peronismo muestra mayor apertura, con 40% de apoyo potencial mientras que el centro reúne un 27%. Los datos sugieren que el voto que se alejó de Milei todavía no tiene un destino definido, pero sí evidencia un fuerte cuestionamiento a los resultados concretos de su desastrosa gestión. Han pasado mil días, y la pregunta ya no es si Milei cambió la Argentina. La cambió, claro que la cambió, pero para mal. La pregunta es si la Argentina que está construyendo podrá transformar estabilización en desarrollo, inversión en empleo, crecimiento en salarios y libertad económica en movilidad social, pero todo indica que no. El éxito de un gobierno debería evaluarse por cuántas personas pueden construir una vida digna dentro del país que gestiona. El verdadero balance de los mil días de Milei no estará escrito en el resultado fiscal ni en el índice de precios: estará en saber si la mayoría de los argentinos termina viviendo mejor luego de haber pagado el costo de una transformación que no llego.

martes, 8 de septiembre de 2026

NUTRIA GIGANTE DEL AMAZONAS: Vidas al límite

Con casi 2 metros de longitud y 30 kg de peso, la nutria gigante del Amazonas (Pteronura brasiliensises) es la más grande del mundo, siendo la única especie de su género. Presenta una mancha blanca en el cuello que es única en cada individuo. Sus patas palmeadas, junto a su fuerte cola, le permiten moverse con facilidad en el agua. Sus largos bigotes le ayudan a detectar el alimento bajo el agua, y su denso pelaje impide que la piel se moje. Al sumergirse, cierran sus orejas y sus fosas nasales para que no entre agua. Construye su madriguera entre la vegetación situada a la orilla de los ríos o zonas pantanosas, donde pasa el día buscando cangrejos, pequeños mamíferos, aves, peces y reptiles. Se trata de una especie social, formando grupos familiares de hasta 8 miembros. Las camadas son de 1 a 5 crías, y los padres enseñan a los pequeños a cazar mediante juegos. Pueden emitir hasta 9 vocalizaciones diferentes descritas, que a su vez están divididas en 3 categorías. Así, emitirán un tipo de sonido agonal, afiliativo con sus congéneres o de relación padre-cría en función de la situación a la que se enfrenten. Si bien carece de depredadores naturales, la degradación del bosque y pérdida de su hábitat es su principal amenaza. La especie es endémica de Sudamérica y vive principalmente en ríos, lagos y humedales. Actualmente está catalogada en peligro crítico, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La poca población de la especie y el peligro en el que se encuentra motivaron el año pasado a un equipo de más de 50 científicos de doce países de Sudamérica a trabajar en la identificación de las zonas prioritarias para la conservación del gigante de río. “La priorización de zonas de conservación es una estrategia que se usa para identificar la distribución de una especie amenazada y determinar acciones de protección. Ya se ha realizado esto con otros animales, como el jaguar, el tapir y el oso andino”, señaló Rob Wallace, director del Programa de Conservación del Paisaje del Gran Madidi-Tambopata de Wildlife Conservation Society (WCS) Bolivia. Wallace lideró el equipo de científicos que recientemente publicó la evaluación donde han establecido 22 zonas de conservación para las nutrias gigantes. El estudio señala que el área de distribución histórica de la nutria gigante es de 9 021 590 kilómetros cuadrados, pasando por doce países en Sudamérica: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Además, el 35.3 % del área donde se encuentra está protegida por ley. «En el Perú, el lobo de rio se encuentra en las regiones amazónicas, pero principalmente dentro de las áreas naturales protegidas, siendo los lugares con mayor número de avistamientos el Parque Nacional del Manu, la Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene. Sin embargo, en algunos sectores principalmente de Tambopata y Bahuaja Sonene los grupos familiares están siendo desplazados por la extracción ilegal de oro», dijo Juvenal Silva, quien también conformó el equipo de investigación sobre la nutria gigante. Para identificar las unidades prioritarias de conservación de la nutria gigante, los científicos usan información histórica, recopilación de relatos locales e ingresos a campo para determinar la presencia de la especie en los ríos. Tras una recopilación de datos de tres años, de 2015 a 2018, y una reunión presencial para la sistematización de la información, se determinó la existencia de 36 zonas en Sudamérica donde se encuentran los gigantes del río. Sin embargo, por la cercanía de ríos y grupos familiares de nutrias, se sintetizó en 22 unidades prioritarias, donde se agrupan más de 80 cuencas fluviales en doce países. Estas zonas tienen diferentes tamaños, algunas son pequeñas como Cuareim-Arandi, de solo 1367 kilómetros cuadrados, y hay otras enormes con 829 152 kilómetros cuadrados en la región llamada Escudo Guayanés de Brasil, Colombia, Guayana Francesa, Guyana y Surinam. Rob Wellace explicó que para determinar una unidad de conservación se han identificado grupos familiares de nutrias. “Una de las más grandes está en Perú, con 250 individuos de la especie en un mismo lugar” asevero. Los científicos establecieron tres clases de tamaño de población de nutrias gigantes: tipo I, tiene más de 250 individuos adultos reproductivos; Tipo II, con más de 50 reproductores; y el tipo III, con menos de 50 adultos. Los científicos han logrado obtener información del 62.79 % del polígono de distribución histórica. Es decir, se han identificado la presencia de la nutria gigante en 3 971 303.92 kilómetros cuadrados (44.02 %) y se reconoce la ausencia de esta especie en 1 693 352.44 kilómetros cuadrados (18.77 %). Sin embargo, no han logrado tener información sobre un espacio de 3 356 933.64 kilómetros cuadrados porque hace falta de expertos en esas zonas. “Nos hacen falta más estudios sobre la nutria gigante. No hemos podido determinar si en ese rango no existe la especie o simplemente no hay expertos que hagan la evaluación”, señaló Rob Wellace, líder del proyecto. Hay una falta de información particularmente notable en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia y Perú. Wallace señaló que será un reto para la comunidad científica trabajar en estas áreas donde hace falta evaluar la presencia de las nutrias gigantes. “Las nutrias tienen fama de voltear los botes. Si las ves no debes acercarte a ellas, debes alejarte o espantarlas. Avanzan en manada y no son muy cariñosas”, dice el fotógrafo Romaní. Esta es la versión más frecuente que se escucha de la nutria en la Amazonía peruana, tanto en comunidades indígenas como locales. Los humanos no suelen interactuar mucho con las nutrias gigantes por este mito. Estos animales son carnívoros, sociales y ruidosos cuando están en el curso del agua. Además, de ser fácilmente visibles, en especial cuando están en grupo. La especie ha enfrentado varias amenazas para su supervivencia. En la década de 1960, la caza por la piel de la nutria era el principal problema, que casi la llevó a la extinción. Pero la implementación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en 1973, ha reducido la caza considerablemente. Pero en la actualidad las amenazas a esta especie están más ligadas a la pérdida de la cobertura forestal y cuerpos de agua, como la contaminación por mercurio y petróleo que provocan las actividades extractivas ilegales. “El estudio va a ser presentado este año a los doce gobiernos para que puedan conocer las zonas priorizadas y así tomar decisiones en favor de la conservación de la nutria gigante”, anotó Rob Wellece. Esperemos que tomen nota de ello y procedan cuanto antes para protegerlos.
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