Como sabéis, en política, el problema nunca es el personaje. Es el público. Los liderazgos extremos, erráticos o francamente inviables existen en todas partes. Lo que distingue a un país no es que aparezcan, sino que prosperen. Y en Lima - una ciudad que se presume informada y crítica - ha prosperado un caso que merece atención más allá de sus fronteras: el respaldo sostenido a un energúmeno demagogo y populista, de lenguaje soez y vulgar, quien conspira abiertamente contra la endeble democracia peruana, al anunciar que “ardera Troya” si no se anula las elecciones - en la cual ha quedado fuera de carrera - pero que de una manera enfermiza se niega a reconocer los resultados y mismo terrorista, amenaza con una “insurgencia civil” en un país que ya ha sufrido lo suficiente con una violencia extrema a finales del siglo pasado, y que este desquiciado pretende reeditar. Nos referimos, como podéis imaginar a Rafael López Aliaga, (alias “Camarada Porky”). No se trata de ninguna discrepancia ideológica ni de un debate entre modelos de gestión. El asunto es más básico: estamos ante un desquiciado sujeto adicto al alcohol, cuya conducta publica acumula múltiples episodios de vulgaridad, contradicción y una evidente incapacidad de autocontrol. Un estilo abiertamente conflictivo que, en cualquier estándar mínimo de gobernabilidad en un país serio, será descalificante. Sin embargo, llama la atención que exista una fracción menor del electorado que extrañamente, lo respalda con convicción, a quienes no les importa los exabruptos de ese desequilibrado mental (como el de querer violar al presidente del JNE sino declara nulas las elecciones, declarándose además en “insurgencia” amenazando con “ríos de sangre” de no cumplirse sus deseos, así como perseguir al renunciante jefe de la ONPE, Piero Corvetto “hasta QUE SE MUERA” según expreso), sino que encima celebran sus barbaridades. Ahí está el fenómeno. El detonante reciente ha sido su disparatada narrativa de “fraude electoral”, una acusación grave sin ningún sustento y que solo cabe en su atrofiado cerebro por el uso y abuso de las drogas y el alcohol, al cual se sabe que es adicto. Está interesada denuncia, amplificada por una prensa basura al unísono y por sus “viudas” televisivas, a quienes no les importa mancillar honras y hostilizar tanto a Corvetto como a su familia, amenazándolos de muerte. Todo ante el silencio cómplice de la Fiscalia que no procesa como debiera a López Aliaga y sus voceros mediáticos, quien sabiendo que goza de impunidad, ha convocado a sus lobotomizados seguidores a movilizaciones en las calles, a lo cual se han sumado figuras políticas derrotadas y marginales. Un coro de vencidos, que, sin votos ni respaldo real, aprovechan el momento e intentan invalidar un proceso democrático. Pero para su desconsuelo, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha sido clara y contundente: Las elecciones han sido validas, sin irregularidades graves. Por su parte, la Union Europea (UE) también ha sostenido lo mismo: Hubo algunos retrasos y problemas logísticos, pero no hay evidencia alguna de fraude estructural. De esta manera sus absurdos argumentos han quedado desbaratados, pero insisten en lo mismo una y otra vez. Pero lo que hace el caso sea especialmente revelador es que las críticas más contundentes no provengan de sus adversarios ideológicos, sino de su propia trinchera. Así, por ejemplo, Jaime Baily - figura de referencia de las derecha liberal de America Latina - expreso vergüenza publica por las amenazas proferidas por López Aliaga, en especial contra el presidente del JNE, calificándolo de ser un político de cuarta que habla como un matón y un canalla, cuestionando su altura moral para aspirar a la presidencia del Perú. En tanto, Rafael Rey, excongresista, exembajador y miembro del Opus Dei - la misma institución al que pertenece López Aliaga - fue aún más directo. En su programa televisivo Rey con Barba, luego de las elecciones de abril, dijo que los insultos, amenazas y calumnias y falsedades de López Aliaga no son normales y que la única explicación posible es que padezca un serio problema psicológico. Que alguien del mismo credo, la misma ideología y similar congregación lo descalifique en esos duros términos, dice más que cualquier editorial de un diario de oposición. El caso López Aliaga acumula además una incoherencia estructural que lo mostro como un mentiroso compulsivo. Por ejemplo, cuando fue electo alcalde de Lima prometió no dejar el cargo, pero al poco tiempo abandono su puesto para presentarse como candidato presidencial, a pesar de haber declarado reiteradamente que no se iba a presentar, sino que además afirmo que este iba a ser “uno de consenso con otras fuerzas políticas”, lo cual fue una farsa, porque su intención era participar a como dé lugar; Ofreció una gestión en la alcaldía que convertiría a Lima en “una potencia mundial” pero lo cierto, es que la dejo quebrada económicamente, con un tren chatarra que no sirve para nada, deudas imposibles de pagar y lo que es peor, convertida en un chiquero; Anuncio orden, pero practica el insulto y ataca con violencia desenfrenada a quienes lo ponen en evidencia, para intentar acallar a sus detractores; Se presenta hipócritamente como un outsider “exitoso”, millonario y bondadoso que es “todo amor”, cuando en realidad es alguien que debe más de 27 millones de dólares a la SUNAT por sus empresas “fantasmas” - el cual se niega a pagar - quien además está siendo procesado por Lavado de activos. Por cierto, López Aliaga de “outsider” no tiene nada ya que su agrupación es parte de un pacto mafioso en el Congreso, quienes censuran a presidentes a voluntad, los cuales ahora pretenden hacer lo mismo con José María Balcázar, a quien ellos mismos colocaron hace unas pocas semanas. Es más, su desastrosa gestión municipal, pasado por el filtro de resultados concretos, no tiene prácticamente nada que mostrar. Es un maltrecho liderazgo en permanente pelea, sea con los medios, los políticos o consigo mismo. Y aquí viene lo que resulta difícil de explicar: a pesar de todo eso, de las evidencias, de las críticas de su propio campo, de una gestión municipal sin ningún logro, pero con muchos cuestionamientos - como ese tren viejo, oxidado e inservible en todo sentido, que desde hace meses esta arrimado en el Parque de La Muralla, cual chatarra que es, abandonado a su suerte, una “donación” por el cual pago 80 millones de dólares, proveniente de los impuestos de todos los limeños, o una Vía Expresa Sur mal diseñada y a medio construir, escenario de múltiples accidentes - además de una conducta propia de un orate y que sus mismos aliados lo califican de esquizofrénico, hay en Lima una masa de descerebrados borregos que siguen apoyándolo, con convicción y con fervor. Ello es desconcertante y preocupante, lo cual, francamente es incomprensible. En conclusión, el “Camarada Porky” ha demostrado ser inestable en todo sentido, cuyo comportamiento demencial lo hace sumamente peligroso, por lo que debería ser internado en un centro psiquiátrico lo antes posible. Su caso es una condición patológica avanzada y reincidente. El alcoholismo que padece debe ser tratado por un psiquiatra porque el sistema nervioso es el principal órgano afectado, traduciéndose con alteraciones de la esfera psíquica superior, lo que explica esa conducta agresiva, mitómana, delirante y arrogante. El Perú ya tuvo un presidente dipsómano como Alejandro Toledo (hoy en la cárcel por corrupto) y sabemos los resultados. López Aliaga ha superado por lejos los niveles de vulgaridad de Trump, Bolsonaro o Milei; y ha ido con sus palabras más hondo en la caverna de la infamia que degrada la política. Ahora que el JNE ha declarado por unanimidad, inviable la realización de elecciones complementarias que solicitaba con desesperación y quedado prácticamente fuera de carrera ¿Dejara la violencia verbal de lado y tal como lo prometió, pasara a la insurgencia? ¿Y con quienes? me pregunto ¿Con la gentita de Miraflores, Surco, La Molina y San Isidro? Si es para reírse. Y luego dicen que el loco es Antauro....
El Campo de Marte no es solo un parque… es un lugar lleno de historia, misterios y eventos que marcaron el Perú. Allí hubo un aeropuerto, un hipódromo y hasta ocurrió un hecho que cambió la historia del país. Hoy miles pasan por ahí… sin saber lo que realmente ocurrió. Ubicado en Jesús María, es el parque más grande de Lima y que a pesar de los cambios que ha tenido desde su creación y la absurda reducción de sus áreas verdes, aún conserva gran parte de su aspecto original. A su alrededor, están ubicados edificios de algunas de las más importantes instituciones públicas peruanas - como la Oficina Nacional de Procesos Electorales, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Defensa, así como el Cuartel General de la Fuerza Aérea del Perú, además de otras organizaciones deportivas nacionales. Dividida por la denominada avenida de La Peruanidad - que la separa en este y oeste - es un escenario político muy especial e incluso fue sede primigenia de la Gran Parada Militar, antes de su traslado definitivo a la avenida Brasil, donde se realiza cada 29 de julio. Antiguamente, el área del parque albergaba el hipódromo de Santa Beatriz, del cual queda ahora solo una tribuna. Si bien la Ley 16979, de fecha 3 de mayo de 1968, declaró como “área verde intangible” al Campo de Marte, eso no la ha salvado de que su extensión se ha visto reducida por la construcción de canchas deportivas, cuando muy bien estos han podido levantarse en otro lugar. Lo que las autoridades no entienden que, al estar Lima en un desierto, debe tener más vegetación en sus parques, plazas y avenidas para atenuar el calor, como sucede en otras ciudades que se encuentran en la misma situación, pero prefieren de una forma irresponsable erradicar sus cada vez más escasos árboles para reemplazarlo por más cemento. En cuanto a su historia, cabe destacar que, este lugar se ubicaba parte de la Hacienda Santa Beatriz, en donde también se encontraba la Universidad Agraria, la cual actualmente está en La Molina. Hacia 1913, en la misma ubicación, como lo señalamos antes, se inauguró el Hipódromo de Santa Beatriz, el cual 1938 dejó de funcionar en 1938, debido a que el crecimiento urbano, que hizo que el Jockey Club cambie de ubicación a Monterrico. Asimismo, en 1924 albergo el primer aeropuerto de Lima, que posteriormente se trasladó a Limatambo (cuyo edificio principal hoy es sede del ministerio del Interior) y años más tarde al Callao. Por otro lado, en el centro del Campo de Marte, se encontraba una laguna que se alimentaba de un río que llegaba en forma de canal. Incluso, en 1937, al lado de esta atracción, se construyó un monumento a Jorge Chávez, el cual luego se mudó hacia su ubicación actual. Los cambios continuaron hacia 1941, año en el que comenzó el proceso de drenaje de la laguna, con la finalidad de construir el monumento en honor a los héroes de la guerra de 1941, lo que se mantiene hasta el día de hoy. Por cierto, es importante recordar que en el Campo de Marte ha sido lugar de muchos acontecimientos importantes en la historia, como el asesinato del expresidente Luis Sánchez Cerro, el 30 de abril de 1933, por parte del terrorista aprista Abelardo Mendoza Leyva, cuando el mandatario terminaba de pasar revista a más de 30.000 soldados que serían enviados a la frontera con Colombia, país con el que se tenía enfrentamientos bélicos por la cuestión del Trapecio Amazónico y el desconocimiento del Tratado de 1922 firmado por el dictador Augusto B. Leguía. Entre los monumentos levantados en el Campo de Marte, podemos citar: 1- Monumento a la Victoria de 1941: Ubicado en la parte oeste se encuentra un enorme monumento a los defensores en la guerra peruano-ecuatoriana de 1941. Obra del escultor Artemio Ocaña Bejarano, fue inaugurado el 24 de junio de 1966, donde el pedestal de granito de cantera tiene 25 m de alto desde su base y 28 figuras humanas. Los trabajos de este monumento se iniciaron durante el primer periodo de Manuel Prado y Ugarteche, continuándose con José Luis Bustamante y Rivero y del Gral. Manuel A. Odría, concluyéndose la misma en 1966 paradójicamente en el segundo periodo de Manuel Prado, coincidiendo con las bodas de plata de la Batalla de Zarumilla; 2- Monumento a la madre: Realizado en homenaje a la madre por la Municipalidad de Jesús María, la obra realizada en bronce y granito, representa a una mujer con dos niños, uno en brazos y el otro en cuclillas rodeándole en actitud de solicitarle que se le tome en brazos. Fue inaugurado el 25 de julio de 1969, siendo su escultor, Rafael Castillo Rodríguez; 3- Obelisco a Jorge Chávez: Realizado en memoria de Jorge Chávez, que sobrevoló los Alpes el 23 de septiembre de 1910. Para su elaboración se empleó bronce y granito rosa, es obra del escultor Eugenio Baroni, y fue un obsequio de la Colonia Italiana, siendo inaugurado el 23 de septiembre de 1937, cumpliéndose el vigésimo séptimo aniversario del luctuoso hecho. Posteriormente fue trasladado en 1945 al óvalo Jorge Chávez, situado a la entrada del Campo de Marte, en la intersección de las avenidas 28 de julio, Salaverry, La Peruanidad y Guzmán Blanco; 4- Mural de la evangelización: Fue ejecutado por más de quinientas personas de diversos Clubes Departamentales, así como también de muchos simpatizantes, siendo asesorados por la Municipalidad de Lima, cooperando con la misma empresas particulares que donaron el material suficiente para la obra. Gracias a diversos artistas peruanos plasmaron en este mural lo más característico de cada Departamento y con un solo propósito, dejar impreso la visita apostólica de Juan Pablo II al Perú realizado del 1 al 5 de febrero de 1985, donde los escudos de los Departamentos están ubicados de izquierda a derecha en orden alfabético; 5- El ojo que llora: En la parte este, se encuentra un controvertido memorial en homenaje “a las víctimas de la violencia terrorista y represión estatal” durante la época del terrorismo en el Perú entre los años 1980 y 2000. El monolito central es obra de la artista plástica Lika Mutal, holandesa residente en el Perú y fue inaugurado el 28 de agosto del 2005. Está rodeado por un laberinto circular de piedras pequeñas y planas colocadas muy juntas una a otra; en ellas están grabados los nombres de las víctimas junto con la respectiva fecha de muerte o desaparición. Como podéis imaginar, desde su creación ha sido objeto de gran controversia, por lo que ha sido objeto de difamaciones y ataques, aduciendo que allí se rinde únicamente “homenaje” a los terroristas que desangraron al Perú y no a sus víctimas. No es de extrañar, por ejemplo, que el monolito fuera atacado y parcialmente destruido por simpatizantes del fujimorismo el año 2007. Declarado por el Ministerio de Cultura como Patrimonio Cultural de la Nación en el 2022, durante la cuestionada gestión como ministra de Gisela Ortiz Perea, hermana de uno de los estudiantes asesinados por el grupo Colina en la masacre de La Cantuta de 1992. El hecho fue criticado por parlamentarios opositores al régimen filosenderista de Pedro Castillo. En el año 2024, se presentaron dos iniciativas por parte de la Municipalidad de Lima y el Congreso de la República para retirarle al monumento esa condición otorgada por el Ministerio de Cultura en el año 2022 y que le permitiría a la Municipalidad de Lima la destrucción del memorial, pero fueron rechazadas en aquel entonces. Ello no lo ha salvado de que políticos ultra conservadores hayan prometido que, de llegar al poder este año, procederán a derribarlo, por lo que su futuro es incierto. Actualmente, la Municipalidad de Lima ejecuta la renovación integral del Campo de Marte. El proyecto en marcha contempla una inversión superior a S/ 26.7 millones y beneficiará a más de 134 000 vecinos con infraestructura moderna, áreas verdes recuperadas y espacios seguros. “Estas intervenciones permitirán un entorno más ordenado, seguro y funcional para los usuarios del parque” aseguran. “En el componente ambiental, la intervención prioriza la recuperación y puesta en valor de las áreas verdes, mediante la implementación de riego tecnificado y el suministro y sembrado de aproximadamente 100 nuevos árboles para contribuir a la mejora del paisaje urbano, la sostenibilidad ambiental y la calidad de vida en la ciudad” puntualizaron.
Si bien en el país andino continúan los días de incertidumbre, debido a la lentitud del conteo de votos por parte de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) donde faltan aún por resolver unas 6.000 actas observadas que definirán los resultados definitivos y que serán resueltas la próxima semana, todo parece indicar que los candidatos que pasarían a la segunda vuelta electoral a realizarse el próximo 7 de junio serian la centroderechista Keiko Fujimori (FP) y el izquierdista radical Roberto Sánchez (JCP), tras unos comicios caracterizados por una gran improvisación el pasado domingo y que obligo incluso a que continuara al día siguiente, algo que nunca había sucedido en el Perú, toca referirnos en esta oportunidad no a quienes, se espera, sean los protagonistas del ballotage - ya habrá tiempo para ello - sino a un sujeto ruin y miserable, quien tal como lo advertimos la semana pasada, ante la inminencia de quedar fuera de carrera, no solo ha desconocido los resultados de los comicios, sino que tras anunciar un “fraude” en las elecciones (aunque no mostro ninguna prueba de ello), con un lenguaje soez y vulgar como acostumbra a hacerlo - perteneciente a la misma escuela de víboras sionistas como Trump y Milei - profirió a inicios de semana una serie de insultos de grueso calibre, amenazando con violar a Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), dándole además un plazo de 24 horas para que anule los comicios y llamar a nuevas elecciones, o caso contrario - mismo terrorista - “se declarara en insurgencia”. Nos referimos obviamente a Rafael López Aliaga (alias ‘Camarada Porky’), aquel puerco asqueroso que dejo a Lima convertida en un chiquero y que a pesar de no haber cumplido ninguna de sus promesas cuando fue alcalde, pretende ser elegido a la fuerza, como el ganador de los comicios presidenciales. Como sabéis, el pasado martes 14 de abril, un grupúsculo de manifestantes se concentró en el frontis del JNE, en el jirón Nazca, Jesús María, para reclamar contra los comicios del domingo, cuyos retrasos en la distribución de material electoral - afirmaron - “impidió que miles de peruanos ejerzan su derecho a votar”, cuando lo cierto es que, si pudieron hacerlo al día siguiente, pero estos a quienes la prensa basura les ha lavado el cerebro, siguen con la misma cantaleta de siempre. Posteriormente, se sumó al reducido grupo el propio López Aliaga, quien bajo el influjo del alcohol al cual es adicto, lanzó una serie de improperios y añadió seguidamente: “Aunque Renovación pudiera estar en segunda vuelta, no lo aceptamos, no de esta manera (…) Si el fraude se consuma, convoco a una marcha con tiempo, una marcha multitudinaria de todo el Perú, para declarar la insurgencia civil”, afirmó fuera de sí. Además, exigió acciones inmediatas: “Yo le mando al señor fiscal de la nación, le mando al jefe de la Policía Nacional, le mando que tome preso de inmediato al señor Corvetto”, como si tuviera alguna autoridad para ello. También menciono cifras sobre votos imaginarios que, en su opinión, no se contabilizaron de manera adecuada. “Eso suma un millón seiscientos mil votos... Hablamos de quinientos mil votos robados”, declaro en medio de las risotadas del público demostrando su incredulidad por sus disparatadas afirmaciones. “Cállense caraj***” les grito para silenciarlos, y acto seguido, en referencia al presidente del JNE, profirió una serie de insultos y amenazas de connotación sexual que prefiero no detallar. Posteriormente, el minúsculo grupo se dispersó y allí termino todo. Como podéis imaginar, pasaron las 24 horas señaladas por aquel mitómano de su ‘ultimátum’ y nada paso, quedando en el más completo ridículo, pero, aun así, ha cometido un delito y merece ser sancionado. Pero eso no es todo, ya que, en su desesperación, ha llegado a ofrecer S/20.000 ($5.000) a quien presente “evidencias del fraude” lo que ya de por sí, constituye otro delito que se agrega a su extenso prontuario criminal. Coincidentemente, a los pocos días se presentó en un programa de la tv, una interesada denuncia afirmando que se encontraron “votos en la basura”, cuando estos en realidad ya estaban digitalizados y no tenían ninguna importancia, pero era obvio que buscaban el escándalo... “miente, miente, que algo queda” es su lema de campaña, tomado de su maestro Goebbels. Sin embargo, todas las misiones de observación electoral, incluidas las de la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA) que estuvieron presentes el domingo, han avalado la integridad del proceso, desmintiendo los disparatados argumentos de López Aliaga. En cuanto “al derecho a la insurgencia” que este alude en sus amenazas, es un mecanismo está previsto en la actual Constitución de 1993, el cual reconoce expresamente dicha facultad en su artículo 46, segundo párrafo, donde señala lo siguiente; “Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador, ni a quienes asumen funciones públicas en violación de la Constitución y las leyes. La población civil tiene el derecho de insurgencia en defensa del orden constitucional. Son nulos los actos de quienes usurpan funciones públicas” ... pero se da el caso que esto no se aplica a unas elecciones, ni el JNE es un gobierno ni por asomo. ¿Algo tan elemental no le entra a la cabeza al ‘Camarada Porky’ y sus descerebrados seguidores? ¿Pretenden que haya muertos y violencia en las calles? A lo mejor habría que declarar a Renovación Caviar como una organización terrorista e ilegalizarla tal como sucedió con SL y el MRTA. ¿Eso es lo que están buscando? Al respecto, la candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, marcó distancia de las furibundas palabras proferidas por aquel enajenado individuo, señalando que ella también había sufrido anteriormente con las irregularidades logísticas de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE): “He preferido no pronunciarme hasta contar con un avance significativo del conteo. Como políticos, nuestra principal responsabilidad es liderar con firmeza y energía, pero también mantener la calma y la estabilidad, sin contribuir al caos. Por lo que se observa, el resultado será muy ajustado: será voto a voto y aún no está definido. Por cierto, no voy a responder a los insultos del señor López Aliaga, a los que ya nos tiene tristemente acostumbrados, pero lo que sí no podemos permitir es que se convoque a una insurgencia”, indicó Fujimori en conferencia de prensa. Pero no solo la lideresa de Fuerza Popular se ha pronunciado en contra de la narrativa sostenida por López Aliaga. Miguel Torres, vicepresidente en la plancha presidencial del partido naranja, afirmó que López Aliaga no cuenta con pruebas para sostener su posición y sostuvo que es una persona “que ha demostrado que la estabilidad mental no lo acompaña”. “Señor López Aliaga, usted está haciendo una manifestación irresponsable al llamar a la insurgencia. (…) Tenemos que entender que estamos ante un sistema electoral; si no estamos de acuerdo con algo, existen vías procedimentales para ejercer nuestros derechos, sea cual fuera nuestra posición (…)”, señaló. Por su parte, Martha Chávez, excongresista fujimorista y candidata al Senado por Fuerza Popular, también se pronunció en contra de las declaraciones del exalcalde de Lima: “Lamentables por altaneras, irrespetuosas y destempladas estas expresiones, que estoy segura muchos de sus seguidores no comparten. Sigue creyendo que hacer política es actuar como quien se considera dueño de la verdad y de la vida y conducta de quienes dependen de él”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter). A su vez, Luis Galarreta - secretario general de Fuerza Popular - afirmo: "Hablar en estos momentos de insurgencia no es la forma de encaminar a un país". En declaraciones a la prensa, Galarreta hizo un llamado a la calma al exalcalde de Lima, quien fue desplazado el tercer lugar tras ser superado por su contendiente de Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez. “Nos hubiese gustado que hubiese sido con el con quien se disputara la segunda vuelta, pero por lo visto, al parecer no será así. Yo lamento más bien que él, como siempre, lance continuamente comentarios en contra de nosotros, pero no vamos a pelear con él. Nuestro enemigo es la izquierda, pero él no parece entenderlo” apunto, recordando sin duda alguna cuando López Aliaga se alió en el Congreso con los senderistas y los caviares para vacar tanto a Dina Boluarte como a José Jeri, posibilitando que un comunista como José María Balcazar - ideológicamente cercano a Roberto Sánchez - este ahora en Palacio. Hay que recordar además que Renovación Caviar junto con sus aliados de la izquierda, se negaron a inhabilitar a Sánchez en el Congreso, por su complicidad en el autogolpe de Castillo en el 2022. De otro lado, en relación al llamado de López Aliaga a la insurgencia civil, el abogado penalista Elio Riera consideró que la Fiscalía debería investigarlo a la brevedad posible, por hacerlo en pleno proceso electoral en su última presentación pública. Riera alegó que no se dan las condiciones para declarar la nulidad de los comicios, según la Ley Orgánica de Elecciones, “y de la insurgencia mucho menos”. “El señor López Aliaga no puede fomentar eso. Eso es un delito. Ahí está la norma, más aún porque estamos en pleno proceso electoral, debería actuar de oficio el Ministerio Público para procesarlo. Pero claro, no sé por qué el Jurado Nacional de Elecciones no actúa con suma rapidez en relación a este tema. Lo correcto sería que se investigue cuando una persona realice la comisión de un delito como el realizado por el exalcalde, producto sin duda de la desesperación al saberse derrotado. Por ese motivo, el procurador del jurado debería denunciarlo ya mismo”, apuntó. En esa línea, Riera, si bien reconoce que un grupo de personas no habría podido votar debido a las fallas de la ONPE, considera que ello no entra dentro de las causales para anular las elecciones del domingo 12 de abril, como pretende López Aliaga. “Que al señor no le gusten los resultados es otra cosa, pero ya tendrá que encontrar los mecanismos necesarios para que, en unos próximos comicios, hacer las alianzas estratégicas con otras fuerzas a fin de poder pasar una segunda vuelta o si ello no sucede, apoyar a quien ideológicamente sea cercano a sus ideas y haya podido hacerlo. Pero nos guste o no nos guste la ley, no podemos emitir ese tipo de mensajes subversivos como entiendo el señor López lo estaría haciendo por otros intereses que considero que no son los correctos propiamente”, aseveró. De acuerdo con el abogado penalista, el delito cometido sería el que se encuentra tipificado en el artículo 354 del Código Penal: perturbación o impedimento de proceso electoral. “El que, con violencia o amenaza, perturba o impide que se desarrolle un proceso electoral general, parlamentario, regional o municipal, o los procesos de revocatoria o referéndum, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de 3 ni mayor de 10 años”, dice el referido artículo de la norma penal. Cabe precisar que, como consecuencia de las amenazas proferidas por ese vil sujeto, la Policía Nacional del Perú decidió reforzar la vigilancia en los alrededores del Jurado Nacional de Elecciones, una medida que busca prevenir posibles desórdenes tras el anuncio de movilizaciones y la agitación generada por acusaciones de “fraude” en el conteo de votos, por parte de los perdedores. Es más, en las horas posteriores a la raleada protesta frente al JNE, la PNP implementó cortes al tránsito vehicular en la cuadra 8 del jirón Pachacútec y limitó el paso peatonal en el perímetro del organismo electoral, con el objetivo de dificultar aglomeraciones de simpatizantes o manifestantes. Además, el propio Jurado Nacional de Elecciones incorporó personal de seguridad privada para resguardar la integridad de su presidente, así como la del resto de los trabajadores de ser agredidos por los seguidores de ese desquiciado mental, que, de confirmarse finalmente los resultados, sería uno de los grandes perdedores de la contienda electoral. Y me alegraría por ello. Por cierto, la enloquecida actitud tomada por el ‘Camarada Porky’ de llamar a la violencia se sobreentiende, porque tiene mucho que perder, ya que sus ilícitos negocio$$$$ estarían en grave peligro, y es que, si al final gana Sánchez, lloraría sangre porque le quitarían hasta la camisa y terminaría colgado cual chancho al palo en la Plaza Mayor... ahí lo quiero ver. (Una buena noticia para destacar, es la decisión que ha tomado el gobierno peruano de suspender la compra de los anticuados aviones F-16 y cuya firma del polémico contrato estaba fijada para este viernes. “Dado que este es un gobierno transitorio, es mejor que sea el próximo quien lo decida” anuncio el presidente Balcázar, atendiendo la petición de la compañía sueca Saab que había ganado limpiamente la licitación con el avanzado modelo Gripen E/F, pero que sorpresivamente fue dejado de lado por Jeri. Ahora EE.UU. en vez de amenazar al Perú por negarse a adquirir esa chatarra, que se la venda a Milei)
Contra todo lo que pueden imaginar, las primeras elecciones en el país andino no se realizaron durante la etapa republicana, sino en los felices tiempos del Virreynato. En efecto, en 1808 se había producido un verdadero cataclismo en España: el rey Carlos IV y su hijo Fernando VII habían sido tomados cautivos por el bastardo Napoleón, tras la invasión francesa a la península ibérica. Ante el vacío de poder, los borbones, refugiados en Cádiz, decidieron otorgar representación a las colonias americanas en un intento de evitar la caída de la monarquía. Entonces, en el Perú como en otros lugares de América, se organizaron elecciones para designar a sus representantes ante las cortes gaditanas, los cuales debían elaborar una constitución. Al ser algo inédito, los electores se organizaron rápidamente alrededor de las dos instituciones que más conocían: las parroquias y los cabildos. En aquel tiempo – como en la mayor parte del siglo XIX –, las parroquias eran no solo centros religiosos, sino espacios que articulaban las relaciones vecinales y resguardaban la información poblacional más fidedigna: los registros de bautizo, matrimonio y defunción. Por ello, los primeros procesos electorales giraron alrededor de ellas. “La parroquia era la unidad política, religiosa y social de la república temprana”, afirma el historiador José Ragas. Estas elecciones de representantes a las cortes de Cádiz (1809 y 1810) sirvieron, con matices, como modelo para la mayoría de comicios desarrollados a lo largo del siglo, en medio de incertidumbres y luchas caudillistas. En síntesis, eran elecciones indirectas de dos grados, en las que no se elegían autoridades sino electores. “Se creó una suerte de elección escalonada - explica Ragas - una votación parroquial para elegir a quienes iban a ser los miembros de los colegios electorales provinciales, los que a su vez decidían quién iba a ser el presidente de la República”. En cuanto a la participación, esta se restringió a las élites tanto limeñas como regionales. “En ese momento había una idea jerárquica y vertical de lo que era la representación política –precisa Ragas–, solo votaban los vecinos varones, aquellos que pagaban impuestos, y los que sabían leer y escribir”. Por su parte, en “Historia de las elecciones en el Perú”, libro editado por el historiador Cristóbal Aljovín y el sociólogo Sinesio López, se identifican tres momentos electorales en el siglo XIX: un primer período, entre 1822 y 1827, marcado por la realización de comicios bajo la tutela del Libertador José de San Martín, el primero y el segundo durante la dictadura del infame Simón Bolívar. “Las elecciones de 1822 (para elegir el primer Congreso constituyente) fueron uno de los pocos procesos directos del siglo XIX –escribe Aljovín–, pero estaban circunscritas a las provincias ocupadas por las tropas de San Martín, con el curioso expediente de elegir a los representantes de las provincias controladas por el virrey entre vecinos de estas residentes en Lima”. En cambio, las votaciones para la elección del Congreso de 1825 fueron realizadas de manera indirecta y ahí jugó un papel importante la demoniaca figura de Bolívar. Luego, se establece un segundo período, que va de 1827 a 1851, cuando primaron las elecciones indirectas en un momento político caracterizado por asonadas y revoluciones, en un país en permanente campaña militar y electoral. Como afirma Aljovín, “todo golpe de Estado, al fin y al cabo, se legitimaba a través de las urnas”. En esta época la participación de las poblaciones indígenas fue muy activa, aunque controladas por las élites locales y los caudillos militares en una relación patrón-cliente. En su biografía sobre Ramon Castilla, la historiadora Natalia Sobrevilla refiere que en 1840 existían 58 colegios electorales. No había una lista fija de ciudadanos y se podía votar a discreción, ya que estaba vigente una excepción que permitía el voto a los analfabetos. Así, en 1844, Castilla se hizo con el poder con apenas 1.184 votos, de los 1.358 emitidos por los colegios electorales. Finalmente, se identifica un tercer período electoral, entre 1851 y 1896, cuando se realizaron algunos comicios directos como los de 1855, 1858 y 1860. Lo importante de esta etapa fue que los clubes electorales y partidos empezaron a ser los actores principales del juego político. En las elecciones decimonónicas no existía el voto secreto. Este era abierto y, algunas veces, cantado por los sufragantes. Los votantes debían escribir el nombre de sus candidatos en las cédulas. A veces los llevaban ya impresos y en otras ocasiones se les dictaba en la cola a quienes elegir. Todo esto generaba trifulcas que, muchas veces, terminaban a pistoletazos, o con uno de los bandos raptando las ánforas. Es conocida la frase de González Prada, quien decía que se practicaba la política de “la butifarra y el aguardiente”, es decir, la compra del voto con dádivas. “Lo que sucede - explica Ragas - es que antes de los partidos políticos existían los clubes electorales, grupos de espontáneos que presentaban a sus candidatos. No había nada institucionalizado. Los domingos de febrero, cuando tocaba hacer la votación parroquial, cada uno de estos clubes ponía su mesa en la plaza para que fueran los votantes a elegir. Algunos tomaban la plaza para que solo quedara su mesa y su lista. Eso generaba violencia y corrupción con la compra de los votos”. Al respecto, Aljovín escribe: “Al no existir listas cerradas de candidatos, era usual que aparecieran candidatos sorpresa o que una misma persona pudiera ser elegida en diferentes provincias como congresista. Los candidatos sorpresa constituían un episodio normal en las elecciones de primer grado en que, de manera improvisada, un grupo de ciudadanos terminaba apoyando a alguien inesperado”. Bajo el voto indirecto se eligieron a presidentes tan importantes como el propio Castilla, Fose Balta y Manuel Pardo. Justamente, la de Pardo, el primer presidente civil elegido en el Perú en 1871, fue una votación especialmente masiva. Según consta en su correspondencia, uno de sus mítines en Lima congregó a diez mil quinientas personas, cuando la población capitalina no superaba las 80.000. Sin embargo, el sistema del voto indirecto fue perdiendo prestigio con el transcurrir del siglo XIX. Según el historiador Ragas, había un tema de fondo en su cuestionamiento: en esos años, la población se concentraba en el ámbito rural y en los Andes, y como los colegios electorales se establecían por criterios demográficos, entonces casi siempre las élites de esta parte del país terminaban decidiendo al presidente. Esto era visto con recelo por una creciente élite limeña y costeña surgida con el ‘boom’ del guano. A fines de 1896, tras la revolución de 1895 liderada por Nicolás de Pierola, que derroco a la dictadura de Andrés Avelino Caceres, una reforma puso fin a los colegios electorales y estableció el voto directo, tal como lo conocemos ahora. “La reforma consolidó un cambio que ya se venía dando: desplazar el eje de la política peruana de la sierra hacia la costa”, reflexiona Ragas. Así, la eliminación del voto indirecto marcó el fin de una época. Sin embargo, el voto libre y universal que hoy se aplica, tardarían unas décadas más en ser una realidad. En cuanto a la segunda vuelta electoral, esta surgió en Europa en el siglo XIX y, con el paso de los años, se ha extendido a distintos sistemas democráticos en el mundo. En efecto, la segunda vuelta electoral en que los dos candidatos presidenciales más votados se enfrentan en una nueva elección, solo entre ambos, conocida también como balotaje (del francés ballotage), tiene su origen en Francia. El 2 de febrero de 1832, mediante un decreto del gobierno, se dispuso la elección en segunda vuelta ‘cuando ninguno de los candidatos reúna la mayoría absoluta de sufragios’. El objetivo era reforzar el poder del presidente electo, al otorgarle la legitimidad al ser elegido por más de la mitad del país. Tal sistema también se aprobó en Bélgica (1898), Holanda (1917) y Austria (1929). En Francia, tras 133 años de establecida, la segunda vuelta se aplicó por primera vez para elecciones presidenciales en 1965, cuando Charles de Gaulle venció a François Mitterrand. Acorde con la tendencia mundial, la segunda vuelta se extendió en el mundo y en América Latina desde los años setenta y ochenta. Perú introdujo la segunda vuelta en la Constitución de 1979 y quedó por aplicarse desde las elecciones de 1980, en que se hizo una excepción porque se volvía a la democracia tras la dictadura militar: bastaría más del 36 % de los sufragios y no con el 50 % más un voto. De esa manera, Fernando Belaunde ganó en primera vuelta con 45.37 % de votos válidos. Su oponente aprista Armando Villanueva quedó en segundo lugar. La segunda vuelta se aplicó por primera vez en la historia de las elecciones generales del Perú el 10 de junio de 1990, cuando Kenyo Fujimori venció a Mario Vargas Llosa, quien había ganado en la primera vuelta sin superar el 50 % de votos más uno. Antes, en 1985, Alfonso Barrantes (Izquierda Unida) renunció a ir a la segunda vuelta ante Alan García (Apra), primero en los comicios del 14 de abril con menos del 50% de votos, y le entregó así la Presidencia. Tras la caída del fujimorismo en el año 2000, la segunda vuelta ha venido realizándose desde entonces, siendo los más resaltantes las tres derrotas consecutivas de su hija Keiko Fujimori en las elecciones del 2011, 2016 y 2021, por lo que ahora volverá a intentar llegar a la presidencia el próximo 7 de junio. ¿A la cuarta será la vencida?
Llego la hora cero para los 34 millones de peruanos, que este domingo acudirán obligatoriamente a las urnas para elegir a quien los gobernara hasta el 2031 - siempre y cuando no sea vacado antes de tiempo - lo cual por cierto, ya se ha hecho una mala costumbre por el uso y abuso de esta atribución en el país andino por obra de un desprestigiado Congreso, que de seguro intentara seguir siendo el ‘superpoder’ del Estado, como lo fue al margen de la legalidad en estos cinco tumultuosos años, donde vacaba y elegia a los Presidentes a voluntad, sin importarles en lo más mínimo el grave daño hecho a la democracia, ya que lo único que siempre les ha interesado es mantener tanto su cuota de poder en el gobierno - nombrando ministros solícitos a sus órdenes – como también conservar sus absurdos privilegios, a los que ya han adelantado, “no piensan renunciar por ningún motivo”. Ante todo, vale aclarar que la vacancia del delincuente terrorista Pedro Castillo estaba más que justificada, por el autogolpe que este oscuro individuo - de limitado lenguaje y nula inteligencia - pretendió realizar el 7 de diciembre del 2022 con el objetivo de eternizarse en el Poder e instaurar una dictadura comunista, pero que fracaso miserablemente a las pocas horas, terminando ese mismo día en la cárcel por golpista y ladrón. En cambio, los realizados contra Dina Boluarte y José Jeri, fueron producto de una clara venganza política organizada por Rafael López Aliaga, en alianza con Sendero Luminoso y los parásitos caviares en el Congreso, permitiendo que un octogenario izquierdista como José María Balcázar, de las mismas filas del burro golpista, este ahora en el cargo e intente torcer la voluntad ciudadana, para que el 12 de abril sea “elegido” alguien de su propia ideología política, como sucedió en el 2021, cuando el izquierdista Francisco Sagasti - aquel autodeclarado admirador de terroristas - posibilitara el “triunfo” de ese analfabeto mononeuronal de Pedro Castillo, robándole el triunfo a Keiko Fujimori. A esta situación se ha llegado en el Perú, gracias - repetimos - al traidor de López Aliaga, que ha demostrado ser por sus acciones, un topo caviar que ha quedado desenmascarado ante todo el mundo. Bajo ese oscuro panorama, últimas encuestas - que no pueden ser publicadas por estar prohibidas - indican que en estos últimos días ha ocurrido un significativo cambio en las preferencias ciudadanas, y aspirantes que se creían seguros de pasar al ballotage, están quedando fuera. En efecto, todo parece indicar que ‘la señora K’ y ‘el hermanón’ disputaran la segunda vuelta, a realizarse en junio, quedando detrás de ellos ‘un comediante de la TV’ y más abajo, ‘un cerdo de caricatura’ de lenguaje soez y vulgar, que está en caída libre, a pesar de todo el apoyo que tiene a toda hora en los medios de comunicación. Conste que no he dicho nombres, pero todos saben a quienes me estoy refiriendo ¿vale? De esta manera, si no existen sorpresas de último minuto - y en ese país suelen ocurrir muy a menudo - entre quienes se encuentran encabezando las preferencias, esta aquel (o aquella) quien desde el 28 de julio dirigirá los destinos de la Nación. Se supone pienso yo, que sería la última oportunidad que tendrán ambos de poder acceder a Palacio de Gobierno, dado que para la primera es la cuarta vez que postula - sería una vergüenza que siga insistiendo si esta vez no lo consigue - mientras que el segundo, por la avanzada edad que tiene (80 años) ya ha dicho que se retirara de la política definitivamente si no lo logra en esta ocasión. Pero como sabéis, este es el Perú, donde políticos de todas las tendencias - ninguno se salva, por cierto - tienen algo en común, y es que no conocen la palabra ‘renuncia’, ya que pesar de sus continuos fracasos electorales, insisten una y otra vez en seguir presentándose, negándose a dar un paso al costado, no permitiendo el surgimiento de nuevos rostros que se conviertan en los lideres de las agrupaciones por los cuales se presentan, ya que creen que por haberlos fundado, son los dueños y nadie puede hacerles sombra, por lo que no es de extrañar el surgimiento de infinitos ‘cascarones vacíos’ sin programa ni ideología, que denominan eufemísticamente como ‘partidos políticos’ (?) donde los desplazados sean ahora las nuevas cabezas de sus propias agrupaciones, repitiéndose la historia una vez más. Venga ya ¿Qué les costaba ponerse de acuerdo por una vez en sus tristes y patéticas vidas, evitando la vergüenza de tener 35 ‘vientres de alquiler’ en estos comicios? Son el hazmerreír del mundo, demostrando la absoluta precariedad de su democracia. Dicen que la culpa de todo ello fue del ‘lagarto’ Martín Vizcarra (quien para variar, también se encuentra en la cárcel por ladrón), por lo que cualquier hijo de vecino, acompañado de un grupo de oportunistas y aventureros reciclados de otras agrupaciones, conformen su propio ‘partido político’ de la noche a la mañana y listo, ya pueden inscribirse - falsificando previamente firmas de ‘adherentes’ - y participar en los comicios para ver si pueden acceder a algún cargo público con el objetivo de ROBAR a manos llenas y recuperar - según afirman - “lo invertido en sus campañas”, pero que en realidad, y eso lo sabe todo el mundo, son financiados por el narcotráfico y la minería informal, como puede verse en el actual congreso - donde dictan leyes a su favor - el peor que haya existido alguna vez, pero que sin duda esta vez serán superados por quienes serán elegidos este domingo, donde además, para agravar las cosas, se elegirá también un Senado, organismo que había desaparecido tras el golpe de Fujimori en 1992 y que ahora vuelve - a pesar del rechazo del 80 % de la población en un referéndum en el 2018, pero que al final no sirvió de nada - para saquear al Estado hasta el infinito. Si los peruanos fueran inteligentes, no irían a votar este domingo y mandarían al diablo a estos parásitos que sean de derecha o izquierda - al final son tal para cual - pero lamentablemente ello no va a suceder, y los que salgan elegidos, los van a volver a defraudar, como ya es una costumbre nacional. En cuanto a los dos principales aspirantes a Palacio - ‘la señora K’ y ‘el hermanón’ - ¿qué podemos decir? La primera tiene como ‘merito’ haber sido la hija de un autócrata que derroto al terrorismo homicida de Sendero Luminoso y el MRTA, que desangro al Perú el pasado siglo, y lo utiliza en su campaña asegurando que tendrá la misma mano dura que su padre, para acabar esta vez con la delincuencia venezolana que asola al país, la cual como recordareis, fue ‘importada’ el 2017 por el judío Pedro Pablo Kuczynski, quien abrió las fronteras de par en par desde ese año, permitiendo la llegada de millones de esos indeseables, lo que ha originado que la situación se haya salido de control, a tal punto que nadie tiene la vida asegurada. Fue ‘Primera Dama’ de su padre y de seguro se ha preparado durante todos estos años, pero tiene un hándicap y es el fuerte antivoto que genera, y que precisamente le hizo perder tres elecciones seguidas; Al frente tendrá a quien, por el contrario, afirma que, para enfrentar a la delincuencia, en su gobierno habrá “abrazos y no balazos”, imitando a un exgobernante izquierdista mejicano de infame recordación, que con ese ´método’ ha convertido a su país en un paraíso del narcotráfico. ¿Eso querrán los peruanos para el suyo? Cabe precisar por cierto, que el sorpresivo avance en las encuestas de ‘el hermanón’ ha originado un serie de incesantes ataques de parte de aquellos medios conservadores que ven con terror que ‘la señora K’ pueda perder la elección una vez más, y es que ante el derrumbe total del ‘cerdo de caricatura’, tratan de levantar a como dé lugar a un ‘comediante de TV’ - de conocido pasado fujimorista - quien se encuentra en tercera posición, pero que tiene en contra no solo ser un improvisado total sin ninguna experiencia política, sino que además es homosexual y en un país tan conservador como el Perú, eso es un estigma. A su vez, esos medios callan vergonzosamente que el tipo ese se vendió al fujimorismo denigrando a los opositores en la televisión, y por lo cual fue procesado tras la caída del régimen. Aun así, se olvidan “convenientemente” de ese detalle y esperan que logre superar a ‘el hermanón’ y pasar a la segunda vuelta, para que a continuación, exigirle su renuncia a participar en el ballotage, y posibilite por fin que ‘la señora K’ acceda a Palacio, que ha sido tan esquivo para ella. Pero si ‘el hermanón’ es quien al final lo logre, se va a poner interesante, ya que este a pesar de profesar algunas ideas izquierdistas y ser amigo del golpista Castillo, pertenece a una de las familias más ricas del país y sería absurdo que afecte sus propios intereses ¿no os parece? Además, tiene a su favor que fue perseguido por el fujimorismo y su papel de víctima del sistema (a quien, por cierto, ‘un troglodita’ al cual echaron a pedradas y orines de Juliaca, le robo su radio y canal de TV.) le está atrayendo el voto de los izquierdistas - perjudicando las aspiraciones de otros candidatos de esa tendencia - y especialmente de los jóvenes, asqueados estos últimos de la corrupción en el Congreso, donde casi todos estos sinvergüenzas pretenden reelegirse. Si bien el resultado final de los comicios puede ser una sorpresa, todo parece indicar - espero no equivocarme - que entre ‘la señora K’ y ‘el hermanón’ será el ballotage... Si ello se da, a llorar Butters (Por cierto, hay que estar atentos a las burdas maniobras de un ‘cerdo de caricatura’ quien botella en mano, ha amenazado con no reconocer los resultados y proclamarse “ganador” sino pasa a la segunda vuelta, o en todo caso, exigir "nuevas elecciones". De este grotesco personaje especialista en conspirar y de quien me ocupe la semana pasada, se puede esperar cualquier cosa...)
Conocido como el "oro rojo", el árbol de caoba (Swietenia macrophylla), se encuentra en peligro de extinción en estado salvaje, debido a la tala indiscriminada al que es sometido. Es la joya de la corona del Amazonas, que se eleva en magníficas columnas reforzadas. en lo alto del dosel del bosque. Su grano rojo intenso y su durabilidad lo convierten en uno de los materiales de construcción más codiciados de la Tierra, considerado un símbolo de riqueza y poder. Un solo árbol puede costar decenas de miles de dólares en el mercado internacional cuando su madera terminada llegue a los pisos de las salas de exhibición en los Estados Unidos o Europa. Luego del 2001, año en que Brasil declaró una moratoria sobre la tala de caoba de hoja grande, Perú emergió como uno de los mayores proveedores del mundo. La prisa por obtenerla, ha dejado a muchas de las cuencas hidrográficas del Perú, como el Alto Tamaya, tierra natal de un grupo de indios Asháninka, despojadas de sus árboles más valiosos. Los últimos rodales de caoba, así como el cedro español, ahora están casi todos restringidos a tierras indígenas, parques nacionales y reservas territoriales reservadas para proteger a las tribus aisladas. Como resultado, los madereros ahora están apuntando a otros gigantes del dosel de los que pocos han oído hablar: copaiba, ishpingo, shihuahuaco, capirona - que se abren camino en los hogares como juegos de dormitorio, gabinetes, pisos y terrazas de patio. Estas variedades menos conocidas tienen incluso menos protecciones que las más carismáticas y caras, como la caoba, pero a menudo son más cruciales para los ecosistemas forestales. Pero a medida que los madereros avanzan en la lista de una especie a la siguiente, están cortando más árboles para compensar los rendimientos decrecientes, amenazando hábitats críticos en el proceso. Los primates, aves y anfibios que viven en los pisos superiores del bosque corren un riesgo cada vez mayor. Las comunidades indígenas están en crisis, divididas entre quienes favorecen la conservación y quienes buscan dinero rápido. Y algunas de las tribus más aisladas del mundo huyen del zumbido de las motosierras y del aterrador choque de leviatanes centenarios que golpean el suelo. Se cree que las prácticas ilícitas representan las tres cuartas partes de la extracción anual de madera peruana. A pesar de la represión contra la tala de caoba que comenzó hace unos años y la consiguiente fuerte disminución de la producción, se informa que gran parte de la madera que llega a los mercados del mundo industrializado es de origen ilegal. La mayoría de esas exportaciones se han destinado a EE.UU., pero ahora se dirigen cada vez más a Asia. Como sabéis, la industria maderera del Perú opera dentro de un marco de concesiones y permisos diseñados para permitir que una comunidad, empresa o individuo extraiga un rendimiento sostenible de un área determinada. También se emiten permisos de transporte para rastrear la cadena de custodia de un envío desde el tocón hasta el aserradero y hasta el punto de exportación o venta final. Pero los permisos se negocian fácilmente en el mercado negro, lo que permite a los madereros cortar madera en un lugar y decir que proviene de otro, arrasando hectáreas de bosques. Su alta demanda maderera, la tala ilegal de la especie y la destrucción de su hábitat natural en bosques tropicales son las principales causas de su peligro de extinción en estado salvaje, limitando su regeneración natural. La especie está catalogada como Vulnerable (VU) por la UICN, lo que indica un alto riesgo de extinción en estado silvestre; Sus amenazas principales son la tala ilegal, la falsificación de permisos forestales y el comercio ilegal son los mayores impulsores de su desaparición, siendo el "oro rojo" altamente valorado en la industria del mueble. En cuanto a su distribución en zonas del Perú (Madre de Dios, Ucayali), la densidad es extremadamente baja (0,1 a 1 árbol por hectárea), llegando a ser casi nula en otras regiones. Cabe precisar que la caoba requiere condiciones específicas para reproducirse y la alta tasa de aprovechamiento ha superado su capacidad de regeneración. Para tal efecto, se han implementado vedas temporales y restricciones comerciales en varios países latinoamericanos (como Ecuador), y se promueve la certificación forestal (sello FSC) para asegurar un manejo sostenible. Para combatir su extinción, se requieren regulaciones estrictas, el combate a las mafias madereras y el uso de técnicas de manejo sostenible que aseguren la regeneración natural de la especie.