TV EN VIVO

sábado, 22 de agosto de 2026

EE.UU.: Enemigo mío

Como recordareis, hace unos meses atrás, el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump recorrió con la mirada la sala llena de líderes latinoamericanos reunidos en la cumbre inaugural del Escudo de las Américas, en Florida, y vio reflejados en ella a sus aliados políticos: cipayos a los que había respaldado públicamente y gobiernos afines a MAGA que están a sus órdenes, cual perros falderos. Vio al por entonces presidente electo de Chile, José Antonio Kast, un conservador respaldado por Trump que había ganado las elecciones por una amplia mayoría, y al sátrapa salvadoreño Nayib Bukele, quien había cerrado un acuerdo de 4,7 millones de dólares con Estados Unidos para albergar a deportados sospechosos de actividades de pandillas, el cual por cierto, ha anunciado su deseo de reelegirse indefinidamente, algo de lo cual la prensa conservadora - demostrando su complicidad con este demagogo - no dice una sola palabra, pero si se tratara de alguien afín a la izquierda (como el dictador nicaragüense Daniel Ortega, de quien nos ocupamos la semana pasada), les faltaría espacio para denunciarlo incesantemente. También se encontraban presentes en dicho encuentro, el argentino Javier Milei, uno de sus más abyectos lacayos, a quien había respaldado y ofrecido un rescate de 20 mil millones de dólares, y el hondureño Nasry Asfura, quien había logrado una ajustada victoria con el apoyo de Trump. “Están perdiendo y me ruegan que los apoye. Les doy mi apoyo y ganan por 30 puntos”, dijo Trump al grupo presente. “Si pude vender eso, ¿hay alguna manera?” Por primera vez entre los presidentes estadounidenses de forma abierta, Trump ha respaldado a candidatos y favorecido a gobiernos latinoamericanos que, de manera desvergonzada, se muestran sumisos a los Estados Unidos. Para ello revivió una vieja doctrina del siglo XIX (la llamada Doctrina Monroe, ‘rebautizada’ como Doctrina Donroe), como un instrumento para la intervención estadounidense en América Latina, utilizando su poderío militar y amenazando con retener la ayuda económica o imponer aranceles a sus exportaciones, con el objetivo de extender la influencia de Estados Unidos en la región y tenerlos bajo su control. El objetivo: revitalizar el dominio estadounidense en el hemisferio occidental, tratando de expulsar a China, cuyas inversiones - e intereses - en la región no cesan. Para lograrlo relanzo el 7 de marzo, la renombrada Alianza Escudo de las Américas, una coalición que ha reemplazado de facto la cumbre de la era Clinton que reunió a líderes de toda la región con diferentes tendencias políticas. Pero a diferencia de esa reunión, en la organizada por Trump solo se encontraban sus incondicionales. Se dice que esta nueva alianza “se centrara en el uso de la fuerza militar letal para eliminar a presuntos narcotraficantes” aunque lo cierto es que de esta manera tratara de “justificar” sus intervenciones militares en la región. Bastara que a un gobierno hostil se le acusé de estar coludido con el narcotráfico y lo ataque, tal como sucedió con Venezuela, donde el verdadero motivo era apoderarse de sus inmensas reservas de petróleo - que el mismo Trump admitió - pero de “restaurar la democracia” que era el pretexto para intervenir en dicho país, ya no se habla, ni está en su agenda. En el último año, Trump además ha ejercido su influencia en Ecuador para llevar a cabo ataques militares contra presuntos narcotraficantes y ha respaldado a líderes conservadores en Chile, Honduras y Colombia, cuyo nuevo presidente asumió el cargo el 7 de agosto. Aún está por verse cómo la influencia de Trump podría afectar las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, el país más importante de Latinoamérica. “Estos no son los gobiernos conservadores que se habrían sentido identificados con George W. Bush”, afirmó William LeoGrande, profesor de la American University especializado en política latinoamericana. “Son de extrema derecha. Y algunos de ellos, obviamente, son auténticos antisistema, como el propio Donald Trump” indico. La expansión del movimiento MAGA le ha brindado a Trump la oportunidad de apoyar a candidatos afines en América Latina, según declaró un alto funcionario de la Casa Blanca en referencia a los respaldos de Trump, quien lo presenta como una forma de abordar la migración y el flujo de drogas provenientes de América Latina. “Creo que para Trump es satisfactorio sentir y pensar que tiene cierto poder para influir en la política de toda una parte del mundo”, dijo Will Freeman, investigador de estudios latinoamericanos en el Consejo de Relaciones Exteriores. “Como ocurre con muchas cosas, es algo que él cree que Estados Unidos antes solo hablaba de ello, pero que probablemente no respetaba en realidad”. Cabe precisar que respaldar a candidatos en elecciones extranjeras siempre se ha considerado inaceptable para los presidentes estadounidenses. La administración del musulmán encubierto Barack Hussein Obama se empeñó en mantener a los líderes extranjeros alejados de la Casa Blanca demasiado cerca de sus elecciones. Pero hacia el final de su presidencia, durante una visita a Berlín a finales del 2016, prácticamente respaldó a la canciller alemana Angela Merkel, con quien compartía ideología, para un cuarto mandato. “Si yo estuviera aquí, fuera alemán y tuviera derecho a voto, tal vez la apoyaría”, dijo Obama. “No sé si eso perjudica o beneficia”. Pero lo que Trump está haciendo en América Latina es diferente debido al historial de intervención directa de Estados Unidos, dijo Ricardo Zúñiga, diplomático de carrera que fue director sénior de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración Obama. Trump está ofreciendo su apoyo incondicional en las redes sociales a candidatos específicos de ultraderecha y amenazo, por ejemplo, con recortar la ayuda a Honduras si los votantes eligieran a otra persona... Al final, gano “su” candidato. “Ese nivel de activismo es bastante inusual”, dijo Zúñiga. “Y cuando Obama mencionó el caso Merkel, en aquel momento se consideró una ruptura con las convenciones y fue bastante controvertido”. El poder blando estadounidense ha sido utilizado durante mucho tiempo por los presidentes de Estados Unidos para orientar las políticas de otras naciones. Con frecuencia, se ha manifestado en reuniones en el Despacho Oval, asistencia humanitaria y advertencias contundentes del Departamento de Estado contra la injerencia electoral. Sin embargo, Trump ha adoptado su propio enfoque, único en su género: recortar drásticamente la ayuda exterior y amenazar con el uso de la fuerza. Lo hizo repetidamente con Colombia, amenazándola con una acción militar, sancionando además a su controvertido gobernante, el izquierdista Gustavo Petro, a quien acusó de ser cabecilla de narcotráfico. Posteriormente, Trump respaldó al ultraderechista antisistema Abelardo de la Espriella, quien asumió la presidencia el pasado 7 de agosto. Antes del encuentro del Escudo de las Americas, Estados Unidos se asoció con Ecuador para llevar a cabo “un ataque contra presuntos narcotraficantes”, pero se descubrió que una de las operaciones más publicitadas de una campaña de bombardeos en la Amazonía tuvo como objetivo una granja lechera en la frontera de Ecuador con Colombia, y no un centro de narcotráfico, como anunciaron funcionarios estadounidenses y ecuatorianos. Al inicio del segundo mandato de Trump, la administración firmó un contrato con El Salvador para encarcelar a deportados en una megaprisión, acusando a cientos de venezolanos de formar parte del Tren de Aragua. La mayoría de los hombres encarcelados no tenían antecedentes penales. En el 2025, Trump invitó a Bukele a la Casa Blanca para celebrar la colaboración. En Colombia, De la Espriella, el nuevo presidente del país y aliado de Trump, ha prometido ayudarlo en la lucha contra el crimen organizado, incluyendo ataques continuos contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico. También ha propuesto la construcción de varias megacárceles, como Bukele. Pero a los pocos meses de la creación del programa Escudo de las Américas de Trump a principios de marzo, no está claro qué resultados ha obtenido realmente, afirmó Feinberg, un distinguido profesor de la Universidad de California en San Diego. “No hubo indicios de que Estados Unidos se comprometiera a aumentar la ayuda. No se anunciaron nuevos programas”, dijo Feinberg. “Desde entonces no he visto nada. Esta idea de combatir a los malos en Latinoamérica no es precisamente nueva”. Una de las muestras más visibles de cooperación entre los países del Escudo de la Humanidad fue una declaración conjunta en junio, en la que se apoyaba el proceso electoral de Colombia. “Está claro que aún se encuentra en su fase inicial”, afirmó Jason Marczak, vicepresidente y director sénior del Centro Adrienne Arsht para América Latina del Atlantic Council. Otros presidentes estadounidenses valoraban Europa y la OTAN. Trump, en cambio, que odia a los europeos - porque no lo “ayudan” en su guerra de agresión contra Irán - y se muestra en contra de seguir perteneciendo a la alianza atlántica, se ha dedicado a formar sus propias coaliciones. “Trump ha priorizado el hemisferio occidental. A diferencia de Biden, quien estaba motivado por el intento de restablecer la cercanía con Europa”, dijo Cale Brown, director de Comunicaciones Estratégicas del Consejo de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Trump. Biden se centró en armar a Ucrania para que atacara a Rusia, reincorporarse al acuerdo nuclear con Irán y abordar el cambio climático mediante el Acuerdo de París. Trump, por su parte, le dijo a Europa que debía resolver sus propios problemas. La iniciativa del Escudo de las Americas se alinea con el anuncio de la administración Trump a finales del 2026 de que planeaba resucitar la Doctrina Monroe del siglo XIX, que generalmente advertía a las naciones europeas contra la colonización de América Latina. También constituye una advertencia a China y Rusia contra la expansión de sus inversiones en la región. Feinberg afirmó que el público objetivo de Trump era su base política nacional, y que el lenguaje utilizado en torno a la estrategia tenía como objetivo demostrar fortaleza. “Si de verdad pensaran en el público latinoamericano, no hablarían así, porque es muy impopular”, dijo Feinberg. “Da una imagen de arrogancia y amenaza”. La mayor apuesta de Trump ha sido trabajar al margen de los líderes tradicionales de izquierda y derecha para alinear a Latinoamérica con su retorcida visión, utilizando la conocida estrategia del palo y la zanahoria, por lo que ha empoderado a Marco Rubio, de origen cubanoamericano, para que lleve a cabo sus planes. Asimismo, la administración Trump se ha centrado en someter a Cuba mediante la asfixia, negociando con el nieto del exdictador Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, un posible acuerdo económico y político. En tanto, Venezuela se ha convertido en un protectorado de Estados Unidos desde que la administración Trump derrocó al dictador Nicolás Maduro, y respaldó a su mano derecha, Delcy Rodríguez, para que sea su gobernante títere, que cumpla todas sus órdenes, mientras se apodera de todo su petróleo. “Me encanta Venezuela”, dijo Trump en un mitin el pasado 5 de agosto en Nevada. “Estamos obteniendo mucho petróleo de Venezuela. Y nos llevamos de maravilla con ellos”, afirmó. “Es como antes: al vencedor, le pertenecen las riquezas” añadió. “Cuando Trump describe la política hacia Venezuela de esa manera, perjudica la credibilidad de Estados Unidos, ya que lo hace ver como un ladrón”, dijo Zúñiga. “Entonces se nos percibe como bloqueadores de los actores políticos prodemocráticos y como partidarios de la prolongación de la dictadura anterior. Ese es un caso en el que un respaldo puede perjudicarnos seriamente a largo plazo”, añadió. Incluso los aliados de la Casa Blanca cuestionaron si la grosera injerencia política de Trump en América Latina había sido realmente efectiva. “En Venezuela, su respaldo a un líder específico ha socavado directamente su éxito anterior con la Operación Resolución Absoluta, así como sus objetivos declarados a largo plazo para el país”, argumentó Carrie Filipetti, subsecretaria adjunta para Cuba y Venezuela en la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado durante el primer mandato de Trump. Filipetti señaló que Delcy Rodríguez no cuenta con el apoyo de la población venezolana. Afirmó que ella ha empoderado a personajes cuestionables como Diosdado Cabello, un narcotraficante que funge como ministro del Interior, Justicia y Paz, y que las empresas estadounidenses se han mostrado reacias a invertir en el país debido a su preocupación por la falta de estado de derecho. En Honduras, Trump amenazó con que "habría graves consecuencias" si Asfura, a quien él apoyaba, perdía el recuento de votos. Su respaldo le dio un impulso al conservador, posiblemente porque se trata de un país pequeño estrechamente vinculado a Estados Unidos, dijo Freeman, del Consejo de Relaciones Exteriores. “Existe mucha asimetría en esa relación, y podrían verse perjudicados materialmente si se produce un distanciamiento con la Casa Blanca”, afirmó. Pero por algún motivo, Trump no ha respaldado a ningún candidato en todas las elecciones del hemisferio occidental en las que se presentó un aspirante afín a MAGA. No apoyó a ningún candidato en las elecciones peruanas, a pesar que su administración ha advertido repetidamente que el megapuerto de Chancay - construido y administrado por los chinos - representa “una potencial amenaza para los Estados Unidos”, y además se abstuvo inicialmente de respaldar a de la Espriella, un republicano con doble nacionalidad colombiana y estadounidense, hasta la segunda vuelta de las elecciones en junio. Sin embargo, la mayor prueba de la influencia de Trump en la región será Brasil, el gigante sudamericano. Aún no ha respaldado a ningún candidato en las elecciones brasileñas, en las que Flavio Bolsonaro, hijo de su aliado y expresidente, compite por la presidencia en una reñida contienda con el actual mandatario, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, una figura incómoda para la Casa Blanca. Trump ha tenido enfrentamientos con Lula por el procesamiento de Bolsonaro padre, condenado y encarcelado por planear un intento de golpe de Estado. Lula se ha visto favorecido en las encuestas por la percepción de que está ayudando a defender a Brasil de la política hostil de Estados Unidos, afirmó Zúñiga, quien fue cónsul general estadounidense en São Paulo, Brasil, durante el primer gobierno de Trump. "Serán unas elecciones muy reñidas", añadió Zúñiga. Flavio Bolsonaro visitó la Casa Blanca a finales de mayo. Declaró a la prensa que no había pedido el apoyo de Trump. Sin embargo, publicó una foto suya en Instagram en el Despacho Oval junto a Trump. La aprobación de Trump sigue siendo importante, pero de que le sirva para ganar, es otra cosa.

martes, 18 de agosto de 2026

COSMOS ANDINO / LOS INCAS Y SUS ANCESTROS MILENARIOS: 70 años de investigación sobre el Antiguo Perú

Se trata de una trilogía monumental del Dr. Federico Kauffmann Doig, reconocido antropólogo y arqueólogo chiclayano, que recorre la historia y la arqueología del Perú antiguo, desde sus orígenes más remotos hasta el apogeo del Imperio inca. Publicada en el 2026, la obra, compuesta por tres tomos en español, reúne - en más de 1500 páginas y 77 capítulos más anexos - más de siete décadas de investigación de uno de los estudiosos más influyentes del país, y que la firma EY Perú pone a disposición del público para su descarga gratuita. En efecto, a través de evidencia arqueológica, etnohistórica e iconográfica, el autor explica el surgimiento, la evolución y la diversidad de las culturas andinas. El resultado es una obra accesible y rigurosa que celebra la profundidad del legado cultural peruano y ofrece una mirada integral al desarrollo de una de las civilizaciones más fascinantes del mundo. Reconocido por su invaluable aporte al estudio de las culturas prehispánicas del Perú, Federico Kauffmann Doig ha dedicado su vida a ampliar nuestro conocimiento sobre el pasado. El investigador, que cumplirá 98 años el próximo 20 de septiembre, continúa trabajando en nuevos proyectos y estudios, sin que la edad sea un límite para seguir explorando las culturas que dieron forma al Perú. Como antropólogo, arqueólogo e historiador, ha sido director del Museo de Arte de Lima, Director General del Patrimonio Cultural de la Nación, subdirector del Instituto Nacional de Cultura, embajador en Alemania y director del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú. Además, es autor de decenas de títulos de divulgación científica e histórica a lo largo de los años. En 1962 Kauffmann formuló una hipótesis de trabajo sobre el origen de la civilización andina, conocida como la teoría aloctonista. Proponía un origen foráneo de la cultura peruana. Aloctonismo significa, en efecto, lo que no es originario de su territorio, con lo que cuestionaba la entonces vigente teoría autoctonista de Julio César Tello. Kauffmann propuso la existencia de un centro originario común para los dos grandes focos de civilización de América, Mesoamérica (Méjico y Centroamérica) y el área andina (Sudamérica). Según su hipótesis, ese centro originario habría estado en Mesoamérica, de donde se habría irradiado al territorio andino o peruano en una época temprana, conocida como el Precerámico andino. Kauffmann se basaba en el hecho de que el Formativo mesoamericano, representado por la cultura olmeca (1500a.C.), era más antiguo que el Formativo Andino, representado por la cultura chavín y cupisnique (1000 a. C.) Estas culturas andinas no parecían contar con ningún antecedente en suelo peruano que explicaran su formidable desarrollo; por tanto, Kauffmann propuso que su origen habría que buscarlo lejos del subcontinente, en Mesoamérica. Los críticos consideraron está teoría como un retorno a la vieja teoría inmigracionista de Max Uhle sobre el origen maya de la cultura peruana, refutada por Tello. Pero los argumentos de Kauffmann reposaban sobre consideraciones distintas. Lo que él sostenía era que los elementos culturales que llegaron al área andina desde Mesoamérica se hallaban todavía en una fase inicial de desarrollo, muy alejada todavía de la época maya y azteca. Algunos de esos elementos sería el cultivo del maíz y la cerámica. Posteriormente, reformuló su teoría, sumándose al planteamiento de Donald W. Lathrap y otros autores, que sostenían que el origen de la alta cultura en América habría estado en la costa del actual Ecuador, donde se desarrolló la cultura Valdivia, hacia el 3000a.C. De la costa ecuatorial se habría expandido tanto a Mesoamérica como al Perú. Kauffmann consideró que este nuevo planteamiento respaldaba su teoría aloctonista en lo esencial. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mismo Kauffmann desechó su teoría aloctonista, abandonando definitivamente la discusión histórica sobre el origen autóctono o foráneo de la civilización andina. A partir de entonces enfocó el asunto desde otra perspectiva. En 1981 planteó una nueva teoría, llamada teoría ecologista, según la cual, dicho desarrollo civilizatorio se habría dado a consecuencia del desequilibrio producido por el permanente crecimiento de la población y la escasez de suelos aptos para el cultivo, sumado a los efectos devastadores del fenómeno de El Niño. Este desequilibrio habría impulsado el surgimiento de logros culturales, como la organización política y religiosa, las técnicas agrícolas, el arte iconográfico y simbólico, cuyo objetivo primordial sería vencer la escasez de alimentos. En esta oportunidad, Cosmos Andino: Los Incas y sus Ancestros Milenarios, rinde homenaje a su legado y a su constante búsqueda por comprender quiénes son y de dónde vienen los peruanos. Es indudable que la dilatada trayectoria de Kauffmann Doig no es solo una crónica de hallazgos arqueológicos; es una lección de vida sobre la perseverancia y la pasión inagotable. A sus casi cien años, su dedicación a desentrañar el Cosmos Andino y a difundir la majestuosidad de sitios como Machu Picchu y Kuélap resalta la riqueza histórica del Perú que a menudo pasa desapercibida. La fascinante historia de su financiamiento por parte de Giancarlo Ligabue subraya cómo la fe en el conocimiento y la investigación puede superar las barreras geográficas y económicas. La obra de Kauffmann, plasmada en sus libros y ahora institucionalizada en la Biblioteca y el Instituto que llevan su nombre, garantiza que su valioso trabajo continuará inspirando a futuras generaciones de historiadores y arqueólogos. Sin duda, el Dr. Kauffmann Doig es un verdadero tesoro nacional vivo, cuya vida y obra nos recuerdan que el pasado andino sigue esperando ser explorado, comprendido y celebrado.

sábado, 15 de agosto de 2026

NICARAGUA: Una dictadura desesperada

El pasado 19 de julio, en el 47.º aniversario de la Revolución sandinista que puso fin a la dictadura de los Somoza en Nicaragua, el sátrapa Daniel Ortega declaró que las elecciones ya no ofrecerían una vía para acceder al poder. “Que se olviden”, dijo, en referencia a los aparentes conspiradores, golpistas y traidores contra los que afirma luchar desde que regresó al poder en el 2007, y que, desde entonces, con ilegales reelecciones sucesivas y el fraude más descarado, se aferra al cargo, que no piensa en volver a soltarlo jamás. Como podéis imaginar, la declaración del tirano causó gran revuelo y una amplia condena internacional. A los pocos días, Rosario Murillo, la odiada esposa y copresidenta de Ortega - proclamada como su sucesora si este muere dada su avanzada edad - intentó matizarla. Dijo que las elecciones continuarían, “pero bajo nuevas reglas que excluyeran los intereses extranjeros e impidieran competir a los llamados traidores y lacayos imperialistas”. O sea, más de lo mismo. Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional - incondicional a los Ortega - habló de una reforma “que aumentaría el mandato presidencial de seis a siete años, renovable por otros siete”. Más allá de los detalles, queda claro que el régimen pretende mantener al matrimonio Ortega-Murillo en el poder hasta su muerte, y más allá. La dictadura nicaragüense ya controla las autoridades electorales, la Asamblea, los tribunales, la policía, el ejército y prácticamente todas las instituciones capaces de influir en unas elecciones. En el 2021, Ortega encarceló a casi todos los candidatos presidenciales serios, junto con cientos de críticos y opositores. Muchos fueron declarados ‘traidores’, enviados a Estados Unidos y despojados de su ciudadanía. Entonces, ¿por qué abandonar incluso la ficción de unas elecciones libres? Una respuesta podría estar en la ambición de Murillo de convertirse en presidenta y en su temor a perder incluso unas elecciones amañadas. No quiere que se repita lo que sucedió con su marido, quien como recordareis, a los pocos años del triunfo de la revolución que derroco a Somoza en 1979 y confiado en ello, llamo a elecciones generales en 1990, perdiendo sorpresivamente ante la lideresa conservadora Violeta Chamorro, siendo relegado a la oposición hasta el 2007. Para evitar esa situación, Murillo quiere aparecer sola en una boleta electoral y no arriesgarse por nada. Murillo - cuyo carácter autoritario le ha generado un amplio rechazo en la población, siendo odiada inclusive más que su propio marido - ha acumulado un enorme poder. Fue vicepresidenta de Ortega en el 2017 y, pasado ocho años, copresidenta mediante una espuria reforma constitucional que eliminó la separación de poderes y consolidó el control total de la pareja sobre el Estado. También dejó establecido que ella sucedería a Ortega, a su muerte. Dado el deterioro visible del dictador, Murillo está más cerca que nunca de alcanzar la cima del poder. Pero ninguno de los dos podría ganar unas elecciones libres. Aunque ya no existen encuestas independientes dentro de Nicaragua, un sondeo de Hagamos Democracia, organización que opera desde Costa Rica, señala que más del 95 por ciento de los nicaragüenses tiene una visión negativa del futuro y que el 66,4 por ciento abandonaría el país si pudiera. La ‘legitimidad’ que aún cree que conserva Ortega se apoya en su pasado revolucionario. Su nombre está asociado a la lucha contra Somoza, al triunfo de 1979 y a la mitología de la Revolución sandinista. Pero Murillo no posee esa historia ni esa autoridad. Su poder únicamente deriva de Ortega y carece de popularidad. En una sociedad profundamente religiosa, sus símbolos esotéricos, como el llenar de estructuras metálicas luminosas las calles de Managua, denominadas eufemísticamente “Los árboles de la vida”, iluminadas con luces LED, e instalados desde el 2013 a lo largo de avenidas principales como la Avenida Bolívar y la Carretera Norte, presentados como ‘un símbolo de paz, alegría, renacer y embellecimiento de la capital’, convirtiéndose en un emblema oficial y un punto de referencia visual muy discutido en el país - la población despectivamente los llama ‘chayopalos’ o ‘arbolatas’ habiendo derribado varias de ellas en las protestas del 2018 - así como su lenguaje místico, le han valido el sobrenombre de “la Chamuca”, la bruja. Se le considera tanto temible como objeto de sospecha y burla. Murillo parece comprender perfectamente su vulnerabilidad y el rechazo que genera. Mientras rinde homenaje permanente a Ortega y se presenta como ‘guardiana’ de su legado, ha eliminado sistemáticamente a quienes podrían cuestionar su sucesión. Por cierto, las desnacionalizaciones masivas iniciadas en el 2023 forman parte de esa estrategia. Cientos de nicaragüenses, han sido privados arbitrariamente de su nacionalidad. Muchos fueron expulsados, despojados de sus propiedades y condenados a no ejercer cargos públicos. El mensaje es inequívoco: quien pueda convertirse en rival político corre el riesgo de convertirse en un apátrida. La libertad de prensa casi no existe y todos los medios de comunicación están en su poder. El único que queda es el diario La Prensa, aunque solo en versión digital, ya que el medio impreso desapareció el 11 de agosto del 2021, tras ser asaltada sus instalaciones por esbirros del régimen por haber publicado la portada (que ilustra nuestra nota) y denunciar que le habían cortado el suministro de papel para que siga circulando. Pero la violenta represión también alcanzó a la Iglesia. Aunque Murillo llena hipócritamente sus discursos de referencias a Dios, Cristo y la Virgen María, el régimen encarceló o exilió a sacerdotes y obispos críticos y expulsó a buena parte de la jerarquía católica. Asimismo, las purgas llegaron incluso a antiguos revolucionarios y personas cercanas al poder. El caso más revelador fue el del general Humberto Ortega, hermano de Daniel y uno de los principales estrategas de la lucha contra Somoza. En el 2024 cuestionó públicamente la posibilidad de una sucesión familiar y sostuvo que el próximo gobernante debía surgir de elecciones. A las pocas horas, la policía confiscó sus dispositivos y lo sometió a arresto domiciliario, permaneciendo bajo vigilancia hasta su muerte a los pocos meses. Su destino demostró que ni la trayectoria revolucionaria, ni el servicio al país, ni la cercanía con su hermano Daniel Ortega protegen a quien cuestione la sucesión de Murillo, ya que a sus enemigos solo les espera el exilio o la cárcel. Sin embargo, la pareja dictatorial sabe que pueden tener el mismo destino que Nicolás Maduro y su mujer, capturados por los EE.UU. a inicios de año y encarcelados desde entonces, más aún cuando Trump ha dicho que no tolerara que no haya elecciones en Nicaragua. Por eso Murillo necesita algo más seguro que unos comicios fraudulentos para tratar de "legitimarse": un sistema donde ningún rival auténtico pueda competir, ningún movimiento inesperado pueda surgir y ningún resultado electoral pueda convertirse en un juicio contra su pretensión de heredar el país. Que lejanos están los días cuando los sandinistas llenaban las plazas para celebrar “el triunfo de la revolución”. Hoy quienes se atrevan a salir a las calles a manifestarse son ultimados a tiros: solo entre junio y julio de este año más de 300 nicaragüenses han sido víctimas de una feroz represión por parte del régimen, según el Monitoreo Azul y Blanco (MAB) que da cuenta de las atrocidades que suceden en el país centroamericano. La democracia nicaragüense, por la que tantos lucharon, ha muerto ante la determinación de quienes desean conservar el poder a cualquier precio, pero que podrían acabar de la peor manera....

martes, 11 de agosto de 2026

HERENCIA VIVA: La tradición del sillar

Esta semana, Arequipa celebra otro aniversario más de su fundación española, y que mejor oportunidad para referirnos en esta ocasión al material con el cual han sido construidas sus casonas, iglesias y conventos, que le han dado el sobrenombre de ‘Ciudad Blanca’, que no es otro que el sillar, una piedra que forjo su identidad. En efecto, Su uso en Arequipa es la más fiel representación de cuando la arquitectura se acopla al lugar donde se asentará. No es secreto que en la región no abunda la madera ni tampoco otros elementos, pero si esta piedra de origen volcánico, la cual procede de erupciones muy violentas que produjeron flujo piroclástico (nube ardiente) proveniente de la actividad del complejo volcánico del Chachani. Estas erupciones se habrían producido en dos fases: primero hace 13 millones de años y luego hace 2 millones de años, no pudiendo provenir del volcán Misti, ya que este inició su actividad hace aproximadamente 13 mil años. La mayor parte del material volcánico fluyó desde la zona sureste del Chachani siguiendo la parte más baja de la penillanura arequipeña, desde Cerro Colorado hasta llegar al río Chili en Uchumayo; debido a que el flujo piroclástico, a diferencia de las nubes de ceniza volcánica, es más pesado que la atmósfera y busca por gravedad las zonas bajas, discurrió principalmente por las quebradas de Añashuaico, del crucero y escalerillas, aunque también se encuentra en zonas más elevadas de la pampa del intendente y pampa estrella. Ante todo, cabe precisar que el sillar se extrae en las canteras ubicadas en Cerro Colorado, Yura y Uchumayo, las cuales, por cierto, conforman actualmente la denominada “Ruta del Sillar”, donde se puede ver otro uso adicional que le dan: Esculturas donde artesanos muestran sus habilidades para lograr elementos que serán de uso decorativo para fachadas, viviendas y otros usos como son enchapes con este material. Gracias a su porosidad, ligereza y facilidad de tallado, esta roca ígnea se convirtió en el material ideal para construir viviendas, iglesias y estructuras monumentales. Aunque el más conocido es el sillar blanco, también se encuentra en tonalidades rosadas, amarillas y grises, dependiendo de su composición mineral. En Arequipa, el uso del sillar predominó en los felices tiempos del Virreynato, entre los siglos XVI al XVIII, cuando se empezaron a construir las casonas monumentales para la aristocracia asentada en Arequipa, donde los constructores de la época usaron este material como elemento que le da vida a la hoy conocida “Casa Arequipeña”, la cual está formada por dos patios centrales, donde alrededor de ellos giran las habitaciones. Es también es estos siglos en que se ven las obras más importantes del tipo Religioso Monumental que desafiando el tiempo se erigen en su centro histórico como son: La Catedral de Arequipa; El convento de Santa Catalina con sus 20,000m2 y una combinación de colores muy atractiva a los ojos y que tiene razón de ser en minimizar el impacto de los rayos solares sobre el blanco del sillar; La iglesia de la Compañía y sus claustros; el Templo de San Francisco, entre otros monumentos de alta visita de turistas que han posicionado a Arequipa como un destino turístico imperdible cuando se habla de visitar el Perú. Dentro de los elementos más representativos de la arquitectura con sillar, a parte del predominante color blanco que le es tan característico, tenemos: El uso de contrafuertes, como soporte a los grandes arcos y bóvedas, los que también son muy representativas de la arquitectura local, el uso de gárgolas para evacuar aguas de las cubiertas; además del empleo de pórticos en fachadas, definidas por columnas que jerarquizan los ingresos, al igual que los rosetones y anagramas al estilo barroco - donde el sillar se convierte en lienzo para esculpir figuras de la cosmovisión andina, como pumas, sirenas, soles, lunas y flores - las que jerarquizan y dan valor a las fachadas de las viviendas más representativas, como son la Casa del Moral, una joya del barroco arequipeño, así como la Casa Tristán del Pozo, la que actualmente funciona como local de una entidad Financiera. Las construcciones civiles también aprovecharon las virtudes del sillar. En barrios tradicionales como Yanahuara, San Lázaro y Cayma, es posible ver aún casonas con techos de teja, muros gruesos y portadas decoradas. También forman parte de su arquitectura los anchos muros entre 0.80 m y 1.20 m. y los típicos pisos de “Damero Español” que alterna un bloque de sillar y un paño de piedra de canto rodado. El sillar no solo es funcional, también es estético. Su capacidad de ser tallado permitió el desarrollo de un arte arquitectónico único en el continente. Si bien es cierto que hoy en día su uso ya no se da con la demanda de otras épocas, debido a los nuevos materiales de más fácil producción - más baratos y que son más usados en la construcción de las viviendas - estas no igualan en riqueza espacial y calidad arquitectónica que se puede lograr con el sillar, que logró hacer que el centro Histórico de Arequipa haya sido reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año 2000 por la UNESCO, por lo que no se debe vivir de espaldas a su arquitectura tradicional, sobre todo dando valor al sillar, cuyo potencial constructivo está más que demostrado y su belleza, no tiene comparación.

sábado, 8 de agosto de 2026

VENEZUELA: El nuevo ‘protectorado’

Desde la captura del dictador Nicolás Maduro a inicios de año por EE.UU., Venezuela ha perdido su independencia y hoy es una nación teledirigida desde el Departamento de Estado norteamericano, que, mediante su embajador en Caracas, tiene la última palabra en todo y dicta las ordenes que tiene que cumplir el régimen chavista, a cargo de su gobernante títere Delcy Rodríguez, quien no tiene poder alguno de decisión, so pena de tener el mismo destino que el sátrapa que hoy se pudre en una celda en New York. Cabe precisar que Donald Trump considera al petróleo venezolano un "botín de guerra” tal como lo dijo en un discurso pronunciado el miércoles en Las Vegas, donde afirmó que de Venezuela se extraen "miles de millones de barriles de petróleo", describiéndola como "uno de los yacimientos petrolíferos más ricos del mundo" agregando que son todo suyos: “Es la vieja usanza. Al vencedor le pertenecen las riquezas” añadió. De esta manera, se ha apoderado de sus inmensas reservas de petróleo y dispone a su antojo de ellas y de las suculentas ganancias que genera su venta. Hasta el momento, ha recaudado más de 13.000 millones de dólares procedentes de las ventas de petróleo venezolano este año, según cálculos del Financial Times, de los cuales ni un centavo ha sido entregado a Venezuela... A que es un saqueo en toda regla. En tanto, el Ejército de EEUU ha desplegado un millar de soldados en Venezuela a raíz de los terremotos que asolaron dicho país, mientras que la Asamblea Nacional venezolana ha ido aprobando diversas leyes por órdenes de Washington, desde la liberalización del petróleo hasta amnistías. Incluso Venezuela ha extraditado a EE.UU. a Álex Saab, ex ministro y hombre confianza de Maduro, quien le representaba en muchos acuerdos económicos a causa de las sanciones impuestas por EE.UU. al dictador venezolano. Y la extradición se ha producido sin haber comunicado la detención en su momento ni explicado en virtud de qué elementos se produjo. Como sabéis, EE.UU. ha asumido el control total de las exportaciones petroleras de Venezuela, que es la principal vía de ingresos del país, y suspendió algunas sanciones, pero aparte de ello, Washington se queda con todo el dinero obtenido. Se esperaba que el alivio de las sanciones impulsara considerablemente la economía, la cual ya atravesaba una crisis incluso antes de los devastadores terremotos del mes pasado. Sin embargo, explica Financial Times, a seis meses de que Estados Unidos tomara el control de los fondos, los economistas señalan que las señales de recuperación en Venezuela son relativamente tenues, lo que indica que EEUU se niega a transferir los ingresos de la venta de petróleo a Caracas, y solo los “devuelve” mediante la venta forzosa de productos estadounidenses a elevados precios. Pero del dinero en metálico, nada. Esta semana un periodista del Financial Times le pregunto a Trump por el dinero del petróleo venezolano: “Hay informaciones de que EE.UU. ha recibido 13.000 millones de dólares procedentes de Venezuela. ¿A dónde va ese dinero?”, pregunto el periodista. “Creo que incluso más que eso”, ha dicho Trump. “Pero ¿a dónde va ese dinero?”, insiste el reportero. “A gestionar el país” respondió. “No, el dinero que recibe EEUU: ¿a dónde va?” repregunto el periodista. “A gestionar el país” repitió Trump, negándose a seguir con el tema. “Existe un acuerdo implícito de supervivencia que tiene como contrapartida la sumisión completa a Estados Unidos”, explica Francesca Emanuele, analista senior del think tank Center of Policy and Economic Research (CEPR), con sede en Washington DC: “El actual Gobierno venezolano opera con una pistola estadounidense apuntándole a la cabeza. La captura de Maduro en territorio venezolano, tras una operación militar estadounidense que dejó más de un centenar de muertos, entre soldados venezolanos y mercenarios cubanos, es un recordatorio constante de cuál puede ser el destino de los dirigentes actuales de Venezuela si dejaran de obedecer a Washington” indico. Según ha publicado recientemente The New York Times, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, “dirige a control remoto” a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, mediante mensajes de texto y controla el acceso de su Gobierno a sus ingresos petroleros. Ella le informa de a quién desea incorporar, y él le indica qué funcionarios del aparato de Maduro debe purgar. Bajo la tutela de Rubio, afirma The New York Times, Rodríguez abrió el país a las empresas estadounidenses, cediendo además un grado considerable de autonomía nacional a cambio de conservar el poder, o, al menos, la apariencia de este, por medio de un acuerdo opaco y beneficioso para gobernantes de ambos países. “Hay una evidente pérdida del control económico. Los datos sugieren que EE.UU. esta reteniendo los ingresos petroleros de Venezuela en cuentas de depósito, sin desembolsarlos al gobierno venezolano. Al mismo tiempo, la economía venezolana se desaceleró hasta crecer apenas un 2,5% anual en el primer trimestre del 2026 (su ritmo más bajo desde el 2021), a pesar de que los ingresos por exportaciones petroleras aumentaron un 25%”, añade la analista de CEPR. La difusa respuesta de Trump no deja de dar pistas de lo que Venezuela supone ahora mismo para la Administración Trump: un país teledirigido del que sacar petróleo y quedarse con el dinero. “El dinero será controlado por mí”, ya dijo Trump el 6 de enero pasado, a tres días del ataque a Venezuela. Y eso es lo que está ocurriendo, pero no solo con el dinero. “Puede destinarse al Ejército [de EEUU”], ha dicho Trump: “El Congreso tiene que aprobarlo, y al Congreso no le gusta aprobar fondos para el Ejército; prefieren destinarlos a cosas que no deberían hacerse. Pero estamos recibiendo mucho dinero, miles y miles de millones de dólares de Venezuela. Lo mismo ocurrirá con Irán. Gracias al liderazgo del presidente Trump y a los esfuerzos de valientes miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses, Maduro se enfrenta ahora a la justicia en un tribunal de Estados Unidos por los delitos que ha cometido. Es hora de desmantelar la CPI. Estados Unidos insta a todos los miembros de la CPI a retirarse del Estatuto de Roma”. Pero no sólo eso; Venezuela, que era el principal suministrador de petróleo gratuito para Cuba, no ha hecho ni amago de mandar un barco en lo que va de año, ni de combustible ni ayuda alguna a la isla comunista - que se debate en medio una aguda crisis y cuyo régimen se encuentra al borde del colapso - en la línea de lo exigido por la Administración Trump. “Si bien no existe un tratado ni un reconocimiento vigente en el derecho internacional que permita calificar jurídicamente a Venezuela como un protectorado de EE.UU.”, argumenta Emanuele, “es posible identificar una serie de elementos que apuntan a que el país funciona, en la práctica, como un protectorado de facto de EE.UU. Por un lado, existe un condicionamiento de la política exterior. Venezuela ya no decide libremente aspectos fundamentales de sus relaciones diplomáticas y comerciales. Existe también una tutela militar y de seguridad, reflejada en la presencia de fuerzas armadas estadounidenses en territorio venezolano y en la realización de operaciones militares directas dentro del país. Así ocurrió con el bombardeo contra el líder del Tren de Aragua, Niño Guerrero, una operación anunciada primero por Donald Trump, quien reivindicó públicamente haber ordenado personalmente el ataque y afirmó que este fue ejecutado por el Comando Sur de Estados Unidos. Pasado unos días, las autoridades venezolanas confirmaron que la operación había tenido lugar”. Y todo esto ocurre ante el silencio de la comunidad internacional que, en pleno siglo XXI, no denuncia la apropiación de soberanía realizada por parte de EEUU sobre un país independiente y el nacimiento de una seudocolonia en América Latina; Pero también ante el silencio de la oposición venezolana que quiere aupar a María Corina Machado, ante el desdén de Donald Trump, por mucho que esta se arrastrara ante él y le regalara la medalla del premio Nobel de la Paz. Pero también de la oposición más moderada con la que está negociando con Delcy Rodríguez, empujado por EE.UU. Hace unos días, decía Trump sobre la posibilidad de elecciones en el país: “En cuanto a las elecciones en Venezuela, realmente aún no están listos para ellas, pero vaya, se ha avanzado muchísimo. Delcy ha hecho un trabajo fantástico”. Y tampoco pone el grito en el cielo el chavismo, para el que ya queda lejos el “aquí huele a azufre” del dictador Hugo Chávez en la ONU, que resume dos décadas de discurso abiertamente confrontacional con los EE.UU. en el continente. En aquel discurso del 2006, Chávez llamaba “diablo” al Criminal de Guerra George W. Bush, y denunciaba que hablaba “como dueño del mundo”. Ahora, la gobernante títere de Venezuela, Delcy Rodríguez, no sólo no habla en esos términos sobre Donald Trump: recibe con honores a sus representantes en el mismo palacio de Miraflores en el que murieron más de 100 personas en el ataque de EEUU el pasado 3 de enero. Y mientras los recibe con honores, habla de reconstruir las relaciones bilaterales, pero no dice nada acerca de la captura de Maduro (cuyo juicio está por iniciarse próximamente y por lo cual podría recibir Cadena Perpetua). “Independientemente de la gravedad que supone que, en pleno siglo XXI y ante los ojos de la comunidad internacional, se haya configurado un protectorado de facto en América Latina, lo que hoy necesitan los venezolanos es cubrir sus necesidades más urgentes y reconstruir el país”, señala Emanuele: “Por ello, si el gobierno de EEUU empatizara con el sufrimiento del pueblo venezolano, la medida más importante que podría adoptar sería levantar las sanciones económicas y financieras. Del mismo modo, si los gobiernos europeos empatizaran con el sufrimiento de la población venezolana, instarían a EEUU a poner fin a esas sanciones y promoverían que el Reino Unido liberara los cerca de 5.000 millones de dólares en reservas de oro del Banco Central de Venezuela que permanecen retenidos en el Banco de Inglaterra. Igualmente, presionarían a Portugal para que facilite la devolución de los aproximadamente 1.200 millones del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (BANDES) y a filiales de PDVSA que están bloqueados en Novo Banco”. En ese mismo sentido se expresó un grupo de 14 congresistas demócratas tras los terremotos que sufrió Venezuela el pasado 24 de junio, que han causado más de 5.500 muertos, en una carta dirigida al presidente de EEUU, Donald Trump; a su secretario de Estado, Marco Rubio; y a su secretario del Tesoro, Scott Bessent. “Les escribimos para instarles a que levanten de inmediato las sanciones económicas y hagan todo lo que esté a su alcance para facilitar el acceso de Venezuela a sus activos congelados en el extranjero”, afirma la carta, que se redactó luego de que un centenar de economistas escribieran otra similar al Gobierno estadounidense y al FMI para pedir retirar las restricciones que afectan al Banco Central de Venezuela (BCV), a la petrolera estatal PDVSA y a otras instituciones, además de permitir que el país pueda acceder a recursos internacionales destinados a la respuesta humanitaria y la reconstrucción. “Lo que existe hoy en Venezuela es una autoridad interina cuya legitimidad jurídica descansa en una decisión extraordinaria del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, emitida tras la captura de Nicolás Maduro”, explica Emanuele: “No es un gobierno interino que emane de los mecanismos ordinarios de sucesión previstos en la Constitución, sino un arreglo excepcional nacido en un contexto de intervención extranjera que continúa, y que ha convertido a Venezuela en una suerte de protectorado o pseudo colonia. Mientras esa situación persista, es un contrasentido hablar de una transición democrática genuina. Para que haya una transición a la democracia, Venezuela necesita primero recuperar su soberanía” asevero. Pero Trump ha convertido Venezuela en un país teledirigido desde su Departamento de Estado, saqueándola a mas no poder ante el silencio de una comunidad internacional que prefiere mirar hipócritamente a otro lado.

martes, 4 de agosto de 2026

PELÍCANO: Luchando por sobrevivir

Dramática la situación por la que están pasando estas aves marinas propias de las costas del Perú, que están muriendo de hambre al no encontrar alimento debido al calentamiento de las aguas del Océano Pacifico, debido a la Corriente del Niño y que ha originado la migración de los peces a aguas más profundas. En efecto, decenas de pelícanos llegan cada fin de semana al litoral de Chorrillos en busca de alimento, pero la escasez de anchoveta, provocada por el calentamiento del mar, ha dejado a estas aves en una situación crítica. ¿Por qué los pelícanos están muriendo? Ante todo, cabe precisar que el pelícano peruano (Pelecanus thagus) depende principalmente de la anchoveta para alimentarse. Sin embargo, el aumento de la temperatura del mar modifica la distribución de este pez, reduciendo su disponibilidad y obligando a las aves a acercarse a la costa en busca de comida. La falta de alimento ha provocado que numerosos pelícanos sean encontrados debilitados, desnutridos e incluso muertos en distintos puntos del litoral. Durante un recorrido por Chorrillos, un equipo periodístico registró ejemplares sin vida cerca de la zona donde decenas de aves esperaban recibir pescado. Pero no son los únicos que están sufriendo, ya que también lo pingüinos de Humboldt, lobos marinos y otras especies marinas son algunos de los animales más afectados por las actuales condiciones del mar peruano. Todos ellos dependen principalmente de la anchoveta como fuente de alimento; sin embargo, el incremento de la temperatura del océano altera la distribución de estos cardúmenes, reduciendo su disponibilidad y dificultando que estas especies puedan alimentarse. Se trata de un ave marina endémica de la costa del Pacífico de Perú y Chile, reconocible por su gran tamaño, pico largo con bolsa gular y plumaje variable según la temporada. Mide aproximadamente 1,5 metros de largo, y su envergadura alar supera los 2 metros. Su plumaje varía según la estación: en invierno, la cabeza y el cuello son blanquecinos, mientras que en verano se oscurecen, y el resto del cuerpo presenta tonos marrón grisáceo con alas parcialmente blancas. El pico es largo, con base rojiza y bolsa gular azulada que funciona como red para capturar peces. En tanto, sus patas son cortas, grises y con membranas interdigitales que facilitan la natación. Esta especie está estrechamente asociada a la corriente de Humboldt, habitando principalmente zonas costeras rocosas, islotes y penínsulas del Pacífico desde el norte de Perú hasta el centro de Chile. El pelícano peruano es piscívoro, alimentándose principalmente de peces como la anchoveta. Captura a sus presas nadando o lanzándose desde el aire al agua, utilizando su bolsa gular como una especie de red para atrapar varios peces a la vez. El pelícano peruano es un símbolo de la biodiversidad marina de la costa del Pacífico sudamericano y su conservación es crucial tanto para los ecosistemas como para la economía local. Actualmente se encuentra en peligro de extinción, con una reducción de al menos 70% de su población en las últimas décadas, lo cual se agrava con la actual situación que están pasando. Sucede que el fenómeno de El Niño y las anomalías de temperatura en el océano pueden alterar la cadena alimenticia marina. Cuando las aguas se calientan, algunas especies de peces cambian su ubicación buscando condiciones más favorables, lo que afecta a depredadores como los pelícanos, que dependen de ellas para sobrevivir. Aunque estas aves son las más visibles por su tamaño, otras especies como los zarcillos y algunas gaviotas también enfrentan dificultades por la reducción de alimento disponible. La situación en Chorrillos refleja un problema que se viene observando en distintos puntos del litoral peruano: mientras las condiciones del mar continúan cambiando, la fauna marina es la más afectada. Al respecto, un reporte de Reuters advierte que el desplazamiento de estas especies hacia zonas urbanas refleja la disminución de peces disponibles en el mar. En las últimas semanas, se han registrado concentraciones inusuales de pelícanos en Trujillo, Chimbote, Chiclayo y Pisco, donde pescadores, comerciantes y vecinos han tenido que entregarles restos de pescado para evitar que mueran de hambre. Sin embargo, detrás de esta dramática imagen también crece la preocupación por el impacto que las condiciones climáticas podrían tener en la pesca, la agricultura y las agroexportaciones. “El calentamiento de las aguas asociado a El Niño estaría alejando la principal fuente de alimento de estas especies, lo que provoca un debilitamiento progresivo y eleva el riesgo de mortalidad” explico un biólogo marino a Reuters. “Creemos que este El Niño podría ser el peor en 50 años” agregó. Mientras los pelícanos se concentran en mercados y terminales para encontrar alimento, las autoridades y especialistas siguen evaluando el alcance de las alteraciones en el mar peruano. La imagen de estas aves buscando comida entre puestos de pescado expone, en tiempo real, el impacto de un cambio en la distribución de las especies marinas que también amenaza con extenderse a sectores estratégicos de la economía.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una Licencia de Creative Commons.