En un acto perverso contra sí mismo, como si buscara el suicidio político y civil, el octogenario comunista José María Balcázar intenta acabar con el final que le queda de su incoloro mandato presidencial transitorio - al que accedió, envuelto en turbulencia legal y constitucional, gracias a las maniobras desestabilizadoras de Rafael López Aliaga y su banda delictiva en el Congreso - en un momento de grave crisis política del país andino. Pero este acto perverso no comienza ni termina en Balcázar. Se encuadra en el premeditado plan político interno y externo de causarle un profundo daño al sistema democrático peruano, al pretender sustraer al delincuente terrorista Pedro Castillo (alias Abimael 2.0) de sus procesos judiciales penales por rebelión y corrupción, mediante amañados recursos que distorsionan y desprestigian las figuras del indulto y la gracia común. A ninguna de estas figuras, ya sea de perdón o de interrupción de sus procesos judiciales, puede aplicar ese oscuro individuo de limitado lenguaje y nula inteligencia, a menos que se produzca una flagrante desviación política, moral y jurídica de las prerrogativas presidenciales. Al terco voluntarismo de Castillo por eludir la justicia, contra la ley y la Constitución, se suma ahora el escandaloso “lobby” de un grupo de trabajo de las Naciones Unidas, no vinculante, con el falaz argumento de que el fallido golpe de Estado de Castillo “no fue más que una declaración, porque no tenía la firma ni la aprobación del Consejo de Ministros” (?). En efecto, una vez más ha quedado evidenciado que organismos internacionales creados para defender los Derechos Humanos Universales están ideologizados por sectores caviares que protegen a personajes de su misma línea política, pese a ser responsables de delitos flagrantes. Es el caso del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que opinó por la liberación de Castillo. Según su insólito parecer, a este sujeto “se le procesó de manera irregular transgrediendo sus derechos al no permitirle defenderse” lo cual no es cierto. Al respecto, existe toda una orquestación política por extremar la interesada versión de que Castillo solo dio un ‘inocente’ Mensaje a la Nación (cuando medio mundo lo vio en señal abierta ordenando el quiebre constitucional del Perú el 7 de diciembre del 2022 con el propósito de entornillarse en el poder e instaurar una sangrienta dictadura comunista, mediante el cambio de la Constitución a cargo de una espuria Asamblea Constituyente conformada únicamente por elementos afines a Sendero Luminoso), y por involucrar al propio Balcázar en la responsabilidad de firmar como sea un indulto o una gracia común, cual manso y resignado rehén de los seguidores de Castillo que lo encumbraron al poder desde el Congreso, contando con el apoyo de López Aliaga. No cabe duda, que los extremos se juntan. Aunque no se trata de una resolución o fallo emitido por la ONU como institución, ese pedido es una ofensa a los peruanos. La detención de Castillo no fue arbitraria. Se le detuvo en flagrancia luego de que en vivo y en directo anunció un golpe de Estado y a los pocos minutos, como nadie aceptó su medida antidemocrática, el muy cobarde pretendió refugiarse en la embajada de Méjico, siendo detenido durante su huida en plena vía pública por la policía, enmarrocado como cualquier criminal de su calaña y recluido en la cárcel. Entretanto, el Congreso lo vacaba con la votación incluso de su propia bancada. Cualquier persona mínimamente informada sabe que ese arresto fue legal, lo que no parece ocurrir con los miembros de ese grupo integrado por caviares extranjeros, quienes pretenden ignorar el limpio y transparente proceso judicial que se le siguió a Castillo. Esas audiencias fueron transmitidas en tiempo real y en ninguna de ellas se apreció violación alguna a sus derechos. Todo lo contrario. Muchas veces este pretendió burlarse de los magistrados que lo juzgaban, se negaba a hablar, daba discursos políticos y hasta se dio el lujo de lanzar, en pleno juicio, a su aliado Roberto Sánchez como su candidato presidencial. Todo indica que, tras ser condenado a once años de prisión por el delito de conspiración, Castillo y sus seguidores pusieron en marcha un lobby internacional en la ONU y la GTDA para que abogaran por su libertad. Lo más sorprendente es la identidad de la persona que presentó ese absurdo reclamo a su favor. Se trata del abogado Wilfredo Robles Rivera, quien estuvo preso por terrorismo. Según información pública, Robles fue detenido en 1992 cuando trasladaba explosivos junto con otros terroristas. Asimismo, es miembro del Movadef, el brazo político de Sendero Luminoso. Por cierto, la difusión de este pedido no es ninguna casualidad. Forma parte de la campaña que está en marcha para que Balcázar - su amigo personal y compañero ideológico - lo indulte antes de dejar el cargo de presidente interino. No es arriesgado suponer que Balcázar, quien cuando era congresista visitó a Castillo múltiples veces en prisión, sea parte de esa patraña para liberarlo. Apenas se conoció la noticia, declaró que lo opinado por la GTDA “viene a modificar un poco el escenario jurídico, legal y constitucional de la forma y modo cómo se puede dar indulto a una persona que está detenida”. De esta manera, Balcázar cometería dos graves delitos: el del encubrimiento de los cargos penales de rebelión y corrupción de los que es acusado Castillo y el de abuso de autoridad, si su actual ministro de Justicia u otro posterior termina por refrendar la decisión presidencial de ceder finalmente a las solicitudes del indulto o la gracia común. En su paso agresivo de afectación al sistema judicial peruano y a la majestad presidencial, la perversidad del plan interno y externo de liberar a Castillo no parece medir consecuencias a mediano ni largo plazo. De otro lado, la impresentable izquierdista Claudia Sheinbaum sigue condicionando cualquier eventual posibilidad de normalización de las relaciones diplomáticas entre Méjico y el Perú a la liberación de ese delincuente y a la concesión de un salvoconducto a favor de Betssy Chávez, cómplice del fallido golpe de Estado, actualmente asilada en la embajada de ese país en Lima. Pareciera que a Balcázar lo persiguiera también ese otro síndrome presidencial que desgraciadamente, para bien o para mal, se ha hecho común en el Perú: el de terminar sus días en la cárcel por corrupción, y en su caso, además, ser cómplice de un golpista. Sería lamentable que, a escasos días del final de su mandato, Balcázar apueste su cabeza por Castillo, arruinando innecesariamente su breve paso por el Gobierno. Al pretender abrirle las puertas sin un sustento jurídico sólido, debería prepararse para afrontar las consecuencias. Aun así, según fuentes informadas, se sabe que está dispuesto a correr ese riesgo, ya que por su avanzada edad - más de 80 años - no iría a la cárcel y a lo sumo, se le dictaría prisión domiciliaria en su contra, como sucede actualmente con el conocido lobbysta y Traidor a la Patria, el judío Pedro Pablo Kuczynski, quien se aferra a esa condición para no terminar en prisión junto a Castillo, Humala y Toledo, ocupando la celda que tenía Fujimori hasta el 2023. Para quienes alegan que el Congreso podría removerlo para impedir que ello suceda, ignoran que este ya fue disuelto y la actual Comisión Permanente, que estará en funciones hasta el 28 de julio, no tiene facultades para vacarlo ni tampoco censurar a sus ministros. De ello se puede aprovechar Balcazar para liberar al golpista antes que Keiko Fujimori asuma el Poder. Y de que lo va a intentar, es indudable de que lo hará. Hay que impedirlo como sea... Que López Aliaga asuma las consecuencias de lo que ha hecho.
Durante siglos, Ancocagua existió solo en las páginas de dos crónicas coloniales: un templo sagrado del Imperio Inca, sede de un antiguo oráculo, rico en oro y plata, y escenario de una batalla tan brutal que sus últimos defensores eligieron lanzarse al vacío antes de rendirse a los españoles. Nadie sabía dónde estaba. Ahora, un sitio arqueológico en la provincia cusqueña de Espinar -conocido como T’aqrachullo o María Fortaleza - podría ser la respuesta a ese enigma de 500 años, y un reciente reportaje de la National Geographic lo convirtió en noticia mundial. La historia moderna de T’aqrachullo comenzó a reescribirse una mañana de septiembre del 2022, cuando el arqueólogo Dante Huallpayunca raspaba tierra dentro de un recinto de piedra en la meseta. Uno de sus asistentes gritó desde un rincón cercano: “¡Jefe! ¡Encontramos algo!” Huallpayunca se rió al principio - su equipo había estado bromeando sobre descubrir un tesoro - pero cuando se dio la vuelta vio el inconfundible destello del oro. Lo que emergió del suelo ese día fue un depósito con casi 3.000 lentejuelas de oro, plata y cobre, envueltas en cuero de camélido y cubiertas con restos de pelo animal, enterradas durante más de 500 años. Los análisis posteriores determinaron que databan de inicios del siglo XVI y formaban parte de ornamentos ceremoniales de la élite incaica. “Muchos arqueólogos jamás encuentran algo así en toda su carrera”, declaró Huallpayunca a National Geographic. El hallazgo transformó por completo el alcance del proyecto de excavación que el Ministerio de Cultura del Perú venía desarrollando desde el 2019. Lo que hasta entonces parecía un sitio arqueológico secundario reveló casi 600 estructuras: viviendas, tumbas, santuarios, fuentes ceremoniales y espacios funerarios que apuntan a un centro político, económico y religioso de primer orden dentro del Imperio Inca. Pero la historia de T’aqrachullo no comenzó en el 2022. En 1990, el sitio era poco más que un pastizal. Los agricultores apacentaban alpacas entre las ruinas y cultivaban papas sobre los cimientos incas. El recinto donde Huallpayunca encontraría el oro servía de corral. Fue la arqueóloga Alicia Quirita, profesora de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cuzco y oriunda de la zona, quien visitó T’aqrachullo por primera vez como estudiante universitaria junto a su colega Maritza Candia. Ambas recorrían en bicicleta los sitios arqueológicos no documentados de la región para su tesis. En T’aqrachullo, Quirita encontró algo inesperado: junto a los artefactos incas, fragmentos de cerámica de los Wari, una civilización que precedió a los incas y que en ese momento no se creía que hubiera llegado tan al sur. “El material que encontramos en la superficie era fantástico”, recuerda. Al poco tiempo, Quirita fue presentada al arqueólogo estadounidense y explorador de la National Geographic Johan Reinhard, especialista en religión inca -el mismo que descubrió a la Dama de Ampato - quien llevaba años rastreando la ubicación de Ancocagua. Reinhard conocía el sitio por una mención en La Crónica del Perú de 1553 del cronista español Pedro Cieza de León, que lo describía como uno de los cinco templos más importantes del Imperio Inca. Tras visitar T’aqrachullo en 1994, Reinhard quedó convencido de que la geografía coincidía con las descripciones coloniales y en 1998 publicó un artículo en la revista Andean Past identificando el sitio como “uno de los más enigmáticos de toda la literatura colonial”. En el 2023, el arqueólogo Emerson Pereyra, director de la excavación y veterano de 12 años en Machu Picchu, descubrió los cimientos de lo que el equipo identificó como un gran templo. La estructura había sido construida en etapas, la más antigua de hace unos 2.000 años, lo que confirma que el sitio fue utilizado no solo por los incas, sino también por los Qolla y Wari anteriores, en línea con lo que Cieza de León describía al llamar al templo de Ancocagua “muy antiguo y muy venerado”. Dentro del templo, el equipo encontró una fuente ceremonial con pepitas de oro incrustadas en la mampostería, y una tumba Wari con figurillas de llamas y pumas elaboradas en oro y en crisocola, el mineral azul verdoso. “Nunca vi nada en Machu Picchu comparable a lo que hemos encontrado en T’aqrachullo”, afirmó Pereyra. “Es asombroso”. La excavación también reveló evidencias de conflicto: depósitos de proyectiles esféricos de piedra, puntas de lanza de obsidiana y esqueletos con señales de lesiones violentas. Pereyra encontró además que el único camino hacia la meseta estaba bloqueado por entre dos y tres metros de roca. Lo que al principio parecía un derrumbe natural, hoy se interpreta como un sabotaje deliberado de los propios incas para impedir el acceso español. Lo que Pereyra no encontró, en cambio, fue evidencia de presencia española en el sitio. Si T’aqrachullo es Ancocagua, ¿acaso los conquistadores saquearon el lugar sin dejar rastro? ¿O fueron los propios incas quienes destruyeron su asentamiento para negárselo al invasor? La pregunta permanece abierta. Por cierto, en 1987, se descubrió otro manuscrito del cronista Juan de Betanzos, quien relata que, tras la conquista española iniciada en 1532, Ancocagua fue escenario de una importante resistencia inca. Según el relato, las tropas españolas lograron tomar la fortaleza luego de bloquear el acceso a alimentos y agua. Las fuentes históricas señalan que varios habitantes optaron por arrojarse desde los acantilados antes que rendirse. Los arqueólogos continúan reuniendo evidencias para determinar si T’aqrachullo es efectivamente la ciudadela mencionada en esas crónicas. La excavación de Pereyra concluyó en el 2024, habiendo examinado poco más de la mitad del sitio. El resto de T’aqrachullo permanece intacto, reservado para investigadores futuros con nuevas tecnologías. El Ministerio de Cultura trabaja hoy en la restauración del conjunto para recibir turistas, y desde diciembre del 2024 el sitio fue habilitado oficialmente para la visita pública. El pasado noviembre, Reinhard, de 82 años, y Quirita, de 59, visitaron T’aqrachullo juntos por primera vez desde 1994. Mientras caminaba entre las estructuras recién excavadas, la opinión de Quirita comenzó a cambiar. “La evidencia está aquí”, dijo, mirando el sitio ceremonial en terrazas. “Estamos en el templo”. Para Quirita y Pereyra, el valor más profundo de T’aqrachullo no es resolver el enigma de Ancocagua, sino el hecho de que - a diferencia de los descubrimientos del siglo XIX y XX de otros sitios sagrados incas - este trabajo fue realizado por investigadores peruanos. Gran parte de la historia de los incas, que no tenían sistema de escritura conocido, fue narrada por los colonizadores que los desplazaron. Con cada nuevo hallazgo en T’aqrachullo, un fragmento de esa narrativa es recuperado por quienes descienden de quienes la vivieron. “Los estamos ayudando a recuperar su cultura y su identidad”, afirma Pereyra, quien organiza regularmente encuentros con las comunidades que viven a la sombra de la meseta para compartir los descubrimientos con ellas.
No cabe duda que este Congreso que ya se va, ha sido el peor en la historia del país andino. Sus últimas ‘joyitas’ se han conocido esta semana a raíz de dos escandalosas denuncias, de las cuales el aún presidente del Parlamento, el converso Fernando Rospigliosi (otrora integrante del grupo terrorista Vanguardia Revolucionaria y hoy rabioso fujimorista) trata de desatenderse a pesar de que es el impulsador de ambas. No nos estamos refiriendo a las denominadas leyes de impunidad - que ‘blinda’ a las FF.AA. y la Policía de todo tipo de juicios y persecuciones a que son sometidos por la justicia caviar - sino a otras sobre el uso indebido de los recursos públicos como el de instalar el servicio de tv por cable a todos los congresistas para que disfruten el Mundial de Futbol, con el objetivo de que “estén informados y actualizados” mientras a su vez por ejemplo, no destina ni un solo céntimo para contrarrestar los efectos del Fenómeno del Niño que se viene a fin de año - y que según todos los pronósticos, será el más destructivo de las últimas décadas - ni tampoco provee fondos para la realización de las elecciones municipales y regionales de octubre, que corren el riesgo de no realizarse. A todo ello, debemos agregar que han decidido conceder la medalla del Congreso en el grado de Gran Cruz nada menos que al violador confeso José Jeri, el mismo obseso sexual que introducía mujeres en horas de la madrugada a Palacio de Gobierno y que fue ignominiosamente vacado por este mismo Congreso, pero que hoy pretende condecorarlo. Ni que decir además de los altísimos sueldos y absurdos privilegios que tienen, unos gastos exorbitantes de miles de millones de soles, que se duplicarán a partir del próximo 28 de julio con la instalación del denostado Senado, donde estos parásitos seguirán exprimiendo al Estado para su propio beneficio. En efecto, según una noticia dada a conocer por el portal El Foco, mientras las entidades electorales advierten un déficit presupuestario que perjudicaría las Elecciones Regionales y Municipales, el Congreso de la República junto a la Contraloría han contratado un servicio de televisión por cable que alcanza S/567,324 para ver el Mundial de fútbol. El Parlamento contrató a la empresa DirecTV por un monto total de S/310.392,00. Por su parte, la Contraloría General de la República hizo lo mismo mediante concurso público y entregó el servicio a la misma empresa por la suma de S/256.932,00 para abastecer a sus oficinas, gerencias y subgerencias. Entre ambas instituciones, el gasto final supera los 500 mil soles. De acuerdo con los Términos de Referencia (TDR) de la institución, no se trata de una simple renovación de canales para unas cuantas oficinas del Palacio Legislativo, sino que el plan contempla el cableado masivo de hasta 479 puntos de televisión por cable distribuidos estratégicamente en 10 edificios distintos del Cercado de Lima. Para sustentar este gasto, el Congreso justificó el proceso con el argumento de la necesidad de "mantener un flujo permanente de información, a través de diferentes medios de televisión por cable que provean de señales privadas y/o abiertas de índole noticioso tanto locales como internacionales”. Además, en el documento institucional se añade que este servicio también es indispensable para la "difusión de las diferentes actividades que se realizan dentro de la institución para conocimiento de la ciudadanía". Asimismo, el documento indica que el servicio también servirá para la difusión de las diferentes actividades que se realizan dentro de la institución para conocimiento de la ciudadanía, lo que obliga legalmente al proveedor a incluir de forma mandatoria y sin excepciones el canal Congreso TV dentro de la parrilla que se va a contratar. El Congreso contrató el servicio por un plazo de "setecientos treinta días calendario", lo que equivale a dos años de un servicio que deberá operar de manera "ininterrumpida las 24 horas del día". Además, lejos de solicitar un paquete básico, el Parlamento exigió a las empresas postulantes garantizar una grilla de canales especializada que incluya contenidos de corte "político, económico, social, tecnológico, de investigación y cultural, así como canales para adultos". Al respecto, y tal como infórmanos al inicio, Rospigliosi evitó explicar los motivos de esta escandalosa contratación bajo su gestión y trasladó toda la responsabilidad al área técnica. “Eso pregúntenle a la administración”, declaró este individuo cínicamente a la prensa antes de abordar su vehículo y retirarse del Parlamento. Entretanto, la corrupta Contraloría General de la República - que no cumple su función de fiscalizar a las instituciones del Estado y que, por lo visto, esta pintada en la pared - precisó que “no se trata de una contratación extraordinaria ni de un servicio contratado con ocasión de un evento deportivo”, sino de un servicio que se viene contratando de manera continua desde el año 2021 como una "herramienta de apoyo" para el seguimiento de asuntos de interés público. Asimismo, la entidad indicó que el monto adjudicado de S/ 256,932.00 abastecerá a un total de 117 locales en todo el país. De igual manera, detallaron que el contrato firmado el pasado 15 de junio de 2026, tiene una vigencia a largo plazo de 1,095 días calendario, lo que equivale a tres años de cobertura. Respecto al proceso de selección, la Contraloría argumentó que lanzó una nueva convocatoria en mayo de 2026 para garantizar la continuidad del servicio, debido a que el postor que ganó el concurso previo no llegó a firmar el contrato dentro del plazo de ley. Pero el Mundial de Fútbol no es el único evento deportivo de envergadura que se transmitirá por Directv en el periodo que dará servicio a la Contraloría. En la lista está la UEFA Champions League, la Eurocopa 2028, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y la Copa América 2028. Realmente es una vergüenza semejante derroche en un país con tantas carencias. Si quieren ver los partidos, que paguen de su bolsillo y no a costa de los peruanos. En cuanto a la medalla en el grado de Gran Cruz que pretenden otorgar al vacado José Jeri - el mismo que hizo un oscuro negociado para adquirir un lote de viejos y obsoletos F-16 a los EE.UU. - Rospigliosi insistió en que “le corresponde” la condecoración: “Es una costumbre en el Congreso” a pesar de los múltiples escándalos en su breve gestión por lo que fue vacado por incapacidad moral. “Todos los expresidentes del Congreso de este periodo han tenido esa condecoración y todos los expresidentes de todos los periodos anteriores han tenido esa condecoración”, dijo Rospigliosi a Canal N, indicando que no se trata de cuántos cuestionamientos pueda arrastrar Jerí, sino que “es un expresidente del Congreso y le corresponde, como es una costumbre en el Congreso”. Al recordársele que este fue censurado por los múltiples escándalos durante su gestión, Rospigliosi sostuvo que hay otros extitulares del Parlamento que no terminaron su mandato y de todos modos fueron condecorados. “La señora Lady Camones no culminó y también le dieron la condecoración”, dijo. Rospigliosi también defendió a Jerí por las carpetas fiscales que se le iniciaron por su breve gobierno. “Una investigación no descalifica a nadie”, señaló. “Creo que hay que mantener la norma que ha venido existiendo de hace muchísimos años. No hay ninguna razón para cambiar esa situación”, agregó. No obstante, debido al escándalo originado, no garantizó que finalmente se le otorgue la medalla de Gran Cruz a Jerí. “Vamos a ver qué cosa dicen los demás miembros del Consejo de la Medalla. Son cinco, me parece seis. Seis incluyéndome”, apuntó. En tanto, la bancada Somos Perú presentó formalmente ante el Congreso de la República su rechazo a que se le otorgue la citada medalla a Jerí, en una carta dirigida a Rospigliosi. El grupo parlamentario - al que Jerí perteneció hasta su renuncia en junio pasado - sustentó su posición en “estrictas consideraciones de orden ético, moral y de idoneidad pública”. La bancada argumentó que la distinción, definida como la máxima condecoración que otorga el Poder Legislativo a quienes han prestado servicios eminentes a la nación, resulta incompatible con el historial del legislador. Entre los cuestionamientos, Somos Perú recordó que Jerí enfrentó una investigación por violencia sexual, y que en su momento se negó a someterse a la pericia psicológica obligatoria ordenada por el Poder Judicial. El partido calificó esa actitud como “incompatible con la probidad exigida a un exjefe de Estado o alto funcionario”. La bancada también señaló lo que describió como una “conducta clandestina”: reuniones nocturnas en un restaurante de comida china fuera de Palacio de Gobierno con Zhihua Yang, un ciudadano que al mismo tiempo figuraba como proveedor del Estado. El portavoz de la bancada, Héctor Valer, fue más directo en su comunicado. Calificó el historial de Jerí de “repugnante e inmoral” enumerando otras conductas graves: haber permitido el ingreso a Palacio de Gobierno de personas con arresto domiciliario y haber utilizado la sede del Ejecutivo para actividades ajenas a su función. Valer también lo acusó de actuar como un “topo” en la Comisión Investigadora de Empresas Chinas, al encubrir sus vínculos con proveedores del Estado. No cabe duda que entre corruptos se apañan y es que, a pesar de todas las objeciones, al final se terminara por concedérselo, más aún porque Rospigliosi ya está esperando recibir el suyo al terminar su periodo este mes. Si alguien imaginaba que el Congreso no iba a caer más bajo de lo ya está, se equivocaron. Lo peor es que esto es solo el comienzo de lo que se viene a partir del 28 de julio, con el mismo Pacto Mafioso que intentará seguir controlándolo para seguir haciendo de las suyas con total impunidad... disfrutad lo votado. (Por cierto, mucho cuidado a lo que está tramando el comunista Balcázar en Palacio de Gobierno, Y es que antes de irse, planea indultar al golpista Pedro Castillo para que se coloque al frente de una asonada terrorista que se está preparando para el 27 de julio con el objetivo de impedir que Keiko Fujimori asuma el mando. Pero conociendo a ese cobarde, lo primero que va a hacer una vez libre, es refugiarse en alguna embajada... A no permitir que ello suceda)
Y llegamos al final de una serie, que, debo confesaros, no tenía en mente hacerlo, pero al escuchar a la jefa de la Yakuza en plena campaña electoral afirmar que “seguiría el legado de su padre” - el cual, como sabéis, mediante una feroz dictadura, gobernó el país andino con mano de hierro asociando desde entonces su nombre con la corrupción, el autoritarismo y la compra de medios de comunicación que sucedió en su régimen criminal - al instante decidí crearlo, de la forma lo más sucinta posible, de solo 10 capítulos para no extenderme demasiado, y que hoy llega a su conclusión ¿vale?: Como sabéis, a partir de finales de los 90, la dictadura fujimorista enfrentaba una creciente impopularidad mientras se descubrían numerosos casos de corrupción, volvían además las dificultades económicas y se hacían patentes las intenciones del japones de perpetuarse en el poder. En septiembre de 1998, el Congreso (en el que los partidarios de Fujimori tenían la mayoría absoluta) desestimó el pedido de nulidad de la aberrante ‘Ley de Interpretación Auténtica’, que le permitía reelegirse indefinidamente, la misma que era considerada ilegal por la oposición. Como era de esperar, Fujimori se presentó como candidato para las elecciones generales del año 2000 sin renunciar previamente a su cargo de jefe de Estado. Tras una campaña proselitista empañada de acusaciones de fraude, tienen lugar las elecciones en abril de ese año, en las cuales surgió inesperadamente como su adversario Alejandro Toledo, líder del movimiento político Perú Posible, y que posteriormente aglutinaría en torno a sí a los grupos de la oposición. Durante la primera vuelta, Fujimori superó a todos los otros candidatos incluido a Toledo quien argumentando un fraude se negó a participar en la segunda vuelta electoral y llamó a la población a votar en blanco. Producida esta, que tuvo lugar en mayo - previo anforazo - Fujimori fue reelegido. A raíz de su fraudulenta victoria, sus detractores incitaron protestas y el 28 de julio, durante la toma de posesión del tirano, tuvo lugar la denominada Marcha de los Cuatro Suyos dirigida por Toledo. Durante la marcha, se denunció la infiltración de matones del régimen para desorganizarla y ocurrió el incendio de la sede del Banco de la Nación, en el cual murieron 6 de sus empleados. No cabe duda que Fujimori había ordenado iniciar el incendio para distraer a la opinión pública - al mismo tiempo que ilegalmente asumía el mando en el Congreso - ya que las instalaciones se desplomaron por completo, y en los enfrentamientos entre los vehículos policiales y los manifestantes no se dio la magnitud destructiva necesaria como para destruir un edificio al punto que quedó el del Banco de la Nación. Luego de iniciar su tercer período en el 2000 y a través de la compra de un vídeo por parte de grupos opositores, salieron a la luz el 14 de septiembre de ese año evidencias de los actos de corrupción efectuados durante su gobierno por Montesinos, su más cercano colaborador. Fue mediante vídeos de cámara oculta que el propio Montesinos instalaba y en los que aparecía sobornando a miembros de otros partidos para que apoyasen a Fujimori. En ese momento estalló la que sería la última crisis de su régimen. Pillado por sorpresa, el sátrapa dio un sorpresivo mensaje a la nación el día 16, donde anuncio la desactivación del SIN y la convocatoria a nuevas elecciones generales, cesando además a Montesinos de su cargo formal como ‘asesor’, agradeciéndole por los servicios prestados, y entregándole personalmente 15 millones de dólares en efectivo como indemnización, un acto que provocó indignación en muchos ciudadanos. Tras la huida de Montesinos - quien se refugió en Venezuela - le tocó el turno para escapar a un desesperado Fujimori, quien luego de asaltar la casa de Montesinos, se llevó consigo 70 maletas de Vladivideos que lo comprometían seriamente en múltiples actos de corrupción, y con el pretexto de viajar a la Cumbre de la APEC a realizarse en Brunéi, de una forma por lo demás cobarde, partió precipitadamente buscando refugio en Japón, renunciando al cargo vía fax, lo cual no fue aceptado por el Congreso, quien lo destituyo ignominiosamente por incapacidad moral. Así llego a su fin esta oprobiosa dictadura, cuyo colorarlo sería la captura del propio Fujimori en años posteriores en Chile, siendo extraditado y condenado a prisión. Liberado en el 2023, gracias a una polémica disposición del Tribunal Constitucional (cuyos integrantes habían sido nombrados previamente por el pacto mafioso del Congreso dominado por el fujimorismo), moriría al año siguiente en libertad. Este debería ser el final de la serie, sin embargo, quisiera compartir con ustedes y a modo de conclusión, un artículo aparecido en Caretas, publicado el 24 de noviembre del año 2000 escrito nada menos que por Fernando Rospigliosi (proveniente de la izquierda radical al militar nada menos que en Vanguardia Revolucionaria, reconvertido posteriormente en un abyecto converso del fujimorismo, rebautizado debido a su traición por sus ex camaradas de armas como Rospulgoso), titulado “Un dictadorzuelo de Segunda”, del cual de seguro ahora reniega con toda su alma, en el que da cuenta en toda su crudeza del ignominioso fin de la dictadura fujimorista, el cual he decidido reproducirlo - entrecomillado claro está - para constatar como existen miserables que venden su conciencia a cambio de unos centavos y que hoy pretenden presentarse como acrisolados ‘defensores de la democracia’... Menuda sanguijuela en que se ha metamorfoseado este arrastrado: “Termino como era de esperarse que acabara, fugándose con las maleta llena de dólares. Como han concluido todos los tiranuelos que encabezaron dictaduras personalizadas, salvo aquellos que resistieron hasta morir o ser asesinados a balazos, como Rafael Leonidas Trujillo. Pero Alberto Fujimori no tenía el valor para llegar a un final como el del sátrapa dominicano, Y Vladimiro Montesinos lo supera también en ese aspecto: es ‘cobarde como un conejo’, como me lo describió un general hace muchos años. Por eso ambos miserables escaparon con los millones que robaron al pueblo peruano, dejando boquiabiertos y aterrados a sus acólitos y cómplices menores. Porque no todos sus secuaces han acumulados fortunas descomunales como las de Montesinos y Fujimori, ni las tienen en el extranjero, ni pueden ampararse en la nacionalidad japonesa, como aquel individuo que usurpo la presidencia del Perú. Ahora ellos tiemblan, no porque se haya frustrado algún proyecto político o alguna ideología, que jamás tuvieron, sino sencillamente ‘porque se les acabo la mamadera’ - como bien previno una indignada ciudadana a Martha Chávez - y porque ahora corren el riesgo de afrontar las consecuencias penales de sus delitos. El ‘fujimorismo’ ya no existe. En realidad, jamás existió. Para eso se requiere un líder con ideas y Fujimori nunca los tuvo. Fue un pobre diablo, un aventurero, un vivo criollo, un achorado que quiso ser parlamentario y se encontró de pronto, de pura casualidad, producto de circunstancias extraordinarias, sentado en el sillón presidencial. El resto fue obra de uno de los personajes más siniestros y perversos que hayan existido en toda la historia del Perú. Vladimiro Montesinos fue el verdadero gobernante. Y el creo. Con el aparato del Servicio de Inteligencia Nacional y la manipulación de la información, la falsa imagen de un Fujimori estadista, de un gobernante fuerte, que tomaba decisiones rápidas, firmes y valientes. Como desde hace mucho se ha repetido en esta columna, esa solo era una construcción propagandística. Hoy dia eso es obvio, Se le ha visto, ya sin Montesinos que lo guie, desesperado y ridículo, corriendo de un lado a otro sin rumbo ni propósito, tratando solo de salvarse el - ignorando incluso a sus propios hijos a quienes abandono a su suerte cuando escapo al Japón - quedando desnudo en toda su mezquindad y pequeñez. El ‘fujimorismo’ no existe más, como no existió el ‘leguiísmo’ tras la caída de Leguía en los años 30, otro sátrapa y ladrón como él. Sin embargo, están allí los que todavía se hacen llamar fujimoristas. No por cierto, los simpatizantes ingenuos, ya casi extinguidos, sino los sinvergüenzas que usufructuaron el poder durante la dictadura. Esos están allí, y seguirán actuando, tratando de entorpecer la transición. De obstaculizarla, de sembrar el caos, para intentar salvarse, ellos y sus ilícitos negocios. Empezando obviamente por los militares de la camarilla montesinista, que hoy pretenden mantener ilegítimamente el control de las Fuerzas Armadas. El adelanto del retiro de la infame promoción de Montesinos no representa ahora un verdadero avance – tenía que ocurrir de todas formas en diciembre - si es que quedan para sucederlos los generales que ellos mismos han ascendido y designado. Esa intolerable medida debería ser derogada de inmediato por el nuevo Gobierno de transición, La corrompida camarilla militar montesinista es muy débil y solo está blufeando. No tiene manera de impedir que un Gobierno democrático los eche de un plumazo, porque están totalmente desacreditados dentro de la institución militar y absolutamente repudiados por la sociedad. Ese es un plazo clave para garantizar una transición ordenada y unas elecciones limpias. Otro es, naturalmente, la inmediata devolución de Frecuencia Latina y Global a sus auténticos propietarios. La libertad de expresión, en particular en la televisión, es un factor decisivo para recuperar la democracia y tener elecciones libres. Por fin el Perú se está deshaciendo de esa maldita lacra, despertando de una pesadilla. Hay que actuar ahora con mucha prudencia, pero con extraordinaria firmeza para avanzar a una transición ordenada y pacífica” puntualiza la nota. Venga ya, me pregunto, al releer lo que escribió por aquellos años ¿qué pensará ahora ese felón? La lacra fujimorista - como lo describió perfectamente – no ha muerto, sino que ahora está a punto de volver a ser gobierno el próximo 28 de julio y quienes otrora los combatieron, hoy cual perros falderos, están junto a la mesa esperando ansiosos alguna sobra que les arroje la Señora K, heredera política de su padre y quien sin duda tratara de reeditar esa dictadura que tanto añora, y cuyas acciones en un futuro próximo ¿Quizás en el 2031? formaran parte de una nueva serie sobre la corrupción, el autoritarismo y la impunidad en el Perú ¿A qué no?
Luego de tres campañas presidenciales fallidas, años de problemas legales, entradas en la cárcel por corrupción y más de una década como líder de una oposición que dividía a la sociedad con sus maniobras desestabilizadoras, Keiko Fujimori ha conseguido por fin el cargo más alto del país andino al convertirse en la primera mujer electa como presidenta de Perú. Su victoria devuelve al poder al movimiento político fundado por su difunto padre, Kenyo Fujimori, a 26 años del colapso de su régimen autoritario en medio de sonados escándalos de corrupción y violaciones a los Derechos Humanos, que lo obligo a huir del país, para que luego de unos años, ser extraditado y condenado a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad, que cumplió casi hasta su muerte en el 2024. Según el recuento definitivo publicado el pasado lunes por las autoridades electorales, Fujimori, de 51 años, venció a su rival político de izquierda, Roberto Sánchez, por 49.641 votos, con lo que se pone fin a una de las elecciones más reñidas de la historia del país. De esta manera, cuando Fujimori asuma el cargo el 28 de julio, se unirá a un grupo cada vez mayor de líderes conservadores latinoamericanos, lo que reforzará un giro hacia la ultraderecha en toda la región y podría impulsar los esfuerzos de Donald Trump por ampliar la influencia de Estados Unidos en el hemisferio, su “patio trasero” amenazado por China. Fujimori heredará un país maltrecho por años de inestabilidad política originada por su propia organización; un aumento de los crímenes violentos por parte de la delincuencia venezolana (llegados en masa al Perú desde la época del judío Pedro Pablo Kuczynski, que abrió las fronteras de par en par a cerca de dos millones de esos indeseables, los cuales desde entonces, desataron el terror y la violencia extrema nunca antes visto en las calles); así como una profunda desconfianza hacia la corrupta y desacreditada clase política peruana, que solo buscan acceder a puestos del Estado para ROBAR a manos llenas todo lo que puedan. Y el Congreso es un claro ejemplo de ello, manejado por un pacto corrupto liderado por el fujimorismo. Keiko ha prometido restablecer el ‘orden’ en el Perú con el mismo enfoque inflexible que utilizó su padre, Kenyo Fujimori, para derrotar a grupos terroristas como Sendero Luminoso y el MRTA en la década de los noventa. Durante su campaña, ella repitió que la elección era una disyuntiva entre “el orden o el caos”. Para sus seguidores, Fujimori representa el regreso a un liderazgo firme tras años de gobiernos pusilánimes que se sucedieron sin cesar. Sin embargo, sus detractores la ven como la heredera de un movimiento político autoritario que debilitó las instituciones democráticas y cuyo negro historial de ser actualmente el poder en la sombra controlando las instituciones del Estado - en especial el Congreso - vacando presidentes uno tras otro, sugiere que podría erosionar aún más la frágil democracia y el Estado de derecho del Perú. Por cierto, el resultado electoral puso en evidencia lo dividido que está el país. La contienda fue la tercera segunda vuelta presidencial más reñida en los 204 años de historia del Perú, solo superada por las elecciones que ella perdió por un estrecho margen en el 2016 y el 2021. El resultado también fue histórico en otro sentido: Fujimori es la primera persona electa presidenta a pesar de haber recibido menos votos dentro del Perú que su oponente. Su victoria se debió únicamente al fuerte apoyo recibido de los peruanos que viven en el extranjero, muchos de los cuales emigraron a Estados Unidos y Europa durante las crisis económicas y la violencia política de las décadas de 1980 y 1990. “Dentro del Perú, ella no ganó”, dijo Patricia Zárate, una analista política peruana. “Su victoria va a ser difícil para aceptar para un sector importante de la población, ya que medio país voto en su contra y están convencidos de que gano mediante el fraude, manipulando los votos del exterior” expreso. En tanto este viernes, tras ser proclamada oficialmente como ganadora de los comicios por el JNE, Fujimori dio su primer discurso, prometiendo representar a todos los peruanos, dijo: ‘Hoy comienza una nueva etapa en el Perú. Tenemos que entender que nuestro país está fragmentado y vamos a tener, sobre todo, que tender los puentes de unidad y reconciliación’. No está claro si los peruanos creen que lo vaya a hacer, dadas las entrañas autoritarias del fujimorismo, donde siempre han visto al adversario político o a un periodista independiente que no se alinee con su narrativa, como un enemigo al cual hay que exterminar. Intolerantes al extremo, buscan una sumisión total antes que un dialogo con sus oponentes, a quienes, si no logra ‘convencerlos’ por las buenas, lo hará por las malas mediante la fuerza bruta y la represión. “Yo sé que siempre se ha dicho que un político es mentiroso por naturaleza, por lo que estoy convencida especialmente que Keiko Fujimori se ha ganado la fama de que no le puede creer ni una sola palabra que sale de su boca”, dijo Zárate. “Su nula credibilidad es un hándicap con el que va a tener que luchar. Y va a tener que admitir, como ya lo empezó a hacer en campaña, que cometió errores. Pero no solo hacerlo con palabras, sino también con acciones, si realmente quiere ser mínimamente creíble. Pero conociéndola como la conozco no hará nada de ello El dialogo y la reconciliación que ahora ofrece no va con ella y lo que declaro son solo palabras al viento” apunto. En los últimos 15 años, aunque perdió sucesivamente tres elecciones presidenciales - ante Humala, Kuczynski y Castillo - se ha convertido en una de las políticas más influyentes del Perú, más poderosa que los presidentes que se han ido turnando en el cargo desde 2016, donde, o bien están en la cárcel o actualmente procesados por corrupción. En tanto, Fuerza Popular, el partido que Keiko Fujimori fundó luego de que su padre fuera encarcelado por abusos contra los derechos humanos, se ha convertido en una de las fuerzas políticas más disciplinadas del país, algo poco habitual en un país conocido por sus alianzas políticas volátiles y “vientres de alquiler” que se crean para cada proceso electoral, desapareciendo tras finalizar este. “Fuerza Popular ha usado su influencia en el Congreso, donde ha hecho un pacto mafioso con otras fuerzas políticas, para derrocar a cuatro presidentes, al mismo tiempo que protege a sus aliados políticos de las investigaciones por corrupción” añadió Zárate. “Luego de perder las elecciones del 2021 frente al izquierdista Pedro Castillo, Fujimori pasó semanas denunciando un fraude electoral generalizado - como hoy lo hace Sánchez, o en primera vuelta hizo lo propio López Aliaga - sin aportar evidencia alguna e intentando además anular los votos de las regiones andinas que le fueron adversos, en su mayoría pobres. Esos episodios han contribuido a consolidar su imagen entre muchos peruanos como una política corrupta dispuesta a manipular las instituciones a su antojo para afianzar su poder” sostuvo. En los últimos comicios, Sánchez obtuvo un apoyo abrumador en muchas regiones rurales y de mayoría indígena, que en el 2021 apoyaron a Castillo. Los votantes de esas zonas fuertemente ideologizados desde hace años por políticos de izquierda, culpan a Fujimori y a la clase política conservadora peruana concentrada en Lima, de haber respaldado al gobierno de Dina Boluarte, cuya violenta represión de la asonada terrorista surgida tras la destitución y captura del golpista Castillo, acabó con la vida de decenas de facciosos. “Boluarte término ‘blindada’ por los fujimoristas y sus aliados del Congreso, mientras que el corrupto Fiscal de la Nación, integrante de la organización criminal ‘Los Cuellos Blancos del Puerto’, en coordinación con ellos, la ha ido ‘limpiando’ de todos los cargos por los que fue acusada” añadió. Sin embargo, el anuncio del triunfo electoral de la hija del ex dictador supuso una reivindicación muy esperada del legado de su padre para los fujimoristas, que lo consideran “un héroe” que salvó al país de la ruina económica y de la amenaza comunista que representaron Sendero Luminoso y el MRTA. Muchos ven a Fujimori como un contrapeso muy necesario frente a quienes le sucedieron, considerados corruptos e ineficaces. Yolanda Díaz, una administradora de empresas en Lima, dijo que el padre de Fujimori estaría orgulloso de ella porque ha seguido adelante por lo que consideraba era el bien del país, “a pesar de la campaña de odio y mentiras de la izquierda” asevero. Sin embargo, sus críticos opinan todo lo contrario, ya que consideran a Fujimori un ladrón y un genocida. Aparte de ello, están convencidos que el gobierno de su hija Keiko será uno de venganza, dispuesta a desquitarse de cada uno de sus críticos. Como sabéis, en estas últimas semanas previas al proceso electoral, el fujimorismo ha exhibido desvergonzadamente todo su poder, ya que, de facto, aparte de controlar todas las instituciones, gobierna el Perú desde el Congreso. Ha legislado para tener una Ley de Amnistía, para ‘blindar’ a las FF.AA. y la Policía Nacional de juicios y persecuciones por parte de jueces y fiscales caviares, a los cuales, por cierto, busca “barrerlos” del Poder Judicial - tal como lo ha prometido el actual presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, otrora rabioso critico de Kenyo Fujimori y hoy reconvertido en un acérrimo defensor de su hija. A ello debemos agregar también que se están preparando desde el primer día para perseguir a los periodistas críticos del fujimorismo. Ello quiere decir que a quienes no se alineen con el nuevo régimen, les caerá “todo el peso de la ley” para silenciarlos, tal como ocurría durante la dictadura fujimorista de los años 90. Pero estas acciones de intimidación son visibles. No han sido maquinaciones secretas que aguardan una proclamación para efectuarse, porque este proceso ya está en marcha. A nadie se le escapa, que, con su triunfo electoral, a Keiko se le estará dando más poder de lo que actualmente tiene, y lo usara de manera abusiva para eternizarse en el poder. Es iluso pensar que luego de más de 15 años de intentar llegar a presidencia, una vez en Palacio, se retire pacíficamente al cumplir su mandato el 2031. El fujimorismo ha vuelto al poder para quedarse ad infinitum y espera esta vez que nada ni nadie le impedirá cumplir su deseo. El ‘orden’ prometido por la hija del sátrapa será la continuación del status quo vigente, y todo aquel que no esté de acuerdo con ello, se enfrentará a un Poder Judicial ya sumiso a las órdenes de la jefa de la Yakuza, como en los felices tiempos de su padre, que dejo un legado de terror que ha prometido continuar. Sera “el país de las maravillas” cuyo ignominioso final aun esta por escribirse...
Durante siglos, la mítica ciudad de Paititi ha sido objeto de leyendas y expediciones que intentan desentrañar sus secretos. Según relatos históricos y teorías de diversos investigadores, esta ciudad perdida habría sido el último refugio de los incas, donde ocultaron vastas cantidades de oro para evitar que cayera en manos de los conquistadores españoles. Se cree que Paititi estaría ubicada en algún punto remoto de la selva entre Perú y Bolivia, y aunque su existencia sigue siendo un misterio sin resolver, recientes revelaciones sugieren que pudo haber sido saqueada en los años 2000, con el robo de aproximadamente 2 toneladas de oro puro. De acuerdo con diversas investigaciones, este valioso tesoro habría sido extraído de manera clandestina y enviado a Japón, donde su paradero sigue siendo desconocido. Aunque no existen pruebas concluyentes, algunos exploradores y arqueólogos afirman que el saqueo fue real y que aún podrían quedar vestigios de la riqueza inca oculta en la selva amazónica. La historia de Paititi continúa despertando fascinación y controversia, manteniendo viva la intriga sobre si realmente existe y qué otros secretos podrían guardar la legendaria ciudad dorada de los incas. Según el relato del Padre Juan Carlos Polentini, un sacerdote argentino que estudió la zona, Paititi fue real y estaba ubicada en un área rodeada de cerros, similar a un remolino de montañas. Durante sus investigaciones, Polentini descubrió un manto grabado con inscripciones, que, según su testimonio, funcionaba como un inventario de los tesoros escondidos en la ciudad. Entre los objetos representados en el manto se encontraban valiosos artefactos de oro, como el disco solar inca, la cadena de oro de Huáscar (cuyo grosor era la muñeca de una persona adulta) y otros productos de la metalurgia inca. El Padre Polentini sostiene que los tesoros del Paititi fueron saqueados en 2003 por órdenes de Kenyo Fujimori, con la complicidad de su círculo de poder, y que el oro fue trasladado secretamente a Japón. Según su testimonio, la evidencia del saqueo es clara: “Corría el año 2000, y el dictador Kenyo Fujimori tuvo conocimiento del descubrimiento del Paititi, realizado por quien escribe estas líneas mientras recorría la zona predicando el Evangelio en las comunidades nativas de la zona, y al tener conocimiento de du hallazgo, decidió robar el fabuloso tesoro que albergaba, trasladándolo por helicópteros a Ica y de allí a altamar, donde un barco lo traslado prontamente al Japón. De este saqueo al Patrimonio Nacional fue cómplice su hija Keiko, quien hacía de primera dama del sátrapa, Tengo pruebas de ello”. Este es un testimonio dinámico de Polentini, expárroco de Lares (Cuzco), extraído del capítulo final de su libro El Paí-Titi: Padre Otorongo (Editorial Salesiana, Lima, 1999), donde da cuenta del mayor saqueo de la Historia Inca, el cual por su interés, os presentamos entrecomillado ¡vale?: “Tomé la parroquia de Lares en 1970, cuando Monseñor Ricardo Durand era obispo del Cuzco. Esta parroquia tiene más de 200 comunidades y me propuse visitarlas al menos una vez al año, así que comencé a recorrerla enterita. A los nueve años y medio entré a estudiar con los salesianos del Rosario para aprender carpintería. A los seis meses, ya con 10 años, me invitaron a ser salesiano y les dije que sí. Hice la primaria, la secundaria, la Normal de maestros y el noviciado, saliendo con el título de profesor. Luego vino el trienio de teologado. En 1971 me ordené como sacerdote en Córdoba (Argentina) y a los dos meses ya estaba en el Perú como misionero, donde me quedé por 50 años. Como buen ‘burro’ que fui, tuve un gran aguante para caminar por todas las comunidades y llevar el Evangelio, continuando la labor misionera de las distintas órdenes. Ahora estoy celebrando mi jubileo sacerdotal. Aquí estoy, muy tranquilo; he perdido una pierna, pero me encuentro en mi silla de ruedas, ‘amparado’ por las Hermanas de los Ancianos Desamparados. A mis 84 años, felizmente todavía me puedo mover y aún ‘soplo’, llevando mi sacerdocio con serenidad. Nunca fui una lumbrera, siempre fui el peor de los vagos, pero aquí estoy, haciendo lo poco que podía hacer. Para todos una bendición: que el Señor los mantenga en la fe en estos tiempos de tanta contradicción y escándalo, y que los mantenga unidos y firmes. He meditado mucho, he pensado profundamente y he dudado con cobardía si convenía hacer público lo que ahora, con toda extrañeza, van a leer. Lo haré con la menor cantidad de palabras posible. He juzgado que la verdad debe estar por encima de mis dudas, aunque me traiga problemas por lo abominable que pueda ser. Al final, tantos problemas he tenido en estos años pasados por causa del Paititi, que uno más solo le dará más sabor a la vida. El Paititi ha sido un peso del cual muchas veces me quise descargar y dejar en el abandono - y muchas veces lo hice -, pero era una verdad tan manoseada, vilipendiada, burlada e ignorada, que me exigía hacer algo para sacarla a la luz por el bien del Perú 🇵🇪. Quería desagraviarla con la seguridad que me daban tantas confidencias sinceras oídas y cosas vistas. Lamentablemente, nunca encontré apoyo ni comprensión en los organismos pertinentes. Más bien encontré burlas, críticas, insultos, calumnias, juicios, codicia, intereses personales y engaños de riqueza fácil. Agradezco a los pocos que sí me aceptaron y colaboraron. Mi criterio personal era que algo tan serio, rico y con tanta historia desconocida debía salir a la luz desde la Presidencia del Perú. Traté de hacer gestiones en varios gobiernos, pero siempre recibí un ‘no’ y quedé en ridículo. A Alberto Fujimori, al menos en cuatro ocasiones, le hice llegar documentación que sí recibió; una de ellas en sus propias manos en Calca, en el Valle Sagrado de los Incas. Me dijo: ‘Padre, vamos a hacer la expedición’. Allí terminó todo. A los tres años me enteré del porqué. Él dictador, con toda prudencia, consultó quién era ese cura que tanto lo importunaba con el Paititi, y la respuesta que recibió fue esta: ‘Polentini y sus compinches son una colección de huaqueros’. Sin comentarios. Pecado mortal por calumnia agravada. Este informe perverso fue la causa de todo el desastre que vino luego. En el año 1996 dejé el Cusco y me trasladé a Lima. Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados - y bien desamparado que yo estaba - me dieron asilo en su hogar de la Avenida Brasil, donde continúo mi vejez. En 1998 se presentó en este asilo un alto funcionario de Discovery Channel, proponiéndome hacer el descubrimiento del Paititi con todos los detalles técnicos que ellos manejan. Por supuesto que acepté. Me dejó de regalo un televisor y fue a realizar los trámites. ¡Qué le habrán dicho en el INRENA, en el INC y demás instituciones contra el cura Polentini, que jamás volvió! Gracias al apoyo y ánimo de la señora María del Carmen Rodríguez del Solar, para el mes de junio de 1999 pude publicar el libro Paititi (Padre Otorongo). Solo imprimimos 180 ejemplares, ya que nadie aceptó colaborar. Pensé que al menos con eso no se perdería la investigación. Y no se perdió. Allí daba las coordenadas de la ciudad (obviamente, con un pequeño error adrede). Ya veremos qué pasó. Alguno de esos pocos libros cayó, seguramente, en manos del SIN y de su siniestro jefe, Vladimiro Montesinos. Lo que sigue a continuación no lo digo con ánimo político, ni deseos de acusación o condenación. Es algo que sucedió en mi vida y que pienso debo hacer público por el bien del Perú, para evitar falsas apreciaciones en el futuro, ayudar en el discernimiento de la verdad histórica y por mi propia reputación tras mi muerte: Por el mes de julio o agosto del año 2000, leí en un periódico de Lima que la entonces Primera Dama de la dictadura, Keiko Sofía Fujimori, había creado en la zona alta de Ica - en un lugar con acceso exclusivo para helicópteros - una finca para cultivos de exportación, y que más adentro estaba instalando otras. Me llamó la atención la noticia, pero me pareció ridícula y no le di importancia. Por esas mismas fechas se perdió un helicóptero del Ejército. Se dijo que había caído patrullando la frontera con Ecuador, pero esto fue desmentido por la guarnición militar del norte, ya que esa frontera no necesitaba patrullaje y ellos no tenían asignada esa nave. Rápidamente, los medios dejaron de hablar del tema. Hacia mediados del año 2001, me llegaron comentarios desde el Valle de Lacco, específicamente de la comunidad de San Antonio. Me contaron que, durante muchos meses en el año 2000, habían estado pasando a gran altura, todos los días, helicópteros de ida y vuelta (dos o tres por día). Al principio les llamaba la atención, pero luego se acostumbraron. Ese Valle de Lacco era parte de mi parroquia de Lares, y yo había estado muchas veces en San Antonio cumpliendo mi labor pastoral. En el año 2002, hablando con un piloto de helicópteros - de quien no puedo dar más datos -, me decía que en los círculos de pilotos se comentaba abiertamente que, en el año 2000, Fujimori se había robado el oro del Paititi usando cinco helicópteros, llevándolo directamente al Japón, y que una de las naves se había caído. En otra ocasión, alguien me comentó que ese operativo duró nueve meses, y otra fuente me aseguró que ese oro había salido por Ica. En el mes de agosto del 2003, dos turistas rusos que tenían conocimiento de mi libro quisieron conocer el Mantto. Hacía ocho años que yo no iba, así que los llevé. Al llegar arriba casi me desmayo por el cansancio: tenía ya 76 años y era una subida muy empinada), pero sobre todo por lo que vieron mis ojos. ¡Ahí estaba el fruto del libro! Me dije entonces: es verdad lo que me dijo el piloto. Fujimori, con los cinco helicópteros, se había robado el oro del Paititi... y también del Mantto, por lo que estaba viendo. Aquí estaba la prueba. Había sido técnicamente "huaqueado", saqueado con explosivos. Una roca de unos dos metros y medio de alto por uno y medio de diámetro ya no existía; había sido dinamitada. Donde antes estaba la roca, ahora aparecía el brocal de un pozo de un metro de diámetro lleno de piedras partidas. No sé la profundidad, pero supongo que de allí sacaron una buena tonelada de oro, o más. Había también una especie de vereda, de un metro de ancho por ocho de largo de roca labrada, totalmente dinamitada. ¿Qué estaría ocultando? Seguramente otras cuevas o grutas en la parte posterior de ese mural. Por lo que pude ver, de allí salieron varios metros cúbicos de oro. Recordemos que un metro cúbico de oro macizo pesa 19.3 toneladas. Terminado el pillaje, amontonaron toda la roca dinamitada a lo largo de la base de la roquería, donde antes estaba la vereda (en la que aparezco en una foto antigua). Lo taparon con tierra y encima colocaron champas de gramínea del lugar para que, al crecer, todo quedara oculto. Sin embargo, con el tiempo la tierra se escurrió, el pasto se secó y aparecieron las piedras. El pozo también fue cubierto con tierra que terminó lavándose; allí habían sembrado sorgo, y aún quedaban unas diez plantas entre las piedras. Yo estuve allí tres años luego del robo. Lo peor de todo fue que borraron el precioso mural histórico dejado por los Incas cuando partieron hacia el Paititi. Apenas quedan una o dos figuras. Ese mural era un mensaje de despedida, el último legado de los Incas. Había escenas de guerra, bailes, una cadena, los cuatro suyos del Tahuantinsuyo, catorce Incas y un círculo de triple raya... lo borraron todo para no dejar huellas de su delito. Cualquiera que vaya ahora al Mantto, sin haberlo conocido antes, dirá que allí nunca hubo nada. Lo que la naturaleza no pudo destruir en siglos, ellos lo hicieron en meses. Los Incas, cuando ocultaban estas riquezas, solían dibujar a modo de inventario lo que allí habían colocado. ¿Y si hubieran estado allí las estatuas de oro macizo de los Incas en tamaño natural que nunca se encontraron? ¿Y la fabulosa cadena de uro de Huáscar? ¿Cuántas toneladas de tesoros de gran valor histórico y cultural se perdieron? Allí, en la paccha (caída de agua) del cerro de enfrente, queda llorando a gritos "la Mamá", una figura tallada en la roca junto a sus hijos, impotente y dolorida por el fracaso de su misión de custodiar el legado de los Incas. A ella no la pudieron destruir; queda como un mudo testigo. Hace 40 años, en Choquecancha, recogí la tradición de los ancianos nativos de la época. Me contaron que las estatuas de los Incas estuvieron un tiempo en las hornacinas del muro junto a la plaza, mientras el Inca despachaba durante tres meses a los grupos que viajaban al Paititi, escondiendo tanto peso para no cargar con todo a la vez. Esto sucedió, según los antiguos, mientras los españoles se ausentaron del Cuzco para capturar a Manco Inca en Vilcabamba, quien engaño a Hernando Pizarro convenciéndole de que traería de vuelta las estatuas sagradas de oro puro que sacaron del Templo del Coricancha antes de la llegada de su hermano Francisco. Codicioso, Hernando asintió y lo dejo ir, pero una vez libre, Manco Inca inicio la rebelión contra los españoles. Manco Inca estaba en acuerdo secreto con Huainaapoc (un rey joven), quien según las crónicas había ampliado el Imperio Inca hasta el Gran Paititi, en la Sierra de Parecis (Rondonia, Brasil). Huainaapoc pudo haber sido el Inca que estuvo tres meses en Choquecancha organizando las expediciones. Los que se fueron al Gran Paititi lo hicieron cruzando el Collao, Tiahuanaco, Cochabamba, las Pampas de Mojos y, siguiendo el Río Grande en Bolivia, llegaron a su destino. En las márgenes de este río se quedaron muchos fugitivos para vigilar que no pasaran los invasores; luego recibieron el nombre de Guarayos, cuyos descendientes siguen viviendo en esas selvas. Conocí a algunos de ellos cuando viví un año en Santa Cruz (Bolivia). En ese entonces, yo no sabía nada del Paititi. Justamente, la ciudad de Santa Cruz tuvo su origen como un campamento de organización para las expediciones que salían a conquistarlo, aunque nunca lo consiguieron. ¿Se podrá recuperar esa riqueza incaica robada por Fujimori? ¿O ya la habrán fundido? De seguro, para borrar toda huella de su procedencia. ¿Querrán los japoneses cargar con esta infamia a lo largo del tiempo? ¿Por qué lo nombraron "hijo predilecto" del Japón? Luego de conocer todo esto, tomé un buen mapa del Perú. Tracé con una regla la línea recta más corta para llegar desde el Paititi hacia el mar y esa línea pasaba exactamente por la ciudad de Ica. Fue ahí cuando recordé la finca de la primera dama Keiko Sofia Fujimori en las alturas de Ica, el helipuerto y el traslado directo hacia un barco anclado en alta mar, sin testigos El regreso de los helicópteros traía combustible y víveres para los cargadores (quienes no habrían sido peruanos, exceptuando a los pilotos y mandos, sino miembros de mafias extranjeras). Si hubo algún peruano engañado en ese operativo, tengan por seguro que ya no puede hablar. En otras palabras, ya no está vivo. Ubiqué en el mapa el punto exacto de la comunidad de San Antonio de Lacco: quedaba perfectamente en el trayecto de esa línea recta. Por allí pasaban los helicópteros. Respecto al helicóptero caído, el último informe que recibí de una fuente muy confiable dentro de la Comandancia del Ejército, es que la nave cayó en Mameria, lugar que está en la ruta de esa misma línea recta, justo donde termina el territorio del Paititi. Cayó a poco de haber levantado el vuelo. Lo amañado del informe oficial fue que decía que el helicóptero volaba desde una aparente mina de oro local llevando el cargamento hacia Lima. Sí llevaba oro, es verdad, pero no de una mina inexistente, sino del saqueo ordenado por Fujimori, y su rumbo real era hacia el barco en el mar, para trasladarlo de inmediato al Japón. La caída de ese helicóptero puso fin al operativo de nueve meses, y de inmediato se sucedieron los hechos del gran escape y el nerviosismo político que todos conocemos en el país. Tengo plena conciencia de la gravedad de lo que estoy haciendo público, bajo mi total y única responsabilidad. Estoy anunciando, no denunciando, ya que esto último no me compete a mí. Estas son las consecuencias tristes y horribles de haber publicado mi investigación en el libro PAÍ-TITI, Padre Otorongo. Soy testigo real de cómo era el Mantto antes de ese infame operativo y cómo quedó posteriormente. Ciertamente, lo mismo o peor habrá ocurrido en el propio Paititi. Este no ha sido el robo del siglo ni del milenio: es el robo de la creación de la humanidad. ¿Mil, dos mil toneladas de oro labrado y artístico? ¿O tal vez más? Nadie ha podido robar más que Fujimori y su banda criminal. ¿Cómo será pasar una eternidad fritándose en un charco de oro derretido, condimentado con mentiras, engaños y cómplices? Ojalá que ahora entiendan, de una vez por todas, que el maravilloso Paititi existe y que deben sacarlo a la luz de forma legal. ¿Será posible que los señores del INRENA, del INC y del proyecto PROM-MANU, que operaban por aquellos valles, no se hayan percatado de lo que sucedía? ¿Cómplices del expolio? Claro que sí. Seguramente los geólogos, mineros y el propio gobierno japonés tienen estudiados excelentes proyectos para la explotación de esa fabulosa mina si regresara una dictadura a gobernar el Perú. Pero esto debe hacerlo el mismo Perú para su propio beneficio. No lo vendan, no lo rematen, no lo regalen. Mientras Estados Unidos es un rico sentado sobre un banco de miles de toneladas de dólares, el Perú - como dijo el italiano Antonio Raymondi - es un mendigo sentado sobre un banco de miles o millones de toneladas de oro puro. El Paititi es una riqueza que ha enriquecido indirectamente a todo el mundo, menos a su propio país. Esta mina de oro de los Incas se puede trabajar sin ningún tipo de contaminación. Ellos lavaban el mineral solo con las aguas del río Choritiari, en la laguna cuadrada de Parrime, muy cerca de los grandes hornos de fundición. Esa laguna se conectaba con el centro de la ciudad del Paititi a través de un túnel escalonado de un kilómetro de largo. La laguna ya no existe debido a un aluvión provocado por el derrumbe de la cascada. Era artificial; en ella se decantaba el oro que venía de la mina mediante un sistema de compuertas. Sugiero mejorar la ley del Parque Nacional del Manu para hacerla más realista, inteligente, nacionalista y más humana con los nativos y sus necesidades. Y que sea un grupo peruano el que trabaje la zona, despachando a sus países de origen a todas esas empresas extranjeras que están envenenando los ríos del Perú” puntualizo Polentini. Han pasado 26 años de ese latrocinio cometido por Fujimori, y nada sabemos de lo que sucedió con ese fabuloso tesoro. No es de extrañar por ello que en su infinita codicia - para seguir robando las riquezas del Perú - el sátrapa japones pretendió reelegirse una vez más apelando al fraude, lo que al final, sin embargo, con la difusión de un vladivideo que dejo al descubierto la entraña criminal de su régimen, precipito su caída (Próximo capitulo: El crepúsculo de la barbarie)