Como sabéis, estas esculturas que están hechas de arena - normalmente un castillo - se suelen levantar en playas. Aunque popularmente se construyen por diversión (especialmente los niños), también está considerado como una forma de arte, por la compleja laboriosidad que pueden llegar a alcanzar. En efecto, hay numerosos concursos de construcción de esculturas, como estatuas, rostros, etc. con la arena, aunque la modalidad más extendida es la que refiere a la creación de castillos. No existe una fecha exacta para datar la invención de las esculturas hechas en arena (los egipcios utilizaban la arena para hacer modelos a escala de las pirámides que iban a construir), pero la construcción de castillos de arena con fines artísticos comenzó en Estados Unidos a principios del siglo XX. Los concursos y exposiciones tuvieron también allí su origen, y en 1990 se extendieron por Europa. Hoy en día, el concurso más famoso de castillos de arena, tiene lugar en Sídney. El castillo de arena más alto fue construido en el año 2003 en Estados Unidos y mide 8,91 metros. Las esculturas de arena están formadas por agua y arena. Normalmente se utiliza arena de playa, pero sirve cualquier tipo de arena, como la de río, cantera e incluso tratada (sílica). La diferencia de estas para construir un castillo no depende de dónde procede, sino más bien su forma, pudiendo ser cilíndricas (redondeadas) o cúbicas (con aristas); estas últimas son las óptimas para obtener los mejores resultados ya que por su forma se adaptan mejor para una buena compactación (compactar la arena en encofrados -cimbras-, con pisones de mano o compactadoras mecánicas, es el sistema más utilizado por los profesionales de la arena). Para construir un castillo pequeño se puede utilizar cualquier arena siempre que esta sea de grano muy fino, pero si se desea construir uno de mayores dimensiones se debe utilizar la arena de forma cúbica. Con este tipo de arena se consiguen construir castillos de grandes dimensiones y gran altura; en algunos de los más conocidos festivales internacionales, como en Blanquenberge (Bélgica), se han superado los 10 metros de altura. El tiempo de vida de un castillo de arena depende de la calidad de la arena y de la compactación de la misma. Hoy en día y a nivel profesional se les aplica un producto para alargar su vida y poder ser expuestas a la intemperie por algunos meses y en algunos casos en interiores por años, pero son casos aislados, porque la mayoría desaparecen con los vientos o las mareas. En el Perú, con una gran cantidad de playas en sus costas, es costumbre hacerlas narrando sus historias ancestrales y tradiciones culturales, donde Cristo, San Martín, los Incas o sus héroes nacionales son los principales protagonistas. Y entre los castillos, no podía faltar el de Chancay. En efecto, hace un tiempo atrás, un peruano, considerado el ‘rey de la arena’, quien elaboro el castillo más grande del Perú, hecho de ese material, demostrando que su talento para convertir una mezcla de agua y arena en hermosas esculturas no tiene límites. Este artista nos cuenta que todo comenzó cuando llegó la pandemia del Coronavirus - aplicándose medidas como playas cerradas y prohibición de eventos sociales grandes como las exhibiciones - por lo que tuvo que reinventarse. Y no tuvo mejor idea que crear en arena el majestuoso Castillo de Chancay (ubicado al norte de Lima, en Huaral) que acogió su arte y desde entonces es su centro de inspiraciones y operaciones donde maravilla a los visitantes con todas sus creaciones. “El Castillo de Chancay es el primer Parque Temático Cultural del Perú, que ofrece un tour por las grandes culturas del mundo y sus maravillas y donde levanté el castillo de arena más grande que actualmente existe, de cerca de tres metros de alto por ocho de largo, y para el que usé 20 toneladas de arena”, dijo el artista en esa oportunidad. “Me costó tres meses hacer su nueva obra, trabajando él solo, desde compactar la arena mojándola y apilando para darle la altura deseada. La escultura de este impresionante castillo tenía la capacidad de conservarse meses o inclusive hasta más de un año; aunque en el Castillo de Chancay con cierta frecuencia van renovando temáticas para que los visitantes tengan nuevas sorpresas” expreso. “Compactar bien es esencial para que no se derrumbe. Luego fui tallando y modelando la escultura de arriba hacia abajo. Tenía detalles de puertas y ventanas, torres, puentes, cascadas y un enorme dragón que lo custodia. Para endurecer y proteger toda la escultura del clima (sol, lluvia y viento), recubrí la superficie con una mezcla de agua y cola vinílica, que le forma como una especie de cascarón o una costra”, asevero. “Desde entonces hice otras obras, como una escultura en homenaje al Bicentenario del Perú” añadió. Quizás os sorprenda también saber que este artista escultor de arena utiliza otras herramientas, además de baldes (para mezclar la arena con agua y compactar bien) y la pala (para mover la arena en cantidad). “Me ayudan una pluma de pelícano que uso como brocha para pulir y quitar el excedente de arena, una manguerita como si fuese sorbete para soplar excedente de arena en los detalles más finos, cucharas de metal de diferentes tamaños para trabajar texturas y efectos de profundidad; espátulas de pintura para hacer los detalles lineales más pequeños (ventanitas, ladrillos, torres, puertas), palitos de madera para modelar el boceto y hacer cortes grandes y para detalles finos como los ojos del dragón o la textura de su piel”, precisó. Sus obras hablan por si solas y demuestran que, si se tiene el talento para hacerlo, nada es imposible ¿No os parece?