El fuego quema. La política también. El aprendiz de brujo no lo sabe. El aprendiz de político tampoco. Rafael López Aliaga y su partido Renovación Caviar han demostrado esta semana lo que muchos ya sabían desde hace mucho tiempo. Son sólo aprendices en el peligroso oficio de la política. Pobres ingenuos a los cuales la astucia serrana de los Cerrón, la criollada de los Luna y el cinismo inagotable de los Acuña se han engullido en un sólo bocado. Ellos son los responsables, no los únicos claro, del retorno del comunismo a Palacio de Gobierno con el prontuariado José María Balcázar, un izquierdista radical de 83 años, toda una joyita, quien, entre otras cosas, se ha mostrado a favor del indulto al delincuente terrorista Pedro Castillo (condenado por golpista y ladrón), asiduo promotor de las relaciones sexuales de niñas con hombres adultos - lo que ha ratificado una y otra vez -, siendo echado a la calle por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) por su deficiente desempeño, expulsado además del Colegio de Abogados de Lambayeque por apropiarse de los fondos de la institución - por lo cual ha sido citado por la Fiscalía para declarar en los próximos días - y para colmo, ha defendido a pederastas condenados a cadena perpetua... Vamos, un pedófilo como Trump. Aparte de esos negros antecedentes con los que nadie sabe cómo pudo llegar a ser candidato al Congreso, aunque sea por Perú Libre, el cual como sabéis, es propiedad de un prófugo de la justicia como Vladimir Cerrón, lo cuestionable es que además se está ante un viejo senil que sigue creyendo en dictaduras, intervenciones en la economía, la inexistencia de la separación de poderes y hasta la restricción de libertades. ¿Lo dudan? Lean el ideario del partido que lo llevó a donde está hoy sentado. Propiciar por ello una censura presidencial con acusaciones sin fundamento a José Jerí en un contexto como el actual, para que entre en su lugar este sujeto, a menos de dos meses de las elecciones generales y menos de cinco del cambio de gobierno, sin aquilatar el escenario trágico (como él mismo ahora lo califica hipócritamente) al que se podía llegar, con el afán de aparecer como “abanderados de la moral pública” - lo cual jamás han sido - no es una mera irresponsabilidad, sino una clara evidencia de que no saben de qué se trata la política y no están preparados para representar al electorado que busca a políticos que sean alternativas viables y competentes frente a los parásitos caviares y la izquierda retrógrada y cavernaria. No estaban en el juego para ser censores de la moral nacional. No estaban de candidatos a obispos o pastores. La moral tiene su espacio y no se exuda. Están haciendo política señores y esta, como lo aprendieron los obispos franceses desde la revolución francesa que los dejó al margen de la Ley y sin bienes - y también sin cabezas - no es oficio de ingenuos, es oficio de demonios. Un elenco de intonsos y cándidos no es lo que se busca para enfrentar la vileza de la política nacional. López Aliaga - quien también propicio la vacancia de Dina Boluarte por su negativa a aprobar la circulación de esos trenes viejos y contaminantes, “donados” por 80 millones de dólares y que hoy se oxidan abandonados a su suerte - ha hecho posible ahora que un pérfido aliado de Cerrón tome el poder en el país, pero que ahora a manera de ridícula defensa, ese adiposo sujeto adicto a la bebida como Toledo, afirme que fue obra del “Pacto Mafioso que controla el Congreso” es ofender la inteligencia de los peruanos. ¿Ignoraban que la censura y la mesa directiva se eligen con votos y que estos no alcanzaban para que su candidata Alva sea la ganadora? ¿Ignoraban que esa votación requería de los mismos de Somos Perú que quieren conservar ministerios, de los inefables Lunas y Acuñas que le dan su voto al diablo a cambio de poder y presupuesto? Si lo ignoraban es que no saben lo básico para el juego. Y si no es así, su imprudencia es aún más descalificante. Cabe precisar que en las elecciones del 2016 sólo 2.2 millones apostaron por las opciones marxistas, algo que para el 2021- mediante el escandaloso fraude propiciado por los caviares enquistados en la ONPE, la RENIEC y el JNE, subió “mágicamente” a 4.1 millones, lo que es nada frente a un electorado de 25 millones y tampoco frente a quienes asisten a votar y eligen una de las opciones disponibles, que fue de 12.2 millones el 2016, 13.1 el 2020 en las elecciones complementarios y 12.5 millones el 2021. López Aliaga y su partido, dieron la muestra de que no tienen la talla para representar a ese sector. Lo abandonarán a su suerte cuando el dogma o el prejuicio lo exijan. Topos de la política vendidos a los caviares. Seguramente Keiko Fujimori, cuyos partidarios advirtieron esta tragedia, recuperará sus posiciones en este sector de la política peruana; sin embargo, el antifujimorismo la hace otra vez el bolo menos viable en segunda vuelta. Chiabra nació muerto. Olivera y Diez Canseco sólo hacen acto de presencia. Espá no levanta y Williams, por su ingreso tardío a la contienda tampoco. Los demás aspirantes conservadores tampoco sirven. Se trata de un escenario peligroso en el cual la derecha puede quedar fuera del juego, inclusive del ballotage, que necesariamente se dará en junio, porque ninguno de los actuales candidatos podrá ganar en primera vuelta con más del 50%. ¿Se imaginan una segunda vuelta entre el prófugo de la justicia Vladimir Cerron y el admirador de terroristas López Chau, para quien el asesino emerretista Polay Campos en “un luchador social”? ...de terror. Queda entonces que sea el elector de derecha el que tenga que tomar el protagonismo para evitar que ello suceda. Con Porky fuera de carrera y Keiko no es viable en segunda vuelta, será el propio elector el que identifique al llamado a portar sus banderas y jugar con habilidad este partido, pero ninguno de los anteriormente nombrados, han demostrado ser la alternativa de la derecha. En el centro, donde abundan los candidatos demagogos y oportunistas, también pueden re perfilarse para buscar esos votos, aunque es difícil que lo consigan. Al elector de derecha le toca identificar el candidato viable y migrar hacia él de manera orgánica, como lo hace la izquierda, en las semanas previas a la elección. De lo contrario, verán este partido desde fuera del escenario, quien sabe cuántos años. El comunismo asesino, que uno creía que ya era cosa del pasado, ha vuelto e intentara quedarse en el poder indefinidamente. De eso no hay duda alguna. El gran culpable de que ello suceda es indudablemente López Aliaga, quien debe ser sepultado en los comicios en medio del oprobio y la vergüenza por la alevosa traición a la democracia que ha cometido. Por cierto, en cuanto a Balcázar, ¿qué podemos decir de él? Su estreno al asumir el cargo no ofreció ningún consuelo. En su primer discurso, la improvisación fue tan evidente como la ausencia de una idea rectora. Referencias históricas lanzadas al aire, conceptos inconexos y ninguna hoja de ruta. No hubo visión, ni proyecto, ni siquiera una narrativa coherente que permitiera suponer que existe un plan de gobierno. Lo que quedó fue la sensación inquietante de que el timón está en manos de un inoperante, que se va a dejar manejar como un títere desde las sombras por Cerron. Que no os engañe el lenguaje conciliador que dio en su soporífero discurso, que todos los comunistas son así de hipócritas y al menor descuido, dan el zarpazo, comenzando con preparar el fraude en las elecciones del 12 de abril para que gane “su candidato” que no es otro que el prófugo de la justicia y jefe de su partido, quien de seguro de un momento a otro saldrá de su agujero sintiéndose “ganador”. Por lo visto, se está repitiendo el mismo escenario del 2021, donde mediante el fraude más escandaloso, “gano” los comicios ese analfabeto mononeuronal de Castillo. Cabe reiterar que la asunción de ese octogenario se produce así en paralelo al avance de investigaciones fiscales por corrupción y otros delitos que continúan su trámite en las instancias correspondientes. Quienes impulsaron su candidatura, hicieron hincapié en el paso del parlamentario de Perú Libre en el Poder Judicial, sobre todo en la Corte Suprema de Justicia, para darle peso a su postulación a la Presidencia del Congreso. Sin embargo, omitieron mencionar que fue ignominiosamente expectorado del Poder Judicial por no cumplir con los estándares para seguir desempeñándose como juez. Así lo determinó el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) en el 2011, antes de que esta institución sea capturada por la red criminal de Los Cuellos Blancos del Puerto. Para entender una de las razones por las que Balcázar fue expectorado del Poder Judicial debemos remitirnos al 2004. En ese año, el hoy congresista se desempeñaba como juez supremo provisional de la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema. Se le inició un proceso disciplinario porque dejó sin efecto una sentencia de casación emitida por los miembros anteriores de la referida sala. Las sentencias de casación son consideradas “ejecutorias supremas”, es decir, es el pronunciamiento final sobre una controversia y no puede ser dejada sin efecto ya que automáticamente adquiere la calidad de cosa juzgada. El CNM inicialmente destituyó a Balcázar en el 2006 por este hecho, pero luego se echó para atrás y, en el 2009, dispuso que la Sala Plena de la Corte Suprema imponga la sanción que considere justa, diferente a la destitución. Ahora bien, este antecedente luego fue invocado por el CNM en el proceso de ratificación de Balcázar en el 2011. “Al dejar el magistrado evaluado sin efecto una resolución que había adquirido la autoridad de cosa juzgada incurrió en una grave violación del debido proceso y de la seguridad jurídica a la que estaba obligado cumplir como integrante de una sala de la Corte Suprema. La gravedad radica no solo en el quebrantamiento de la cosa juzgada, sino en que, se incurrió en tal violación desde nuestro más alto tribunal”, sostuvo el CNM. Pero no fue el único motivo por el que la institución puso en duda su idoneidad para seguir en la magistratura. Consta en la resolución que, durante la entrevista de ratificación, se le consultó sobre la fundamentación para declarar fundado un recurso de Eugenio Bertini Vinci, quien fue investigado por su presunta participación en ayudar a Vladimiro Montesinos a sacar dinero del país hacia paraísos fiscales. Balcázar presentó un recurso de reconsideración, con el objetivo de volver a la carrera judicial, pero este fue declarado infundado. En suma, este es la catadura moral de un impresentable sujeto, quien hoy está el Sillón de Pizarro, gracias a Porky. Recuerden a la hora de votar este 12 de abril quien fue el miserable que entregó el Perú al comunismo. Si alguien creía que ya se había tocado fondo, López Aliaga se encargó de recordar que en el Perú siempre se puede caer aún más bajo. (Por cierto, con estos graves cuestionamientos a su persona, ¿A que está esperando Rospigliosi para convocar a una reunión extraordinaria para censurar a Balcázar? Como hemos visto con Boluarte y Jerí - que por mucho menos fueron expectorados, es tan fácil lograrlo... Cuanto antes mejor)
Como sabéis, estas esculturas que están hechas de arena - normalmente un castillo - se suelen levantar en playas. Aunque popularmente se construyen por diversión (especialmente los niños), también está considerado como una forma de arte, por la compleja laboriosidad que pueden llegar a alcanzar. En efecto, hay numerosos concursos de construcción de esculturas, como estatuas, rostros, etc. con la arena, aunque la modalidad más extendida es la que refiere a la creación de castillos. No existe una fecha exacta para datar la invención de las esculturas hechas en arena (los egipcios utilizaban la arena para hacer modelos a escala de las pirámides que iban a construir), pero la construcción de castillos de arena con fines artísticos comenzó en Estados Unidos a principios del siglo XX. Los concursos y exposiciones tuvieron también allí su origen, y en 1990 se extendieron por Europa. Hoy en día, el concurso más famoso de castillos de arena, tiene lugar en Sídney. El castillo de arena más alto fue construido en el año 2003 en Estados Unidos y mide 8,91 metros. Las esculturas de arena están formadas por agua y arena. Normalmente se utiliza arena de playa, pero sirve cualquier tipo de arena, como la de río, cantera e incluso tratada (sílica). La diferencia de estas para construir un castillo no depende de dónde procede, sino más bien su forma, pudiendo ser cilíndricas (redondeadas) o cúbicas (con aristas); estas últimas son las óptimas para obtener los mejores resultados ya que por su forma se adaptan mejor para una buena compactación (compactar la arena en encofrados -cimbras-, con pisones de mano o compactadoras mecánicas, es el sistema más utilizado por los profesionales de la arena). Para construir un castillo pequeño se puede utilizar cualquier arena siempre que esta sea de grano muy fino, pero si se desea construir uno de mayores dimensiones se debe utilizar la arena de forma cúbica. Con este tipo de arena se consiguen construir castillos de grandes dimensiones y gran altura; en algunos de los más conocidos festivales internacionales, como en Blanquenberge (Bélgica), se han superado los 10 metros de altura. El tiempo de vida de un castillo de arena depende de la calidad de la arena y de la compactación de la misma. Hoy en día y a nivel profesional se les aplica un producto para alargar su vida y poder ser expuestas a la intemperie por algunos meses y en algunos casos en interiores por años, pero son casos aislados, porque la mayoría desaparecen con los vientos o las mareas. En el Perú, con una gran cantidad de playas en sus costas, es costumbre hacerlas narrando sus historias ancestrales y tradiciones culturales, donde Cristo, San Martín, los Incas o sus héroes nacionales son los principales protagonistas. Y entre los castillos, no podía faltar el de Chancay. En efecto, hace un tiempo atrás, un peruano, considerado el ‘rey de la arena’, quien elaboro el castillo más grande del Perú, hecho de ese material, demostrando que su talento para convertir una mezcla de agua y arena en hermosas esculturas no tiene límites. Este artista nos cuenta que todo comenzó cuando llegó la pandemia del Coronavirus - aplicándose medidas como playas cerradas y prohibición de eventos sociales grandes como las exhibiciones - por lo que tuvo que reinventarse. Y no tuvo mejor idea que crear en arena el majestuoso Castillo de Chancay (ubicado al norte de Lima, en Huaral) que acogió su arte y desde entonces es su centro de inspiraciones y operaciones donde maravilla a los visitantes con todas sus creaciones. “El Castillo de Chancay es el primer Parque Temático Cultural del Perú, que ofrece un tour por las grandes culturas del mundo y sus maravillas y donde levanté el castillo de arena más grande que actualmente existe, de cerca de tres metros de alto por ocho de largo, y para el que usé 20 toneladas de arena”, dijo el artista en esa oportunidad. “Me costó tres meses hacer su nueva obra, trabajando él solo, desde compactar la arena mojándola y apilando para darle la altura deseada. La escultura de este impresionante castillo tenía la capacidad de conservarse meses o inclusive hasta más de un año; aunque en el Castillo de Chancay con cierta frecuencia van renovando temáticas para que los visitantes tengan nuevas sorpresas” expreso. “Compactar bien es esencial para que no se derrumbe. Luego fui tallando y modelando la escultura de arriba hacia abajo. Tenía detalles de puertas y ventanas, torres, puentes, cascadas y un enorme dragón que lo custodia. Para endurecer y proteger toda la escultura del clima (sol, lluvia y viento), recubrí la superficie con una mezcla de agua y cola vinílica, que le forma como una especie de cascarón o una costra”, asevero. “Desde entonces hice otras obras, como una escultura en homenaje al Bicentenario del Perú” añadió. Quizás os sorprenda también saber que este artista escultor de arena utiliza otras herramientas, además de baldes (para mezclar la arena con agua y compactar bien) y la pala (para mover la arena en cantidad). “Me ayudan una pluma de pelícano que uso como brocha para pulir y quitar el excedente de arena, una manguerita como si fuese sorbete para soplar excedente de arena en los detalles más finos, cucharas de metal de diferentes tamaños para trabajar texturas y efectos de profundidad; espátulas de pintura para hacer los detalles lineales más pequeños (ventanitas, ladrillos, torres, puertas), palitos de madera para modelar el boceto y hacer cortes grandes y para detalles finos como los ojos del dragón o la textura de su piel”, precisó. Sus obras hablan por si solas y demuestran que, si se tiene el talento para hacerlo, nada es imposible ¿No os parece?