Una noticia que fue difundida recientemente por el periodista Diego Acuña, pone al descubierto la catadura moral de un candidato de la izquierda parásita, que hoy se presenta como candidato presidencial en las elecciones generales que se celebraran el próximo 12 de abril, pero quien hace décadas atrás como cabecilla de una banda delincuencial, fue detenido por la policía y procesado por asalto y robo. Nos referimos nada menos a Alfonso López-Chau, mediocre ex rector de la UNI, por cuya desastrosa gestión además está siendo procesado acusado de varios delitos de corrupción. Por lo visto, las mañas no se le han quitado con la edad a este impresentable sujeto, quien, por sus negros antecedentes, está descalificado para ser presidente del Perú. Por ese motivo, su eventual pase a un ballotage en el mes de junio, debe ser evitada por los peruanos ante las comprobadas evidencias de que están en realidad ante un personaje inescrupuloso, mendaz y peligroso. Cabe precisar que tras varias horas en diversos post de “X” (ex Twitter) el candidato de Ahora Nación no responde a la última documentada versión de que fue un asaltante de bancos. En efecto, una nota que el 4 de marzo de 1970 publicó el desaparecido diario La Prensa, sindica a una “banda de comunistas” como los autores de un asalto que en esa época se produjo contra la agencia del banco Wiese de Sol de Oro. Allí se señala que la organización criminal que perpetró el robo la integraban, además de Juan Cristóbal Suárez Moncada, “camarada John” y otros tres sujetos, el ahora candidato Alfonso López-Chau Nava. La intervención policial se produjo el lunes 2 de marzo de 1970 en el distrito de La Punta, Callao. La policía llegó a la conclusión que los sediciosos, que quisieron hacerse pasar por estudiantes de la Gran Unidad Escolar Dos de Mayo, tenían el objetivo de buscar fondos para sus objetivos subversivos. “La policía los detuvo cuando Suárez Moncada, su hermano David y los otros cuatro integrantes de la banda se encontraban en las inmediaciones del Banco de Crédito, tratando de ingresar a robar al Club de Empleados de la Grace, en la sede de la Casa Grace en la novena cuadra de Bolognesi, en el Callao. Tras ser detenidos e identificados, pasaron a Seguridad del Estado, instancia que en ese entonces abordaba casos de relevancia política o de seguridad interna. La captura habría ocurrido alrededor de las 5:00 a. m., durante un operativo ejecutado por efectivos policiales. Es más, Suárez Moncada llevaba una Smith & Wesson, envuelta en papel periódico.” se puede leer en la nota publicada por La Prensa. En ese contexto, el documento consigna textualmente: “Junto con 'Camarada John', que estaba armado con pistola, cayeron también otros cuatro individuos que conformaban su grupo. Ellos son Carlos Carmona Campos, José Mansilla Linares, Alfonso López Chau Nava y Orlando Bustamante Vergaray” agrega la nota, ya de por si reveladora. “López-Chau estuvo preso por asaltante de bancos. Por eso luego apoya a Victor Polay y al MRTA, calificando a ese delincuente terrorista que purga condena en la Base Naval, como ‘un luchador social’, y a quien pretende indultarlo. Ahora quiere además de llegar a Palacio, asaltar las reservas del BCR”, lo acusó directamente el presidente del Congreso Fernando Rospigliosi. Es más, hace unas semanas, ya se había difundido la versión de que este prontuariado y avezado delincuente había purgado prisión en el penal de Lurigancho, compartiendo su celda con “el negro cebolla”. A tres meses de su ingreso a prisión, López- Chau fue beneficiado por una amnistía otorgada por Velasco Alvarado. Este beneficio permitió su liberación tras el periodo de reclusión en 1970. En esta oportunidad, al verse descubierto, centró su defensa en que la reclusión tenía como causa una “protesta pública contra la dictadura de Juan Velasco Alvarado”, lo cual es completamente falso. Informes de dirigentes políticos señalan que esta agrupación no era una banda delictiva común, sino un grupo violentista armado. El objetivo de los asaltos, denominados por ellos como ‘expropiaciones’, era recaudar fondos para ‘una revolución’. Esta estructura es considerada un precursor del grupo terrorista MRTA. En dicho núcleo habría participado Víctor Polay, quien años más tarde se convertiría en el cabecilla de la organización subversiva, y a quien López-Chau admira, como el mismo confeso. Como recordareis, este forajido ya había cometido escandalosos estropicios en su paso por la UNI y la Fiscalía tiene sólidos indicios en su contra. Se le acusa de haber usado recursos de la universidad para su campaña y contratado allí a gente de su partido, pero lo del asalto y robo al banco Wiese, es ya una imputación de otra dimensión y mucho más grave. Como podéis suponer, este nuevo antecedente aumenta las dudas sobre la credibilidad y la transparencia del candidato, cuestionando sus versiones contradictorias y vínculos con hechos delictivos del pasado. La aparición de este archivo se produce en un contexto en el que López-Chau ya había ofrecido dos versiones distintas sobre su detención en los años 70. En una primera declaración pública, el sujeto en cuestión sostuvo que fue “víctima de una persecución política durante el régimen militar de la época, e incluso señaló que posteriormente fue beneficiado con una amnistía”. Sin embargo, a los pocos días, el propio prontuariado planteó una explicación diferente. En diversas entrevistas, aseguró cínicamente que su detención “se produjo debido a una confusión policial, al ser presuntamente vinculado de manera errónea con delincuentes durante un operativo en el Callao”. Según su disparatado relato, “las autoridades lo habrían confundido con un ladrón en medio de una intervención”. Pero el contenido del recorte periodístico introduce una matiz distinta en esta controversia, desmintiendo completamente lo afirmado por dicho sujeto, ya que no describe “una detención casual o aislada”, como ahora quiere hacer creer sino una intervención en la que el propio López-Chau como parte de la misma banda delincuencial. En esta ocasión, no hay un sesgado informe del Bank of America, ni ‘cortinas de humo’ de la prensa caviar, que puedan salvarlo. Es más que evidente que en el oscuro el pasado de López-Chau hay más de prontuario criminal que de CV y que entre los 35 candidatos hay alguien más parecido a Erik Moreno, ‘El Monstruo’, o John Cruz Arce, ‘John Pulpo’, que a uno que falsamente se presentaba como “circunspecto exrector de la UNI”. Por cierto, esto no fue tampoco presentado en su ‘hoja de vida’ ante el JNE al presentarse como candidato, por lo cual, si este organismo actúa de acuerdo a ley, debería dejarlo fuera de carrera, como hizo con ese sucio drogadicto y asesino de policías Antauro Humala. Son de la misma calaña, y a igual delito, igual sanción ¿No os parece?