TV EN VIVO

sábado, 12 de noviembre de 2022

PERÚ: La dictadura de la ignorancia

Como no podía ser de otra manera, el protagonista de esta semana es Aníbal Torres, aquel viejo senil escapado sin duda de algún psiquiátrico que vomita odio un día sí y al otro también, tratando de culpar a otros de su fracaso en su labor de escudero de un impresentable sujeto como el filosenderista Pedro Castillo (contra quien por cierto, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales acaba de aprobar este viernes la denuncia constitucional de Traición a la Patria, proponiendo su inhabilitación, el cual ahora deberá ser visto el próximo miércoles por la Comisión Permanente y luego por el pleno del Parlamento). No os imagináis las risas que nos echamos al escuchar a ese vejete, por lo cual cada día que pasa estoy más convencido que el analfabeto que usurpa el poder - al cual llego mediante el fraude - lo coloco en ese puesto únicamente para que ese pobre diablo haga el ridículo a ver si el Congreso lo censura de una buena vez y gaste su “bala de plata”, con el claro objetivo de tener la excusa perfecta y disolverlo, para instaurar a continuación “su república popular de nueva democracia” siguiendo las enseñanzas de su maestro y guía Abimael Guzmán, que es su malsana obsesión. Pero para su mala suerte no puede ver cumplidos sus deseos, ya que los legisladores no caen en su juego y ello lo tiene de muy mal humor, como puede notarse en sus furibundos y continuos ataques tanto al Congreso, la Fiscalía de la Nación y los medios de comunicación independientes que lo tienen cada vez mas acorralado por nuevas y graves denuncias en su contra que se descubren a diario y que más temprano que tarde terminaran por llevarlo a la cárcel por corrupto y por ladrón. De allí que demostrando una ignorancia supina - propia de el - ha decidido recurrir a las ‘cuestiones de confianza’ para intentar obligar al Congreso a hacer su voluntad, a pesar de saber que el Tribunal Constitucional haya dictaminado previamente en contra de su absurda pretensión, por lo cual dicho pedido es ilegal y no tiene sustento desde todo punto de vista. Como recordareis, el último martes, tratando de que pase a segundo plano la multitudinaria y contundente protesta del sábado en contra del régimen y de la cual seguía hablándose en los medios y en las redes, aquel que funge de primer ministro ensayó una maniobra distractora que quería ser ingeniosa: dirigió un oficio al presidente del Congreso, José Williams, en el que pedía ser recibido en el pleno para presentar una cuestión de confianza atada a la demanda de que la representación nacional vote de inmediato el proyecto del Ejecutivo que busca anular la ley que limita, precisamente, la cuestión de confianza. Exigía, de paso, que el proyecto fuese exonerado del trámite en comisiones y pasara directamente a la sesión plenaria que debía tener lugar ese mismo dúa. La noticia, obviamente, produjo revuelo, porque la ciudadanía tiene asociadas las cuestiones de confianza a la disolución del Congreso. Esto gracias al controversial episodio de la “denegación fáctica de la confianza” protagonizado por el lagarto Martín Vizcarra tres años atrás. Pasado el alboroto inicial, sin embargo, la pretendida ofensiva oficial mostró sus limitaciones. A saber, el hecho de que, según la ley vigente, el jefe del Gabinete solo puede plantear cuestiones de confianza sobre materias de competencia del Ejecutivo, relacionadas, además, con la concreción de su política general de gobierno… y esta no lo es. Específica adicionalmente la norma actual que las cuestiones de confianza no pueden ser planteadas como medio para forzar la aprobación de reformas constitucionales ni por asuntos que afecten las competencias exclusivas del Legislativo. El alegato esgrimido por el escudero de Castillo en el sentido de que la aparente necesidad de dejar sin efecto esta ley tiene que ver con el eje número seis de la política general del Gobierno (relacionado con el fortalecimiento del régimen democrático) simplemente no se sostiene. El “fortalecimiento del régimen democrático” es justamente lo que el afán de obligar al Legislativo a anular lo que ese mismo poder del Estado aprobó en el ejercicio de sus atribuciones meses atrás amenaza. Cabe añadir que ya el Ejecutivo presentó una demanda de inconstitucionalidad contra esa ley, y que el Tribunal Constitucional (TC) la declaró infundada en febrero. No es de extrañar, por eso, que los especialistas en derecho constitucional hayan coincidido en señalar que el mecanismo que se ha tratado de activar debe ser declarado improcedente cuantas veces lo presenten. La finta de la cuestión de confianza que comentamos, en consecuencia, no tenia futuro, y ha hecho bien, en consecuencia, el presidente del Congreso, José Williams, en responderle formalmente a Torres para indicarle que no era posible atender su pedido “en los términos planteados”. Incluso, este viernes la Comisión de Constitución decidió mandarlo al atchivo. Según el presidente de dicho grupo de trabajo, Hernando Guerra García, el argumento principal para desestimar la propuesta es que es inconstitucional. Pero eso no ha de preocupar demasiado al régimen, ya que desde el principio sus voceros tienen que haber sabido que su aparatosa acometida tenía piernas cortas. Lo que ellos perseguían es simplemente distraer a la opinión pública de la inclusión del titular de Comercio Exterior y Turismo, Roberto Sánchez, en la investigación fiscal que se sigue a Castillo como cabecilla de una red criminal denominada La Chota Nostra y que funciona dentro de su administración. No se debe perder de vista, por otro lado, el ánimo de victimización que existe también en distintos miembros del Gabinete (“nosotros, como Ejecutivo, nos encontramos maniatados”, clamo la ministra de ‘Cultura’, Betssy Chávez, a propósito de la ley que se quiere anular) en estas fechas próximas a la llegada de la misión de la OEA al país andino. La verdad, no obstante, es que solo una misión muy sesgada podría comprarse ese disparatado discurso sobre un Congreso que aparentemente “avasalla” a Castillo y su banda delincuencial, y se inventa - junto con el Ministerio Público y la prensa - una corrupción en el régimen “que no existe” Lo que estamos viendo es, ni más ni menos, un vulgar intento de tapar el sol con un dedo. Y esos ímpetus, como sabéis, a estas alturas ya nadie se lo cree. Precisamente, una demostración de ello sucedió el último jueves, donde en respuesta a la multitudinaria manifestación en contra de Castillo el pasado fin de semana, un grupúsculo afín al oficialismo -quien coordino previamente con el propio Castillo en Palacio - pretendió realizar “la toma de Lima” asaltando y cerrando el Congreso, pero fue un rotundo fracaso, con mayor razón al saber que no les pagarían con dinero en efectivo, tal como les habían prometido a quienes habían traído como ganado desde provincias aledañas a Lima, sino con un caldo de pollo - por lo que no tardaron en desbandarse, atacando a la policía y periodistas, así como robando y asaltando a su paso como los delincuentes que son, quedando en evidencia así la orfandad de un régimen que en medio de su ignorancia - por mas amenazas que haga ahora Castillo que ha sido acusado de Traición a la Patria, y que no son más que manotazos de ahogado - vive sus horas de agonía :)

martes, 8 de noviembre de 2022

FERROCARRIL DE HUAROCHIRI: ¿Nada más que promesas?

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) dio a conocer recientemente que está elaborando un nuevo proyecto para la modernización del sistema de transporte de pasajeros. Se trata del Mejoramiento del Corredor Ferroviario Este: Cercado de Lima - Ricardo Palma. Este nuevo sistema de trasporte estaría listo en el 2026 y unirá los distritos de Lima Cercado, El Agustino, Santa Anita, Ate, Chaclacayo, Lurigancho y Ricardo Palma. El MTC estima que más de 74 millones de pasajeros serán beneficiados por año. Para esta obra, se tiene previsto la implementación de una moderna infraestructura ferroviaria sobre el actual trazo del Ferrocarril Central. Al respecto, Carlos Rodríguez Oyarce, director de la Dirección de Gestión en Infraestructura y Servicios de Transporte del MTC, precisó que la velocidad máxima de los trenes será de 158 km/h, se contará con 18 unidades ecoamigables, teniendo una capacidad de entre 997 y 1 350 pasajeros. “La frecuencia del servicio será de aproximadamente ocho minutos y el recorrido de todo el tramo será de casi una hora. También se ha determinado que haya seis pasos a desnivel”, precisó el representante del ministerio. Los pasajeros que hagan uso del ferrocarril de Lima – Huarochirí podrán acceder fácilmente a los servicios de transporte interurbano que ya existen en Lima como el Metro de Lima y el Metropolitano. El nuevo servicio ferroviario estará integrado a la estación Abancay de la Línea 1 del Metro y a la estación Ate de la Línea 2 del Metro. Asimismo, los usuarios podrán continuar su viaje con los buses del Metropolitano, dirigiéndose a la estación Caquetá que estará próxima a la estación Alfonso Ugarte del proyecto. De acuerdo con el MTC, esta obra permitirá disminuir elevando los niveles de competitividad para la comercialización de productos agrícolas, agropecuarios y minerales que lleguen desde el centro del país para su salida por el Pacífico. “Asimismo, este futuro ferrocarril está diseñado con el fin de reducir la probabilidad de accidentes de tránsito, sumarse a la estrategia para descongestionar el tránsito vehicular en Lima Metropolitana y mitigar las emisiones de gases contaminantes de efecto invernadero”, indico. La inversión aproximada para la ejecución de esta obra ferroviaria es de S/ 1,2 millones y actualmente se encuentra en elaboración del perfil del proyecto. El MTC estima que la construcción iniciaría en dos años, en el 2024 y terminaría en el 2026. Rodríguez Oyarce indicó que la obra debería darse en concesión una vez que se termine el proceso consultivo, pero también existe la opción de la asociación público /privada. “Ello ya recae sobre la alta dirección”, puntualizó. Asimismo, indicó que a fines de año se culminará el perfil técnico y de inmediato se procederá con la elaboración del expediente, lo cual tomará aproximadamente un año. Venga ya, ¿este proyecto será realidad algún día o quedara solo en intenciones como ya se ha hecho habitual en ese país? No hay que ser adivino para saber la respuesta :(

sábado, 5 de noviembre de 2022

PERÚ: Carne de presidio

Una preocupante noticia proveniente del país andino y que no debe ser pasado por alto es aquella denuncia que involucra a Vladimir Cerrón - mandamás de esa organización delincuencial llamada Perú Libre y titiritero del filosenderista Pedro Castillo - demostrando que son tal para cual y que harán todo lo posible para no abandonar nunca el poder porque ello significara la cárcel - o algo peor - para ese par de dos. En efecto, el desvío de 40 mil soles mensuales de los fondos de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) en pagos realizados a Cerrón, que un colaborador eficaz acaba de dar a conocer a la Fiscalía, es un hecho que reviste la mayor gravedad. Camuflar dinero que responde no a servicios prestados de inteligencia - que, al menos formalmente, es la finalidad de esta partida reservada -, sino a infames pactos políticos bajo la mesa, abre la puerta a un sinnúmero de irregularidades, más aún si se trata de dinero que no está sujeto a los mismos controles que los que manejan otras dependencias públicas. Es una práctica que, tarde o temprano, suele terminar en delitos de corrupción, tal como sucedió durante el fujimorismo. Como sabéis, la opacidad y el secretismo en las altas esferas del poder, es propio de regímenes totalitarios, precisamente porque esa vocación por lo clandestino permite ocultar los malos manejos, los abusos y los delitos de sus autoridades. Que el régimen es enemigo de la libertad informativa y de la transparencia en la administración pública los peruanos lo saben de sobra. El Ministerio Público ya cuenta con abundante evidencia de las razones que tienen Castillo, Cerrón y sus secuaces para actuar de esa manera. Pero sin duda, el descubrimiento de estas planillas secretas son otro eslabón más en la cadena delictiva de esa organización criminal denominada La Chota Nostra que investiga la Fiscalía, que, de hecho, se verá obligada a escarbar un poco más en esa dirección. No obstante, la Contraloría General de la República y la Comisión de Inteligencia del Congreso son las instancias llamadas a actuar de inmediato, porque no pueden existir recursos del Estado manejados desde las sombras, ajenos a fiscalización alguna. Sobre todo tratándose de un régimen como el actual, que ha hecho de la nocturnidad un modus operandi y en el cual ‘vale todo’ con tal de atornillarse en el poder y seguir robando a manos llenas de las Arcas Públicas. Cabe precisar que ningún pago subrepticio es gratuito. Los S/40,000 que recibe Cerrón de la DINI servirán para que la bancada de Perú Libre en el Congreso cierre filas e impida cualquier intento de destitución de ese oscuro individuo. Recientemente, en redes sociales publicó que “en cualquier circunstancia” no votarán a favor de retirar a su socio de Palacio de Gobierno. Es decir, un pacto sellado de impunidad: “Bancada de Perú Libre más unida que nunca. Perú Libre ganó las elecciones y en cualquier circunstancia jamás votaremos por la vacancia, inhabilitación, ni suspensión, por acuerdo de la asamblea nacional”, advirtió Vladimir Cerrón el último domingo 30 de octubre. Pero al día siguiente afirmo que “Perú Libre no es oficialista” en una evidente contradicción no solo en la narrativa adoptada para las tribunas y la prensa, sino en los hechos políticos. Lo cierto, lo operante es que Cerrón es cogobernante activo junto a Castillo (con obvios espacios de desenvolvimiento propios tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo). Al respecto, hace unos meses una nota periodística detallaba: “El cerronismo colocó a once altos funcionarios en el Ministerio de Energía y Minas. De estos, ocho son militantes del partido de Vladimir Cerrón. El resto trabajó en el Gobierno Regional de Junín”. El uso del término “cerronismo” entre ciertos sectores del periodismo - y del establishment politológico - ha creado la ilusión de que Castillo soporta pulsiones internas incluso ideológicas que buscan controlarlo y que solo es cuestión de tiempo para que al fin “deslinde” y se “libere” del lado oscuro y extremista de Perú Libre que lo arrastra contra su voluntad “centrista” y de “moderación”. Esto es inexacto y termina favoreciendo sus planes de victimización y sobrevivencia política, ya que como es evidente, no ha sido el procesado por corrupción y exgobernador de Junín por sí solo el que procede presionando e infiltrando instituciones. Ha sido la misma bicefalía coordinada y delincuencial Castillo-Cerrón. No es que Castillo “cede terreno” ante el “cerronismo”; él mismo decide cogobernar con su interdependiente porque ambos son uno solo: por ideología, poder, complicidad, supervivencia e impunidad. En realidad, Perú Libre no tiene “su cuota” en el gobierno; Perú Libre es el gobierno - el (des)gobierno para ser precisos -, y Castillo es una pieza más de la maquinaria izquierdista palaciega. El engañoso “deslinde” entre estos asociados es otro relanzado cuento que no se lo cree nadie. De otro lado, estos extremismos violentos contenidos tan solo por las circunstancias y la apuesta táctica de competir electoralmente para hacerse de la presidencia mediante el fraude, llegaron al gobierno pero no al poder, que no es lo mismo en estricto, tal como lo admitió el propio Cerrón. Este impresentable sujeto y toda la estructura mafiosa que lo apalanca -incluyendo actores externos infiltrados en suelo peruano, provenientes de Cuba y Venezuela - tienen a Castillo como una cuota aún acotada de ese anhelado poder real que, de durar en el gobierno, de sobrevivir, será cada vez más creciente. A ellos se suman como proyección las fuerzas que se están organizando en torno a ese desequilibrado mental, despreciable asesino de policías y consuetudinario adicto a la marihuana llamado Antauro Humala, con vínculos no menores en el sector militar. Conforme los tiempos avancen y continúen manipulando la pauta del proceso político - sobre todo por la falta de contrincantes o competidores efectivos, así como la inoperancia del Congreso que inexplicablemente se toma todo el tiempo del mundo para investigar los múltiples actos de corrupción del régimen cuando su obligación es acelerarlos - irán neutralizando otras fuentes alternativas de poder que le serán esquivos. Como en Colombia va tomando forma bajo el estrenado ‘reinado’ del terrorista de la FARC Gustavo Petro, la prensa libre e independiente es el primer peldaño a pisar, y reemplazarla por aquella otra que se dice ‘alternativa’ (?) que no son más que parásitos que pretenden vivir a costa del Estado. Castillo y Cerrón son y seguirán siendo cogobernantes, de comienzo a fin. Ya es hora de que la verdadera oposición (y más aun los negacionistas que hoy reculan pero que minimizaron todo riesgo con el relato del “distanciamiento” entre el filosenderista de Cajamarca y el castrochavista de Junín) asuman esa realidad. He ahí la fuente de una estrategia pivotal y eficaz con la cual enfrentar el autoritarismo en gestación de esa corrupta camarilla comunista que hoy usurpa el poder (Por cierto, este jueves se dio cuenta que fue aprobado un proyecto de ley en el Congreso, el cual busca introducir en el currículo escolar la historia y lucha contra del terrorismo que se vivió en el Perú - tal como lo veníamos solicitando insistentemente en nuestra serie sobre Sendero Luminoso - para que los escolares conozcan realmente la trágica situación que atravesó el país durante en la década de los 90 a manos de Sendero Luminoso y el MRTA, para evitar que sus herederos con organismos de fachada vuelvan a acceder al poder, tal como lo hizo Perú Libre y al cual hay que expectorarlo antes que sea demasiado tarde. A propósito, no te olvides de participar este sábado 5 de noviembre en la Gran Marcha por la Vacancia ‘Reacciona Perú’ para que se escuche un solo grito en todo el país: #FueraCastilloFuera) :)

martes, 1 de noviembre de 2022

CRÓNICAS DEL HORROR: Ayacucho, tierra de los muertos

Ubicada en la zona central andina del Perú, Ayacucho (que en quechua significa “rincón de los muertos”) fue el lugar elegido por Abimael Guzmán para dar inicio a esa orgia de sangre, muerte y destrucción que sacudió al país durante dos décadas. De esta manera y literalmente, se convirtió en una tierra de los muertos, concentrando el 40% de víctimas y desaparecidos, especialmente a manos de Sendero Luminoso y también de los militares - hay que reconocerlo - que cometieron ciertos excesos en su lucha contra el terror comunista. Actualmente sigue siendo la segunda región más pobre del Perú, donde viven alrededor de medio millón de personas, mayoritariamente indígenas quechua hablantes y campesinos, que fueron las primeras víctimas de la violencia que tuvo su origen en ese apartado rincón de los Andes. En efecto, era un 17 de mayo de 1980, cuando Sendero Luminoso empezó su descarga de terror en el poblado de Chuschi, ubicado a más de 3 000 m.s.n.m. ubicado en la provincia de Cangallo, en Ayacucho, dando inicio a lo que denominó la “lucha armada”. Tras cometido el ataque, las campanas de la iglesia no dejaron de sonar toda la noche. Minutos antes, una columna senderista había perpetrado el primer atentado de su larga trayectoria criminal, robando las ánforas de votación que serían utilizadas al día siguiente en las primeras elecciones generales a realizarse en el país andino luego de 12 años de régimen militar. Las robaron y quemaron. La historia oficial cuenta que Florencio Conde, encargado del material electoral, dormía en un pequeño almacén municipal cuando llegó un grupo de desconocidos. “Tumbaron la puerta, encañonaron a Conde y se llevaron todo para quemarlo en unos pastizales cercanos”. Es la historia que se contó mil veces, la que narraron los periódicos, incluso la que registró la cuestionadisima Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) conformada por caviares (cuyo propósito desde el primer momento fue minimizar los crímenes terroristas - venga ya, poco mas y los santifican - mientras a su vez no dejaron de atacar y cuestionar en su sesgado informe la labor de las fuerzas del orden). Pero lo que dijeron acerca de lo sucedido en Chuschi no es la historia real. En mayo del 2010, un diario local visitó esa remota localidad de los Andes y conversó con Julio César y Bernardo Conde, hijos de Florencio. Julio César había recién publicado un libro, “El lunar rojo del mundo”, en el que por primera vez contaba los hechos tal como ocurrieron. En él se relata que la noche del 17 de mayo de 1980, un amigo de Florencio lo convenció para tomar unas cervezas y este, ya borracho, pidió a sus hijos que cuidaran las ánforas (se presume que ese amigo era un simpatizante senderista). Y fue a ellos, de 10 y 12 años, a quienes amenazaron y robaron el material. ¿Por qué ocultaron durante tres décadas esta historia? Por seguridad, pero también por temor. Por vergüenza, pero también por miedo. Ahora Julio César y Bernardo viven entre Chuschi y Huamanga, trabajando como profesores. Cuenta Julio César que algunos colegas suyos no le creían, y que algunos incluso ni siquiera quisieron leer el libro. Primero tuvieron miedo a los senderistas, luego a los militares, y ahora tienen miedo a conocer la verdad. Haciendo historia, hay que precisar que la primera población de Chuschi fue consecuencia de un intercambio político. Allí hubo asentamientos preíncas (de los cuales ya casi no hay vestigios) que fueron reemplazados por los mitimaes enviados por el inca, mandándoles a poblar otras zonas del Imperio. Los primeros mitimaes que llegaron a Chuschi provenían, hasta donde se sabe, de Apurímac. Pasaron los siglos y debido a su aislamiento, Chuschi vivió prácticamente apartado del mundo hasta finales del siglo XX, cuando sufrió otro gran intercambio, esta vez de disparos entre las columnas de Sendero y las patrullas de las Fuerzas Armadas que llegaron a la zona a combatirlos. Cuentan los ancianos de la localidad que, para alertar al pueblo de que venían los terroristas o los militares, un vigía apostado en un cerro encendía hogueras de humo. Así, cuando llegaban estas visitas no deseadas, solo encontraban a las mujeres y los niños. Los hombres se escondían y solo bajaban en la noche, si no había luna. La de Chuschi es una historia de constantes intercambios. Lo primero que cambió, por cierto, fue su nombre. Antiguamente se conocía a este pueblo como ‘chuspi wayqu’, que significa ‘la quebrada de las moscas’, porque en algunas zonas afloraban aguas subterráneas mezcladas con minerales que atraían a las moscas. Pero en algún momento se decidió cambiar el nombre a Chuschi, y así se quedó. Al estar los campos de labranza lejos del pueblo, en época de siembra y de cosecha, los campesinos se desplazan con su familia a las estancias, unas rústicas construcciones de barro, piedra y paja donde pasan la temporada. Hasta allá las noticias solo llegan a pie. Freddy Huaycha tenía 10 años y descansaba en su estancia cuando un pariente le avisó: “Se han llevado a tu tío Martín”. Era marzo de 1991. Una patrulla militar ingresó a Chuschi esa mañana preguntando por las autoridades del pueblo, a quienes acusaban de colaborar con los terroristas. Manuel Pacotaype (alcalde), Martín Cayllahua (secretario municipal), Marcelo Cabana y un menor de edad, Isaías Huamán, fueron llevados a la base de Pampa Cangallo y nunca salieron. Freddy aun recuerda la desaparición de su tío, pero en cambio no había nacido cuando los terroristas quemaron las ánforas y marcaron para siempre a Chuschi. El ataque mostró además que el uso de la violencia sería el elemento central de la propuesta senderista, quienes habían decidido iniciar e instaurar su república popular de nueva democracia, “a través del derramamiento de sangre y el aniquilamiento de los explotadores y la victoria de los explotados” como decía su propaganda. De esta manera, la guerra sangrienta de estos criminales contra el Estado había empezado, pero pocas personas se enteraron hasta luego de que pasó mucho tiempo. Incluso, el propio Fernando Belaunde desconocía lo que estaba ocurriendo en la sierra del Perú. Muestra de ello fue que, tras ser interrogado sobre los actos cada vez más violentos de Sendero Luminoso, su ministro del Interior, el pintoresco José María de la Jara, calificaba a los terroristas de “abigeos” (ladrones de ganado). Que equivocados estaban. Pero cuando reaccionaron cuando se incrementaron los ataques, asesinatos y atentados de todo tipo, utilizando por ejemplo los llamados ‘burros-bomba’ contra los cuarteles militares y puestos policiales, les fue imposible detenerlos. Es indudable que Sendero Luminoso fue extremadamente cruel y a su vez cobarde, ya que no se distinguía de la población en las comunidades, camuflándose entre ellos, provocando la reacción del ejército buscando combatirlos ya que la represión en ciertos casos, fue indiscriminada, porque para los militares y policías - al ser mayormente provenientes de la costa -, todos los campesinos eran ‘terroristas’ sin excepción y con mayor razón porque solo hablaban el quechua y no el castellano, creyendo que utilizaban su lenguaje nativo para comunicarse entre ellos y organizar ataques, por lo que muchos inocentes pagaron con su vida. De eso se aprovecho Sendero para intentar ganarlos a su causa, y al que no lo hacía, era considerado ‘enemigo de clase’ o peor aún, ‘soplón’ (informante del ejército) siendo asesinado de la forma más atroz a la vista de todos sus familiares, para intimidar al resto si no seguían sus demenciales consignas. Es indudable que la intención de Sendero con Chuschi fue “cercar (el país) del campo a la ciudad” según pregonaban, siendo el inicio de violentas acciones que al poco tiempo transformaron a Ayacucho en un vasto cementerio lleno de cadáveres. Si bien para ese entonces, los asesinatos selectivos de autoridades locales, atentados a lugares públicos y torres de transmisión eléctrica con el objetivo de infundir terror en la población, se estaban convirtiendo lastimosamente en algo cotidiano, su primera acción de gran envergadura ocurrió el 3 de marzo de 1982, cuando Sendero asalto la cárcel de Huamanga para liberar a sus camaradas presos, matando a los policías que custodiaban la prisión y liberando a 354 condenados, entre delincuentes comunes, narcotraficantes y terroristas. Fue el primer ataque estratégico realizado por esas hordas asesinas que además, causó la primera reacción desmedida por parte de las fuerzas gubernamentales. El Comité Central de Sendero con esta acción libero además a gran parte de su cuadro operativo, reforzando la estrategia de la su denominada guerra de guerrillas. En efecto, tras declarar “zona liberada” a gran parte del departamento de Ayacucho, Sendero Luminoso planificó la liberación de importantes cabecillas de la organización terrorista recluidos en el Centro Penitenciario de Huamanga, que en ese entonces contaba con precarias medidas de seguridad, a pesar de contar con una población carcelaria de más de mil reclusos, muchos de ellos vinculados a delitos de terrorismo. Ante la posibilidad de un plan de ataque a la cárcel, alertado por la policía antiterrorista, el ministerio del Interior ordenó el refuerzo de las medidas de seguridad de la prisión. Se destacaron unos veinte efectivos de la Guardia Republicana (cuerpo policial de ese entonces designado a la vigilancia penitenciaria) como refuerzos en un inmueble cercano a la cárcel. La noche de 28 de febrero de 1982 los presos senderistas se amotinaron como parte del plan de fuga. Mientras tanto, desde el exterior de la cárcel un grupo de encapuchados dirigió un ataque asimétrico sin éxito ya que el camión que sería usado como ariete en la puerta principal no llegó a tiempo. Durante la refriega, tres senderistas cayeron abatidos, mientras que dos heridos de gravedad entre los atacantes fueron enviados al hospital. Tras el fallido plan, Abimael Guzmán, fraguó el ataque masivo a Ayacucho y, especialmente, la cárcel. De esta manera, el 2 de marzo de 1982, a las siete de la tarde, tres senderistas disfrazados de guardias civiles detuvieron un camión y pidieron a los ocupantes que les llevasen a Huamanga por una ‘emergencia’. Pasados unos minutos, cerca al reservorio de la Urbanización Mariscal Cáceres, tomaron el control del vehículo, abandonando en la carretera al conductor y al copiloto. Los senderistas llevaron el camión a las inmediaciones de la cárcel, aparcándolo en la parte trasera del complejo penitenciario. A las 23:30 aproximadamente, hubo un apagón general en Huamanga seguido de varias explosiones en los locales de la de la Guardia Civil, de la Policía de Investigaciones y de la Guardia Republicana con el objetivo de neutralizar a los posibles refuerzos policiales. Entonces, un centenar de subversivos emergieron de la oscuridad y comenzaron un ataque generalizado por varios puntos estratégicos de la ciudad. El grupo principal de senderistas atacó la cárcel con seis fusiles, seis carabinas y 15 pistolas ametralladoras como armamento. Utilizaron una carga de dinamita para volar el portón principal. El saldo de bajas en la acción terrorista fue de 12 fallecidos, según el Ministerio de Justicia, o 14, según parte del Ministerio del Interior. En el ataque, que duró media hora, fallecieron dos guardias republicanos y diez subversivos. Fueron liberando más de 70 senderistas, entre los que se encontraba Hildebrando Pérez Huaranca y la ya célebre terrorista Edith Lagos, así como más de un centenar de presos comunes que aprovecharon la oportunidad para huir. Se estima que en total huyeron 254 presos. Tras lograr su objetivo, los senderistas pudieron huir de la ciudad montados en el camión capturado. Lo más grave de todo es que unos 300 efectivos del Ejército acantonados en el cuartel Los Cabitos no intervinieron “por no contar con órdenes de Lima” siendo prácticamente testigos del ataque. Pero la venganza de la policía con los terroristas no se hizo esperar, y en la madrugada siguiente, cerca de la 2 a. m. del 3 de marzo, fuerzas combinadas de la Policía mataron a tres de los cinco senderistas ingresados en un hospital público de Huamanga, e intentaron asfixiar a un cuarto prisionero. Dos de los detenidos asesinados pertenecían al grupo amotinado el 28 de febrero, mientras que el tercero se encontraba en el hospital recuperándose de las heridas sufridas por las torturas a las que había sido sometido por parte de las fuerzas del orden. La quinta detenida vinculada a Sendero Luminoso no pudo ser ajusticiada debido a las protestas del personal sanitario del nosocomio. Los cadáveres de los tres pacientes fueron hallados acribillados en la calle en la mañana del día 3 de marzo. La combinación de ambas acciones, el ataque al penal y la ejecución de senderistas hospitalizados, proporcionó una primera victoria mediática a Sendero Luminoso. Esta acción determinó la entrada de las Fuerzas Armadas en la lucha antisubversiva y el inicio de las operaciones de inteligencia. El 27 de diciembre de 1982, Belaunde Terry - ridículo como siempre - dio un ultimátum de 72 horas a Sendero Luminoso “para que depusiera las armas” lo cual como podéis imaginar, fue rechazado por los terroristas a través de su vocero noticioso El Diario, por lo que el 30 de diciembre el gobierno entregó a las FF.AA. el control de la zona de emergencia de Ayacucho. De esta manera pensaban pasar a la ofensiva, pero Sendero incremento aun mas sus demenciales ataques - demostrándolo tanto con el asalto a Vilcashuamán, como con la masacre cometida en Lucanamarca - de los cuales trataremos más adelante, ya que antes debemos ocuparnos de su infame órgano de propaganda donde se vanagloriaban de sus abyectos crímenes y que de una forma por lo demás vomitiva, calificaba de “actos heroicos” los genocidios cometidos por esas hordas asesinas (Próximo capítulo: El Diario, vocero del terror) :(

sábado, 29 de octubre de 2022

PERÚ: Camino a su perdición

Los golpes de Estado, hasta donde se entendía, se daban de dos maneras. Los clásicos - realizados por militares que asumen al poder a la fuerza, como sucedió en el Perú en 1968 cuando Velasco echo literalmente a patadas a Belaunde, expulsándolo inmediatamente del país andino; o de una forma dantesca a la manera de Chile en 1973, donde Allende fue ametrallado hasta la muerte por orden de Pinochet tras el bombardeo y asalto del Palacio de La Moneda - y los ahora frecuentes por aquellos civiles elegidos en las urnas que se transforman en dictadores con la complicidad de las Fuerzas Armadas (FF.AA). En América Latina, para vergüenza de la historia de ese continente, lastimosamente podemos citar como “ejemplos” a Fujimori en el Perú, Chávez en Venezuela, Ortega en Nicaragua o Bukele en El Salvador. Pero ahora hay quienes dicen irresponsablemente que existe una nueva variante, “en donde el sistema de justicia y el Congreso se confabulan para darle un golpe al presidente” - según la propaganda esgrimida por el régimen filosenderista de Pedro Castillo en el Perú - que sería un aporte “novedoso” de la OEA a la ciencia política. Pero ¿qué síntomas de ese “golpe anunciado” hay en escena? ¿Ha existido desobediencia por parte de las FF.AA.? Al contrario, más bien - como dice la Constitución - cumplen las órdenes de su jefe supremo. Pero lo contrario sí ha ocurrido y a la vista de todos. En efecto, luego de la grosera manipulación de los ascensos que intentó Castillo para ascender a amigotes y paisanos que no tenían los requisitos, y ante la negativa de los comandantes generales del Ejército y de la Fuerza Aérea de adulterar el orden de méritos, estos fueron pasados de mala manera al retiro. Nos preguntamos ¿Desobedece la Policía Nacional del Perú (PNP) a ese impresentable sujeto que usurpa el cargo que llegó al poder mediante el fraude? Pese a todo el maltrato a su institución por parte de Castillo - quien los odia con toda el alma ya que fueron ellos quienes capturaron a su maestro y guía, el genocida Abimael Guzmán en 1992 - no han hecho nada que se le parezca. Son no deliberantes y así deben seguir. En cambio, el subcomandante de la PNP perdió su promisoria carrera por denunciar que, desde Palacio, exigían US$25 mil para ascender a los coroneles. Al secretario general (la persona más cercana al cabecilla de la organización delincuencial apodada La Chota Nostra), le encontraron parte del botín en un baño de Palacio y, según confesó cuando se entregó a la justicia, el principal destinatario era el propio Castillo. Ahora vayamos al ‘Congreso golpista’. Tiene más de 10 bancadas que van desde la oposición dura, pasando por un sector amplio que oscila en sus puntos de vista, hasta un abanico de bancadas oficialistas de izquierda que lo defienden a capa y espada, ya que como las garrapatas que son, temen perder sus privilegios obtenidos ilícitamente si el tipo es vacado. A ellos se han sumado, en la protección a Castillo, un número indeterminado de congresistas “de oposición”, parásitos que vendieron su conciencia a cambio de obras que, a su vez, se adjudicaron sospechosamente a un grupo de empresas fantasmas - tanto de ellos como de familiares - que no reúnen los requisitos mínimos y que fueron creados ex profeso para quedarse con el dinero obtenido de esos contratos leoninos. Ahora vayamos a la justicia que “complota” contra ese delincuente que está en la mira de la Fiscalía de la Nación. Hay que agregar que en el Perú, a diferencia de algunos de los países que hoy lo escrutan, la justicia ha sido implacable en la investigación y sanción a la corrupción desde el poder. Nada de que si eres de derecha te protejo y si de izquierda te sanciono, ni viceversa. Centenares de altas autoridades de diversos gobiernos e ideologías están procesadas o ya condenadas. En el caso de los expresidentes, salvo uno, Alan García (quien se quitó la vida en su guarida al encontrarse rodeado por la policía que iba a proceder a detenerlo) todos de los que aun están vivos - Kuczynski, Toledo, Humala, Vizcarra, Sagasti - están en diversos momentos de procesos que la justicia desarrolla contra ellos. A ellos debemos agregar obviamente a Fujimori, padre de la líder de la bancada más grande de oposición y que va por las dos décadas preso. Su breve y controvertido indulto fue declarado ilegal por la justicia, volviendo a la cárcel para cumplir su condena de 25 años por Crímenes de Lesa Humanidad. Cabe precisar que todas las medidas que ha tomado la fiscalía contra la organización criminal que investiga (la cual reiteramos, está liderada por Castillo), se han hecho con autorización judicial y, en algunos casos, revocadas en segunda instancia. Finalmente, sería descabellado sostener que también las instituciones autónomas son cómplices de ese orquestado “golpe”. Que lo sea el procurador general del Estado, al que sacaron violando la ley y que trabajosamente ha logrado su reposición por vía judicial; la Defensoría del Pueblo, que ha llamado la atención decenas de veces sobre abusos e irregularidades del gobernante; o la Contraloría General de la República, que ha emitido múltiples y sólidos informes dando cuenta de irregularidades cometidas por el régimen. Y del lado de la sociedad, la Conferencia Episcopal ha hecho pronunciamientos en los que Castillo no queda precisamente bien parado. Incluso, hace unos días, un cardenal que intentó que el personaje cambie le ha pedido que renuncie por las claras evidencias de corrupción que lo involucran en múltiples delitos. A su vez, los organismos que defienden la libertad de expresión, denuncian la corrupción y exigen transparencia se han pronunciado sobre innumerables hechos atentatorios de esos principios en lo que va del régimen. Ese es el oscuro individuo que, aupado por los cómplices que aún le quedan, ha denunciado que se prepara un “golpe de Estado” en su contra y los ha timado. La realidad es otra. Lo real es que se trata de un desesperado sujeto investigado por una fiscalía que cuenta ya con innumerables evidencias en su contra y no hay semana en que no aumenten. Así, luego de vuestra “aclamación”, se ha conocido, por ejemplo, sobre su súbita prosperidad inmobiliaria de quien antes de asumir el cargo, vivía apenas con su mísero sueldo de maestro rural. Castillo, en búsqueda de impunidad para sus delitos y evitar terminar en prisión, abusa sistemáticamente del poder que ostenta para obstruir, amenazar y calumniar a los que están a cargo de las investigaciones. Hay, además, múltiples indicios de que los que han fugado de la justicia lo han hecho con protección suya, lo cual constituye otro delito. Sépanlo, lo que hay es un país en donde, con todas sus limitaciones y errores, se está tratando de conseguir, en democracia, salir de la pesadilla de corrupción y abuso de poder a la que esos miserables (Castillo y su banda delincuencial) lo ha arrastrado hasta la ignominia. Una sugerencia, por si les faltase acción: ¿no hay acaso suficientes evidencias de graves atentados contra la democracia en Nicaragua, El Salvador y Venezuela por sátrapas que al margen de las ideologías que tienen, pretenden eternizarse en el cargo a como dé lugar? Ese es el camino que busca ser recorrido por Castillo, pero lo que no se imagina es que en el momento menos pensado se desbarrancara y nadie acudirá en su ayuda. Sería mejor que recuerde que cuando Morales Bermúdez expulsó en un incruento pronunciamiento militar a Velasco en 1975, ¿dónde estaban sus miles de ‘incondicionales’ que llenaban las plazas gritando: “chino, contigo hasta la muerte”? Desaparecieron como por arte de magia y nadie salió a defenderlo, muriendo en el ostracismo y olvido más absoluto. Eso mismo sucederá con Castillo, que cuando le llegue la hora de ajustar cuentas, sus “ronderos” y “reservistas” de los que hoy se ufana tanto, lo traicionaran como las ratas que son. Solo es cuestión de tiempo para que ello ocurra :)

martes, 25 de octubre de 2022

MONSERRATE: El último rincón del Criollismo

Perteneciente al Centro Histórico de Lima, aunque alejado de los círculos turísticos, se encuentra un barrio colonial donde pareciera que se hubiera detenido el tiempo, que languidece ante la indiferencia y desinterés de la Alcaldía Metropolitana de Lima al cual pertenece. Nos referimos a Monserrate, considerado templo del criollismo, hogar de cuatro iglesias históricas, el mercado de La Aurora y la vieja estación de tren. Se trata de un tesoro patrimonial que se pierde en medio del olvido. Si bien es cierto que en los últimos años se han realizado tareas de recuperación de la zona, estas son insuficientes. Si San Telmo es para Buenos Aires el baluarte tradicional del tango, en Lima, el Cuartel Primero (como era conocido inicialmente Monserrate) atesora la esencia de la cultura criolla, su música, su culinaria, sus lenguajes, sus tradiciones, sus leyendas. Hoy la avenida Tacna sería su orilla, pero antes el barrio era más amplio y hasta colindaba con la Plaza Mayor de Lima. La jurisdicción es consagrada porque allí se encuentra Las Nazarenas, el convento donde mora el Señor de los Milagros, que sale en procesión durante el mes de octubre. A unas cuadras se levanta la iglesia San Sebastián, construida en 1561 y que conserva, tal cual, la pila bautismal de mármol en donde bautizaron a Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres. Erigida durante el mandato del Virrey Amat, según cuenta la historia, por iniciativa de Micaela Villegas “la Perricholi”, quien era muy devota de la imagen. Precisamente en la parte alta de la portada de la iglesia está el escudo de Amat. Y un poco más allá, como quien baja a la plaza Unión, se encuentra el vórtice del barrio, la plaza de Monserrate, con su iglesia, comisaría y estación de tren, como debe ser. No podíamos olvidarnos además de la Iglesia de San Marcelo y su plazuela tan tradicional. Debe su nombre a la Virgen de Montserrat (Patrona de Catalunya) cuya imagen es muy venerada. Españolizado como Monserrate, de él se decía “El barrio es el corazón de las memorias; y sus calles, las venas del cariño”. Y hace más de un siglo, Pedro Benvenutto, en su libro Quince plazuelas, una alameda y un callejón, describía un recorrido por el Monserrate del criollismo como bastión de la identidad limeña. En efecto, tal como la plaza Italia en los Barrios Altos, Monserrate significa para la Lima del 2022, uno de los últimos refugios de aquella tradición que se diluye con los años. Quedan, no obstante, sus expresiones auténticas. Porque el barrio es el guardián de lo genuino. El caudal de la memoria. Y en Monserrate hoy uno puede encontrar, aparte de la oferta mística de sus santos e iglesias, todavía el cofre de aquella música criolla que tercamente se resiste a morir. Al respecto, el investigador Daniel Mathews cuenta del perfil de los “nuevos limeños” que se integraron al canon de la Lima tradicional: “No hay duda de que es un barrio de estirpe limeña. Locales como El sentir de los barrios o el centro musical Pedro Bocanegra así lo demuestran”. Pero el criollismo del que hablaremos hoy tiene dos componentes: el limeño propiamente dicho, en un barrio donde nació la procesión del Cristo Morado y el turrón de doña Pepa; y el provinciano, de los que llegaban a la estación de Monserrate. Normalmente cuando se piensa en el Ferrocarril Central a muchos le viene a la mente la estación de Desamparados - ahora convertida en la Casa de la Literatura - lujosa y elegante, situada al costado de Palacio de Gobierno, con piezas de Art Nouveau. Evidentemente de ahí partían y allí llegaban las buenas familias que iban y venían de sus casas campestres ubicadas en Chosica y Chaclacayo, o visitar la sierra en vacaciones. Para la plebe en cambio - que venían a Lima a buscarse un futuro - estaba Monserrate, aunque claro viajando en otros vagones y separados de la gente bien. Debido a la creciente necesidad de mano de obra con la llegada del nuevo siglo, se hizo necesaria la construcción de un lugar de llegada exclusivo para ellos. Así, mientras la estación de Desamparados data de 1870, la de Monserrate es de 1912, cuarenta años de diferencia. Por cierto, la historia relata que antes de tomar posesión de sus cargos, los virreyes del Perú juraban debajo de un imponente arco que se ubicaba en lo que ahora es la cuadra 6 del jirón Callao. Precisamente, la Calle del Arco tiene una disimulada placa que resulta imperceptible para la mayoría de limeños, pero que es uno de los emblemas de Monserrate, que - reiteramos - pese a su gran potencial turístico, ha padecido décadas de olvido. “Uno podría pensar que mejorar significa mudarse a otro lugar y salir de un barrio que resulta inseguro, pero para mí, vivir en el centro es bonito. Nuestro esfuerzo hace que las personas le den otro significado a Monserrate y que todos podamos mejorar”, dice orgullosa Rossana Saravia que regenta un negocio familiar que ha ayudado a consolidar. “Hemos heredado una sazón única y mantenemos la tradición. Nos quedaremos aquí para probar todo lo que se puede lograr en nuestro barrio”, añadió. En tanto, Luis Flores Soto, de 61 años, quien retumba por toda la Plaza de Monserrate y canta a toda voz algunos de los estribillos más famosos del criollismo, expresó: “Vivo en un barrio alegre y tradicional, que es cuna de la cultura criolla. De aquí salieron personalidades como Pedrito Otiniano y Cecilia Bracamonte, que además albergó a grandes como Lucho Barrios, Manuel Donayre y Arturo ‘Zambo’ Cavero, entre otros maestros que llevaron la jarana criolla a su máximo esplendor”. Flores, quien tiene un grupo de música criolla, comenta que una de sus principales metas es recuperar desde el barrio de Monserrate la tradición por las jaranas, las peñas y las escuelas de enseñanza musical para dar más oportunidad a los jóvenes. “Monserrate es uno de los barrios más antiguos y con más tradición en Lima junto a Barrios Altos y el Rímac, por lo que debe ser preservado por todo lo que representa” puntualizo. Como recordareis, hace un tiempo atrás el hoy destituido alcalde Jorge Muñoz prometió la construcción de un tranvía en Lima que llegaría hasta Monserrate - del cual dimos cuenta en su momento - pero como podéis imaginar, todo quedo en palabras. Es por ello que los vecinos de ese tradicional barrio cansados de tantos engaños, propugnan la creación de su propio distrito para resolver sus problemas, pero las autoridades se niegan a ello. Por historia y tradición se lo merece ¿no lo creen ustedes? :)
Creative Commons License
Esta obra está bajo una Licencia de Creative Commons.