Como sabéis, China y Perú comparten una condición singular: ambos son cunas de civilizaciones milenarias. Hoy, ese vínculo encuentra un nuevo punto de acercamiento en Beijing. En efecto, desde el pasado 17 de mayo, el Museo de la Capital de Beijing presenta la exposición Oro, Poder y Eternidad del Perú Antiguo, una muestra donde se presenta las creencias religiosas, las estructuras de poder y las expresiones artísticas de las antiguas sociedades del Perú. Por cierto, la muestra forma parte de la exhibición internacional Oro, Maíz y Jaguar, organizada por dicho museo, y reúne 200 bienes culturales muebles prehispánicos que ponen en valor el extraordinario legado cultural de las sociedades ancestrales peruanas. Lo que llama la atención de la exposición es la extraordinaria calidad de sus acabados. A través de un recorrido histórico por las culturas Chavín, Cupisnique, Mochica, Wari, Lambayeque, Sicán, Chimú y el Imperio inca, la muestra refleja más de tres mil años de desarrollo cultural y excelencia metalúrgica alcanzada por las antiguas civilizaciones del Perú. En las culturas andinas, el oro no era simplemente riqueza material. Representaba el sol, la eternidad y la conexión entre el mundo humano y lo divino. Muchas de las piezas expuestas fueron utilizadas en rituales religiosos y ceremonias de poder, reflejando la profunda espiritualidad de estas civilizaciones. Entre las piezas exhibidas destacan bienes culturales procedentes del Museo Tumbas Reales de Sipán, el Museo Arqueológico Nacional Brüning, el Museo de Sitio Túcume y el Museo Nacional Sicán. Asimismo, participan el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, el Museo de Sitio Manuel Chávez Ballón y el Museo Histórico Regional del Cuzco. Una de las grandes atracciones de la muestra son los hallazgos procedentes de las Tumbas Reales de Sipán, consideradas por muchos especialistas como el “Tutankamón de los Andes”. Su descubrimiento revolucionó la arqueología latinoamericana y permitió recuperar intacta la tumba de un antiguo gobernante mochica. El reconocido arqueólogo peruano Walter Alva explicó que el hallazgo de Sipán permitió rescatar científicamente un entierro intacto del antiguo Perú, algo extremadamente inusual debido al saqueo histórico de numerosas tumbas arqueológicas. También forman parte de esta importante exhibición el Gabinete de Elementos Muestrales y Colecciones de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cuzco y el Área de Manejo de Colecciones de la Dirección General de Museos del Ministerio de Cultura. A ello se suman piezas de museos particulares, como el Museo Central del Banco Central de Reserva del Perú y el Museo de Arte de Lima. Muchas de estas obras rara vez son presentadas juntas en una misma exposición. La exposición posee además un fuerte componente simbólico: varias de las piezas fueron traficadas ilegalmente en el pasado y posteriormente recuperadas gracias a la cooperación internacional. Hoy vuelven a exhibirse al público como símbolo de protección del patrimonio cultural. Al respecto, la directora general de la Dirección General de Museos del Ministerio de Cultura, Blanca Alva Guerrero, brindó dos conferencias sobre el rol de los museos como espacios de diálogo, educación y preservación del patrimonio, así como sobre el legado histórico de las antiguas civilizaciones peruanas. “En los últimos 25 años solo se han realizado tres exposiciones de piezas peruanas en China y esta es la más grande de todas. Es una gran oportunidad porque muchas de las piezas normalmente no se exhiben juntas”, destacó. La exposición permanecerá en el Museo de la Capital de Beijing hasta el 7 de octubre del 2026. Posteriormente, se presentará en el Museo Ningbo, del 5 de noviembre del 2026 al 4 de abril del 2027, y en el Museo de Shandong, del 27 de mayo al 31 de agosto del 2027.