Kenyo Fujimori – quien gobernó con mano de hierro el Perú entre 1990 y el 2000, aplastando a sangre y fuego a las hordas asesinas de Sendero Luminoso, el cual posteriormente tuvo que huir del país tras el escándalo de los vladivideos que dejo al descubierto la corrupción imperante en su régimen, siendo extraditado de Chile y condenado a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad en el 2009 cumpliendo su sentencia desde entonces en la DIROES - ha reaparecido esta semana, exigiendo que se le aplique “el indulto humanitario” otorgado en el 2017 por el conocido lobbysta y traidor a la Patria Pedro Pablo Kucsynski, que fue posteriormente anulado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por lo que tuvo que volver a prisión. Como recordareis, de los casos por los que Fujimori fue condenado son Barrios Altos y La Cantuta, que cuentan con sentencias de fondo por parte de la impresentable CIDH. En el 2017, sin embargo, fue beneficiado con un indulto por “razones humanitarias” otorgado por Kuczynski, aparentemente “por padecer enfermedades no terminales graves, en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable” aunque lo cierto fue un acuerdo bajo la mesa con el hijo de Fujimori, Kenji , para que a cambio de que se le otorgue ese beneficio a su padre, su bancada en el Congreso votaría en contra del pedido de vacancia pedido contra PPK al descubrirse sus sucios negociados con la constructora brasileña Odebrecht que fueron sumamente dañinos para los intereses del país andino. Si bien en esa ocasión Kuczynski se salió con la suya e indulto a Fujimori, el escándalo suscitado por la burda maniobra y al quedar al descubierto el pacto infame para librarse de la vacancia, se vio obligado esta vez a renunciar para no ser destituido ignominiosamente, mientras que Fujimori regreso a la cárcel. Desde entonces, pese a las decisiones judiciales emitidas por la CIDH y la Corte Suprema del Perú que en el 2018 dejaron sin efecto dicho indulto, la defensa de Fujimori ha interpuesto varios procesos constitucionales de hábeas corpus, que buscaban dejarlas sin efecto, reactivar el indulto presidencial y, en consecuencia, que salga de prisión. Fue recién en marzo del 2022 que el Tribunal Constitucional (TC) falló a favor de Fujimori en uno de esos hábeas corpus. Pero ante el llamado de las víctimas y la comunidad internacional, la CIDH resolvió que “el Estado peruano debe abstenerse de implementar la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional, ya que no toma en cuenta los estándares interamericanos desarrollados por la propia Corte en relación a este mismo caso” por lo que no se ha cumplido el fallo a su favor. Entretanto, el fujimorismo no ha cesado en hacer una intensa campaña en los medios de comunicación afines para lograr su propósito de ver a Fujimori libre, mientras los intentos de su defensa continúan sin cesar. Así, esta semana durante una audiencia de la Tercera Sala Constitucional de la Corte de Lima realizada esta semana, el propio Fujimori pidió que se ejecute la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que le concedió indulto humanitario en el 2017. Fujimori sostuvo que la anulación del dictamen del TC fue “injusta” y señaló que su estado de salud se encuentra bastante deteriorado en la actualidad. “Considero que la anulación del indulto humanitario fue totalmente injusta y sin fundamento alguno, yo me encuentro con una salud deteriorada. Tengo 85 años, desde la anulación del indulto en el año 2017, he tenido una intensificación de la gravedad de mi salud”, expresó en la sesión del Poder Judicial, que evalúa el nuevo recurso de habeas corpus presentado por su defensa. Aseguró asimismo que es inocente frente a los crímenes registrados en los casos de la Cantuta y Barrios Altos; puesto que su gobierno se caracterizó por respetar los Derechos Humanos, a diferencia de sus antecesores de los años 80. “Yo me considero inocente, porque he sido condenado por un supuesto delito agravado cuando claramente no fue así. Y por crímenes de la Cantuta y Barrios Altos por una autoría inmediata que no coincide con la realidad de la época, porque la estrategia que aplicó mi gobierno, a diferencia de los años 80, fue de total respeto a los DD.HH.”, agregó. “En mi gobierno hubo una ley de arrepentimiento (…) Como resultado hubo 1,400 terroristas arrepentidos e informaciones sobre los mandos de diversos niveles que llevó a la detención de 2,479 supuestos terroristas en ocho meses. Entonces, ¿por qué razón nueve estudiantes y un profesor no fueron incluidos? Es que hubo un grupo clandestino que actuó por su cuenta (asesinándolos), a pesar de que tuvieron solo orden de detención". "Por eso, la anulación de mi indulto humanitario fue totalmente injusta y sin fundamento alguno. El indulto fue debidamente sustentado y las enfermedades se han ido intensificando, por lo que solicito mi excarcelación inmediata”, sostuvo. Venga ya, todos saben la opinión que tenia acerca de Fujimori - por lo que basta recurrir al archivo para comprobarlo - pero mi posición ha cambiado desde entonces y ahora lo veo de otra manera. Además, hay que reconocer que con 85 años de edad, 17 años de su vida privado de su libertad y una salud evidentemente resquebrajada, sería aconsejable que le concedieran el indulto y que pase sus últimos años al lado de su familia. Ya pago con creces por lo que hizo. No hay que ser mezquinos ni ingratos con quien con sus errores, trajo la paz al Perú. Si sinvergüenzas de la talla del propio Kuczynski, Susana Villarán o Aníbal Torres están libres “por su avanzada edad” ¿porque se siguen ensañando con un anciano? ( Por cierto, todo lo que hace rabiar a los caviares, me parece bien)
Mientras en el resto del mundo la televisión analógica es cosa del pasado e incluso se dice que la TDT tiene los días contados, porque las cadenas televisivas están optando por el streaming (tal como lo dimos a conocer en el Explorador hace unos meses atrás) en el Perú para vergüenza de quienes gobierna a pesar de los años transcurridos de su anuncio, ni siquiera ha podido implementarse en su totalidad y cada año que pasa van posponiéndolo “para más adelante” lo que en realidad significa nunca. Aunque ha avanzado poco y mal, el proceso de apagón analógico en Perú no ha logrado completarse - vaya novedad - y se ha ido postergando repetidamente debido “a la falta de acondicionamiento técnico de las emisoras de televisión y preparación social para adaptarse a los cambios” según la versión oficial, aunque la verdad sea muy distinta a la anunciada. En efecto, mediante la resolución ministerial 934, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) anunció este martes que pretende realizar por enésima vez nuevas modificaciones al cronograma de migración a la televisión digital terrestre (TDT). En específico, la institución propone “prorrogar el plazo máximo para el inicio de las transmisiones con señales digitales en las localidades de los territorios 4 y 5 del país”. Esto significaría que la migración en un total de 492 localidades se llevaría a cabo “a partir del 2025”. A finales del 2022, el gobierno había establecido que los territorios 4 y 5 arrancarían las transmisiones con tecnología digitales a partir del cuarto trimestre del 2023 y el cuarto periodo del 2024, respectivamente. No obstante, el MTC planea modificar estos plazos una vez más debido a que en la actualidad casi ninguna estación de televisión en dichos territorios transmite en señal digital, lo cual refleja “que aún no están listos para avanzar rápidamente hacia el apagón analógico”, aunque lo cierto es que las empresas televisivas se niegan a invertir para adaptarse a la nueva tecnología. “Con esta propuesta se busca que el plazo para el inicio de las transmisiones en TDT en ambos territorios considere la realidad de cada uno, entre otros aspectos. Esto permitirá a los radiodifusores mayor oportunidad para poder migrar hacia la señal digital”, explicó a modo de excusa la Dirección General de Autorizaciones en Telecomunicaciones del Ministerio. En total, la migración a la TDT se aplazaría en 492 localidades, de las cuales 10 son parte del territorio 4 del país: Abancay, Cajamarca, Chachapoyas, Huancavelica, Huánuco, Puerto Maldonado, Moquegua, Cerro de Pasco, Moyobamba y Tumbes. Las otras 482 localidades conforman el territorio 5. Como sabéis, la transición a la televisión digital en Perú se ha llevado a cabo de forma gradual desde el 2010, cuando se realizaron las primeras pruebas en Lima y se publicó el primer Plan Maestro para la implementación de la TDT. A partir de entonces, los plazos definidos para concretar el apagón de las señales analógicas y dar paso sólo a las transmisiones digitales se han modificado varias veces. En la actualización más reciente hecha en el 2022, el Ministerio fijó que en el 2024 se completaría el proceso. Sin embargo, “con los nuevos cambios” - según afirman - en las 492 localidades del país “es probable que la migración a la televisión digital se extienda hasta el 2025”, aunque todavía no hay una fecha establecida para el final del apagón analógico. Eso quiere decir, que doblegándose una vez más a las presiones de las empresas televisivas, el gobierno acordó extender el plazo de vigencia de la anacrónica y obsoleta televisión analógica ad infinitum, porque esta trillada historia de seguro se va a repetir más adelante... Menuda cuadrilla de incapaces.
Como sabéis, hace unos días se dio a conocer la noticia de que el narcopedófilo boliviano Evo Morales tiene la intención de presentarse como candidato en los próximos comicios generales, y uno no deja de preguntarse cómo se puede permitir a esta clase de bazofia seguir libre y no tras las rejas donde hace mucho debería estar. Enemigo declarado del Perú (donde solivianta a los indios aymarás del sur del país andino para que mediante una asonada terrorista, separen ese territorio y “lo integren a Bolivia”), pretende seguir aplicando ese fracasado modelo económico aplicado durante su nefasto régimen, que no le depara ningún futuro a nadie, ya que sigue la lógica perversa del comunismo, donde la pobreza es el caldo de cultivo de la revolución. No es de extrañar por ello que en los países que (des)gobiernan esos regímenes izquierdistas en América Latina aplican la misma receta, con el objetivo de tener a su población cada vez más hambrienta y miserable, porque así es más fácil radicalizarlos al extremo, mientras a su vez, culpan a otros países de su propio fracaso, al tiempo que hacen todo lo posible por eternizarse en el poder. Ahí están los ‘ejemplos’ de Cuba, Venezuela y Nicaragua, sangrientos regímenes donde mediante el uso de la violencia en nombre del ‘socialismo’ los sátrapas que los oprimen no están dispuestos a dejar el cargo ni muertos. En el caso de Bolivia, iba a suceder lo mismo con esa bestia de Morales, pero tras el escandaloso fraude cometido en el 2019 para asegurar su tercera e ilegal ‘reelección’, fue echado a patadas del poder, pero con el retorno de su partido al gobierno al año siguiente (me pregunto cómo se pudo permitir eso) ese despreciable violador de niñas regreso a su país y ahora se prepara para volver. Si lo consigue, al igual que el nicaragüense Ortega, nunca más lo va a dejar. De ello no hay ninguna duda. Sin embargo no las tiene todas consigo, porque su “correligionario” Luis Arce no oculta cambien sus deseos de reelegirse, por lo que la guerra entre ambos integrantes del MAS es cada vez más encarnizada, lo que sin duda acabara dividiendo a esa agrupación. En efecto, la lucha por el poder sobre quién liderará el MAS en las elecciones del 2025 en Bolivia ha estallado abiertamente. Ya está complicando la gobernanza, con disputas en los medios y rebeliones en el parlamento. Si llegan al punto en que postulen finalmente por partidos separados, entonces podrían dividir el voto del MAS; Incluso si no es así, el ganador puede estar demasiado empañado para asegurar una mayoría en el Parlamento. Cualquiera de los dos escenarios transformaría el escenario político del país: Luego de casi dos décadas en las que el MAS ha (des)gobernado solo, Bolivia podría librarse al fin de la peste izquierdista que la agobia, con la actual oposición conservadora convertida en gobierno. Como recordareis, cuando Morales llevó al MAS al poder en el 2006, fue el primer partido en obtener la mayoría en la política boliviana desde el regreso del país a la democracia hace más de 40 años. En las siguientes elecciones logró sospechosamente una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del parlamento. Pero las elecciones presidenciales del 2019 marcaron un punto de inflexión. Morales se postulaba ilegalmente para un tercer mandato consecutivo, en abierta violación de la Constitución y desafiando el resultado de un referéndum , algo que provocó la ira no sólo entre la oposición conservadora, sino también dentro de amplios sectores del país. Como era previsible, Morales ganó fraudulentamente las elecciones, provocando protestas masivas de la oposición en toda Bolivia. La policía se amotinó y obligado por el ejército a dimitir, Morales escapo cobardemente del país. Una senadora conservadora poco conocida, Jeanine Áñez, se convirtió entonces en presidenta de un gobierno interino, una transición de poder que Morales y el MAS vieron como “un golpe respaldado por EE.UU.” El mandato de Áñez era convocar a nuevas elecciones, pero pronto comenzó a desmantelar el infame legado de Morales y procesar a sus secuaces. Cuando finalmente se convocaron a los comicios, el MAS volvió al poder bajo Luis Arce, ex ministro de Finanzas de Morales y candidato elegido. Morales regresó a Bolivia , pero persistieron las divisiones dentro del MAS. Al principio, al menos superficialmente, parecía haber una división de roles: Arce dirigiría el gobierno mientras que Morales, como presidente del MAS, dirigiría el partido. Arce dijo en ese entonces “que no buscaría la reelección”, por lo que muchos bolivianos creyeron que el acuerdo implícito era que Morales regresaría como candidato del MAS para las elecciones del 2025. Pero ahora, tanto Morales como Arce postularan en el 2025 y ello los convirtió en enemigos. “El MAS fue monolítico durante 14 años hasta que sufrió un terremoto político con la crisis del 2019”, dijo María Teresa Zegada Claure, socióloga de la Universidad Mayor de San Andrés. “A dos años de la presidencia de Arce, las divisiones dentro del MAS son claras. Hay al menos dos tendencias: una liderada por Morales… y la otra liderada por Arce”. En términos de ideología, hay poca diferencia entre los dos. Ambos rechazan las políticas de libre mercado y buscan aumentar el papel del Estado en la economía, así como utilizar los recursos naturales de Bolivia, como el gas natural y el litio, para financiar su verborrea populista. En el escenario internacional, su retórica es antiimperialista y tienden a ponerse del lado del bloque de regímenes autoritarios que incluye a Cuba, Nicaragua y Venezuela. Pero Arce, un economista con antecedentes de clase media, pretende ser visto como más tecnocrático y “moderado”, mientras que Morales, un campesino cocalero cuyas conexiones con el narcotráfico son más que evidentes, tiene un mayor atractivo populista, especialmente entre la indiada que se dedica a ese ilícito negocio, fomentado abiertamente por Morales cuando estaba en el poder. La división de la agrupación oficialista tiene que ver principalmente por dónde residen las lealtades de sus partidarios y hay quienes creen que el MAS si busca sobrevivir, necesita sepultar a Morales. Es obvio que la tensión entre las dos tendencias que la integran ahora amenaza con dividirlo, mientras intercambian acusaciones de corrupción y vínculos con el narcotráfico. El momento de mayor tensión llegó con el conflicto en Santa Cruz , bastión de la oposición conservadora, que comenzó a finales de octubre pasado. El detonante fue el retraso por parte del gobierno nacional de un censo que daría a la región más recursos y escaños parlamentarios para adaptarse a su creciente población. El gobierno y la sociedad civil de Santa Cruz organizaron una huelga que duró 36 días, paralizando la economía nacional. Los manifestantes se retiraron luego de que Arce anunciara que realizaría el censo e implementaría sus resultados antes de las elecciones del 2025. Pero los legisladores del MAS leales a Morales votaron en contra de esta propuesta, mientras otros congresistas del MAS cercanos al gobierno, junto con los legisladores de la oposición conservadora, la aprobaron. Entonces, Morales acusó a Arce “de pactar con la derecha”. Este ha permanecido mayoritariamente en silencio ante estos ataques. “La estrategia de Arce es no involucrarse [con Morales]”, dijo Fernando Mayorga, sociólogo de la Universidad Mayor de San Andrés. Pero muchos analistas han interpretado el arresto el 28 de diciembre del 2022 de Luis Fernando Camacho - gobernador de Santa Cruz y líder de uno de los dos partidos nacionales de oposición- como la respuesta implícita de Arce a Morales. Camacho jugó un papel clave no solo en la movilización de la reciente huelga por el censo, sino también en las protestas luego del fraude cometido en las elecciones del 2019 que propiciaron la caída y fuga de Morales. La detención de Camacho por su papel en los hechos del 2019 ahora es vista por los analistas como un movimiento estratégico. “Es posible que Arce haya tomado esa decisión para mostrarle al ala radical del MAS que no se ha vendido a la derecha y que, de hecho, es aún más confrontativo con la élite tradicional”, dijo Zegada. Sin embargo, Morales no lo ve así y acusando de traidor a Arce “como Lenin Moreno hizo con Correa en Ecuador” anuncio su candidatura el domingo vía X (ex -Twitter) buscando de esta forma recuperar la iniciativa y ser el aspirante oficial del MAS, pero Arce tiene también sus propios planes. reelecionistas Según los analistas, la situación económica del país se va agravar aun más en las próximas semanas cuando se formalice la decisión de Morales de presentarse a las elecciones, quien de seguro buscara revertir las medidas tomadas por su ex-protegido. A primera vista, este desacuerdo entre ambos podría favorecer a las fuerzas democráticas, que si son inteligentes, deberían presentar un candidato único, pero lamentablemente también entre sus líderes existen intereses encontrados y no es de extrañar que al final, cada formación vaya por separado, perjudicando la posibilidad de sacar a Bolivia del calamitoso estado en la que se encuentra. Al fin y al cabo, tanto Arce como Morales son lagartos de un mismo pozo, a los cuales las ambiciones personales los ha separado, quien sabe momentáneamente. Y ese es el peligro, que al final se amisten y cualquiera de sus variantes continúe en el poder, utilizando recursos vedados e incluso el fraude, que para ello son expertos. El populismo es sumamente nocivo y ha hecho mucho daño a los países de América Latina. Que la desastrosa experiencia boliviana sea vista como un ejemplo de lo que no se debe hacer.
Venga ya, es indudable que el futbol que se practica en el país andino es lo más patético que un amante de ese deporte pueda encontrar: Equipos de ínfima categoría (que en cualquier liga europea pertenecerían a la tercera división); Estadios semivacíos que ni siquiera son suyos, ya que en la mayoría de los casos pertenecen a los municipios o bien al Estado, y aquellos que dicen ‘poseerlo’ se encuentran en litigio desde hace años con sus legítimos propietarios (como el de Alianza Lima con una iglesia pentecostal, el de Universitario con la GREMCO y de Sporting Cristal con la Municipalidad de SMP); Un futbol aburrido que invita al sueño a los pocos minutos de iniciarse el cotejo ; Jugadores viejos y reciclados de 39 ó 40 años, que a pesar de su avanzada edad para ese deporte, aun siguen “jugando” (bueno, es un decir) impidiendo el surgimiento de nuevos valores que sustituyan a los abueletes de la selección, que ya no dan para más, arrastrándose en el campo y dando lastima con solo verlos. Lo peor de todo es que cuando esos ancianos se lesionan, no hay quien los sustituya y llegan al extremo de querer “nacionalizar” extranjeros para suplirlos. Basta que uno de esos mercenarios de la pelota - que por el amor al billete son capaces de todo - destaquen en la paupérrima liga local, para que al unísono, pseudoperiodistas deportivos de la prensa, radio y televisión (‘mermeleros’ de la peor especie) exijan a voz en cuello que adquieran la nacionalidad peruana, presentándolos como los “salvadores” de ese vapuleado deporte, solicitando además que se contraten en mayor número para ganarse su “comisión” por promocionarlos sin importarles que muchos de ellos han sido expectorados de equipos de sus países de origen por viejos e inútiles…. pero la pela es la pela. Lo triste es que existan “dirigentes” que les hagan caso y accedan a sus interesados pedidos, postergando hasta el infinito a los juveniles de sus propios equipos, quienes al no tener oportunidades bien abandonan el futbol o se marchan del país. Ni siquiera son considerados en equipos de la liga 2 o en inferiores, donde también prefieren a esos vejestorios que en la mayoría de los casos, rondan los 50 años. Y luego se preguntan hipócritamente - mirando con envidia a países de la región como Argentina, Brasil o Ecuador por ejemplo - porque no hay renovación en el futbol peruano, cuando la culpa es exclusivamente suya. Uno podría haber pensado que luego de la justa paliza propinada por Australia en las pasadas eliminatorias, habrían aprendido la lección, pero nada de ello ocurrió y siguen pensando exactamente igual, mientras financian a esos ‘mermeleros’ para que través de los medios de comunicación que trabajan, continúen estupidizando y embruteciendo a una sufrida afición que solo conocen derrotas y humillaciones sin cesar. Un caso aparte es la situación de jugadores no nacidos en el país pero con ancestros peruanos, a los que nacionalizan de forma express, pretendiendo hacer creer a los incautos que se trata de la prometida ‘sangre nueva’ cuando ni siquiera se formaron en el Perú… y hay quienes caen en el cuento. Por cierto, las eliminatorias en Sudamérica han comenzado y la selección peruana ha vuelto a hacer el ridículo, algo que por cierto, no debe sorprender a nadie. Asimismo, no es de extrañar que ese vago parrillero - al que botaron de la selección donde cobraba una pasta sin trabajar y al que echaron a patadas del Vélez Sarsfield por dejarlo en la zona de descenso - haya vuelto a aparecer en Lima serrucho en mano para intentar volver a la dirección técnica ‘descabezando’ a su actual entrenador. ¿Se puede ser más miserable? Tratándose de quien se trata, obviamente que sí. Solo sus ‘viudas’ se alegraran de verlo, mientras el futbol peruano sigue muriendo (Por cierto, el hecho de que uno de esos dinosaurios aun puedan hacer goles - como aquel que estuvo envuelto en un escandaloso caso de consumo de drogas y que la prensa se encargo de ocultar - no significa en modo alguno que siga siendo llamado a una selección que ya huele a naftalina. No os dejéis engañar por un resultado pasajero ya que al final, como siempre ha sucedido, la edad le pasa factura. Lamentablemente, el fanatismo los ciega... A proposito ¿Sabían que de los equipos que participan en las actuales eliminatorias, el Perú es el que posee la mayor cantidad de jugadores veteranos y con un pie en la tumba? A que debería darles vergüenza)
No cabe duda que por estos días en el país andino, los parásitos caviares presas de la desesperación, lloran y se arañan porque uno de los pocos reductos de poder que le queda (tras ser expectorados del Gobierno con la ignominiosa caída del delincuente terrorista Pedro Castillo, alias Abimael 2.0), tiene los días contados. Nos referimos obviamente a la cuestionada Junta Nacional de Justicia, creada por el maldito lagarto Martin Vizcarra (culpable de la muerte de 200 mil peruanos durante la pandemia del COVID) que se convirtió desde su nacimiento en nido de esas garrapatas y toda clase de lagartijas, acostumbradas a darse la gran vida a costa del Estado, que ven peligrar ahora que el Congreso - para lo cual está facultado constitucionalmente - ha decidido ir a por ellos. Como sabéis, la investigación sumaria que la Comisión de Justicia del Congreso viene realizando respecto de los siete integrantes de la JNJ ha generado rabiosas reacciones de quienes saben que van a perderlo todo. En efecto, el pleno otorgó facultades a la Comisión de Justicia para realizar una investigación sumaria en contra de la impresentable presidenta de la JNJ, Imelda Tumialán, y de los integrantes Aldo Vásquez, Henry Ávila, Antonio de la Haza, María Zavala, Guillermo Thornberry e Inés Tello. Los legisladores acusan a estos caviares de emitir un pronunciamiento irregular a favor de la ex fiscal de la Nación, la lagartona Zoraida Ávalos, frente a la inhabilitación para la función pública que le impuso el Congreso, y –a tres de ellos– de interferir en la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia en el mismo caso de Ávalos. Además, se imputa a los integrantes de la JNJ interpretar a su antojo la restricción constitucional sobre los límites de edad para ejercer el cargo y filtrar información reservada a un desacreditado medio de comunicación de los caviares, IDL Reporteros. En este sentido, las últimas dos semanas hemos podido leer todo tipo de verborrea para oponerse a un procedimiento perfectamente constitucional. Así, no han faltado en redes acusaciones de la consolidación de una presunta “dictadura congresal” (si es que cabe ese tipo oxímoron), troles escandalizados por la vulneración de la separación de poderes, la JNJ soslayando sin tapujos que esta investigación proviene de los intereses de uno o dos congresistas por “tomar” el JNE y la ONPE e, incluso, convocaron a una marcha, cuya mínima concurrencia refleja la decadencia actual de ciertos grupos muy favorecidos durante el vizcarrismo. Sin embargo, todas estas reacciones emocionales carecen del mínimo sustento legal y constitucional y, por lo tanto, pertenecen al género de la propagando política. Prueba de ello es el hecho de que, hasta el momento, no se haya recurrido el procedimiento de investigación ante el Tribunal Constitucional, en tanto, si el procedimiento fuera ilegal y si la separación de poderes estuviera en juego, una Demanda Competencial sería perfectamente admisible. Así como el Congreso hizo bien en defender sus fueros frente a las iniciativas intervencionistas del régimen filosenderista de Castillo, vacando a ese delincuente, ahora también lo hace para limpiar la administración pública de elementos indeseables como los nombrados líneas arriba. Por otro lado, el caso de Inés Tello, quien con 78 años sobrepasa la edad límite establecida como requisito para ser miembro de la JNJ, ha puesto en evidencia lo erráticos y tinterillos que pueden llegar a ser algunos abogados con tal de defender una posición. De aceptarse como interpretación que los requisitos solo aplican para asumir el cargo y no para permanecer en el mismo podría llevarnos al absurdo de permitir que personas sin sentencia por delito penal asuman un cargo y, luego de ser condenados, no tengan que cesar en el mismo ya que “los requisitos solo aplican para asumir el cargo”. Por ello, la gran pregunta que plantean estas reacciones es la siguiente: ¿A qué le temen? ¿Le temen a una investigación que de luces sobre la extraña relación entre su institución e IDL-Reporteros del judío Gorriti? ¿Le temen a perder sus cargos y, por lo tanto, control sobre el Poder Judicial y sobre el Ministerio Público? ¿Le temen a explicar por qué en los dos últimos años incumplieron presentar sus informes anuales de gestión? El Congreso de la República tiene entre sus principales prerrogativas investigar y fiscalizar a altos funcionarios del Estado. Asimismo, la Constitución otorga al Congreso la facultad de remover a los miembros de la JNJ por falta grave, con no menos de dos tercios del número legal de miembros; es decir, el mismo número de votos requeridos para, por ejemplo, vacar a un Presidente de la República o aprobar una reforma constitucional. ¿Qué tanto consenso se necesita entre distintas fuerzas políticas para aprobar una moción de este tipo? Uno muy alto, especialmente en un parlamento tan fragmentado como el que se ve hoy en día. Sin embargo, se sabe que las diversas fuerzas que la componen, luego de intensas reuniones, habrían llegado a un acuerdo para echarlos a la brevedad posible y solo serán esperando que la investigación de la Comisión de Justicia llegue al pleno para aprobarlo, porque tienen los votos suficientes. Luego, llegara el turno del JNE, la Reniec y el ONPE, organismos electorales cuyos impresentables directivos avalaron escandalosamente el fraude de Castillo y que por ningún motivo deben seguir ocupando sus cargos de cara a los próximos comicios. A por todos ellos. (Enhorabuena que el Congreso haya aprobado la norma que prohíbe que se use el “lenguaje inclusivo” en el Estado. Palmas también para la ministra de Educación, Miriam Ponce, quien ha anunciado que el Ejecutivo no observará dicha ley. Que los caviares retrasados sigan hablando como les dé la gana, pero ya no será una política pública este despropósito)
Ubicada en la ciudad del mismo nombre, que se encuentra en la Región San Marlín - en el oriente peruano - se levanta este imponente castillo, obra de un ciudadano italiano en el 2005, a quien el lugar le recordaba a su natal Turín. Nos referimos obviamente al Castillo de Lamas, sin duda, una de las construcciones más sorprendentes de toda la Amazonía. El castillo es una historia de amor entre Nicola Felice y el pueblo de Lamas. Este empresario italiano, propietario de viñedos en su país natal, soñaba desde pequeño con vivir en un castillo. Cuando llegó a Lamas y vio esta ciudad (la única de la selva construida en una montaña), le quedó claro que este tenía que ser el lugar en el que cumpliera su añorado sueño. En principio, Nicola Felice creó este castillo para utilizarlo única y exclusivamente como su hogar. Para ello, primero pensó en su localización y encontró el lugar perfecto: una enorme colina repleta de rocas desde la que hay unas increíbles vistas de la selva peruana, las cuales le recordaban mucho al paisaje de su país. Para construirlo, contó con el trabajo de ciudadanos de la zona, quienes incluso le dieron forma a las piedras labradas a mano con las que se levantaría el edificio. Así, el Castillo de Lamas no perdió el enfoque 'medieval' que estaba buscando Felice, pero también cuenta con unos toques nativos que le dan una magia especial. Aunque parezca sacado de un cuento de hadas, el Castillo de Lamas tiene apenas 18 años. Fue construido en el año 2005 y, como os contamos anteriormente, pensaba ser única y exclusivamente un hogar para Nicola Felice. Sin embargo pasado unos años, el italiano decidió que quería compartir este lugar con los ciudadanos de Lamas y con los turistas que quisieran llegar a conocerlo. Así, el empresario no solo abriría las puertas de este curioso lugar, sino que ayudaría a los habitantes de Lamas, aumentando el turismo en la zona. Lo primero que te sorprenderá del Castillo de Lamas es su emplazamiento en lo alto de una colina. Una vez dentro de él, te esperan cinco pisos en los que explorar diferentes sectores del castillo. Además de sus balcones con vistas a la selva peruana, no puedes perderte las paredes con frescos hechos por Geens Archentti, un artista que se encargó de decorar tanto los muros como los techos del Castillo de Lamas. En ellos se exponen pinturas inspiradas en italianos como Tiziano, pero fusionadas con simbología de Perú, que representan el encuentro de dos mundos. Asimismo, Nicola Felice quería que en su castillo se pudiera apreciar todo el arte posible de esta región de Perú y de su mitología. Por eso aquí encontrarás unas extrañas esculturas que representan al Chullachaqui, un duende del cual se dice que vive en la selva peruana. Cuando pasees por el Castillo de Lamas también te sorprenderán los artesanos que tienen este escenario como su lugar de trabajo. Aquí, un grupo de personas se dedica a realizar sus piezas de cerámica y sus textiles, para poder mostrárselos a los turistas que visitan el castillo. Como sabéis, Lamas es considerada la capital folclórica de la Región de San Martín y uno de los asentamientos más significativos culturalmente en toda la Amazonía peruana. Su historia se remonta a la década de 1430 y a la época del Imperio Inca, cuando los chancas fueron derrotados por los incas y asesinados en masa. Víctimas de un genocidio por parte de Pachacutec, hombres, mujeres y niños fueron degollados sin piedad haciendo tambores con sus pieles, en castigo por haberse atrevido a atacar el Cuzco. Los pocos que sobrevivieron de aquella cruel matanza, huyendo de su exterminio total, se dirigieron hacia lo más profundo de selva y terminaron en la cima de la colina, en la que actualmente está Lamas, logrando así escapar de la furia asesina de los incas. Sin duda, el Castillo de Lamas es un ejemplo perfecto de cómo la unión de las culturas del antiguo y el nuevo continente pueden crear un sorprendente espacio en el que mostrar visiones de las diferentes culturas