Desde que en el Perú el conocido lobbysta y traidor a la Patria Pedro Pablo Kuczynski abriera las fronteras de par a en par a millones de delincuentes venezolanos provenientes de las cárceles chavistas, la situación en el país andino ya no es la misma - dada la incapacidad de las autoridades y la policía para combatirlos, así como la absoluta complicidad de jueces y fiscales caviares que liberan a los criminales al día siguiente de ser capturados, para que sigan delinquiendo con total impunidad, desatando el terror y la violencia en las calles a un grado nunca antes visto - lo sucedido esta semana en el país vecino debería ser tomado como una llamada de atención por el Gobierno peruano para evitar llegar a una situación similar. Como sabéis, Ecuador está atravesando uno de los momentos más críticos de su historia reciente, sumido en una profunda crisis de violencia e inseguridad sin precedentes. En los últimos años, el país ha experimentado un aumento alarmante de los índices delictivos, con récords históricos de homicidios que alcanzaron la escalofriante cifra de 7.600 en el año 2023. Detrás de esta ola de criminalidad se encuentran poderosas bandas ligadas al narcotráfico, que han logrado infiltrarse en diversos niveles de la sociedad e instituciones públicas, lo que se está viendo hoy en día simplemente es la consecuencia y muestra de su grado de influencia. Su poder económico, obtenido gracias al control de rutas del tráfico de drogas y alianzas con carteles internacionales, les ha permitido sobornar a funcionarios para operar libremente. Si en el Perú Kuczynski es el responsable del crecimiento de la delincuencia, en Ecuador lo fue el corrupto Rafael Correa - hoy prófugo de la justicia - quien legalizo a los Latin King en su nefasto gobierno. En efecto, este vil sujeto aseguro el miércoles en su cuenta en la red social X (antes Twitter) que esos criminales "no eran terroristas y su pacificación en el 2009 - hace 14 años - fue un ejemplo para el mundo”. Desde entonces siguió pactando con grupos similares y la delincuencia creció imparablemente en el Ecuador a tal grado que la situación terminó por desbordarse. El detonante de uno de los episodios más graves de esta crisis ocurrió el pasado domingo 8 de enero, cuando se registró la fuga de Adolfo Macías, alias "Fito", líder de la temida banda criminal Los Choneros. "Fito" cumplía una condena de 34 años por delincuencia organizada, narcotráfico y asesinato. Su desaparición desató una cadena de violencia sin precedentes en las calles de las principales ciudades, con ataques a entidades públicas, saqueos, quema de vehículos y enfrentamientos con la policía. Estos crímenes levantaron preocupación en la opinión pública luego de que se difundiera en redes sociales material sensible donde se muestra el desalmado actuar de los delincuentes. Estos videos tenían como único objetivo generar terror y lo lograron. Pero al parecer, no fue suficiente y querían captar aún más la atención. El martes se produjo uno de los hechos más impactantes e inéditos, cuando al menos 13 hombres fuertemente armados irrumpieron en el canal TC Televisión de Guayaquil durante una transmisión en vivo del noticiero, tomando como rehenes a periodistas y trabajadores. Los delincuentes portaban rifles de asalto, pistolas y explosivos industriales, y exigieron enviar un mensaje en vivo sobre las consecuencias de meterse con las mafias. La rápida intervención policial logró neutralizar el ataque y rescatar a los secuestrados, en medio del pánico de los televidentes que presenciaron el incidente. Ante esta situación caótica y de clara confrontación de los grupos criminales contra el Estado, el presidente Daniel Noboa decretó el estado de excepción a nivel nacional y envió a las Fuerzas Armadas a patrullar las calles para intentar restablecer el orden. Incluso llegó a declarar la existencia de un "conflicto armado interno" y calificó a las bandas criminales como grupos terroristas, ordenando al ejército su neutralización. La ministra de Gobierno, Mónica Palencia, responsabilizó a gobiernos anteriores, especialmente al de Rafael Correa. “Estoy parada en una historia que fue creciendo en su gobierno (el de Correa), en el que se empezaron a realizar pactos con asesinos con las que nunca debieron realizarse. Esos pactos posibilitaron la entrega del país a la delincuencia”, declaró ante la prensa. Asimismo, aseguró que la administración de Noboa está dispuesta a dar una lucha frontal para recuperar el control. Expertos coinciden en que el poder de las mafias se ha fortalecido gracias a su control de rutas del narcotráfico para exportar la droga producida en Colombia y Perú, y a sus vínculos con carteles internacionales como el de Sinaloa. Tienen capacidad económica para infiltrarse en todas las instituciones estatales a través de sobornos. De hecho, la fiscalía detectó recientemente una red de corrupción que vinculaba a altos funcionarios del sistema judicial como jueces, fiscales y policías con los grupos del crimen organizado. Esta capacidad de corromper funcionarios clave les ha permitido operar con total impunidad. La elección de Noboa y su firme postura contra la delincuencia parece haber desatado la furia de las mafias, que mediante estos violentos incidentes buscan demostrar que tienen más poder que el propio Estado. Como consecuencia de ello, la situación es sumamente compleja para un gobierno que apenas lleva mes y medio en el poder. Sin embargo, Noboa asegura que implementará estrategias integrales para combatir a las bandas criminales y sus raíces de corrupción en todos los niveles. El desafío es enorme, pero la sociedad ecuatoriana espera que se puedan tomar medidas efectivas para recuperar la paz y la seguridad que se han perdido por culpa del prófugo Correa, quien desde la clandestinidad y con el mayor cinismo responsabiliza al actual gobierno de ello. Para combatir a estas mafias correistas se necesitarán no sólo operativos policiacos y militares contundentes, sino reformas de fondo que permitan desmantelar las redes de narcotráfico, lavar sus activos y cortar su financiamiento. Además, urge sanear las instituciones comprometidas para que los criminales no encuentren protección en los sistemas judicial y policial. Al respecto, Novoa determino que los jueces que se coloquen del lado de los criminales serán considerados como parte de la red terrorista. Una buena medida sin duda alguna que debe ser imitada en el Perú. En un mundo cada vez más unido y con organizaciones delincuenciales cada vez más sofisticadas y distribuidas en esta parte del continente - con sus “santuarios” en Cuba, Venezuela y Nicaragua - es inevitable ver muy de cerca estos casos, por lo que sólo queda desearle al gobierno ecuatoriano éxitos en sus operativos y pedirle a las autoridades peruanas que actúen de forma diligente para evitar la llegada de estos grupos criminales. Si bien el innegable fracaso del Plan Boluarte ha demostrado que el Gobierno peruano no tiene una estrategia firme para combatir a la delincuencia, se le debe exigir que aplique cuanto experiencias exitosas como el Plan Bukele, aplicadas en El Salvador por su mandatario, quien con extrema dureza, sin pensar en los derechos humanos de quienes no piensan nunca en los derechos de los demás, barrió con la inseguridad, pero no lo hizo con sonrisas y operativos cautos, sino con firmeza y sin miedo al qué dirán las organizaciones caviares y parcializadas como la CIDH. Así combatió a los maras y levantó a un país que se hundía en la miseria que generaban las pandillas y que hoy es el más seguro para envidia de la región. No es de extrañar que en el Perú muchos pidan un Bukele. Los robos, los asesinatos, y la inseguridad solo van en aumento y nada se ha hecho por parte del gobierno para combatir a estos criminales. La gente está harta y quiere resultados. Mientras la justicia caviar libera a esos asesinos y se apresura en condenar a los policías que los combaten... Para no creerlo. Al parecer se está esperando que regresen los coches bomba para que el Gobierno de Dina Boluarte recién se decida a tomar acciones, pero en Ecuador ya no hay ese tiempo. El miedo a “violar los derechos humanos” de los asesinos, terroristas y demás delincuentes es tanto, que ha permitido que a inseguridad crezca a niveles increíbles en toda la región ¿Dónde uno puede estar seguro? Para los caviares, sean del país que sean, únicamente hay que preocuparse de los asesinos y “sus derechos”, antes que del resto de ciudadanos. El último comunicado de la impresentable CIDH en lo referente a Ecuador, lo demuestra. Dicho aparato se abstiene de condenar - cuando no - los crímenes de los terroristas, pero, ojo, “están monitoreando la situación de los derechos humanos”… de esos criminales, no de los ecuatorianos inocentes que son sus víctimas. Esa es la mentalidad caviar que respalda a los delincuentes y condena a las fuerzas del orden a la menor oportunidad que se les presenta. Ecuador solo tiene una opción: ir y arrasar con todo, sin miedo, exterminar a los terroristas y no dejar a ninguno con vida. No se puede combatir el terror con miedo. Mientras tanto, el resto de los países en la región deberían ver el ejemplo ecuatoriano y darse cuenta de que la pasividad de las acciones tiene consecuencias gravísimas para la población. La inacción solo los condena. No se puede esperar a que grupos criminales desaten el caos y la violencia en las calles para recién tomar las medidas necesarias, enviando a los militares a combatirlos y someter a quien se crea por encima de la ley, borrándolos de la faz de la Tierra. Hay que adelantárseles y neutralizarlos. No debe haber piedad ni consideración alguna para esos miserables ni con quienes los defienden desde tribunales y organizaciones caviares... A por ellos. (Por cierto, una buena noticia dada a conocer este viernes, indica que la Fiscalía ha solicitado 34 años de prisión para el delincuente terrorista Pedro Castillo, acusado de los delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación a la tranquilidad pública en su intento de cerrar el Parlamento el 7 de diciembre del 2022 con el objetivo de instaurar una dictadura comunista. Si por mí fuera, le daría Cadena Perpetua)
En medio del desorden y el bullicio predominante de Lima Metropolitana, es muy raro que las especies silvestres se dejen ver. Sin embargo, ahí están, buscando alimento o nuevos refugios. Sobreviviendo. Una de estas especies es el gecko de Lima (Phyllodactylus sentosus), un pequeño reptil que vive exclusivamente en la capital peruana. Este hábitat, que alguna vez fue un desierto, se ha llenado cada vez más de humanos y de cemento, lo que ha puesto al animal en riesgo de desaparecer para siempre y que figura como especie en peligro crítico de extinción tanto en el Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú como en la Lista Roja de la Unión Internacional para Conservación de la Naturaleza. Este reptil nocturno, que en edad adulta alcanza los 12 centímetros de longitud, ya habitaba el territorio limeño antes de las primeras poblaciones humanas, explica el biólogo José Pérez Zúñiga, quien - en gran parte de su carrera - se ha dedicado a investigar esta especie. “Su hábitat natural, que siempre fue el desierto, desaparece con el crecimiento de la ciudad”, describe. Pérez es director del Proyecto Gecko de Lima, un equipo científico que en los últimos 21 años ha monitoreado la situación de la especie. Hoy, los únicos lugares despoblados en Lima Metropolitana que mantienen condiciones similares al antiguo desierto costero son los restos de los antiguos templos de la época prehispánica que los indios denominan “huacas” y algunas lomas áridas demasiado empinadas para ser invadidas. Casi todas las poblaciones registradas se encuentran en las “huacas” y que solo se dejan ver de noche. “Estos sitios arqueológicos precolombinos han quedado como pequeñas islas de su hábitat natural”, dice Pérez. Allí, en orificios naturales o generados por las construcciones antiguas, en un entorno seco y casi desprovisto de vegetación, la especie prospera. Cabe precisar que la mayoría alberga poblaciones de apenas 20 ejemplares. En tanto, las más numerosas, con hasta 400 ejemplares, se han hallado en las “huacas” San Marcos, Pucllana y Mateo Salado. Sin embargo, al estar aisladas las poblaciones, se produce la endogamia. Esto significa que se reproducen entre parientes cercanos, lo cual trae como consecuencia la aparición de malformaciones genéticas, señala el experto. Estas adversidades, sumadas a la reducción y destrucción de su hábitat y los ataques de especies introducidas por la presencia humana, como las ratas y los gatos, están ocasionando una reducción progresiva del número de geckos. A ello debemos agregar además, que su reproducción es lenta. Se aparean una vez al año y ponen un solo huevo. Y como si eso no bastara para una especie en peligro crítico de extinción, a veces los adultos devoran a los más jóvenes. “Hemos realizado proyecciones a futuro y pronosticamos que las poblaciones pequeñas de geckos, que son la mayoría, se extinguirían en las próximas décadas”, lamenta Pérez. Por ello, el equipo ya ha puesto en marcha un plan de conservación. Veterinarios de la Universidad Cayetano Heredia (UPCH), quienes son parte del proyecto, han desarrollado un protocolo para mantener a los geckos de Lima en cautiverio, de modo que se puedan reproducir de forma segura. En tanto, biólogos de la Universidad Mayor de San Marcos (UNSMSM) realizan estudios moleculares para determinar qué población sería genéticamente más adecuada para conservar o para juntar con otros grupos. Aun así, “el panorama es complicado, ya que se conoce muy poco de ellos”, admite Pérez, quien es docente en ambas universidades. Por ejemplo, para tener una población de estos pequeños reptiles en cautiverio, se necesita conocer su dieta, la cual aún no pueden descifrar del todo. “Para saber lo que come una especie se disecan algunos ejemplares. Sin embargo, en este caso, no podemos sacrificar ningún gecko por estar en peligro de extinción. Entonces, solo podemos deducir su dieta a través de especies relacionadas de geckos que viven en otros países”, explica. Se estima por ello que el Phyllodactylus sentosus se alimenta principalmente de insectos, arañas y ácaros. El otro frente del equipo, en su lucha por conservar esta especie, se basa en campañas de difusión, talleres y exposiciones dirigidas a niños y adultos. El objetivo es concientizar a la población sobre la situación crítica que enfrenta este raro lagarto y la importancia de salvarlo de su extinción. Uno de los consejos que más destacan los investigadores es tener cuidado con los montículos de basura o desmonte que han permanecido por un tiempo en las “huacas” - abandonadas en su mayor parte por desidia y desinterés de las autoridades - ya que allí pueden haber varios refugios de geckos. También advierten respecto a las antiguas creencias relacionadas al gecko, las cuales atentan contra su existencia. “Existe un mito en Lima de que los geckos son venenosos. Esto se debe probablemente a sus ojos, que evocan la cabeza de una serpiente. Sin embargo, el gecko de Lima no ataca ni causa daño al tocarlo”, aclarò.
Como sabéis, el populismo barato no solo es patrimonio exclusivo de la izquierda parasita, sino de todos aquellos políticos - sean de la tendencia que sean - los cuales durante sus campañas electorales realizan ofrecimientos de los más disparatados e imposibles de cumplir con el objetivo de captar los votos necesarios que les permitan cumplir sus deseos de ser electos y una vez logrado ello, se olvidan olímpicamente de todo. Este es el caso por ejemplo, del actual Alcalde de Lima Rafael López Aliaga, quien tras un año de estar en el cargo, no ha cumplido absolutamente con nada de lo ofrecido y ello puede notarse claramente al observar una ciudad más sucia, caótica y peligrosa que nunca. Su incapacidad manifiesta ha quedado ampliamente demostrada y no sorprende por ello el gran rechazo que existe en las encuestas a su persona ¿Y así pretende ser el candidato presidencial que aglutine a toda la derecha en el 2026? Si ni siquiera puede resolver los problemas de Lima, al cual demagógicamente prometió convertir en “una potencia mundial” ¿Alguien puede creer que podrá solucionar los del Perú? En política no hay intocables y Porky no es la excepción, más aun cuando su desastrosa gestión es un completo fracaso. Lo que sorprende es que aun tenga defensores. Como sabéis, López Aliaga acaba de cumplir un año al frente de la Municipalidad de Lima. En estos doce meses, su gestión ha estado caracterizada por escasas apariciones públicas por temor a ser cuestionado (a diferencia de sus continuas presentaciones en Willax, donde periodistas complacientes lo tratan con guantes de seda), pero también por sus ofrecimientos, ninguno de los cuales se han podido materializar. Precisamente, en los últimos días realizó una serie de demagógicos anuncios de lo que serán “sus principales obras en este 2024” entre puentes e interconexiones viales, lo que ha causado mayor rechazo y opiniones adversas, porque de antemano se sabe que solo quedaran en el papel y nunca serán realidad. Como recordareis, Porky hizo varios ofrecimientos durante su campaña a la alcaldía de Lima. Todo un paquete de medidas que pretendía, según lo expresó en reiteradas ocasiones, convertir a Lima en una potencia mundial. Una de las propuestas más sonadas era “erradicar o disminuir los costos de los peajes de Lima, incrementar la seguridad ciudadana, mejorar el tránsito, expulsar a los terroristas que ocupan la Plaza San Martin o llevar agua a zonas alejadas”, entre otros. Pero nada de ello se hizo. Veámoslo mejor con más detalle ¿vale?: 1- “Lima ciudad intangible”: Muchos recuerdan que tras la ignominiosa caída del régimen filosenderista de Pedro Castillo y las asonadas terroristas organizadas por Sendero Luminoso con el fin de reponer al golpista en el cargo, Porky decreto al centro de Lima como una zona intangible para evitar las marchas y protestas, así como se ofreció limpiar la Plaza San Martin del lumpen que la ocupa desde hace meses, pero todo sigue igual; 2-“ La recuperación de los Peajes”: Una de las más reiteradas promesas de López Aliaga ha sido “recuperar o renegociar las concesiones de peajes de Lima”. De hecho, al llegar al municipio, el Concejo Metropolitano resolvió de manera unilateral los contratos con Rutas de Lima. Tras esto, Porky invocó a la empresa para que el 29 de julio, a las doce de la noche, devuelvan a Lima los “peajes de la corrupción”. Sin embargo, llegada esta fecha, la empresa no tomó ninguna medida y los peajes han seguido funcionando con normalidad, cobrando lo que les da la gana. Sucede que Rutas de Lima se sujetó a una decisión internacional para seguir operando libremente. En tanto, en octubre pasado, la discusión entre la Municipalidad de Lima y la concesionaria por la permanencia o no de los peajes que tiene a su cargo esta última llegó a instancias judiciales. Ambas partes expusieron sus alegatos ante la Sala Segunda del Tribunal Constitucional (TC), en el marco de la demanda de habeas corpus interpuesta contra la empresa únicamente por el peaje ubicado en el distrito de Puente Piedra. ¿Y los demás que te cobran lo que quieren?; 3- “Adquirir 10 mil motos para combatir a la delincuencia”: Con la promesa de enfrentar los múltiples actos delictivos en la ciudad, López Aliaga anuncio la adquisición el año pasado de ese número de unidades para enfrentar a la delincuencia venezolana que ha sembrado el terror en las calles. Pero tras varios meses de espera, recién en noviembre pasado, el burgomaestre dijo que pudo aprobarse esta compra de solo 4 mil motos - y ya no de 10 mil como ofreció inicialmente - a través de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). Sin embargo, dijo que la entrega de las motos se realizaría en cuatro partes, “a lo largo del 2024”…. Pero finalizando el año se dio a conocer que no habría compra alguna “al romperse el trato”, por lo que en suma, fue otro engaño más; 4- “Ollas comunes para los más necesitados”: Otro de los grandes pilares de campaña del alcalde de Lima fue la promesa de apoyo a las ollas comunes de Lima Metropolitana. En su plan se precisaba que la MML y municipalidades distritales “destinarían un mínimo de 10% de sus ingresos a la asistencia directa de ollas comunes”. Sin embargo, surgieron críticas a dicha gestión tras la emisión de un reportaje del programa Punto Final de Frecuencia Latina, en noviembre, el cual recogió la denuncia de tres integrantes de ollas comunes de Huaycán, Villa María del Triunfo y San Juan de Lurigancho, quienes denunciaron recibir una menor cantidad de alimentos básicos por parte de la MML a comparación de los insumos que les otorgaba el Midis. “y encima los que nos entregan están malogrados o bien con la fecha vencida” expresaron indignados; 5- “Playas artificiales cerca de tu casa”: Otras de las acciones de López Aliaga más criticadas y que estuvo en el ojo de la polémica fue la inauguración con bombos y platillos de una ‘playa artificial’ en San Juan de Lurigancho, en mayo pasado. Esta atracción tiene una dimensión de 2.500 metros cuadrados. Para la obra se dispuso la colocación “de arena fina, palmeras, duchas y sombrillas de bambú” alrededor de la piscina del parque zonal Huiracocha, destruyendo sus zonas verdes. Un grupo de vecinos y expertos calificaron esta medida como un derroche de dinero. Y no les falta razón; 6- “Reubicación de los ambulantes”: Otro hecho polémico fue el frustrado traslado, en julio pasado, de los ambulantes de Mesa Redonda y Mercado Central a la denominada “Huerta Encontrada”, en la cuadra 7 del jirón Amazonas, en el corazón de Barrios Altos, una de las zonas más tugurizadas y peligrosas de Lima. No es de extrañar que menos de un mes de haberse destinado este espacio para vendedores informales del Centro de Lima, López Aliaga admitiera que la iniciativa fue un fracaso, ya que no había compradores que se atrevieran a ir al lugar. Como consecuencia de ello, el comercio ambulatorio volvió a invadir las calles de Lima. Los comerciantes indicaron que el sitio era inaccesible y poco conocido. Además, dijeron que había una gran inseguridad en la zona y muchos de ellos incluso fueron asaltados. Ahora todas las calles de Lima están invadidas por miles de informales, que las ocupan todo el día obstruyendo el tráfico vehicular, dejándolas por las noches convertidas en un muladar; 7- “Teleféricos para Lima”: Otra de sus medidas populistas fue el anuncio de la construcción de teleféricos “que conectarían diversas partes de la ciudad”, pero tras las conferencias de prensa donde fueron anunciados, pasaron rápidamente al olvido, como sucedió con los trenes de alta velocidad, de los que ya nadie habla. (Cabe aclarar por cierto, que la construcción del Metro de Lima y que se realiza con una pasmosa lentitud, es una obra del Gobierno Central y no de la Municipalidad). A ello podríamos agregar sus cuestionables designaciones en las gerencias de la actual gestión edil, según un informe de la Contraloría General de la República, elaborado tras una visita de control entre el 17 al 21 de julio pasado a las instalaciones y oficinas de la comuna, que reveló a existencia de muchas irregularidades en la designación de funcionarios que no cuentan con la experiencia necesaria en los cargos donde fueron colocados en los últimos meses. Como podéis notar, existen motivos de sobra para censurar su gestión y no sorprende por ello que recientes encuestas revelan que el 64% de los ciudadanos desaprueba la labor que viene desarrollando al frente de la comuna capitalina, por lo que hay quienes esperan a junio del 2024, cuando podrán solicitar su revocatoria, el cual es un derecho reconocido en el inciso 17 del artículo 2 de la Constitución Política del Perú y desarrollado en la Ley 26300, Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos. “La solicitud de revocatoria se refiere a una autoridad en particular, procede por una sola vez en el período del mandato y la consulta se realiza el segundo domingo de junio del tercer año del mandato para todas las autoridades”, se lee en el artículo 21 de la referida norma. Este apartado también establece que los ciudadanos podrán solicitar el kit electoral a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para la recolección de firmas a partir de junio del segundo año de mandato, sintiéndose confiados en expectorar a López Aliaga del cargo por inútil. Sin embargo, quien lo reemplazaría sería otro incompetente como Renzo Reggiardo, quien como conductor de un insulso programa televisivo llamado Alto al crimen, afirma “combatirlo” pero no hace absolutamente nada como teniente alcalde para demostrarlo. O sea, va a ser más de lo mismo. Y pensar que Porky ya se veía como la versión peruana de Milei. Lo que hay que ver...
Con ese nombre se conoce en el Perú a la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos que se realiza en España, del cual se diferencia no solo en el nombre, sino también en la forma en que es celebrado. En efecto, mucha agua ha corrido tras las primeras manifestaciones religiosas de reyes en Lima y la ‘Bajada de Reyes’ es uno de los días litúrgicos más coloridos y festivos del mundo cristiano. El 6 de enero se revela, además, la universalidad del mensaje de Cristo al convocar a personajes de diversas procedencias: Melchor, Gaspar y Baltazar. Tres nombres significativos que han pasado a la memoria colectiva de muchísimas generaciones, recubiertos de esplendor y misterio. Dicen que llegaron a Belén portando oro, incienso y mirra, y que al comienzo de los tiempos eran más de tres. Las primeras pinturas de la Era Cristiana revelaban que fueron cuatro; hasta que recién hacia el siglo IV, la tríada se impuso. Melchor tenía larga cabellera y barba blancas, su gracia era que traía el oro; en tanto, Gaspar, más joven y sin barbas, ofrecía el incienso; mientras Baltazar, de tez morena, portaba la mirra. Con esa imagen poderosa, de gente de lejanos sitios - Persia, Babilonia y Arabia - de finas y exóticas vestimentas y, principalmente, dadivosa, es que llega la tradición al Perú desde España, donde como podéis imaginar, la Epifanía de los reyes se vive con verdadero espíritu creyente y festivo. En el país andino en cambio, durante los felices tiempos del Virreynato y aún en los inicios de la República, se relacionaba a los Reyes Magos con ofrendas. Por ejemplo, Gaspar entregaba dulces y frutas; Melchor proveía de vestidos y calzados; y Baltazar, el más serio y temido, se encargaba de “premiar” a los niños maleducados dejándoles trozos de madera y carbón por regalos. Según algunos historiadores, la gente empezaría a relacionarlos con la entrega de juguetes recién hacia fines del siglo XIX. En Lima y otras partes del país, los Reyes Magos son interpretados por miembros de la Policía Nacional. Y si bien en provincias, como en Cuzco, Ayacucho o Huancavelica el entusiasmo es más general, los rezos más intensos y los cantos más sonoros donde la gente participa en los ritos con mucha fe, es en la capital donde el acto litúrgico se torna más teatral y menos emotivo. En esa ocasión, los agentes policiales capitalinos cabalgan muchas veces desde la sede policial del Potao, en el Rímac, ataviados con las indumentarias del Oriente antiguo. En otras épocas, los Reyes Magos no solo paseaban por las principales calles de la ciudad, visitando los nacimientos públicos y recibiendo los saludos de niños y adultos, sino también realizaban labores sociales muy puntuales, como visitar hospitales, hospicios u otros centros asistenciales limeños. En los años 90 lo usual era iniciar la visita mágica al nacimiento levantado en el Congreso de la República. El ingreso era entonces por la misma avenida Abancay, poco antes del mediodía. En aquellos tiempos, las trompetas de los arcángeles (vestidos de agentes policiales) llegaban como antesala de los sudorosos Reyes Magos de Lima, quienes del Legislativo solían encaminarse hacia el Parque Universitario y la Plaza San Martín, y de allí a la sede de la 7ª Región de la Policía Nacional, donde otro nacimiento los esperaba. Pero en sus primeras cabalgatas, la comitiva real marchaba por la avenida Alfonso Ugarte, las plazas Dos de Mayo y Ramón Castilla, hasta llegar luego al templo de Santa Rosa de Lima, en la avenida Tacna. Y en ocasiones, el desfile incluía el Estadio Nacional, la Plaza Manco Cápac y la Plaza Bolognesi; un verdadero paseo capitalino. El punto final era la Plaza Mayor, donde cumplían con su último tramo de homenaje, previo refresco de túnicas en la pileta central. Pero todo eso ha cambiado, y ahora solo se limitan a dar una vuelta a la plaza hasta llegar a la sede del Ayuntamiento, donde dejan sus ofrendas al Belén que allí se instala. Fin de la corta ceremonia. Como podéis notar, mucha agua ha corrido tras las primeras manifestaciones religiosas de reyes en Lima y los de ahora ya no son lo que eran. Ello se debe principalmente a que durante el corrupto primer gobierno de Belaunde Terry (1963-1968) el 6 de enero dejo de ser feriado en el calendario oficial. Pero lo que no deben olvidar es probar ese día, es el delicioso Roscón de Reyes, un dulce tradicional adornado con crema chantilly y frutas secas, para poner punto final a las fiestas navideñas. Curiosamente en provincias la “Bajada de Reyes” se sigue celebrando entusiastamente y de lo cual nos vamos a ocupar en una próxima oportunidad... ¡Feliz Día de Reyes!
Menuda forma de acabar el año para ocuparnos en esta oportunidad de un impresentable sujeto de lo más ruin y miserable - judío tenía que ser - considerado como un referente de los caviares y corrupto a mas no poder, pero que sospechosamente hasta ahora la justicia lo le pone las manos encima a pesar de las múltiples pruebas que lo incriminan en graves delitos. Es más, se dice que la policía tiene orden de “protegerlo” ¿Que corona posee este roedor? Nos referimos obviamente a Gustavo Gorriti, conocido mercenario a sueldo de Odebrecht, de quien la prensa está ocupándose profusamente en estos días, por lo cual he decidido reproducir uno de esos artículos - entrecomillado claro está - el cual ofrezco a continuación por su interés ¿vale?: “Gustavo Gorriti y la empresa Odebrecht son inseparables, habiéndose convertido en un operador político de la empresa brasileña. Desde mediados del 2018, cuando el Instituto de Defensa Legal habló con insistencia de la existencia de una organización criminal al interior del poder Judicial, liderado por un vocal supremo y el presidente de la Corte Superior de Justicia del Callao; el Instituto de Defensa Legal, liderado por Gorriti, aspiró a convertirse nada menos que en ‘censor de la vida nacional’ (?). La judicialización de la política o la justicia administrada desde los grandes medios de comunicación han sido promovidas por los grupos El Comercio, La República y RPP, siendo evidente que el Instituto de Defensa Legal ofrecía ‘primicias’ periodísticas filtradas desde el Ministerio Público y particularmente desde el Equipo Especial Odebrecht a cargo de los fiscales Rafael Vela Barba y José Domingo Pérez. A ellos debemos agregar a un conocido lagarto llamado Martín Vizcarra, desleal y sin escrúpulos, quien el 28 de julio del 2018, anunció en un mensaje a la Nación una aparente ‘lucha frontal contra la corrupción’, decidiendo desplazar de la Fiscalía de la Nación Pedro Chávarry, y para lograr ese vil propósito se gestó una infame campaña de demolición en su contra por parte de los medios vinculados al "Club de la Construcción" y a José Graña Miró-Quesada, o sea a la corrupta Odebrecht. En todo momento, Gorriti y el Instituto de Defensa Legal se mostraron como mediocampistas en una cancha de futbol, repartiendo pelota, dando pases largos o cortos e incluso jugando en pared con Vela Barba y José Domingo Pérez. En todo momento, Gorriti declaraba, sobre todo a Canal N, que la empresa Odebrecht ‘solo había cometido errores y que, como había sucedido con otras empresas o corporaciones internacionales en el mundo, debía pagar una penalidad y quedar habilitada para seguir contratando con el Estado’. Lo cierto es que el punto de vista expresado por Gorriti en diversas entrevistas, se ha cumplido, porque a la fecha la corrupta empresa Odebrecht se ha comprometido a pagar una exigua penalidad a lo largo de 15 años, ha sido exonerada de pagar una millonaria deuda a la SUNAT, sus directivos solo son delatores y han sido eximidos de toda responsabilidad penal. El Acuerdo de Colaboración Eficaz es un "secreto de Estado", desconociéndose hasta la fecha sus cláusulas, existiendo la sospecha fundada de que fue redactado por Odebrecht o en su defecto en las oficinas del Instituto de Defensa Legal. Por todos es sabido que Odebrecht y otras empresas constructoras brasileñas son parte de una "coalición política empresarial" gestada durante los gobiernos de Lula da Silva en Brasil y responde a un plan con el claro propósito de participar en la ejecución de las grandes obras de infraestructura en América Latina y consolidar la hegemonía política de Brasil en la región. Odebrecht, como empresa constructora con larga experiencia, de la mano del Partido de los Trabajadores y bajo el liderazgo de Lula, no dudó en multiplicar su radio de influencia en toda América Latina, aumentando su hegemonía en alianza con grupos nacionales en cada país. En el Perú, la empresa "Graña y Montero" se asoció empresarialmente con la empresa brasileña, logrando tejerse la "trama de Odebrecht". En un contexto como el descrito, luego de que los ilícitos de Odebrecht fueran probados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la par en diversos países latinoamericanos se incriminara a esta empresa por la comisión de graves ilícitos penales; la empresa Odebrecht en el Perú diseñó una estrategia legal y política. A finales del gobierno de Ollanta Humala, se iniciaron investigaciones en el Congreso, sin embargo, ya en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski el caso Odebrecht tuvo un mayor impacto político. No olvidemos que la delación de Odebrecht precipitó la renuncia de Kuczinsky en marzo del 2018. Desde ese entonces la participación mediática de Gorriti fue evidente, por ello todo parece indicar que la empresa Odebrecht lo eligió como operador político para defender sus intereses con grave perjuicio del Perú. Entendemos que esta elección fue motivada porque los altos directivos de Odebrecht reconocieron la capacidad de Gorriti, para manipular, mentir, tergiversar los hechos y sobre todo por la evidente soberbia, intolerancia y vocación por la maldad que lo caracteriza. Gustavo Gorriti, que cumplió un papel nefasto en el periodismo y en la política panameña a finales de los años noventa, no tuvo reparo en ser prácticamente el ‘guardaespaldas’ de Alejandro Toledo durante la ‘Marcha de los Cuatro Suyos’ en el año 2000. El país recuerda la estrecha relación entre Toledo y Gorriti, como tampoco debe olvidarse la generosa ‘donación’ de un millón de dólares por parte del judío George Soros para impulsar la organización de la movilización de protesta ciudadana en ese entonces. De esta manera, con el liderazgo de Gorriti, bajo la pauta dictada por el Instituto de Defensa Legal, se pretende construir un supra poder, que goza de licencia para denostar, señalar responsabilidades penales o eximir de culpa a los directivos de Odebrecht y la empresa "Graña y Montero". La existencia de un supra poder le está causando un daño irreparable al país, que va más allá del ámbito político. En los últimos años, tanto Odebrecht como Gorriti se han convertido en actores políticos, que buscan impunidad para unos, señalando selectivamente responsabilidades en determinados sectores políticos del país. ¿Con qué autoridad moral habla Gorriti, cuando es financiado por la cooperación internacional solventada por los magnates de la globalización? El mundo sufre los embates de un globalismo avasallador, que pretende imponer una agenda signada por los puntos esbozados en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. El Perú debe afirmar su soberanía, el Acuerdo de Colaboración Eficaz debe ser publicado, la empresa Odebrecht y las otras empresas brasileñas deben ser denunciadas penalmente y resarcir al Estado con altas penalidades. Hoy los libretos se repiten, las acciones fiscales se replican como hace unos años. Nadie es "intocable", ni los fiscales Vela Barba, ni José Domingo Pérez, tampoco Gustavo Gorriti. Medios de comunicación y periodistas sin ética han cumplido y cumplen un papel funcional a los intereses de Odebrecht. No nos confundamos, Odebrecht y Gustavo Gorriti se necesitan mutuamente buscando la impunidad de sus delitos”. Y debido a ello, deberán castigados ejemplarmente, agrego yo. Ese día llegara cuando los parásitos caviares sean expulsados del Poder Judicial, comenzando con la JNJ. Ha llegado la hora de fumigar a esas ratas ¿A que espera el Congreso para hacerlo?
En aquellos tiempos de locura colectiva en el país andino, donde una oprobiosa dictadura izquierdista instaurada mediante un golpe militar en 1968 por Juan Velasco Alvarado quiso erradicar de raíz todo tipo de celebraciones cristianas (para imponer el culto a la personalidad a su persona, buscando imitar groseramente a los sátrapas de los regímenes comunistas que por ese entonces pululaban en el mundo), como lo hizo inicialmente con la Navidad, reemplazando a Santa Claus por un esperpéntico personaje llamado Taita Noel y presentando al niño Jesús y a sus padres, vestidos de indios, sino que también pretendió hacerlo con las celebraciones de Año Nuevo, buscando “peruanizarlo” con una disparatada ‘ceremonia’ en la cual se entonarían loas incesantes al dictador y su “robolución”, con danzas folklóricas de fondo, haciendo además ‘ofrendas’ a Túpac Amaru, icono por antonomasia del régimen. ¿Y porque llevaba el gorro de Santa Claus? De seguro pensaban reemplazar a ese espantajo de Taita Noel - a quien se dice que comenzaron a tirarle piedras cada vez que quería acercarse a los niños - por el Túpac Noel que en lugar de regalos iba a repartir libros con el Plan Inca y otras obras “revolucionarias”. Afortunadamente para el buen gusto, esta absurda ‘celebración’ nunca se llevó a cabo, porque en agosto de 1975, el tirano, que padecía de cáncer terminal a tal punto que le amputaron una pierna, fue derrocado por un felón mediante un incruento golpe con apoyo de la CIA, quien de inmediato dispuso el desmantelamiento de todo aquello que estuviera relacionado con el velasquismo, entre ellas y en primer lugar obviamente, sus ridículas ceremonias. Sin embargo, esta pretensión no paso al olvido ya que un semanario de la época dio detalles de cómo iba a celebrarse a finales de aquel año. La crisis económica se agudizaba cada día más, por lo buscaban un medio para distraer a la indiada del desastre que ellos originaron y que mejor que una ceremonia de varios días de duración donde correría el alcohol a granel. Pero leyendo la citada publicación, se puede constatar que los “ideólogos” del régimen no tenían ni imaginación, ya que todo era una burda copia del Año Nuevo Andino, el cual es una antigua tradición adoptada por el Imperio Inca. Esta celebración tiene lugar cada 21 de junio, que coincide con el solsticio de invierno en la zona del hemisferio sur, donde está ubicado el Perú. El Año Nuevo Andino era un festejo religioso en la época prehispánica donde rendían culto al dios Sol (Inti) y la Madre Tierra (Pachamama). Esta fiesta nació para rendir honor y respeto en el día más oscuro del año, ya que la creencia marcaba que aquí se reiniciaban los ciclos de cosechas. Así, se agradecía al Sol y la Pachamama por los alimentos otorgados, además de pedir por una nueva buena temporada de siembras en los productos agrícolas. Durante el Año Nuevo Andino, había ofrendas, sacrificios, actividades culturales y artísticas para retribuir la ‘bondadosa’ que era la conexión ancestral del Inti con la Madre Tierra y la repercusión que tenía está con los indios. Como podéis notar, esta celebración (que continúa llevándose a cabo en los andes peruanos cada 21 de junio) es la que los velasquistas también quisieron apropiarse y “trasladar” su celebración a Lima el 31 de diciembre. Es más, cuenta 7 Días, que hasta planearon realizarlo en el hipódromo de Monterrico, que iba a ser expropiado y reconvertido en el “Parque Popular Túpac Amaru” pero un hecho fortuito impidió que ello ocurriera, como fue el triunfo del caballo Santorin en el por entonces afamado Gran Premio Carlos Pellegrini en Buenos Aires en 1973, por lo que el dictador, ebrio como nunca, agarro el decreto de expropiación del hipódromo que ya lo tenía firmado, rompiéndolo en pedazos, mientras decía emocionado “Que parque ni que parque caraj…. Viva el Perú”. Entonces sus “ideólogos” buscaron otro lugar donde hacerlo y le echaron el ojo al Golf de San Isidro, pero la grave crisis económica los obligo a posponer sus planes para finales de 1975. Sin embargo, la caída del régimen en agosto de ese año acabo con todos sus desvariados sueños, que hoy yacen en el basurero de la ignominia ¿A qué no?