Otro de los graves delitos por el que Vizcarra y sus secuaces tendrán que responder en un futuro cercano ante los tribunales es el ocultamiento del número real de muertos en el país andino como consecuencia del Coronavirus, ya que como producto de su improvisación, incompetencia e incapacidad - así como de los escandalosos negociados en la compra de aviones Antonov a precios sobrevalorados a Ucrania; financiando películas sobre aquel terrorista, asesino y torturador de policías Hugo Blanco; regalando dinero al Grupo El Comercio a través del Plan Reactiva para evitar su quiebra; y manteniendo con jugosos sueldos en la plana del Estado a parásitos sin oficio ni beneficio como el tal “Richard Swing” en lugar de destinar esos millones dilapidados alegremente, en equipar hospitales y centros de salud que se encuentran colapsados y carentes de todo - es el triple de los que se anuncia “oficialmente”. En efecto, se trata de un secreto a voces que ya se conocía desde hace semanas atrás y que fue denunciado por importantes medios internacionales como The Economist, Financial Times y The New York Times, desnudando en toda su miseria a la podredumbre del vizcarrismo, que la prensa venal y vendida a Palacio (como El Comercio y La República que sobreviven gracias a la publicidad estatal ya que están prácticamente quebrados), intento ocultar infructuosamente, pero al final todo se ha llegado a saber. Como recordareis, a principios de mayo, dichos medios publicaron una serie de reportajes en las cuales dieron a conocer que de la forma más ruin y miserable, Vizcarra en sus largos y soporíferos monólogos que son una invitación al sueño, no daba cuenta de todos los fallecidos por el Covid-19, limitándose a dar una cifra muy alejada de la realidad. Para nadie es un secreto que Perú figura entre los principales países de América Latina que registra los números más negros a consecuencia del Coronavirus, Esta trágica realidad no pasó desapercibida para The New York Times, que incluyó al país en su análisis titulado Latin America’s Outbreaks Now Rival Europe’s. But Its Options Are Worse (Los brotes de América Latina ahora compiten con los de Europa, pero las perspectivas son peores): “Las muertes se duplicaron en Lima y rivalizan con el peor mes de la pandemia en París”, se puede leer al inicio del artículo. “A medida que las muertes por el Coronavirus disminuyeron en Nueva York y en las capitales europeas, una devastadora ola ha golpeado a ciudades en América Latina, especialmente Lima, que compite con los peores brotes del mundo. Aunque las catástrofes en Europa y EE.UU. fueron monitoreadas de cerca, y se desarrollaron bajo un gran escrutinio mediático, gran parte del dolor de América Latina se despliega lejos de los medios, con gobiernos que no quieren ofrecer una cuenta íntegra de las muertes causadas por su negligencia. En América Latina - especialmente en el Perú - la pandemia ha empeorado debido a hospitales con fondos insuficientes, magros sistemas de apoyo, una economía en ruinas y con muchos menos recursos que en Europa o EE.UU. Las carreteras peruanas se llenaron con la mayor ola de migración interna en años, cuando la gente huyó al campo al desaparecer los empleos y el nulo apoyo del gobierno. Así, decenas de miles se han visto obligados a caminar de regreso a sus lugares de origen diseminando el virus hasta en los poblados mas alejados y remotos que no cuentan con ningún servicio de salud, por lo que el número de muertos seguirá incrementándose sustantivamente, aunque no aparecerán en los reportes oficiales, cuyas cifras han dejado de ser creíbles hace mucho” sostiene el diario. “El aumento en muertes ha obligado a los hospitales peruanos a apilar los cadáveres al aire libre y en bolsas de basura. Otros hospitales atienden a sus pacientes en la vía pública porque no tienen camas suficientes. Muchos han muerto así abandonados debido además a la severa escasez de tanques de oxígeno. En general, las 6200 muertes ‘oficiales’ que tuvo Lima en abril, es más del doble de su promedio histórico para ese periodo de tiempo, igualando a grandes rasgos la mortalidad de París en su peor mes de pandemia, con la diferencia que al ocultar el gobierno peruano el número efectivo de fallecidos - ya que solo toma en cuenta a los fallecidos en los hospitales - supera ampliamente a lo ocurridos en la capital francesa” asevero. A su turno, Financial Times afirmo que “el Perú tiene más del triple de muertos adicionales a los que reconoce el gobierno y es el país en el mundo donde el Covid-19 ha golpeado con más fuerza que en otros debido a la informalidad de su economía y la pobreza generalizada de su población que los obliga a desafiar la cuarentena impuesta y la prohibición de salir de casa, para llevar comida para sus hijos, ya que en sus propias palabras ‘si no trabajan, no comen’ sin importarles si de esa manera expanden el virus en sus familias. Para tratar de contrarrestar aquello, el gobierno peruano recurrió a la formula populista de repartir míseros bonos y canastas de alimentos entre los mas pobres, pero no le ha dado resultado alguno, ya que no les ha llegado a quienes realmente lo necesitan, además que los alcaldes y otros funcionarios encargados de repartirlos, se quedaron con todo. Al incrementarse el número de muertos y ser inmanejable, el gobierno peruano recurrió a ocultar a la opinión publica cuantos realmente habían fallecido, dando a conocer únicamente una mínima fracción de los fallecidos” anotó el diario británico. Pero allí no queda todo, ya que esta semana, el País de España dio cuenta de que el Perú registra el mayor exceso de muertes en el mundo durante el Coronavirus, desmintiendo una vez más la versión oficial. “Durante la crisis sanitaria y la medición hecha por el medio entre principios de marzo y finales de mayo, Perú ha acumulado casi 13,000 muertes más de lo normal (exceso del 54%), de las que solo unas 3,000 se encontraban en ese momento relacionadas ‘oficialmente’ con el COVID-19. Sucede que el exceso de muertes es una de las mejores medidas del impacto de la pandemia. Resulta de un cálculo sencillo: comparar el número real de personas fallecidas en un determinado período, contabilizado en registros civiles y similares, con las muertes que se esperan en un año normal. No todos los países recogen estos datos cada mes, pero se han analizado una veintena en Europa y Latinoamérica. Las diferencias son importantes: los países que registran los peores excesos superan el 35% - como en el Perú - mientras que en Alemania o Islandia solo se ha detectado un repunte del 4%. Un patrón que se repite en muchos países es que el exceso de mortalidad observado es superior al número de muertes confirmadas por covid-19. Esto puede deberse a los retrasos en los registros civiles, pero también a que numerosas personas fallecen por la enfermedad sin que esto sea corroborado por los test y escapan de las cifras oficiales, por el que el número real de decesos por el virus es mucho mayor. A ello debemos agregar que en el caso peruano - que es el más patético de todos ya que su sistema de salud prácticamente no existe - las autoridades se niegan a dar a conocer la realidad y recurren a la mentira, intentando ocultar sus falencias. Desde finales de mayo, el foco de la pandemia está en América Latina, concentrándose específicamente en Brasil y Perú. En este último país ha acumulado a inicios de semana casi 15.000 muertes más de lo normal, de las que unas 5.000 están oficialmente relacionadas con el Coronavirus. Es un exceso que sobrepasa - en porcentaje - al de España, Italia o el Reino Unido, tres países europeos que han tenido los peores brotes. Para agravar las cosas, en Perú el virus sigue en expansión y las muertes continuarán. La gran ventaja de utilizar el exceso de fallecidos para comparar el impacto de la pandemia es que no está limitado por la capacidad de testar, ni sujeto a diferencias en los criterios clínicos de cada lugar, como sí ocurre con las cifras oficiales de fallecidos por COVID-19. Un análisis de la Comisión Europea ha identificado dos categorías de países según su forma de elaborar la estadística oficial de fallecidos por Coronavirus. Por un lado están los que basan sus cifras en la diagnosis médica e incluyen así casos sospechosos junto a confirmados con pruebas de laboratorio. Es lo que ocurre en Bélgica o Alemania, cuyos datos oficiales se acercan mucho más al exceso observado. En el otro grupo están los países que como España, Italia o el Reino Unido, solo suman a la estadística oficial de fallecidos por Coronavirus a personas que han dado positivo en un test PCR o similar. En esos países las muertes oficiales por COVID-19 no explican más que el 60% del exceso registrado. Estos datos son muy valiosos, aunque llegan con cierto retraso. Primero, porque la pandemia sigue activa y las cifras pueden seguir creciendo en muchos países. Pero también porque los registros de fallecimientos dan siempre una imagen ligeramente atrasada de lo que ha ocurrido. Además, las muertes se notifican recién tras unos días de sucedidas. Las verdaderas cifras se podrán conocer cuando se analice detalladamente las causas de las muertes registradas. De esta manera, los expertos podrán tener un panorama claro de los decesos en relación al COVID-19. En cuanto al Perú, no se vera una mejora de su situación ni a corto no a mediano plazo, ya que el recrudecimiento de la pandemia - producto de las erráticas decisiones tomadas por su gobierno - es inevitable, lo cual se agravara con medidas populistas tomadas irresponsablemente por cálculos políticos y que no son la solución al problema. Se trata de una estrategia fallida que ha colocado al Perú al filo del abismo” puntualiza la nota. Lapidario artículo que nos muestra el verdadero rostro del vizcarrismo, aquella que no solo ha destruido la economía a límites inimaginables -“logrando” además este viernes la cifra récord de 6308 fallecidos y 220,749 infectados, según datos oficiales que como sabéis, están muy alejados de la realidad - sino que también originara una violenta explosión social de los marginados de la sociedad que no ven mejora alguna en su situación y que arrasara con todo el orden establecido. Si ello finalmente ocurre, Vizcarra será el culpable del baño de sangre que se avecina :(
Acompañando a las familias peruanas desde 1961, con un suave sabor único obtenido de la mezcla de café y caramelo, es el café que gusta y une a todos. Elaborado a partir de la mejor selección de granos de café 100% peruanos. Luego de tostar los granos se le adiciona una mezcla de caramelo, la cual proporciona a Kirma el gusto perfecto del sabor y aroma único que lo caracteriza. Ideal para el desayuno familiar. Como sabéis, por 75 años Nescafé ha sido el pionero en el mundo del café. Todo comenzó en 1930, cuando el gobierno brasileño le pidió a la compañía Nestlé crear “cubos de café” que permitieran a los brasileños utilizar su sobreproducción de café y compartirlo con el mundo. Es así como el primero de abril de 1938, Nescafé fue lanzado luego de de ocho años de innovación y desarrollo para crear una deliciosa y rica taza de café instantáneo simplemente con añadir agua. Y en 1961 introdujo dentro de su línea de productos el sabor dulce de Kirma. Desde ese día, se ha convertido en la marca líder de café del Perú, donde cada segundo se consumen 5,500 tazas de café. Con 59 años de experiencia en la selección, tostado y mezcla de los mejores granos de café, su razón de ser, es llevar al consumidor café 100% peruano de alta calidad y con valor agregado a precios competitivos, donde sea, como sea y cuando sea. Ser la compañía líder de café peruano saludable y de bienestar, la ha hecho preferida por los consumidores a lo largo de cada etapa de su vida. Hoy la familia crece y en el 2020 nos presenta su nuevo Kirma granulado de sabor intenso, manteniendo su clásico slogan: “sabe familiar, sabe a Kirma” :)
Encontrar un balón de oxígeno, por estos días y en plena pandemia del Coronavirus, es todo un privilegio. En efecto, gracias al vizcarrismo que no hace nada para controlar esta mafia que opera impunemente al igual que las farmacias - gente inescrupulosa que trafica que con el dolor humano -la vida de un infectado con la Covid-19 con insuficiencia respiratoria pende de ello. La inacción del (des)gobierno ocasionó que su precio se dispare estratosféricamente, en vista de que los nosocomios públicos, sobre todo los de Lima, Piura, Chiclayo e Iquitos, están completamente desabastecidos. Antes de la emergencia, un bidón de 10 m³ costaba S/ 600. Actualmente, en las proveedoras de la capital y regiones, la tarifa promedio es de S/ 6 mil. Este dura aproximadamente 8 horas y luego requiere ser recargado 3 veces al día. Hasta hace poco, el precio para recargarlo era de S/ 20 por m³, pero ahora, la mayoría de empresas la incrementaron a S/ 50. Es decir, por los 10 m³ que necesita un contagiado al día, son S/ 500 por el total de la recarga. Y el círculo se repite mientras el paciente no supere la crisis respiratoria. El aumento del precio va de la mano con la disminución de la oferta ya que las empresas prefieren acaparar el producto esperando que suba de precio, sin importarles en lo más mínimo las vidas que se pueden salvar si no lo hicieran. A modo de excusa, diversas empresas consultadas en Lima, respondieron “que ya no tienen stock” aunque se sabe que ello no es cierto, pero las autoridades prefieren mirar hacia otro lado escudándose absurdamente en la ley de la oferta y la demanda, en lugar de sancionarlas por su delito con todo el peso de la ley. En el Cercado de Lima por ejemplo, la mayoría de proveedores dijeron que no cuentan con gas debido a que en la fábrica que los abastece “se acabó dicho insumo”. Mientras ello ocurre, los pacientes deben esperar, pero la muerte no lo hace y miles siguen muriendo - muchos mas de los reconocidos oficialmente - ante la pasividad de Vizcarra, para quien la vida de los infectados no valen nada. Ante la gravedad de la situación, el Colegio Médico del Perú (CMP) propuso instalar plantas de procesamiento de oxígeno en Lima a fin de abastecer la gran demanda de balones de oxígeno. Miguel Palacios, decano del CMP, dijo que a la fecha hay 35 plantas procesadoras de oxígeno medicinal en Lima. "Instalar una planta (de procesamiento de oxígeno) en Iquitos, con gastos pagados, cuesta 800 mil (soles). Instalarla en Lima, estando todos los insumos y todos los técnicos acá, nos debe costar menos" aseveró, apelando una vez mas al centralismo de concentrar todo en un solo lugar y que tanto daño ha causado al país andino. Debido a la pandemia del COVID-19 se requieren alrededor de 21,740 balones de oxígeno para los pacientes más graves, un 40% más de lo que se necesitaba antes. De ello se aprovechan quienes comercian con esos productos para elevar su precio de forma significativa. No cabe duda que la carencia de oxígeno para los enfermos de Coronavirus y el costo exorbitante de los balones es aberrante e inaceptable, desnuda al régimen mostrando su real rostro: ineptitud, insensibilidad, obsesión por la politiquería barata y los operativos psicosociales en una prensa venal y corrupta, sometida a sus caprichos a cambio de ofrecerles publicidad estatal para salvarlas de la quiebra. Mientras el vizcarrimo dilapida millones de soles en sus bonos populistas ofreciendo dinero a raudales con claros tintes electorales y manteniendo parásitos a costa del Estado, miles agonizan en plena vía pública por falta de oxigeno y medicinas cuyos exorbitantes precios se niega a controlar, habrán muchos mas muertos que ni su vomitiva propaganda podrá ocultar :(
Como sabéis, en el Perú la reelección presidencial inmediata se encuentra expresamente prohibida, por tres razones. Por el principio de alternancia, que entiende que el poder tiene un efecto corruptor, en tanto obnubila el raciocinio de las personas pervirtiendo su capacidad de autocrítica, impulsándolos a superar sus límites éticos a fin de de conservar su situación privilegiada. En el presidencialismo norteamericano se prohíbe expresamente la segunda reelección, para que nadie supere a George Washington que tuvo dos períodos de cuatro años cada uno, lo cual constituye un freno normativo a las tácticas demagógicas y populistas ampliamente conocidas en Latinoamérica y si nos referimos al Perú, el despreciable genocida Kenyo Fujimori fue un claro ejemplo de ello, quien tras el autogolpe de 1992 se “reeligió” fraudulentamente hasta su vergonzosa fuga del país en el año 2000 y posterior condena tras su captura, a 25 años de prisión por Crímenes de Lesa Humanidad. En cambio, el parlamentarismo preponderante en Europa permitió por ejemplo que Margaret Thatcher y Angela Merkel gobernaran más de ocho años seguidos en los que pudieran ser derribados por mayorías parlamentarias que actúan como un control político permanente. Si lograron sumar varios períodos se debió a sus maniobras políticas, impidiendo que la oposición pueda alcanzar los votos necesarios para apartarlos del poder, pero cuando estos grupos lo logran, obligan al jefe de gobierno a dar un paso al costado, como sucedió en España con Mariano Rajoy. La segunda razón consiste en evitar que por el afán reeleccionista de quien ejerza la presidencia, se usen recursos del Estado para obtener ventaja sobre sus adversarios electorales, obligados a buscar apoyo de particulares solo por simpatía programática; así, mientras el dinero que una empresa destina para aportes de campaña es fruto de su actividad económica, siendo su destino alternativo el lucro de los accionistas, el dinero gastado desde el poder en subsidios desproporcionados, bonos populistas y otras formas de comprar votos, son recursos que se niegan a los niños de la educación pública y a los humildes en los hospitales. Pero la razón más grave es el tercera. Quien piensa en su posible reelección, contamina los procesos de decisión gubernamental y dedica sus esfuerzos a seducir a la opinión pública en lugar de aspirar a ingresar, en el largo plazo, en la historia grande de su país; su pretensión le genera inseguridad y su entorno suele ganar influencia hasta condicionar gravemente los pensamientos del gobernante. En el Perú, fue Fujimori quien utilizo esos métodos vedados en la década de los 90 para intentar eternizarse en el poder (que por cierto, no lo consiguió y que hoy se pudre en la cárcel) y ahora vemos como Vizcarra sigue sus pasos, primero disolviendo inconstitucionalmente un Congreso sumamente adverso convirtiéndose en dictador, para posteriormente dilapidar millones de dólares en la compra de un avión Antonov AN-178 al régimen golpista de Ucrania a precios sobrevalorados; contratando “asesorias” entre una sarta de vagos y arribistas de todo pelaje, que no tienen una mínima idea de la realidad peruana; colocando publicidad estatal en medios de comunicación quebrados como los pertenecientes al grupo El Comercio, grupo La Republica y grupo RPP - que acaban de echar a cientos de trabajadores a la calle, cerrando además Publimetro - a cambio de que les sean incondicionales y que les son muy útiles para sus campañas mediáticas y cortinas de humo; financiando ONGs y encuestadoras “amigas” para manipular conciencias, así como a las legiones de trolls en las redes sociales para que ataquen rabiosamente a todo aquel que no este de su lado, sin olvidarnos claro esta de aquellos grupos terroristas que marchan en las calles hipócritamente “indignados” con la corrupción, pero que no dicen una sola palabra sobre los múltiples delitos cometidos por Vizcarra y sus secuaces, incluido aquel individuo apodado Richard Swing, que se autodenomina “reina”, quien además se levanto 175,000 mil soles de las Arcas del Estado y que grotescamente se vanagloria de haber echado del cargo a la Ministra de Cultura. Para ellos no hay una sola palabra de condena, al contrario, los defienden con un ardor digno de mejor causa “justificando” sus acciones. Hay quienes inocentemente se preguntan porque ese demagogo incapaz e improvisado insiste afanosamente en querer aparecer en los medios con un alto índice de “aprobación” a pesar del desastre causado por su nula labor para combatir al Coronavirus, convirtiendo al Perú en el epicentro mundial de la pandemia. Sucede que Vizcarra busca a como de lugar ser “reelegido” en el 2021 - a pesar de que la ley expresamente lo prohíbe - por mas que de boca para afuera diga lo contrario, para evitar terminar en la cárcel junto a Fujimori por la gravedad de sus delitos ya conocidos, a los que perfectamente se pueden agregar las miles de muertes causadas por su ineptitud e incompetencia durante la plaga del Coronavirus - cuyo número real de victimas en el Perú es el triple de las oficialmente reconocidas según acreditados medios extranjeros que han dejado al descubierto sus mentiras - y que no tiene cuando acabar. Precisamente, este vil sujeto insiste en transformar esta pandemia en un fulminante para imponer su denominada “nueva convivencia social” que según afirma, “traerá un nuevo orden menos egoísta, con más empatía y solidaridad” que no es sino aquel universalizado caballito de batalla populista. Solamente que esta vez quienes lo rodean ya encontraron el instrumento político ideal para validar su viejísimo anhelo: no dejar el poder por ningún motivo. Incluso los últimos avisos que ha lanzado el vizcarrismo respecto a las “nuevas medidas” que entraron en vigor se titulan “Hacia una nueva convivencia”. En otras palabras este fracasado, responsable del descontrol epidemiológico y de la debacle socioeconómica que agobia al Perú, apunta a utilizar políticamente el Coronavirus con el objeto de asegurarse el apoyo de los ‘beneficiados’ con sus medidas populistas que a cambio de mas bonos “universales” le darán gustosamente sus votos, en unas elecciones evidentemente manipuladas para “asegurarse” la victoria. Es así como la “nueva convivencia social” que persevera en implantar Vizcarra - mediante decretos que esconden ese propósito detrás de supuestas medidas sanitarias, todas fracasadas - no es sino el programa de avanzada estratégica reeleccionista. Propuesta bien envuelta, en papel de seda, para distraer a un segmento de gente embobada - manipulados a su antojo mediante sus bonos populistas y sus aburridos monólogos en la televisión - para finalmente presentarse en las elecciones como candidato “porque el pueblo lo pide” y eternizarse en el cargo por los siglos de los siglos, en un país paralizado desde hace meses con una “cuarentena” que ya dura casi tres meses y que al parecer, según rumores que circulan por estos días, ira con ciertos matices hasta el próximo año inclusive, afectando no solo la economía sino hasta la propia campaña electoral perjudicando gravemente a los otros candidatos, quienes estarán impedidos de presentar sus propuestas y hacer mítines por todo el país, mientras Vizcarra aparece diariamente en cadena nacional acaparando todos los espacios, por lo que se presume que las próximas elecciones generales serán tan insípidas como las ultimas legislativas, donde se eligieron a absolutos desconocidos. Hasta se podría pensar que esa es la estrategia del sátrapa, hacer creer a los votantes que es mejor malo conocido - o sea el - que elegir a otro advenedizo mil veces peor. Por cierto, vaya uno a saber quienes se presentaran como candidatos, ya que de los outsiders que aparecen cual globos de ensayo en los primeros lugares de las encuestas manipuladas por Palacio, ninguno tiene alguna experiencia pero si muchos cuestionamientos, por lo que Vizcarra cree que tendrá el camino libre para continuar ilegalmente en Palacio al cual llego sin merecerlo tras la obligada renuncia de Kucsynski, buscando con ello la impunidad de sus delitos. Pero si finalmente decide no presentarse, “elegirá” entre uno de ellos a quien lo suceda, al cual manejara a su antojo desde las sombras y que tendrá la única misión de “blindarlo” ante cualquier acción de la justicia, para volver a Palacio en el 2026. El poder corrompe y a este sujeto con mayor razón (Con un país en ruinas y con miles de peruanos infectados de Coronavirus que están muriendo en las puertas de los hospitales por falta de oxigeno a vista y paciencia de médicos y enfermeras que se niegan a atenderlos, mientras que al mismo tiempo Vizcarra contrata a su "reina" con jugosos contratos para que dicte “charlas motivacionales”, a quien por cierto llevo como “acompañante” al Canadá cuando era embajador y que ahora acosado por las pruebas comprometedoras de su ilícita relación con ese impresentable sujeto, afirma “no conocer”. Venga ¿se puede ser tan cínico y mentiroso?) :(
Intrigante e inseguro, simple y despreocupado, sexy y elegante, neurótico y paranoico, moderno y seguro. Son los rasgos de personalidad de los integrantes de la familia M&M's. Rojo, Amarillo, Verde, Crispy y Azul han entrado en los hogares de todos los rincones del mundo desde el nacimiento de los primeros personajes en 1.954. Desde entonces la marca se ha esforzado mucho para que sus mascotas fuesen figuras mediáticas. Su nivel de popularidad hoy en día se puede medir con la de Mickey Mouse o Bart Simpsons. Como parte de una estrategia publicitaria, en 2007 aparecieron acompañados del ogro más famoso del cine: Shrek. En la actualidad ya hablan 45 idiomas y están presentes en 100 países. Para descubrir los orígenes de estos simpáticos snacks, por muy curioso que parezca, hay que remontarse a la Guerra Civil española, cuando Forrest Edward Mars vio a los soldados combatientes comer bolitas de chocolate cubiertas de azúcar para evitar que se deshicieran en los dedos debido al calor. El joven Mars que había emigrado a Londres tras una disputa familiar con su padre Frank Mars, creador de la también internacional chocolatina en barra “Milky Way” y del imperio de las golosinas en Chicago, quedó entusiasmado y por ello se asoció con R. Bruce Murriec para comprar los derechos de aquellas bolitas. En 1939 ambos consiguieron introducir el producto en el mercado estadounidense bajo el nombre de M&M. Dos años después ya estaban a la venta en el país y en 1950 ya habían conseguido alcanzar gran popularidad entre los ciudadanos estadounidenses, gracias, en parte, al auge de la televisión. Precisamente a este medio llegaron los primeros personajes de la familia, que bajo el eslogan “el chocolate se derrite en tu boca, no en tu mano”, consiguieron hacerse un espacio rápidamente en todos los hogares. Famosos actores han puesto la voz a los personajes desde entonces. En 1964, ya suavizadas las disputas entre padre e hijo, Forrest Mars y M&M se fusionaron con el imperio familiar de las golosinas: Mars Inc. El resultado de esta unión ha dado lugar a algunas de las golosinas favoritas de varias generaciones. Uno de los factores importantes que contribuyeron a este éxito, más allá del delicioso sabor de las golosinas, fue el hecho de que las marcas de Mars siempre estaban a disposición del público donde y cuando ellos quisieran comprarla. En este sentido, los canales de distribución ocupaban un lugar central en la política de la compañía. Todos los estadounidenses podían encontrar sus golosinas favoritas de Mars en cualquier rincón del país, desde las superficies más glamorosas de las grandes ciudades hasta las gasolineras de los pueblos más remotos. Este hecho ha contribuido en que M&M se haya convertido en un icono americano a la altura de Coca-Cola o Mc Donalds. En la década de 1980, M &M se expandió internacionalmente, pudiendo encontrar desde entonces los famosos dulces en Australia, Canadá, Europa, Hong Kong, Japón, Malasia y el Reino Unido y hasta en el espacio, ya que desde 1.981 los astronautas incluyeron las bolitas de chocolate como alimento en sus viajes. Por ello los confites pueden encontrarse exhibidos en el Museo Nacional Aéreo y Espacial en Washington DC. En el Perú, tienen tanta aceptación, más aun cuando ya se siente frío ¿A que esperas a ir por el tuyo? :)
Hace 50 años, un sismo provocó que parte del nevado Huascarán (el más alto del Perú) se desprendiera y sepultara por completo a la pequeña ciudad andina de Yungay en una tragedia que cobró dimensiones míticas. A pesar de ello y del tiempo transcurrido, prácticamente nada se ha hecho por parte de las autoridades y las cicatrices están aun abiertas en los lugares donde sucedió aquella catástrofe. En efecto, aquella tarde del 31 de mayo de 1970, los peruanos estaban atentos al partido inaugural de Copa Mundial de la FIFA. El evento tenía un atractivo particular ya que era la segunda vez que su mediocre selección de fútbol intervenía en un torneo de esa naturaleza desde 1930, a la que asistieron únicamente por invitación. Sin embargo, antes de que pudieran interesarse por el resultado de dicho encuentro, el país sufría uno de los terremotos más mortales de su historia. La tragedia comenzó exactamente a las 15:23 hora local con un terremoto de 8,0 grados en la escala Richter, comentó el geólogo Patricio Valderrama, a 50 años de lo que aún es la mayor tragedia provocada por un desastre natural en Perú. El epicentro del sismo estuvo dentro del Océano Pacífico a 200 kilómetros de la costa de la ciudad de Chimbote, en la región de Áncash, en el norte del Perú. Valderrama apuntó que la magnitud del terremoto generó un primer tsunami que afectó a varias ciudades del norte del país. Sin embargo, eso no fue lo peor. A pesar de haberse generado lejos de la costa, el temblor se produjo cerca de - aseguro - "lo que hasta ahora es la región que contiene el 70% de la masa glaciar tropical del mundo". En efecto, en esa zona se ubica el Huascarán, que tiene en su pico sur - con 6.757 metros sobre el nivel del mar - el punto más alto de todo el Perú. Los glaciares montañosos están ubicados sobre roca de granito que, según explicó Valderrama, "tiene la característica de ser muy dura, por lo que tiende a partirse fácilmente en bloques grandes". Un dato que sería fatídico a segundos de producido el movimiento telúrico. "Al momento de ocurrir el terremoto, las ondas sísmicas viajaron y se encontraron con ese gran muro de granito gigantesco. Eso hizo que las ondas se amplifiquen y lo que hubo fue un gran derrumbe de la montaña más grande del Perú. Hubo un desprendimiento de una masa enorme de hielo y rocas que se vino ladera abajo con una velocidad y magnitud tremenda", detalló el experto. Debajo de la montaña, los habitantes del pequeño poblado de Ranrahirca y de la ciudad de Yungay, pequeña pero pujante capital del distrito y la provincia homónima, apenas pudieron reaccionar a lo que estaba sucediendo. Valderrama remarcó que uno de los aspectos más extraordinarios de lo sucedido el 31 de mayo de 1970 fue "el tiempo". De hecho, desde la roca se desprendió producto del sismo y que los pueblos - ubicados a 5 kilómetros de la montaña - quedaron sepultados pasó poco más de un minuto y medio. Relevamientos hechos por el geólogos a partir del relato de los pocos sobrevivientes sirvieron para reconstruir los últimos instantes de Yungay luego de sentir el terremoto durante entre cinco y seis minutos. "La gente estaba asustada y en la calle porque seguramente muchas casas ya se habían derrumbado. Como las casas andinas son de adobe, al colapsar generan mucho polvo y suciedad, por lo que la gente estaba especialmente aturdida", reconstruyó el especialista. Es así como fueron impactados por un aluvión de tierra y hielo que arrasó con la ciudad a una velocidad estimada en 325 kilómetros por hora. "Eso no dio ninguna oportunidad a que la población se pudiera salvar, Fue instantáneo y muy violento" aseveró. Todas las viviendas de la ciudad quedaron sepultadas bajo una montaña que alcanzó unos 220 metros. Los relatos cuentan que solo sobrevivió un puñado de habitantes que, al momento del aluvión, se encontraban más cerca de una colina que funcionaba, paradójicamente, como un cementerio, en cuya se encuentra una gran imagen de Cristo con los brazos extendidos, del cual algunos pobladores pudieron aferrarse para no morir. El caos de la tragedia se trasladó al recuento de víctimas. Por muchos años los peruanos aseguraron que el aluvión había causado la muerte de 70.000 personas, pero para Valderrama se trata de un error surgido de la confusión entre la cantidad de habitantes que había en la ciudad de Yungay con su provincia homónima. Según estudios más recientes, el alud causó la muerte de entre 4.500 y 5.000 personas y destruyó por completo la ciudad, reducida desde entonces a un "camposanto" convertido en un memorial de la tragedia. Pero no fueron los únicos afectados. El terremoto y posterior tsunami también causó muertes y destrozos en otras ciudades y pueblos cercanos, que perdieron porcentajes considerables de su población en cuestión de segundos. Según el geólogo, el número total de muertes de ese día supero las 15.000 personas. Cabe destacar que por su ubicación geográfica, los terremotos y tsunamis no están fuera del menú de desastres naturales para los peruanos. Sin embargo, hasta 1970 el país no había sufrido una catástrofe de tal magnitud y los mecanismos de contención eran prácticamente inexistentes. Valderrama apuntó que fue a partir de ese incidente que el Gobierno peruano recién decidió conformar el Instituto Nacional de Defensa Civil, un organismo nacido en 1972 encargado de la atención de las víctimas de desastres. También comenzaron a realizarse estudios y mapeos en busca de lograr predecir eventos de esa magnitud, así como campañas educativas y mayores fiscalizaciones sobre planes de evacuación en edificios e instituciones. Tal es el impacto de aquel hito que la fecha del 31 de mayo fue escogida habitualmente para la realización de simulacros nacionales de sismos y tsunamis implementados por el Instituto Nacional de Defensa Civil, que hoy pasan completamente desapercibidos porque la población no le da ninguna importancia y quienes son obligados a participar, son escolares y empleados públicos. Al resto de los peruanos, ni le va, ni le viene. Es mas, ahora en plena pandemia del Coronavirus y gracias al (des)gobierno vizcarrista, ninguna autoridad se ha “acordado” de celebrarlo este año. Valderrama se lamento por ello y agrego que el país no aprendió las lecciones necesarias. El nuevo pueblo de Yungay, recordó, se emplazó apenas a unos kilómetros del original y el de Ranrahirca permanece en el mismo lugar, como un lugar abandonado y sombrío "Seguimos viviendo en viviendas inseguras y en zonas riesgosas no solo por aluviones sino también por terremotos e inundaciones", alertó. "Nos falta mucho por aprender. Cada desastre que nos toca parece que fuera el primero porque el discurso es que 'no estábamos preparados'. Sin embargo, si revisamos la historia geológica peruana vemos que el mismo fenómeno ocurrió en el mismo sitio cinco, quince, treinta y cincuenta años antes. Este evento fue el más grande que hemos tenido en el pasado pero no el más terrible que vamos a tener en el futuro", advirtió. Venga ya, esperar que un inútil como Vizcarra realice labores de prevención para evitar que los peruanos vuelvan a ser sorprendidos por un sismo de tal magnitud, es como pedirle peras al olmo ¿no os parece? :(