Aun cuando muchos se resistan a creerlo, el país andino vive el comienzo de lo que podría ser, en el más breve plazo, el peor desastre político, económico y social de toda su historia. No es de extrañar por ello, que el gestor principal de este negro horizonte sea Pedro Castillo, un oscuro individuo de filiación senderista que llego al poder mediante el fraude, el cual siguiendo fielmente las enseñanzas de su maestro y guía Abimael Guzmán Reynoso , se propone destruirlo íntegramente por dentro, para instaurar sobre sus ruinas su llamada “república popular de nueva democracia”. Lo trágico de todo ello es que sus demenciales intenciones están a la vista de todos, pero en el Congreso increíblemente, no lo ven así y asumen una posición cómplice. Cuatro factores envuelven dramáticamente la suerte del país en esta dirección: 1.- Este vil sujeto ha demostrado que no solo no está preparado para gobernar, ya que carece del más mínimo respeto por la democracia y su sistema de separación de poderes, por la Constitución y las leyes de la República, y por las prerrogativas presidenciales y de Estado, a las que miente, trampea y maltrata permanentemente con total impunidad; 2.- Nunca le importó no estar preparado para gobernar porque su propósito de llegar a la presidencia era otro: capturar el Estado, como lo viene haciendo, y disolver ilegal e inconstitucionalmente el Congreso para luego convocar a una espuria asamblea constituyente e instaurar un régimen dictatorial marxista-leninista- maoísta-mariateguista-pensamiento Gonzalo, tal como aparece descrito en el ideario de su partido Perú Libre (organismo de fachada de Sendero Luminoso) y tal cual reza el destino de países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, donde, precisamente, el principio de gobernar bien, con entereza y eficiencia, no existe, pero si el de hacer todo lo posible para eternizarse en el poder; 3.- Si bien no ha cumplido hasta hoy su propósito de disolver el Congreso - ya que aun no tiene la fuerza para ello - y habiendo más bien acumulado tantas causales necesarias como para justificar una vacancia presidencial, Castillo se ha apropiado en poco tiempo de la voluntad de varios congresistas. No solo ha comprado consciencias al estilo Vladimiro Montesinos, haciendo coparticipes de sus negociados a congresistas de “la oposición” (dixit Los ‘niños’ de Acción Popular y los oportunistas de APP) y para ello, ha dispuesto de secretarios como Bruno Pacheco, de lobbystas como Karelim López y de amigotes y parientes de toda su confianza - pobres diablos que no tenían donde ni caerse muertos antes de la llegada de Castillo al poder - para montar oscuras reuniones tanto en Palacio de Gobierno como en el despacho paralelo del pasaje Sarratea, en Breña, para repartir ministerios, digitar ascensos militares y policiales, aprobar concesiones millonarias de obras públicas y, por supuesto, asegurarse la voluntad clave del Congreso en provecho suyo; 4.- Por lo mismo que no le interesa gobernar, a Castillo le tiene sin cuidado negociar una mayoría del Congreso a favor de sus proyectos de ley. ¿Para qué? Lo que él busca es que el Congreso no pueda votar por su vacancia. Se ha asegurado un increíble poder de veto con 47 inamovibles votos, por más escándalos que surjan todos los días y que lo comprometen gravemente en múltiples casos de corrupción, por lo cual hace tiempo debería haber sido destituido y recluido en prisión por corrupto y por ladrón. Pero ello no ha ocurrido porque, digámoslo metafóricamente y en términos empresariales: Castillo ha adquirido el número necesario de acciones en el Congreso como para sentirse su nuevo dueño y para no tener que preocuparse un minuto más por su vacancia; La pregunta que los peruanos tienen que hacerse frente a estos cuatro factores es si, en efecto, el poder de veto de Castillo podría romperse en algún momento ante un nuevo escándalo presidencial que vaya a remover los cimientos morales del poder político; es decir, de los pocos cimientos morales que le quedan. Si bien no se descarta esa posibilidad, como tampoco que nuevas revelaciones de colaboradores eficaces sometidos a proceso en la fiscalía comprometan aún más las responsabilidades presidenciales en actos ilícitos, Castillo pretendería dar un paso más en el Congreso procurándose espacios favorables a proyectos reformistas del Ejecutivo dirigidos a desestabilizar el orden constitucional, creando un retroalimentado mecanismo de distracción y desviación de la atención pública. Es más, si Castillo ya ha comprado a una serie de congresistas, no podemos dejar de pensar que lo siga haciendo y que ningún control parlamentario, fiscal o judicial pueda detener su objetivo de (des)gobernar como le viene en gana, con los ministros y funcionarios incompetentes con amplio prontuario delictivo que él designe y con las consecuencias que el país aguante. Lo que ha hecho recientemente Castillo con Petro-Perú por ejemplo, llevándolo al colapso financiero en solo siete meses, no tiene nombre, como tampoco lo que viene haciendo con la gran minería, poniéndola al borde de la paralización en momentos de mayor incremento sostenido de los precios internacionales de los metales. Tampoco tienen perdón las disparatadas declaraciones de ese viejo senil de Aníbal Torres como del canciller César Landa, descalificando prematuramente la sentencia del Tribunal Constitucional que le restituye el indulto a Kenyo Fujimori, cuando, al margen de posiciones políticas o ideológicas, es el régimen al que ellos representan quien no solo tiene que velar por la correcta ejecución de esa sentencia, sino también, llegado el caso, por su defensa ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La alerta roja que advierte los peligros del destino del Perú ya no luce encendida solo sobre la cabeza de Castillo, quien se cree prácticamente inmune, impune e inimputable, mientras continua en su labor de destruir la frágil institucionalidad democrática. La alerta roja luce encendida ahora sobre la cabeza del Congreso y las cabezas de sus integrantes, quienes no quieren dejar sus cómodos sueldos y privilegios por ningún motivo, mientras observan indiferentes como el país se va al abismo, viendo a Castillo y sus secuaces atacando diariamente tanto a la prensa independiente como a todos los organismos del Estado que aun no controlan, incluido claro está y en primer lugar, el Congreso. Así, mientras Aníbal Torres ha pedido la disolución del Tribunal Constitucional, una congresista oficialista ha presentado una acusación constitucional contra el Contralor, a la vez que todos los integrantes de esa banda delictiva llamada Perú Posible presionan a una sola voz al Defensor del Pueblo para que abandone su cargo y colocar a uno de los suyos en su lugar. A ello debemos agregar las burdas maniobras de Castillo de querer convertir la Dirección General del Ministerio del Interior (DIGIMIN) en una policía política al servicio de régimen para perseguir y silenciar a sus opositores. O los congresistas asumen sin demora su responsabilidad sancionadora constitucional o se hacen cargo, de aquí en adelante, ante el país y ante la historia, de los pasivos y activos de todas las desgracias que van a caer sobre el Perú de las cuales serán cómplices por no haber actuado a tiempo. Esa es la cuestión. Tienen la oportunidad de demostrarlo de no serlo este lunes, cuando se debata y vote el pedido de vacancia del senderista, pero a menos que ocurra un imprevisto - dado lo sucedido recientemente por la vergonzosa posición ‘conciliadora’ asumida por AP y APP - temo que al final nada sucederá y el delincuente ese va a seguir haciendo y deshaciendo de las suyas. Espero equivocarme, pero todo parece indicar que no... Qué triste ver como se hunde el Perú cada vez más en sus propias miserias :(
Ante todo, quiero aclarar que esto lo público únicamente porque me lo han pedido insistentemente ya que, como sabéis, del futbol peruano paso y si logran clasificar al Mundial a celebrarse en Qatar no tiene para mí la mas mínima importancia, pero mejor vayamos con la nota ¿vale?: El nombre del futbolista ítaloperuano Gianluca Lapadula está asociado - según la mitología popular - a drásticos e inesperados cambios políticos en el país incaico, cada vez que el jugador aterriza en territorio nacional. De cara a las últimas fechas de Eliminatorias Sudamericanas, ¿se vienen nuevos cambios en el gabinete de Castillo? En efecto, desde que Lapadula fue convocado por primera vez a ser parte del seleccionado peruano de fútbol en el 2020, comenzó a popularizarse el mito urbano que supone una renuncia o cambios políticos trascendentes en el Perú con motivo del arribo del jugador ítaloperuano a Lima. Según la creencia, cada vez que el jugador aterriza en territorio peruano existe algún tipo de remezón en el espectro político del Perú, desde la moción de vacancia del lagarto Martín Vizcarra (2018-2022) hasta la renuncia del exministro de Defensa Walter Alaya, pasando por la renuncia del exprimer ministro Guido Bellido. El mito urbano vuelve a crecer a medida que se acerca la última fecha doble de Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Fútbol de Catar 2022, cuando los incaicos deberán enfrentar a Uruguay en Montevideo, el 24 de marzo, para luego culminar su participación en la competencia frente a Paraguay el próximo 29 de marzo. La primera vez que se vinculó el nombre de Lapadula - nacido en Turín y de nacionalidad peruana por línea materna - con los cambios en el poder y la suerte política de sus miembros fue en el contexto de la solicitud de vacancia por incapacidad moral de Martín Vizcarra y la primera citación del ítaloperuano a la selección sudamericana en octubre del 2020. La crisis política desatada en noviembre de ese año, tras días de protestas masivas donde fallecieron dos terroristas en las calles de Lima, sacudió a todo el Ejecutivo peruano. La destitución de Vizcarra provocó la renuncia del gabinete político liderado por el presidente del Consejo de Ministros Walter Martos. El 17 de noviembre del 2020, Francisco Sagasti - un conocido admirador de terroristas que inesperadamente estaba al frente del Congreso - juró como presidente de la República, con la finalidad de completar el período presidencial vacante y ordenar futuras elecciones presidenciales. El devenir de los últimos años en el escenario político peruano no ha hecho más que acrecentar el mito sobre la incidencia del futbolista del Benevento de la Serie B italiana en la suerte de las altas esferas políticas. Tras la elección por fraude del filosenderista Pedro Castillo en el ballotage del pasado mes de junio, la resistencia por parte de la oposición democrática en el Congreso no se hicieron esperar, especialmente sobre el ahora ex primer ministro Guido Bellido, cuestionado por múltiples vínculos con el narcotráfico y abierta apología al terrorismo por calificar de “heroína” (?) a la terrorista Edith Lagos, muerta a tiros por la policía en 1982. Otro caso para el escándalo fue la elección del “guerrillero” Héctor Béjar, nada menos que al frente de la Cancillería, quien responsabilizo a la Marina del Perú del surgimiento de Sendero Luminoso, siendo obligado a renunciar por ello. Asimismo, en medio de un agitado presente en términos políticos, coincide el arribo de Gianluca Lapadula como convocado por el seleccionado peruano con la renuncia de Íber Maraví, exministro del Trabajo, quien puso su cargo a disposición tras la investigación de sus profundos nexos con el terrorismo. Finalmente, a los dos días de la llegada del ítaloperuano para disputar una fecha triple ante Chile, Argentina y Bolivia por Eliminatorias Sudamericanas, Guido Bellido – acosado por todos lados - presentó su renuncia a la presidencia del Consejo de Ministros el 6 de octubre del 2021. A esta altura, la coincidencia alcanzó ribetes de mito, sobre todo entre los hinchas de Lapadula que se toman con humor la compleja situación confrontacional del Poder Legislativo con el Ejecutivo. La última víctima de la maldición de Lapadula fue el exministro de Defensa Walter Alaya, quien renunció a su cargo el 14 de noviembre de 2021, tras la polémica suscitada por el fondo de pensiones y retiros prematuros dentro del seno de las Fuerzas Armadas peruanas. Coincidencia o no, la renuncia de Alaya se efectuó a los pocos días del arribo de Lapadula al Perú para participar de una nueva fecha de Eliminatorias Sudamericanas. El jugador del Benevento italiano - consultado por el mito a su alrededor -sostuvo ante la prensa peruana: "Yo deseo lo mejor para el país. En temas políticos no me meto. Deseo lo máximo para el Perú. ¡Arriba Perú!". Ahora, la maldición de Lapadula vuelve a resurgir en el inconsciente peruano - a pocos días para que inicie la última fecha doble de eliminatorias - que espera el arribo del Bambino y la suerte que pueda correr en términos políticos el cuestionadísimo Gabinete Ministerial o incluso el propio Castillo, sobre quien pesa un pedido de vacancia por Traición a la Patria que se verá en el Congreso el próximo 28 de marzo ¿Quién será el próximo en caer? :)
Una noticia dada a conocer este jueves - y calificada de ‘inoportuna’ por algunos analistas ya que consideran "que no era el momento para ello" - fue la decisión tomada por el Tribunal Constitucional (TC) que restablece el polémico indulto otorgado por el conocido lobbysta y Traidor a la Patria Pedro Pablo Kuczynski al ex dictador Kenyo Fujimori en el 2017, porque no solo da munición para el combate político a los tradicionales sectores antifujimoristas, sino además aporta un gran elemento distractivo a favor del régimen filosenderista de Pedro Castillo amenazado por la vacancia, quien pretenderá utilizarlo políticamente, presentándose como lo que no es . Al respecto, los constitucionalistas Óscar Urviola y Aníbal Quiroga afirmaron que la sentencia es de cumplimiento obligatorio y ejecución inmediata, por lo que Fujimori podrá salir en libertad en el transcurso de los próximos días, mientras se terminan de realizar algunos trámites. Por cierto, la restitución de su indulto no puede ser pretexto para atentar contra el Tribunal Constitucional ni contra la institucionalidad del país como ya están vociferando fuera de si los voceros del régimen. Hasta ahora, los fundamentos de la sentencia, así como los puntos de vista de los magistrados que votaron de manera discordante, no se han hecho públicos, pero ello no impide desarrollar desde ya algunas reflexiones sobre una decisión que, una vez más, ha vuelto a sumir al país andino en el pantano de la polarización. En efecto, la irresoluble - y conveniente para algunos - confrontación fujimorismo/antifujimorismo cobra mayor intensidad curiosamente antes de que se debata la moción de vacancia presidencial contra Castillo el próximo 28 de marzo en el Congreso. Sin duda alguna, esta decisión tendrá un efecto considerable en el proceso político actual. Pronto se verá (al margen del beneficiado) para qué actores políticos fue el mejor o el peor momento adoptado por el Tribunal Constitucional con un alto impacto político. Venga ya ¿cómo puede servir a los comunistas el reavivamiento de este viejo enfrentamiento que ha dado fondo y forma al sistema de conflictos en el país en las últimas décadas? De hecho será un eje distractor de la difícil situación del oficialismo al que le urge bajar intensidad a sus debilidades que amenazan su supervivencia de poder, como ya se está viendo en las calles donde la indiada aleccionada y transportada en camiones - al peor estilo montesinista - busca distraer la atención pública de los gravísimos delitos cometidos por Castillo y sus secuaces. Como podéis imaginar, el anuncio de la sorpresiva liberación de Fujimori les ha caído como anillo al dedo a las huestes senderistas, que ya están vomitando su odio y vuelven a tener motivos para “victimizarse” buscando que la gente se olvide de toda la podredumbre del actual régimen que defienden con tanto ardor ya que les pagan por ello. Es así como con este viejo conflicto intentaran recuperar el protagonismo de “indignación” selectiva y redirigir el rechazo ciudadano al antiguo “mal mayor” o sea, al fujimorismo. Pero sobre todo, les da la chance de relocalizar las líneas divisorias a su favor, las mismas que se iban acomodando amenazantes contra el régimen en medio de múltiples acusaciones de corrupción, improvisación e incapacidad manifiesta que dan tracción acumulativa a la vacancia de ese delincuente terrorista de Pedro Castillo - el más aplicado discípulo de Abimael Guzmán Reynoso - y a su expectoración del poder. Es decir, la reinyectada tensión que ha dibujado el proceso político en el Perú los últimos 20 años, el choque fujimorismo/antifujimorismo, les da la oportunidad, quizá la última, de rearmar el escenario que replique la segunda vuelta electoral del 2021 que favoreció a Castillo en nombre de la polarización, mediante el fraude en las urnas inclusive. Es indudable que si lo resuelto por el TC hubiese ocurrido luego del 28 de marzo tendría otro desenlace. Antes, influirá inevitablemente en la estrategia de supervivencia que pretende el régimen y en cómo la opinión pública recepciona o repele sus oscuros objetivos perseguidos desde que ese okupa entro a Palacio, como es el de cerrar el Congreso, adoptar una nueva Constitución de tufo izquierdista vía una espuria Asamblea Constituyente conformada a su medida e instaurar su tan soñada “república popular de nueva democracia”, a lo que podemos agregar la nueva amenaza proferida por ese viejo senil de Aníbal Torres de querer cerrar el TC. Es por esos motivos que la verdadera oposición democrática en el Congreso tendrá que calibrar su habilidad política para cambiar al fin la pauta de poder nacional vacando a este oscuro individuo de una vez por todas. El Perú no puede esperar más (Por cierto, muchos se sorprenderán porque no he condenado esta maniobra del TC, como si lo hubiera hecho en otras circunstancias. Y es que, contra todo lo que puedan pensar, yo sigo pensando exactamente lo mismo del fujimorismo como lo hacía en el pasado - basta leer todo lo que escribí de él y no me arrepiento de ello - pero ahora los tiempos han cambiado, mas aun cuando ya no resido en ese país, en el cual estuve más tiempo de lo previsto. Como sabéis, desde que se tuvo noticia que el terrorista ese pasaba a la segunda vuelta y ante la potencial amenaza que Sendero Luminoso a través de su organismo de fachada Perú Libre se hiciese con el poder, decidí adoptar “un silencio estratégico” respecto al fujimorismo, evitando criticarlos en todo momento y concentrando mis ataques sobre Castillo y su banda delincuencial, como lo he hecho hasta el momento y lo voy a seguir haciendo. Ellos son los enemigos a los que hay que combatir implacablemente hasta su derrota final. En cuanto a Fujimori, me tiene sin cuidado lo que finalmente pueda pasar con él... Quizás más adelante le escriba su obituario, tal como hice con Guzmán. He dicho) :)
La reconocida exposición neoyorquina “Beyond Van Gogh , The Immersive Experiencie” ya se encuentra en Lima desde el pasado 1 de marzo y te invita a conocer lo mejor del memorable pintor neerlandés. Como sabéis, siempre es agradable dirigirse a una exposición de arte y disfrutar de las pinturas. Pasearse por las salas y detenerse a observar cada cuadro, apreciando las pinceladas, de la manera tradicional. Sin embargo, el arte y lo digital son aspectos que en la actualidad van uniendo sus caminos con cada paso y abren un sin fin de posibilidades a la hora de presentar una exhibición. “Beyond Van Gogh , The Immersive Experiencie”, te invita a presenciar las conocidas obras de este reconocido autor de la manera más extraordinaria y que puedes apreciarla en las instalaciones de Dentro de la Villa Deportiva Nacional (VIDENA) en San Luis. Esta experiencia inédita en el Perú, está dividida en tres etapas. La primera está conformada por distintos y pequeños sets para tomar fotos. De esta forma, las personas que deseen plasmar en fotografía los elementos de la exposición, tendrán la oportunidad de hacerlo. A continuación, los visitantes son conducidos a una sección distinta. En esta, múltiples paneles iluminados te cuentan la historia de Vincent Van Gogh. Es un recorrido cronológico por su vida a través de espléndidas citas y pasajes biográficos. Oscura y decorada con la mínima cantidad de objetos distractores, permite captar la esencia del famoso pintor. De esta forma, uno puede comprender su forma de pensar al conocer más sobre los sucesos vividos. Asimismo, muestran las cariñosas y precisas palabras de Theo, su hermano, quien, debido a su estrecha relación, influenció constantemente en las obras de Vincent. La exposición finaliza al adentrarte en la última etapa. Una cascada de colores proyectada en el ambiente te recibe junto a una musicalización combinada a la perfección. Pinceladas que dan la impresión de ser plasmadas por el mismo Van Gogh se deslizan por la pared y caen en el suelo para seguir su rumbo. La variedad de tonos se transforman con el tiempo e incluso forman la cara del mismo Vincent. Al dirigirse por las oscuras puertas, un pasadizo oscuro, iluminado con objetos neon, te conduce a la última sala. Al dar el primer paso dentro, las paredes y el suelo iluminados con las célebres obras te envuelven en un segundo. Con bancas distribuidas estratégicamente y dos gruesas columnas al medio de la sala, las imágenes en constante movimiento son exhibidas por tiempos en los que parecen ser categorías por color o género. La música, al igual que durante la cascada, es un factor clave durante la presentación, sacando lo mejor de cada obra. Sin embargo, el dar repetidas vueltas dentro del mismo espacio puede generar cierto cansancio, así como un límite de tiempo al disfrutar de cada sección. A pesar de esto, “Beyond Van Gogh , The Immersive Experiencie” es una experiencia recomendada para cualquier amante del arte. Cabe recordar que esta exposición estará presente en Lima hasta el 3 de mayo, esperando a todo aquel que desee ser parte de esta experiencia. Las gráficas utilizadas, las cuales parecen bailar al compás de la música, te transportarán al mundo a través de los ojos de Van Gogh y te permitirán concebir un poco más sobre este famoso e incomprendido artista :)
“Es triste decirlo, pero visto todo lo sucedido esta semana, es indudable que el país andino se va directo al precipicio por voluntad propia de una manera por lo demás suicida e irresponsable, directo y sin escalas” apunta The Economist. En efecto, no es necesario hacer todo un recuento de lo que sucedió tanto en el interior del Congreso - en el cual los legisladores de AP volvieron a bajarse los pantalones - como en sus inmediaciones, donde el lumpen oficialista, que al parecer era “la indiada bajada de los cerros de Lima” tal como lo prometió ese viejo senil de Aníbal Torres, arremetió salvajemente contra los medios de prensa, que como sabéis, se encuentra desde hace mucho en la mira del filosenderista Pedro Castillo. Precisamente, la pesadilla que están viviendo la gran mayoría de peruanos con este vil sujeto desde que mediante el fraude se hizo con el poder y sus nada ocultas intenciones para atornillarse en el, es algo nunca visto en su historia republicana. Como sabéis, desde su independencia, el Perú ha tenido una serie de gobiernos y gobernantes, ya sea de origen civil, militar, limeños, provincianos, políticos adinerados y oportunistas de todo tipo. Sin embargo, y es necesario recordarlo, nunca se ha visto que una persona tan poco preparada pueda dirigir los destinos de un país y de la forma tan desastrosa en que lo está conduciendo, sin frenos y directo al abismo. Acá no es un tema de indicar si es un campesino, rondero o profesor de primaria - que es la ridícula excusa que esgrime ese oscuro individuo para victimizarse cada vez que es cuestionado por sus orígenes - sino que no tiene la capacidad para ello. Por ello es incapaz de enfrentarse de manera informal a ningún periodista, y cuando lo hizo por fin a un medio extranjero, quedo en evidencia la pobreza de sus argumentos y su ignorancia a nivel global. Es así como luego de haber hecho el ridículo de su vida, ha vuelto a encerrarse en sí mismo y ordena a sus esbirros agredir la prensa, cuando quieren acercársele para hacerle una pregunta, ya que en su limitado lenguaje no sabría que responder. Por cierto, las anteriores entrevistas hechas con Hildebrandt y Lucar fueron una vergüenza para los que lo vieron, dos tipos arrastrados y obsecuentes que más parecían aliados que inquisidores de la verdad. Han pasado 8 meses desde que ese okupa se encuentra en Palacio, y es una buena oportunidad para hacer un resumen de lo sucedido hasta ahora en su nefasta gestión ¿vale? Para comenzar, su juramentación fue muy cuestionada, por varios motivos: primero ofendió a SM el Rey de España al insultar a ese país en su patético discurso, donde hizo ofrecimientos que se sabían que eran utópicos, como convertir el Palacio de Gobierno en un museo, o hacer un tren trasandino de norte a sur; Nombrar a Guido Bellido de primer ministro, a Héctor Béjar de ministro de relaciones exteriores y a Iver Maraví de ministro de trabajo, por poner algunos ejemplos de gente impresentable para cada puesto, por motivos ampliamente conocidos, como el de tener un amplio prontuario delictivo y profundos lazos con el narcoterrorismo; Indicar que iba a lograr la masificación del gas, nacionalizando Camisea, cuando el ´problema no es la producción sino la distribución; Usar la casa de uno de sus secuaces en Breña para reunirse con lobbystas y empresarios para realizar suculentos negociados gravemente perjudiciales para el país, con la complicidad de sus sobrinos y de un sujeto que es un delincuente apresado en flagrancia luego de un asalto a una pizzería y que estuvo en la cárcel. Esto demuestra el grado de descomposición en la que se desenvuelve este delincuente chotano; Vender la disparatada idea de “una segunda reforma agraria”, cuando el Perú se ha convertido en un gran exportador de productos agrícolas, como espárragos, uvas, mandarinas, paltas, arándanos, etc. lo que demuestra que no hay mejor gestión que dar las condiciones para que la inversión privada genere bienestar para el país, pero para los ojos del régimen “son los nuevos hacendados a los que hay que expropiar; Colocar a gente improvisada en el tan importante ministerio de Energía y Minas sin entender que en estos momentos los precios de los minerales están por las nubes y que el cobre esta cerca de los $ 5.00 por onza, cosa que nunca antes había sucedido; Sus ministros y congresistas, todos anti mineros, que impiden la inversión de la minería con argumentos trasnochados, ya que si Conga y Tía María estarían funcionando, los ingresos del Perú serian espectaculares; Haber tenido en estos 8 meses una serie de gabinetes con gentuza de la peor calaña que es motivo de vergüenza internacional; Colocar a un charlatán vendedor de cebo de culebras como el tal Condori, nada menos que como ministro de Salud y en plena pandemia del Coronavirus, es una afrenta a todos los peruanos. Los gremios de Médicos, enfermeras, etc. han exigido la renuncia de este tipejo, pero Castillo responde: “lo critican únicamente porque ha venido de la chacra” (?) A que es una vergüenza; El escandaloso copamiento del Ministerio de Transportes y Comunicaciones que es el de mayor presupuesto, en manos de secuaces del condenado por corrupción Vladimir Cerrón, por lo que sabemos que será una caja de pandora una vez que se ventile toda la podredumbre instalada allí, una vez que sean echados a patadas; Hay adicionalmente una gran cantidad de miembros del Estado que han ido renunciando porque ahora este ha sido copado por militantes de Perú Libre - organismo de fachada de Sendero Luminoso - que no tienen sin ninguna capacidad; Todos sabemos que el verdadero poder detrás del trono ese delincuente de Vladimir Cerrón, quien en realidad es el que gobierna el país, y si no ocupa ningún cargo público es debido a que ha sido condenado por ladrón; Castillo está hipotecado en cuerpo y alma a este sujeto, quien hace y deshace a su antojo, mientras que el ‘prosor’ junto con sus lobbystas, se han dedicado a saquear el Estado; Lo más grave, y es triste recalcarlo es la absoluta incapacidad del Congreso de poder vacarlo, ya que no tienen los votos suficientes porque muchos se han vendido al régimen - como es el caso de los 13 “niños” de Acción Popular - al más puro estilo montesinista, sin que nadie repare en esta situación. De esta manera nunca se lograra la vacancia de este incapaz, ya que son cómplices de sus actos de corrupción y si el burro cae, ellos serán los siguientes. La única salida es que salgan multitudinariamente los peruanos a las calles para exigir la renuncia de ese delincuente. Ya no hay tiempo para solicitar vacancias, ni presentar denuncias constitucionales, porque en el Congreso se negaran a aprobarlos, mientras cada día que pasa, la situación se pone cada vez peor. ¿A qué esperan? :(
Cuando revisamos la historia fotográfica de Lima, es inevitable toparse con las imágenes de este famoso arco ubicado al inicio del emblemático Puente de Piedra que une el centro de la ciudad con el distrito colonial del Rímac, uno de los monumentos que ha tenido mejor suerte al mantenerse hasta la actualidad, pese a las modificaciones y obras en su entorno. Como sabéis, la existencia del arco en las ciudades tiene el origen en la sabiduría de los etruscos, pero fueron los romanos quienes introdujeron la figura del arco, además de la arquitectura de edificios públicos, en pórticos o conmemoraciones de determinadas gestas, a los que llamaron arcos de triunfo. Estos, por lo general, se ubicaban a la entrada de plazas o foros imperiales. España, como parte del antiguo Imperio Romano, no podía ser ajena a la construcción de arcos e incorporarlos a una tradición arquitectónica de imponente belleza. Es así que, durante los tiempos felices del virreynato, las principales ciudades como Lima, debían tener sus arcos de triunfo o pórticos de ingreso y salida. Durante el amurallamiento de la ciudad, para protegerla de los piratas, corsarios y ataques de los enemigos de la Corona española en el siglo XVII, se construyeron 10 portadas: Martinete, Maravillas, Barbones, Cocharcas, Santa Catalina, Guadalupe, Juan Simón, San Jacinto, Callao y Monserrate. Estratégicamente ubicados para el ingreso y salida de la ciudad hacia los puntos cardinales. Algunos de estos arcos fueron conocidos por su belleza y por el alto tránsito que implicaban. Lamentablemente ninguna ha sobrevivido, pero dos de ellos han quedado en la memoria. En primer lugar, la Portada de Maravillas, por la que se ingresaba a la Ciudad de los Reyes desde el Este. Por otro lado, la Portada del Callao, que marcaba los confines de la ciudad e iniciaba el camino hacia el puerto. Ambas desaparecieron en el gobierno del presidente José Balta (1868 – 1872), quien decidió demolerlas junto con las murallas para dar paso a la expansión y modernización de la ciudad, así como a la construcción del Parque de la Exposición, al estilo de los enormes parques y bosques de las ciudades europeas, el cual, particularmente, tenía un arco del triunfo a su ingreso, mirando al Sur, ubicado en la hoy Avenida España. En el caso de la Portada del Callao, fue reemplazada por la actual Plaza Dos de Mayo. Sin embargo, el primer arco del triunfo o portada de Lima, fue el llamado Arco del Puente que, tal como mencionamos líneas arriba, abría camino hacia el Puente de Piedra que atravesaba el río Rímac, hacia el Norte, y conectaba la ciudad de Lima con el Rímac. La historia registra varias versiones desde su construcción en el siglo XVI, a pocos años de fundarse la ciudad. La primera acta de nacimiento del Arco del Puente data del acuerdo del Cabildo de octubre de 1560, en el que se determinó el levantamiento de «un arco de adobe blanqueado y pintado como bienvenida al próximo virrey del Perú» (Tipian, 2017). Los trabajos estuvieron a cargo del mercader Diego de Palencia y tuvieron la finalidad, además, de ser una obra perpetua, marco de conmemoraciones e ingreso a la ciudad desde el norte. La obra estuvo lista para que el 17 de abril de 1561 hiciera su ingreso oficial el Virrey Diego López de Zúñiga y Velasco, el Conde de Nieva. Fiel a su característica de ciudad comercial, se determinó que, a un lado del Arco, en la Calle de Fierro Viejo (luego denominada Calle del Palacio o actual primera cuadra del Jirón de la Unión), hubiera vendedores y mercachifles. Con motivo de la reconstrucción del Puente de Piedra se hizo necesario el levantamiento de un nuevo arco, por lo que el nuevo arco, inaugurado en 1611 y realizado por el Maestro Juan del Corral; ostentaba en la hornacina, sobre la arca una imagen en bulto de Nuestra Señora de Belén, dando frente a la calle de Palacio, y «dos torrecillas de remate» al Barrio de San Lázaro. En los muros se lucian inscripciones en latín relativas a la construcción del puente, con los nombres del Virrey, Comisarios y Maestro que intervinieron. (Tipian, 2017). La historia del Arco del Puente, sin embargo, está marcada por los embates sísmicos, usuales en la capital. Así, los terremotos se trajeron abajo sus cimientos mal proyectados, pese a sus continuas remodelaciones. Así por ejemplo, en 1738, el Virrey José Antonio de Mendoza Caamaño y Sotomayor, Marqués de Villagarcía, mandó reforzar el Arco y construir una estatua ecuestre del rey Felipe V, obra encargada al escultor limeño Baltazar Gavilán. Sin embargo, el terremoto de 1746 destruyó completamente el Arco. Nuevamente, en 1752, se mandó reconstruirla; pero no sería hasta la intervención del Virrey Manuel Amat y Juniet, en 1771, conocido por las grandes obras urbanas que hizo en Lima, que la coronó con vistosas torres a ambos lados y un gran reloj iluminado con gas de doble esfera transparente, dándole, además un estilo rococó. A su vez, en la parte frontal del arco, dispuso que apareciera una frase en grandes caracteres, que decía “Dios y el Rey”. Con la independencia del Perú en 1821, fue remodelada y se colocó el escudo nacional en alto relieve, así como se cambio la frase original, por “Dios y la Ley”, acompañando la nueva época, con sus revueltas, guerras civiles y obviamente, protagonizar el lienzo de los artistas viajeros. Durante el gobierno del presidente José Balta, en 1872, se realizó una última remodelación y, tal como cita David Pino (2017) al historiador don Ismael Portal: “Durante la realización de estos trabajos, en determinado momento en que para apreciar el estado, asomó por los balcones de Palacio que caen a Desamparados, (José Balta) advirtió que, a causa de la seria limpieza que se efectuaba, había aparecido en grandes y muy borrosos caracteres un rótulo que decía: “Dios y la Ley”. -¡Cómo es eso!- exclamó sorprendido. “En este país nadie respeta la ley, por lo que ahora debe ponerse ahí (y mando que se ponga): Dios y la Patria.” La última desventura de tan imponente pórtico tuvo lugar en 1879, en pleno apogeo de la Guerra del Pacífico, cuando de madrugada fue consumida por un incendio que la consumió completamente. Los orígenes del siniestro se debieron, probablemente, a la ubicación de comerciantes en sus bases que en determinado momento fueron los responsables de tal pérdida. Pero la Municipalidad de Lima a través de PROLIMA ha proyectado su restitución en el mismo lugar que ocupó durante tres siglos y ello implica la restauración y puesta en valor del Puente de Piedra, que hoy luce en un total abandono y recuperar su configuración original. Para ello, el equipo responsable comenzó por estudiar las imágenes del fotógrafo francés Eugene Courret y elaborar un render lo más exacto posible en dimensiones y proporciones originales. El proyecto contempla, “una sala de interpretación ubicada entre los campanarios de la parte alta del arco, a la que se podrá llegar mediante un ascensor o por escaleras, un ambiente que servirá para difundir el legado histórico del propio monumento y como mirador hacia Lima y el Rímac. De esta manera, se asegura el derecho colectivo al uso y disfrute del patrimonio histórico, ya sea para la educación, la cultura o el ocio. Un derecho que se busca promover e institucionalizar para mejorar la calidad de vida de los vecinos y los visitantes del Centro Histórico de Lima” dice el documento. Si bien, la recuperación del conocido Arco Morisco - una donación del Reino de España al Perú por el centenario de la Independencia, ubicado originalmente en el cruce de las avenidas 28 de julio y Arequipa, que fue demolida por razones políticas durante la dictadura de Oscar Benavides - fue ejemplar y puede apreciarse hoy en el Parque de la Amistad, en Surco, hubo también intentos por reproducir el Arco del Puente luego de su desaparición. Una réplica se encontraba a la entrada de la Hacienda Santa Leonor, en Chorrillos, construida en madera y que posteriormente fue trasladada al sitio denominado La Curva, unos metros más allá, también en Chorrillos, conociéndose como el Arco del Reloj. Con los años, se convertiría en la versión más bizarra, hecha de metal, vidrio y asentada sobre una cascada, toda ella iluminada con neón. Con mejor suerte se reprodujo una alegoría, hecha de metal, al Arco del Triunfo del Parque de la Exposición, esta vez ubicado en el ingreso de la Avenida 28 de Julio. De ser posible el proyecto de reconstrucción de PROLIMA, el landscape de Lima recuperaría esas siluetas, vistas desde el Rímac, que han definido siglos de estilos, sucesos y la vida incesante de comercio, poder e identidad de la ciudad capital, retratada por viajeros apasionados y fotógrafos rendidos ante su peculiaridad. ¿Regresará el Arco de Puente o todo quedará en buenas intenciones?... Solo el tiempo lo dirá :)