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sábado, 4 de febrero de 2023

PERÚ: Semillas del odio

Han transcurrido dos meses desde que Sendero Luminoso desatase una violenta asonada terrorista en el país andino, mientras el gobierno de una forma suicida se resiste a combatirlo con la firmeza que se requiere para acabar con quienes amenazan la supervivencia de la democracia. Al respecto, un interesante y descarnado artículo aparecido esta semana en The Economist, titulado Political turmoil is tearing Peru apart (La agitación política esta desgarrando al Perú), nos da la trágica visión que se observa desde el Reino Unido y que por cierto no es nada halagador - llegándolo a calificar de 'Estado híbrido' - el cual reproduzco en forma íntegra, traducido y entrecomillado ¿vale?: “Desde hace unas semanas gritos subversivos expresados a voz en cuello por grupos extremadamente violentos afines a Sendero Luminoso, una organización terrorista de tendencia marxista-leninista-maoista - y financiados tanto por el narcotráfico como por gobiernos izquierdistas de la región como Méjico, Bolivia y Colombia, así como ‘asesorado’ en labores de sabotaje y propaganda por agentes infiltrados en las protestas de Cuba y Venezuela - ha resonado por las calles de Lima y ciudades más grandes de Perú exigiendo la renuncia de la presidenta del país Dina Boluarte, quien asumió el cargo de manera legal y constitucional. Pero desde el 7 de diciembre, al menos 58 personas han muerto durante las protestas, 46 de ellas civiles en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, según la Defensoría del Pueblo. Esta claro que el Perú sufre una explosión de conflicto en las calles como la que vivió Chile en el 2019, Colombia en el 2021 y Ecuador el año pasado. Pero la peruana es especialmente violenta y peligrosa, ya que los grupos sediciosos han sido largamente preparados desde el irregular acceso al poder mediante el fraude del hoy encarcelado Pedro Castillo, quien dio un golpe de Estado el pasado 7 de diciembre, el cual fracaso estrepitosamente y termino en prisión. Como pretexto de esta asonada terrorista se esgrime además el tema racial: la población indígena del país ha estado en desventaja durante mucho tiempo y aprovechando ese resentimiento, han sido colocados como carne de cañón al frente de la asonada, aleccionados por agentes extranjeros, quienes se aprovechan de su ignorancia para lograr sus perversos fines, buscando desestabilizar a como dé lugar a la frágil democracia peruana. Lo que está en juego es que si esta puede sobrevivir. La sociedad se ha vuelto tan polarizada que algunos hablan de ‘una guerra civil inminente’, lo cual es descabellado, ya que quienes protestan en realidad apenas son unos cuantos cientos de resentidos sociales - en un país de 33 millones - desperdigados a su vez en diversos frentes para dar una falsa sensación de que representan ‘a la mayoría de peruanos’, cuando ello no es así. Al menos algunas decenas de terroristas han muerto como resultado de sus acciones subversivas en el bloqueo de carreteras, muchos de ellos a manos de su propia gente que van armados y que sin embargo, culpan de ello a la policía, cuando estos tienen prohibido el uso de sus armas, por lo que se encuentran prácticamente indefensos frente al ataque de los subversivos. Una consecuencia de ello es que un policía fue quemado vivo, mientras que unos 580 de sus colegas resultaron heridos, algunos de gravedad. Una situación insólita y condenable que no se ve en otras partes del mundo y que es responsabilidad del gobierno peruano que cobardemente permite esas agresiones a las fuerzas del orden, prohibiéndoles que se defiendan. Y lo que es peor, no hay ningún detenido por esas acciones criminales. Entretanto, decenas de carreteras, especialmente en la sierra sur, aun siguen bloqueadas y varias minas grandes y el ferrocarril turístico a la ciudadela inca de Machu Picchu se encuentran cerrados. Asimismo, varios aeropuertos estuvieron fuera de servicio durante gran parte de enero al intentar ser tomados por los senderistas buscando evitar que llegue ayuda por vía aérea desde Lima. Debido a ello, los alimentos, la gasolina y el oxígeno para los hospitales se están agotando en algunas ciudades como Puerto Maldonado, ubicado en el oriente peruano y que prácticamente se encuentra aislada del resto del país, sometida al terror comunista como ‘una zona liberada’. Esta demás agregar que la intimidación de los viajeros y las empresas que desafían los controles de carretera y las órdenes de detener el trabajo bajo pena de muerte y quemar sus negocios está muy extendida. Según el Ministerio de Economía, el conflicto había costado alrededor de 625 millones de dólares en pérdida de producción a fines de enero, además de los daños a la infraestructura pública y las fábricas y granjas. En tanto, el centro de Lima tiene un aspecto fantasmal detrás de un cerco protector levantado por la policía; pero fuera de ella impera el caos. Casi todas las noches, los terroristas intentan llegar al edificio del Congreso para incendiarla, mientras atacan con palos afilados, piedras, hondas y cócteles molotov a la policía, que tienen prohibido responderles, soportando como pueden las agresiones de los subversivos. El desencadenante inmediato del conflicto que está arrasando el país fue el anuncio el 7 de diciembre de Pedro Castillo, quien temeroso de ser vacado por el Congreso en horas de la tarde de ese mismo día por corrupto y ladrón, busco adelantárseles, ordenado el cierre del Congreso y la toma del poder judicial para desaparecer todas las múltiples pruebas de corrupción acumuladas en su contra. Pero fracasó y fue arrestado en plena vía pública luego de una intensa persecución por las calles de Lima en su desesperado intento de asilarse en la embajada de Méjico. No cabe duda que quiso imitar el exitoso ‘autogolpe’ dado por Kenyo Fujimori en 1992, quien gobernó Perú como un autócrata hasta el 2000. Pero en una rápida maniobra, el Congreso votó inmediatamente para destituirlo por 101 votos a favor, seis en contra y diez abstenciones, y nombró como su sucesora a la Sra. Dina Boluarte, su vicepresidenta electa, cumpliendo estrictamente la norma constitucional. Pero Castillo y sus seguidores rápidamente transmitieron una narrativa alternativa en la que el perpetrador del golpe se convirtió en su ‘víctima’. Dirigente de un sindicato de maestros afiliado a un organismo de fachada de Sendero Luminoso y de ascendencia indígena, desde su llegada al poder Castillo lo hizo mal, nombrando más de 70 ministros diferentes con amplio prontuario delictivo, pocos de los cuales sobrevivieron más de unos pocos días, ya que el que nombraba era peor que el anterior. Según una documentada denuncia formulada por la Fiscal de la Nación Patricia Benavides, él y su círculo eran integrantes de una mafia delincuencial instalada en el propio Palacio de Gobierno, apodada La Chota Nostra. Castillo colocó a muchos activistas de extrema izquierda mal calificados e integrantes de Sendero Luminoso en puestos estatales, que tenían la consigna de implosionar el Estado desde dentro para instaurar a continuación su ‘república popular de nueva democracia’. Cabe precisar que hasta su ignominioso final, Castillo conservó el apoyo de alrededor del 30% de los peruanos, principalmente andinos, que se identificaron con él. ‘El mundo rural es lejano, descuidado y tenían a un indio como ellos que lo reconocían como suyo’, dice Carolina Trivelli, exministra de Asuntos Sociales. ‘Era un inútil, corrupto, analfabeto, lo que quieras, pero era uno de ellos’. Ahora, según Alfredo Torres, un encuestador, debido a la labor de propaganda de agentes cubanos y venezolanos, los indios creen en su falsa afirmación de ‘victimismo’ y piensan en el colmo del ridículo, que Boluarte es una ‘usurpadora’ que se ha aliado con la derecha. Eso es repetido hasta el cansancio por aquellos presidentes de izquierda en América Latina, cuyos regímenes se han negado a reconocer a la Sra. Boluarte. Los peruanos ven esto como una intervención injustificada en los asuntos internos de su país, así como una traición a la democracia. No es de extrañar por ello que los terroristas quieren la renuncia de Boluarte, el cierre del Congreso y elecciones generales inmediatas. Pero también quieren una Asamblea Constituyente para redactar una nueva constitución. Y exigen además que Castillo sea liberado, no importándole que sea un golpista y un ladrón. Estas absurdas demandas reflejan y aceleran el colapso del sistema político en un país que durante gran parte de este siglo parecía una historia de éxito latinoamericano. En la década de 1980, como hoy, el Perú llegó a un punto muerto. Sufría hiperinflación, una recesión económica y la insurgencia terrorista de Sendero Luminoso, un grupo fundamentalista maoísta fundado en Ayacucho, ubicado en medio de los Andes. A los ojos de muchos, Fujimori rescató al país, aplastando a los terroristas. Sus políticas de libre mercado, reflejadas en una nueva Constitución en 1993, desencadenaron más de dos décadas de rápido crecimiento económico. El ingreso por persona aumentó a una tasa promedio anual de 3% entre 1990 y 2013, en comparación con un promedio latinoamericano de 1,7%. Mientras que alrededor del 55 % de los peruanos eran oficialmente pobres en 1992, en el 2014 esa proporción había caído al 23 %, la reducción más rápida de la región. Pero Fujimori, quien cumple una sentencia de prisión por abusos a los derechos humanos paradójicamente en la misma prisión donde se encuentra recluido Castillo, también sembró algunas de las semillas del malestar actual. Su régimen practicó el soborno y la corrupción para salirse con la suya. Despreciaba a los partidos políticos. Y de alguna manera debilitó al Estado. Si bien el crecimiento económico y las políticas de libre mercado continuaron bajo gobiernos democráticos desde el año 2000, la corrupción floreció y el sistema político decayó. Quienes gobernaron desde entonces están procesados por corrupción, llegando al extremo de suicidarse uno de ellos (Alan García) para no ir a prisión, mientras otro (Alejandro Toledo) se encuentra prófugo de la justicia. El resto (Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Martin Vizcarra) terminarán en la cárcel apenas sean sentenciados. Lamentablemente, el crecimiento económico no fue acompañado por el desarrollo institucional. Tres cuartas partes de la fuerza laboral trabajan en la economía informal de empresas no registradas. En los últimos años, la actividad económica ilegal se ha expandido. Según Carlos Basombrío, ex ministro del Interior, hasta 200.000 personas trabajan como mineros ilegales, principalmente de oro y cobre. Los negocios ilícitos, incluida la minería y el narcotráfico, generan al menos $ 7 mil millones al año (o el 3% del PIB), calcula. Otros ponen la cifra mucho más alta. A ello debemos agregar que la inestabilidad política se ha intensificado. Boluarte es la sexta presidenta desde el 2016. Ninguna ha tenido mayoría legislativa. El sistema de partidos se ha fracturado: los actuales 130 miembros del Congreso están repartidos entre una decena de remedos de ‘partidos’. Muchos de estos son administrados como negocios por los titulares de su registro legal. Para muchos peruanos el Estado es una presencia tenue. Con una economía informal tan grande “el papel de los partidos se vuelve irrelevante”, dice Carlos Meléndez, politólogo. Una descentralización mal diseñada ha ayudado a reproducir muchos de estos vicios a nivel regional. Los gobiernos locales carecen de personal capacitado. Entre 2019 y 2022, las administraciones regionales y municipales dejaron sin gastar alrededor de $ 10 mil millones de sus presupuestos de inversión, robando a su vez todo lo que pudieron, por lo que muchos están en prisión. Varios gobernadores regionales han sido elegidos además por empresas constructoras, en busca de contratos y negocios ilegales, según Meléndez. Las protestas reflejan este panorama. Ellos “expresan fatiga estructural con la política y la falta de respuestas del Estado” a los problemas de la población, dice Raúl Molina, asesor de Boluarte. Este cansancio es especialmente agudo entre la población principalmente indígena de las zonas rurales del sur de los Andes, que disfrutaron de menos beneficios del crecimiento económico y cuyas fincas sufrieron sequías y la falta de importación de fertilizantes por parte de Castillo el año pasado. La pandemia también aumentó el estrés económico entre los peruanos más pobres. La tasa de pobreza aumentó al 30% en el 2020 y fue del 26% en el 2021. Desde diciembre, la ira 'espontánea' ha dado paso cada vez más a la acción organizada y coordinada de una serie de fuerzas integrantes de organismos de fachada de Sendero Luminoso. Estos comienzan con los partidos de la izquierda marxista que respaldaron a Castillo y tienen vínculos con Cuba y Venezuela. También incluyen a los narcoterroristas del Movadef que controlan el negocio ilícito de la droga en la selva central del Perú, que se ha reorganizado como un partido de extrema izquierda y controla un sindicato de maestros al cual pertenece Castillo. Tiene presencia en Ayacucho y Puno en particular. Intentos coordinados de tomar aeropuertos en el sur del país han sido obra de Sendero Luminoso, admite Basombrío. Casi todas las muertes de los terroristas atribuidas a las fuerzas de seguridad se debieron a sus intentos de defender los aeropuertos de los subversivos. Para agravar la situación, la población aymara de Puno en el sur del Perú, comparte lazos culturales con la gente del altiplano boliviano y tienen ideas separatistas azuzadas desde Bolivia por Evo Morales, un expresidente boliviano de ascendencia aymara, acusado de pedófilo y con conocidos lazos con el narcotráfico, cuyos agentes han estado activos en el sur de Perú en la causa de Runasur, una organización que fundó en 2021 con el objetivo de ‘unir a los pueblos indígenas de América Latina’. Luego están los mineros ilegales, que están detrás de bloqueos de carreteras en varias áreas, incluida Madre de Dios en la Amazonía, y son quienes financian a quienes están detrás de los ataques incendiarios a 15 juzgados, 26 oficinas de la fiscalía y 47 estaciones de policía. ‘Quieren generar caos y desorden y usarlo para tomar el poder’, se quejó Boluarte de los manifestantes el 19 de enero. De hecho, esa ambición está detrás de la idea de una asamblea constituyente, un dispositivo utilizado por Morales y Hugo Chávez en Venezuela para obtener el poder absoluto, tomando el control del poder judicial y otras instituciones estatales. Hasta hace poco, pocos en Perú apoyaban su convocatoria. Ahora, las encuestas digitadas por sectores afines a los terroristas - los llamados caviares - muestran que crece el número de a quienes le gusta una asamblea de este tipo a pesar de que sea abiertamente inconstitucional. ‘Pero un referéndum sobre una asamblea constituyente sería muy peligroso’, afirmó Luis Miguel Castilla, ministro de Economía en un gobierno de centroizquierda del 2011 al 2014. La economía se recuperó de la pandemia a pesar de la nefasta gestión de Castillo, porque la Constitución ‘impuso muchos candados para contener su populismo’ aseveró. Es indudable que la actual asonada terrorista es avivada por los errores garrafales de la Sra. Boluarte que se niega a declarar el Estado de sitio y sacar a los militares para imponer el orden. Los terroristas se han envalentonado por su indecisión y de allí que la violencia no cese. El gobierno dice que la policía ‘tiene órdenes de no disparar’, mandándoles en forma suicida al sacrificio, lo cual es intolerable. El Estado tiene la obligación de defenderse de quienes amenazan su existencia y si por cobardía de quien lo gobierna no lo hace, está condenado. Boluarte es originaria de Apurímac - ubicada en los Andes Centrales - y a diferencia de Castillo, habla quechua, el principal idioma indígena. Fue funcionaria de nivel medio y es una neófita política. Ha designado algunos ministros competentes, pero ha cometido otros errores. ‘El gobierno está perdiendo la batalla de las comunicaciones debido a que no muestra firmeza en sus decisiones’, agrega Castilla. Se dice que una elección anticipada pareciera ser la única salida, pero el Congreso, cuyos miembros disfrutan de generosos salarios y grandes beneficios, se niegan a perder sus privilegios y el gobierno intenta presionarlos, pero poco o nada puede hacer para que aprueben el adelanto de los comicios. La reforma constitucional necesaria debería haber aprobada en primera lectura antes del 14 de febrero, pero ello no ha ocurrido y su discusión ha sido aplazado para agosto. Entretanto, la izquierda insiste en vincular la elección a una ilegal asamblea constituyente, mientras los conservadores quieren elecciones el próximo año para tener tiempo para realizar reformas políticas para que dentro de poco no se repita el mismo escenario. Nadie quiere ceder en sus posiciones. Tocan el violín mientras el Perú arde” puntualiza la nota. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

martes, 31 de enero de 2023

FÚTBOL PERUANO: El coste de la informalidad

Venga ya, el futbol de ese país es de risa. Pésima organización a todo nivel; Nula infraestructura deportiva por parte de los clubes que utilizan los que son propiedad del Estado (Y la que existen podríamos catalogarla ni siquiera como propias de un equipo de tercera en España que tiene mejores escenarios si los comparamos); Equipos del montón que nunca han ganado nada a nivel internacional y que solo sirven de relleno en las competencias deportivas a las que logran clasificar, llenos además de jugadores reciclados que hace mucho deberían haber pasado al retiro, por lo que no sorprende las goleadas históricas que reciben en esos torneos. Por lo visto, sus directivos no escarmientan y a pesar de estas continuas humillaciones, se desesperan para lograr clasificar (sea a la Libertadores o la Sudamericana), únicamente para asegurarse la pasta que recibirán por haberlo conseguido. La parte deportiva es lo que menos les importa, mientras sus bolsillos estén llenos. No les interesa por ello mostrar un fútbol intragable - completamente lento y aburrido - que se juegan en unas paupérrimas canchas que están a años luz de los de la Premier League, donde todo es fuerza y velocidad, con transmisiones de última tecnología y unos estadios a reventar que parecieran ser de otro planeta. Por todo ello, es increíble ver por estos días en el Perú la encarnizada pelea desatada entre la FPF y Movistar TV, por hacerse el primero con los derechos de transmisión de la denominada Liga 1 de forma exclusiva, mientras que la otra parte - a través de GolPerú - no quiere perder el infame monopolio montado en los últimos años. Me pregunto ¿tanto dinero puede proporcionar el transmitir ese esperpéntico espectáculo, el cual no pagaría ni un euro por verlo? Al parecer si, y eso personalmente me llama la atención. Para el que no esté enterado, cabe precisar cómo se origino este problema de los derechos de trasmisión ¿vale?. Para entender el comienzo de esta pelea, es preciso recordar que antes los clubes manejaban sus propios derechos televisivos. Sin embargo, en el 2021 se realizó el cambio de estatutos de la FPF, el cual modificó, entre otros puntos, que la federación tendría mayor injerencia en estos, los cuales serían negociados en manera conjunta y no por separado. A causa de ello es que el ente peruano llevó a cabo un proceso de licitación que fue efectuado en Chile y no en Perú, ya que, por no estar inscrita la federación en los registros públicos, no tendría validez dicho procedimiento en territorio peruano, indicó la ADFP. Producto de aquel concurso, se comunicó que 1190 Sports alcanzó un acuerdo con la FPF. En ese sentido, la compañía internacional iba a comercializar aquellos derechos para que los partidos de la Liga 1 sean vistos por un mismo canal, pero en diversas plataformas y cableoperadoras. De esa forma, se quitaría la exclusividad de GolPerú, señal a la que solo se accede bajo una suscripción en Movistar TV. La mayoría de clubes acabó su contrato con el Consorcio de Fútbol Peruano (GolPerú) en el 2022 y tan solo cuatro equipos mantenían vigente su vínculo hasta el 2025: Universitario, Sport Boys, Municipal y Mannucci. El plan de la FPF era que los derechos televisivos de los demás instituciones pase a sus manos y a 1190 Sports. No obstante, escuadras como Alianza Lima y FBC Melgar renovaron sorpresivamente y de manera ilegal un millonario pacto con GolPerú. Debido a ello, la federación obtuvo una medida cautelar por parte del Séptimo Juzgado Civil, el cual suspendió aquellos contratos irregulares realizados con el Consorcio y los clubes. Es decir, las acciones de blanquiazules, rojinegros y los demás cuadros que renovaron con GolPerú luego de que finalizó su acuerdo en el 2022, quedaron sin efecto. La FPF aseguró en cambio que se respetaría aquellos vínculos de la 'U', Boys, 'Muni' y Mannucci, ya que fueron celebrados antes de la aprobación de los nuevos estatutos, pero eso no quedó claro y las instituciones temían alguna fuerte demanda. Tras la medida cautelar, Alianza Lima, Universitario, Cienciano, FBC Melgar, Municipal, Sport Boys, Binacional y Cusco FC alzaron su voz de protesta y decidieron no participar en la Liga 1 2023 hasta que se levante dicha acción legal. Las instituciones quieren negociar sus derechos televisivos por separado y argumentan que desean evitar una fuerte demanda por parte del Consorcio, ya que, si no renuevan, estarían faltando “a una cláusula de preferencia” lo cual es falso. Pese a la rebeldía optada por esos ocho clubes, la FPF no levantó la medida cautelar, sino que solo pidió que se esclarezca. De esa forma, quedó en papel que sí se respetarían los contratos de los clubes Universitario, Boys, Municipal y Mannucci. Lo cual no estaba expresamente mencionado antes de la modificación, pero la federación lo interpretó así. Es más, el ente rector del futbol peruano advirtió que en caso de que los mencionados equipos se nieguen a jugar el torneo, se le aplicará el reglamento, Esto es, al primer partido que no se presenten, perderán tres puntos y si persisten con su medida, descenderán de categoría. Más claro ni el agua, pero el Consorcio y pseudoperiodistas a sueldo iniciaron una feroz campaña para desacreditar a la FPF sin conseguirlo, ya que esta se mantiene firme en su posición porque le asiste la ley. De otro lado, el campeonato que debería haberse iniciado hace dos semanas y que debido a la grave coyuntura política se ha venido retrasando su inicio, recién este fin de semana obtuvo la autorización de las autoridades para jugar, aunque sin público. Ahora que comienza a rodar la pelota, por lo menos se tiene claro que canales transmitirán el campeonato nacional: GolPerú, señal exclusiva de Movistar TV llevará a sus pantallas únicamente los duelos de local de Universitario, Mannucci, Boys y Municipal; En tanto, Liga 1 max, el nuevo canal implementado por 1190 Sports (que ya se encuentra en la parrilla de DirecTV) transmitirá el resto de encuentros, incluidos los de visita de los cuatro equipos mencionados. Además, cableoperadoras locales han llegado a un acuerdo con la compañía que negocia con los derechos televisivos para transmitirlos. Si bien inicialmente se dijo que un partido de la fecha seria transmitido por un canal de señal abierta (Esperemos que no sea Latina TV) no hay noticias al respecto. Similar es el caso de las radios, quienes como podéis imaginar, recién esperan la ultima hora para ponerse de acuerdo, demostrando el grado de improvisación en la que se maneja el futbol. Por cierto, aun no se sabe si todos los equipos finalmente participaran a pesar de las amenazas de algunos de no presentarse hasta que cumplan sus caprichos. “Queda claro y reiteramos, que aquellos equipos que se nieguen a jugar, bajaran de categoría” afirmaron desde la FPF. Total, para el futbol que practican, nadie los va a extrañar.

sábado, 28 de enero de 2023

PERÚ: ¿Punto de inflexión?

Luego de varias semanas de caos y violencia en el país andino, perpetrados por las hordas asesinas de Sendero Luminoso, al parecer el gobierno de la presidenta constitucional Dina Boluarte ha decidido tomar la iniciativa - tardíamente pero al fin, ya que lo hubiera hecho desde el primer momento - ordenando la intervención de las FF.AA. para despejar junto con la Policía Nacional las carreteras que se encuentran bloqueadas por los terroristas, que ha ocasionado el aislamiento de varias zonas del país, advirtiéndoles que harán uso de sus armas para imponer la autoridad. Una medida acertada pero insuficiente, ya que también se debería haber decretado el Estado de Sitio y el Toque de Queda para restaurar la paz y el orden con toda la fuerza de la Ley. Venga ya, es increíble que a pesar de todo lo ocurrido, hay quienes se cieguen ante la realidad y tienen temor de decir las cosas por su nombre, como es llamar terrorismo al terrorismo. En efecto, el ataque concertado contra varios aeropuertos con la finalidad de destruir sus instalaciones y paralizarlos, contra 13 comisarías y 14 sedes judiciales, varias de las cuales fueron incendiadas son, sin duda, actos terroristas. Así como el bárbaro asesinato de un policía en Puno quien fue quemado vivo por esos miserables, las múltiples lesiones que han sufrido unos 600 efectivos de las fuerzas del orden atacados con granadas de guerra, explosivos y objetos contundentes, en un contexto de violencia extendida en varios puntos del país con una consigna central: convocar a una ilegal y espuria asamblea constituyente con la finalidad de instaurar una dictadura comunista, la del socialismo del siglo XXI, en el Perú. Es absurdo por ello denominar todo lo anterior, así como los bloqueos de carreteras, asaltos y destrucción de operaciones mineras, centros comerciales o fundos de agroexportación, como “protestas sociales”. No hay una sola demanda “social” o económica que se plantee y que pueda ser negociada. Que para algunos en su necedad “no todos los participantes en esos hechos de violencia son parte de organizaciones terroristas o delincuenciales”, pudiera parecer obvio. Pero diferenciarlos cuando una turba ataca a la policía o destruye una instalación, es prácticamente imposible. Por ello son cómplices del terror y recibir el mismo trato por ser utilizados como ‘carne de cañón’ por quienes los financian. Lo que también es evidente es que el objetivo político -instaurar una ‘república popular de nueva democracia’-, y los blancos que atacan, así como el siniestro propósito de provocar muertos y heridos para retroalimentar la violencia, son establecidos por los que dirigen las asonadas, los herederos de Sendero Luminoso y el MRTA, junto con los emisarios y agentes cubanos, bolivianos y venezolanos. Como recordareis, cuando en 1983 Sendero Luminoso arrasó la comunidad de Lucanamarca, asesinando, violando y robando, lo hizo movilizando a una masa de comuneros vecinos. Los senderistas eran un grupo pequeño que fijaba el objetivo y movilizaba al resto con amenazas de muerte a quienes no se unían a ellos. Algo similar ocurre ahora. Los métodos y las formas de lucha han variado. Los terroristas fueron derrotados por las FFAA y la PNP cuando intentaron enfrentarse a ellos construyendo un “ejército popular”. Ahora utilizan las elecciones y las algaradas violentas para hacerse del poder y que no pueden alcanzar con los votos. En los años 80 fue importante usar el término terrorista para calificar a los terroristas. No se logró de inmediato ni con facilidad. Todos los grupos izquierdistas y los caviares de aquel entonces - así como muchos políticos e intelectuales conservadores - los denominaban estúpidamente “luchadores sociales, algo equivocados, pero con motivos justos” (?). Al mismo tiempo, no ahorraban epítetos para denostar a las FFAA y PNP por aparentemente violar los derechos humanos de los terroristas que ponían bombas y masacraban a civiles, militares y policías. Lamentablemente la historia se repite hoy. Parece que no se ha aprendido nada de la terrible experiencia que vivió el Perú. No solo los herederos de senderistas y emerretistas que estuvieron en el gobierno de ese maldito delincuente terrorista, ladrón y golpista llamado Pedro Castillo (alias Abimael 2.0) hoy recluido en Barbadillo y los que siguen en el Congreso, sino todos los caviares -con enorme influencia en los medios de comunicación y el sistema judicial-, se niegan a llamar terrorismo al terrorismo, y fingen ponerse al medio, negándose a criticar a los criminales que atacan, asesinan y destruyen, pero vociferando contra las fuerzas del orden que, maniatadas por el gobierno, los repelen como pueden, prácticamente indefensos. Ello debido a que en un acto suicida se prohibió que usasen sus armas de reglamento para defenderse de los terroristas, permitiendo que estos los ataquen con saña y alevosía sabiendo que no serán detenidos. Algo absurdo e inconcebible. Eso, naturalmente, desmoraliza a las fuerzas del orden y estimula a los senderistas a proseguir con el bloqueo de carreteras, asalto a los aeropuertos y ataques a la policía. Encima como en los años 80, hay quienes tienen el desparpajo de colocar en el mismo plano a los delincuentes terroristas y las fuerzas del orden. Ese maniqueo discurso orquestado por los caviares, obviamente, ayuda a sus ‘socios’ senderistas, pero confunde a los ciudadanos y quita respaldo a las fuerzas del orden. Por último, también esos sectores insisten de una forma desalmada en que la violencia desatada por el terrorismo “no puede ser derrotada por la fuerza legítima de la PNP y las FFAA sino por acciones sociales que resuelvan los problemas de pobreza y desigualdad” mientras a su vez permiten que los terroristas sigan destruyendo al país. Una completa necedad. Sendero y el MRTA fueron derrotados por las FFAA y la PNP en los años 90 con la fuerza de las armas. Afrontar los problemas de pobreza y desigualdad es indispensable, pero precisamente para lograrlo hay que impedir que sus herederos sigan haciendo los que les dé la gana con total impunidad. Se trata también de una batalla política e ideológica, claramente. Y parte importante de eso es calificar al terrorismo de terrorismo y poner en claro que su objetivo es instaurar una sangrienta dictadura comunista que hundiría al Perú en la miseria, la pobreza y el atraso, como hoy viven Cuba, Venezuela y Nicaragua. Además de ello, hay que respaldar firme e incondicionalmente a las fuerzas del orden para que exterminen a esa lacra comunista junto a sus azuzadores, financistas y caviares, quienes son los enemigos jurados del Perú y cuyas acciones no tienen perdón alguno. A por ellos (Por cierto, hay quienes se arañan hipócritamente porque la señora Boluarte dijo “Puno no es el Perú” y tiene toda la razón. Esos indios aymaras hace mucho que se sienten bolivianos y están plenamente identificados con ese narcopedófilo de Evo Morales apoyándolo en su demencial intento de querer dividir al Perú. Si tanto lo admiran, váyanse a su país con él).

martes, 24 de enero de 2023

EL LUGAR DE LA MEMORIA : ¿Porque no entregar su administración a las FF.AA?

Creado inicialmente como un espacio que albergaría el relato de la historia de horror y violencia que sufrió el país a finales del siglo pasado por obra de grupos terroristas de infame recordación como Sendero Luminoso y el MRTA, termino por convertirse en un vulgar apologista de sus monstruosos crímenes. Nos referimos al denominado Lugar de la Memoria (LUM) cuya sede fue inaugurada en Miraflores por Mario Vargas Llosa - quien de seguro no se imagino en lo que es ahora - ha sido desde entonces muy cuestionada por la visión sesgada de la historia que presenta y que en una sociedad democrática no se puede tolerar. Lamentablemente ninguna autoridad quiso intervenir en su funcionamiento aduciendo absurdas razones, por lo que el nuevo Alcalde de Lima Rafael López Aliaga, quien en su discurso dado durante la juramentación del burgomaestre de Miraflores, Carlos Canales, dijo lo siguiente: “Basta ya de estos museos de la memoria y reconciliación que no tienen nada de memoria ni reconciliación. Allí se escribe una narrativa donde los mismos guías te mienten descaradamente poniendo a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional como si fuera la agresora, y eso no es así, han salido a defender a la patria porque esa es su misión”, señaló el burgomaestre. “Este espacio de reconciliación no tiene nada, solo predica baños de sangre” agrego, quien pidió al alcalde entrante de Miraflores, integrante de su organización política, coordinar con el Ministerio de Cultura y la embajada Alemana para que esto sea administrado por las FF. AA.: “Que nos cuenten la historia como es. ¡Quién mejor que la FF. AA. para decirnos los que han sufrido! A mí no me cuentan cuentos, tengo gente muy cercana que ha vivido esto en defensa del país. Es momento de poner orden en la narrativa”, añadió. A que sin lugar a dudas se trata de una buena idea, pero como podéis imaginar, al instante saltaron los parásitos caviares para condenar su sugerencia, obviamente porque esas garrapatas se quedarían sin la suculenta ‘contribución’ que les proporciona la embajada alemana para administrar ese dizque museo. Que digan como falaz argumento que “las FF.AA. no lo sabrían dirigir”, habría que recordarles a esas sanguijuelas que los militares tienen sus propios museos - como el que se encuentra en la Fortaleza del Real Felipe, así como el Museo Naval y el Museo Aeronáutico - que los desmienten completamente. Aunque, pensándolo bien, lo mejor sería desaparecer cuanto antes ese antro del terrorismo. Pero como se encuentra en la jurisdicción de Miraflores, López Aliaga no podría intervenir directamente en ello, aunque si en el Campo de Marte, donde el denominado “Ojo que Llora” (únicamente por los terroristas, claro está) debería ser retirado cuanto antes del lugar ¿A que está esperando?

sábado, 21 de enero de 2023

PERÚ: Epitome de un fracaso

Tal como se esperaba, la publicitada “Toma de Lima” anunciada para el jueves 19 de enero por grupos afines a Sendero Luminoso y el MRTA (financiados por el narcotráfico, la minería ilegal y el Foro de Sao Paulo, del cual los caviares querían sacar provecho), fue un rotundo fracaso. En efecto, más allá de los ataques planificados que realizaron contra la policía - y que en su impotencia por no lograr romper el cerco de seguridad montado por las fuerzas del orden, incendiaron un edificio histórico en el centro de la ciudad - ninguna de sus absurdas e irracionales demandas se han visto cumplidas. Veamos cuales eran para comprobarlo: ¿Renuncio Dina Boluarte? No; ¿Cerraron el Congreso? Tampoco; ¿Lograron liberar al delincuente terrorista Pedro Castillo (alias Abimael 2.0)? De ninguna manera; ¿Su Asamblea Constituyente ya es una realidad? Ni soñando. Como podéis notar, nada de ello han conseguido por más que hayan desatado el terror y la violencia en las calles. Entonces ¿Cómo podemos calificar sus demenciales objetivos sin temor a equivocarnos? De un absoluto F-R-A-C-A-S-O, así con mayúsculas para que entiendan esos brutos, que de seguro inventaran mil excusas para no querer reconocerlo como tal. De otro lado, la inescrupulosidad de quienes organizan esas protestas ha quedado en evidencia al traer desde las alturas como ganado a pobre gente iletrada y que ni siquiera saben hablar bien el castellano, para utilizarlos como carne de cañon en las violentas marchas, a pesar que no representan a los 33 millones de peruanos que desean vivir en paz. Lo gracioso de todo es que en los videos en los que se les nuestra embarcándose para llegar a Lima exclamaban a voz en cuello “Ahora sí, guerra civil” (?), cuando en realidad a lo que tienen que declarar la guerra es a las pulgas y piojos que llevan consigo. Por cierto, una vez que por fin han conseguido conocer la “capetal” ya pueden volver a sus lugares de origen, ahora que en estos momentos la policía los está desalojando de la Universidad de San Marcos, que ocupaban ilegalmente. Sería conveniente que los caviares que han salido a protestar por este "atropello" los alojen en sus lujosas casas, pero es sabido que nunca lo harian porque les tienen asco. Por lo menos deberian proporcioarles dinero para su viaje de retorno ya que de seguro ahora que ya no les sirven para sus propósitos, los dejaran abandonados a su suerte. ¿Y esos son sus autoproclamados defensores? Vaya hipocresia. Sin embargo y como podeís suponer, no todas son buenas noticias ya que los terroristas siguieron con lo suyo al dia siguiente mientras el gobierno no reacciona como es su obligación, decretando ya mismo el Estado de Sitio y entregando el control total de la situación a las FF.AA. a quienes por cierto, no se les ha visto hasta el momento a pesar de que se había decretado “que prestarían apoyo a la Policía” y ello no ha sucedido en ningún momento. Vamos ¿de qué ha servido el Estado de Emergencia para Lima si no se restaura el principio de autoridad?. De momento, esta asonada terrorista ha dejado al descubierto una nueva forma de guerra practicada por los enemigos de la Patria. Como sabéis, Sendero Luminoso fue derrotado en la década de los 90 por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, por lo que sus cabecillas entendieron que nunca podrían vencer mediante la “guerra popular” que pregonaba hasta su captura Abimael Guzmán, y por eso cambiaron de estrategia y decidieron realizar la “lucha política”, que incluye la participación en elecciones -a lo que se oponían fanáticamente antes-, y la intervención en todo tipo de asonadas buscando sobre todo, como lo hacían décadas atrás, enfrentamientos violentos con las fuerzas del orden que produzcan muertos y heridos. Es decir, otro tipo de guerra con el mismo propósito, conquistar el poder. Antes se camuflaban en alguna comunidad campesina y emboscaban una patrulla militar o policial para provocar una represión que, aparentemente, les ayudaría a suscitar el odio a los uniformados y engrosar sus filas. Ahora lideran “marchas pacificas” (?) que asaltan aeropuertos, comisarías, minas y centros comerciales, atacan a las fuerzas del orden con armas hechizas, explosivos y objetos contundentes con idéntico objetivo. Y luego responsabilizan a la PNP y las FFAA de las víctimas que ellos provocaron, para generar una destructiva espiral de violencia y -con la complicidad de caviares, religiosos, medios de comunicación-, paralizar al gobierno y las fuerzas del orden. En esa estrategia no están solos. Los herederos del MRTA, la llamada Coordinadora Continental Bolivariana, los seguidores del chavismo, los agentes de la dictadura comunista cubana, agrupados en Perú Libre y otros grupúsculos, coinciden en lo mismo. Ahora se están jugando una carta decisiva impulsando con todas sus fuerzas una suerte de insurrección para derrocar a su ex socia, Dina Boluarte, y pescar a río revuelto. Cuentan con el resuelto patrocinio de muy poderosos grupos delincuenciales con los que se coaligaron para llegar al gobierno mediante el fraude con el analfabeto ese hoy recluido en Barbadillo, como narcotraficantes, mineros ilegales y contrabandistas, sin olvidarnos claro esta del Foro de Sao Paulo mediante el narcopedófilo Evo Morales y los parásitos izquierdistas que (des)gobiernan la región. Como ocurrió en el Perú desde la década de 1980 - y como ha sucedido en todas las épocas y en distintos lugares -, hay grupos que les hacen el juego y eventualmente facilitan que se hagan del poder. Por ejemplo, varios obispos y órdenes religiosas “católicas” los apoyan, fingiendo que se ponen al medio ofreciéndose como “mediadores”, pero en los hechos respaldan a los delincuentes que atacan a las fuerzas del orden y provocan víctimas fatales. Muchos medios de comunicación también los secundan, edulcorando a las turbas violentas a las que definen como “manifestantes”, y defendiendo el vandalismo como “legítimo derecho a la protesta”. Y si alguien tiene dudas, basta ver las imágenes de una gavilla de “estudiantes” de San Marcos que capturaron la residencia universitaria para dar cabida a los terroristas que vinieron a provocar disturbios en Lima. Se parece como una gota de agua a otra, a lo que ocurría en la década de 1980 con las universidades públicas convertidas en centro de adoctrinamientos del terrorismo. Naturalmente, los caviares, que jugaron un papel fundamental para posibilitar que Pedro Castillo y sus secuaces se hicieran ilegalmente con el poder - mediante el fraude montado por la ONPE y el JNE - están siempre listos para utilizar la crisis en función de sus propios intereses y participan activamente en los ataques a las fuerzas del orden, demandando sanciones para los que han hecho lo posible por frenar el vandalismo, a pesar del desempeño vacilante y contradictorio del gobierno. Obviamente, esos sectores que apoyan abierta o encubiertamente la insurgencia comunista y delincuencial, y que creen que podrían beneficiarse del desenlace, no tienen idea de la gravísima amenaza que se cierne sobre el país. Los curas, por ejemplo, deberían estarse mirando en el espejo nicaragüense, con iglesias vandalizadas y sacerdotes torturados y encarcelados. O quizá eso no les importa. En síntesis, la coalición expectorada del gobierno junto al golpista Pedro Castillo, integrada por los herederos de SL y el MRTA, y toda la mezcolanza de partidarios del autodenominado socialismo del siglo XXI, junto con mineros ilegales, narcotraficantes y contrabandistas, quieren asaltar el poder con un nuevo tipo de guerra, diferente, pero con el mismo objetivo, instaurar una sangrienta dictadura comunista, con varios sectores que los apañan y protegen. El problema para enfrentarlos con la firmeza que se requiere es que el débil y precario gobierno de Dina Boluarte quien vacila y retrocede, posibilitando que la crisis se prolongue irresponsablemente. Si bien es cierto, que los infames planes de desestabilización de los terroristas se han visto desbaratados, de seguro insistirán en ello. Si la violencia narcocomunista llegaría en alguna ocasión a lograr sus fines, el Perú seguiría en la terrible senda hacia la dictadura como son hoy Cuba, Nicaragua y Venezuela, por la que avanzan también Bolivia, Chile y Colombia. Por ello la ambigüedad del gobierno ante esta siniestra posibilidad debe ser rechazada sin ambages. Hay que respaldar vigorosamente a las FFAA y PNP para que enfrenten con decisión a los herederos de SL y el MRTA, reestablezcan el orden con mano de hierro al más breve plazo y aseguren la integridad del país,volviéndoles a morder el polvo de la derrota... #NoAlComunismo #TerrorismoNuncaMas

martes, 17 de enero de 2023

UN ANHELO CIUDADANO: El retorno del monumento a Francisco Pizarro a su plaza

Este miércoles 18 de enero se conmemora el 488 aniversario de la fundación de Lima, y es una magnífica oportunidad para referirnos a la estatua ecuestre dedicada a Francisco Pizarro, la cual desde su inauguración en 1935, ha sido trasladada desde su ubicación original por las autoridades municipales a lo largo de los años, situándola en tres ubicaciones diferentes. Obra del escultor estadounidense Charles Cary Rumsey, muestra a un Pizarro imponente luciendo una armadura y montado a caballo, digna de quien fundó la Ciudad de los Reyes en 1535. En cuanto a Rumsey, este nació en Buffalo, Nueva York, en 1879. Su padre amasó una apreciable fortuna en los negocios de curtiembres y ferrocarriles. En busca de un destino artístico, el joven Rumsey llegó a París en compañía de sus padres en 1893, donde permaneció dos años como aprendiz del prestigioso escultor estadounidense Paul Weyland Bartlett. Se casó con Mary Harriman, hija de un magnate de los ferrocarriles y filántropo, uno de los hombres más poderosos de los EE.UU. Cabe precisar que la vida de Rumsey estuvo envuelta en permanentes riesgos a causa de la práctica de dos actividades deportivas que le apasionaron: los automóviles y los caballos. La fatalidad le llegaría el 21 de setiembre de 1922, cuando murió en un accidente de tráfico. Tras su fallecimiento, su viuda continuó difundiendo la fecunda obra artística de Rumsey, además de mantener su dedicación a las labores de asistencia social en su país. Por cierto, el único conquistador presente en la vasta obra de Rumsey es precisamente Pizarro, cuya escultura realizó y exhibió en varias versiones a partir de 1910. 1.- El Pizarro de la Albright-Knox Art Gallery, Buffalo, Nueva York (1910): Fue una pieza fundida en 1910 en París, en bronce, con la técnica de la cera perdida, en una sola pieza sin soldadura, por el prestigioso maestro francés Valsuani, fundidor de Renoir, Rodin, Picasso, Gauguin, Dalí y otros. Mide menos de 1.80 metros altura. Donada por el artista y su esposa, actualmente permanece expuesta en el frontis de la Albright-Knox Art Gallery; 2.- El Pizarro de The Panama Pacific International Exposition, San Francisco (1915): En 1915 Rumsey exhibió una gran estatua ecuestre de Pizarro en la Panama Pacific International Exposition de San Francisco, exposición que conmemoraba la apertura del Canal de Panamá. La escultura, de más de 5.70 metros de altura, fue ubicada en el frontis del edificio denominado Tower of Jewels, el más importante de la Exposición, haciendo pareja con la estatua de Hernán Cortés, obra del artista Charles Niehaus; 3.-El Pizarro del Grand Palais, París (1927): El Salón de la Primavera de pintura y escultura abría sus puertas con la presencia de miles de que acudieron a contemplar los más de seis mil trabajos que formaban la muestra. The New York Times aseguraba entonces que “la exposición demuestra nuevamente el continuado liderazgo de Francia en la creación artística”. El periódico hacía notar, sin embargo, que la atención de los visitantes se centraba ostensiblemente en el arte estadounidense debido a la extensa colección retrospectiva de las obras del escultor Charles Cary Rumsey, fallecido hacía cinco años. “Su colosal escultura, Pizarro, está ubicada en el centro de la Sala de la Cúpula, en el Grand Palais. Ésta es la primera vez en 30 años que se usa esta sala” indicaba el comentario. Es notorio, siempre según la misma fuente, que una vez terminada la exposición, la estatua se llevaría de París a Trujillo de Extremadura y hoy se exhibe en la Plaza Mayor de dicha ciudad española; 4.- La estatua de Pizarro de Lima (1935): En 1934 se embarcó en el puerto de Nueva York la efigie ecuestre de Francisco Pizarro. La estatua había sido realizada por Rumsey en 1910, pero fue fundida por E. Gargani, en Brooklyn, Nueva York, con una técnica aparentemente diferente a la usada para la estatua gemela de Trujillo de Extremadura (España) poco antes de su envío, luego de concluidos los arreglos del donativo entre la viuda del escultor y el representante diplomático del Perú en Washington. Se dijo entonces que la estatua medía 6.60 metros de altura y pesaba 5,850 kilogramos. Inaugurada en Lima el 18 de enero de 1935, como parte de las celebraciones conmemorativas del Cuarto Centenario de la fundación española de la ciudad. En su discurso el alcalde Luis Gallo Porras no pudo menos que elevar a Pizarro a la condición de “figura preclara del héroe y del civilizador”. El ministro plenipotenciario español Luis de Avilés y Tiscar pidió respetuosamente las autoridades peruanas que al costado de Pizarro se pusiese una estatua del Inca Garcilaso de la Vega hecha por el escultor Manuel Piqueras Cotolí, que había sido costeada por la colonia española. El embajador de los EE.UU., Fred Morris Dearing, destacó “la obligación inmensa de todos nuestros pueblos hacia la Madre España, gran colonizadora del Nuevo Mundo”. En 1952, siendo alcalde de Lima Luis Dibós Dammert, se efectuó el traslado de la estatua del atrio de la Catedral a la Plaza Pizarro, aledaño a la Plaza Mayor. No están claros los motivos del traslado, aunque se repite con frecuencia que fue una decisión del dictador Manuel Odría. En preparación del inminente traslado, la estatua peregrina de Francisco Pizarro fue bajada de su pedestal, quedando situada a su costado, mientras que el tráfico de tranvías se detenía durante media hora y los transeúntes observaban las grúas y el desmontaje con curiosidad. Luego de permanecer descabalgada más de tres semanas, el 26 de julio la estatua del conquistador fue llevada hasta la Plaza Pizarro, ante la mirada atenta de más de miles de personas que la acompañaron durante hora y media, en lenta procesión. El nuevo emplazamiento fue inaugurado el 28 de julio de 1952. Sin embargo no iba a ser su lugar definitivo. Durante largo tiempo, un demagogo con afán de figuración lideró una campaña que buscaba quitar la estatua de su plaza. En un artículo de 1991 fijaba su ridícula posición, aunque nadie le hizo caso en ese entonces y hubo de pasar varios años más para que ello finalmente sucediera. Sucede que el 26 de abril del 2003, durante la infausta gestión del alcalde Luis Castañeda, al filo de la medianoche y sin consulta previa, la estatua fue retirada sorpresivamente de la plaza. Luego de permanecer almacenada en un depósito municipal, fue instalada el 19 de octubre del 2004 en un extremo casi oculto del nuevo Parque de la Muralla, a orillas de río Rímac. La efigie se ubicó casi al ras del suelo, prescindiendo de su imponente pedestal original, y sin que se sepa donde terminaron las placas laterales de bronce que estaban en ella. Este lugar casi clandestino finalmente es su ubicación actual. ¿La veremos en algún nuevo lugar pronto? Sería conveniente que en un acto de reparación histórica, la estatua del fundador de Lima volviera a su plaza, donde fue reemplazado por una absurda asta de bandera. Si bien el actual alcalde López Aliaga perteneció al mismo partido de Castañeda, esperemos que repare esa injusticia y ordene su retorno... Vuelve Pizarro, Lima te necesita.
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