LA MEZQUITA BAB UI ISLAM: ¿Un centro de oración o de adoctrinamiento?
Ubicado en Tacna, localizado en el extremo sur del Perú y cerca de la frontera con Chile, se encuentra la mezquita Bab Ul Islam (cuyo nombre significa "Puerta del Islam" en árabe, lo cual refleja su papel como lugar de acogida para los musulmanes de la zona) levantada por inmigrantes pakistaníes allá por la década de los 90, durante el régimen dictatorial de Kenyo Fujimori, cuando se liberalizaron las importaciones de vehículos, por lo que pudieron traer autos de segunda mano procedentes de Corea del Sur y Japón, inundando el mercado peruano con miles de ‘ticos’, ‘combis’ y ‘mototaxis’, que desde entonces han convertido las calles de Lima sobre todo, en un auténtico infierno, donde el manejar es prácticamente imposible, ya que nadie respeta las reglas de tránsito e impera la “ley de la selva”, y todo por culpa, cuando no, de ese sátrapa japones. Volviendo al tema de fondo, la citada mezquita es el elemento más visible de la presencia musulmana en Tacna, que se ubica en la entrada sur de la ciudad, a cinco minutos del centro. Considerada un lugar de culto para los seguidores del islam, se levantó en el año 2000. Esta es una de las pocas mezquitas de todo el Perú y la única en Tacna, lo que la convierte en una rareza en un país donde los edificios islámicos son casi inexistentes La mezquita combina elementos arquitectónicos islámicos con un estilo contemporáneo y cuenta con una sala de oración principal y un patio abierto. Fue construida en los años 2000, luego de que un grupo de comerciantes pakistaníes se estableciera en Tacna durante los años 90 y formara una pequeña comunidad musulmana. Al crecer en número, la comunidad necesitó un espacio propio para la oración, lo que llevó a la construcción del edificio. Los visitantes deben llevar ropa modesta que cubra brazos y piernas, y quitarse los zapatos antes de entrar a la sala de oración. Si no se va a rezar, es mejor evitar llegar durante los horarios de oración principales para no molestar a los fieles. Desde entonces, las familias musulmanas que residen en dicha ciudad se reúnen allí cinco veces al día. El imán de la mezquita, cuenta que se juntan para orar e impartir las enseñanzas de los libros del Corán, “un libro de paz” y que les da “el mensaje de tranquilidad”. Cabe precisar que los viernes a la 1:30 p.m. el espacio cobra una actividad especial, ya que la comunidad se reúne para la oración principal de la semana. Pocos musulmanes se la pierden. En el salón principal, el imán dirige la oración. Los niños y hombres acuden a esta sala, mientras que las mujeres y las niñas se instalan en un ambiente del segundo piso, donde escuchan la oración por parlantes, evitando el contacto con el sexo opuesto, como es habitual entre los musulmanes. Si bien es cierto, que la mayoría de las personas en el Perú profesan la religión católica, hay un cierto porcentaje de su población que ha escogido otro camino para manifestar su fe. También hay otras creencias que tienen su propia historia con el país. Tal como el islam, que es una de las religiones con más adeptos en el mundo entero (la segunda tras el cristianismo). Sin embargo, en el Perú no tiene tantos seguidores como en otros países de la región (En Chile, por ejemplo, los palestinos tienen una importante presencia). Los creyentes, en su mayoría de la rama sunní, residen en Lima, donde tienen un lugar especial en Magdalena para poder expresarse y realizar sus oraciones, y que también sirve como punto principal de celebración para el Ramadán en el país, aparte claro está, de la mezquita ubicada en Tacna. Fundada por Sher Afzal Khan Barikoti, cumple funciones religiosas y educativas propias del islam, similares a las de cualquier comunidad religiosa. Sobre su religión, hay cinco pilares sobre la que se sostiene y todo musulmán, en cualquier parte del mundo, debe cumplir. Además de creer solamente en un único dios llamado Alá y en Mahoma como el último de sus profetas, todo buen islamita debe rezar cinco veces al día mirando a La Meca (lugar donde nació Mahoma y el Islam, en Arabia Saudita), respetar de manera estricta el ayuno en el mes del Ramadán (noveno mes del calendario musulmán), aportar el 2.5% de su sueldo anual para la ayuda de los más necesitados y visitar La Meca (al menos una vez en la vida). Aparte de ello, realiza actividades educativas, ya que en un local contiguo funciona el Colegio Internacional Paradise of Children, un centro de idiomas acreditado por la Universidad de Cambridge. Si bien hay voces, provenientes en especial de grupos religiosos protestantes (o ‘evangelistas’ como gustan denominarse) que consideran a la mezquita un “centro de adoctrinamiento” y hasta exigen su erradicación por tratarse - alegan - “de un peligro para la seguridad nacional” lo cierto es que se trata de un lugar de culto y enseñanza religiosa, como cualquier templo cristiano, judío o budista. “La comunidad vive en paz, lejos de la violencia extremista” responde su imán. En ella no solamente se reza y venera a Alá, sus seguidores también acuden a ella cada vez que desean protestar por actos terroristas de los grupos integristas que malinterpretan el Corán y confunden yihad con terrorismo. “Nuestras actividades son abiertas, comunitarias y educativas, no secretas ni coercitivas” añadió. Aun así, su trabajo silencioso para captar especialmente a los más jóvenes y convertirlos al Islam, no ha dejado de llamar la atención, y se encuentran en la mira de quienes no los ven con buenos ojos, especialmente en estos días, cuando grupos terroristas islámicos han desatado el caos y la violencia en ciudades de Francia, Italia, Portugal, Bélgica, España, Grecia y Albania, infiltrándose en los movimientos de protesta “estudiantiles” gracias a la masiva presencia de millones de ellos en el continente, llegados en pateras desde Africa, buscando islamizar Europa, con la complicidad de los Gobiernos que se niegan a cerrar las fronteras y expulsarlos en masa. No es de extrañar por ello el auge de los partidos ultranacionalistas que al lema “Europa es cristiana y no musulmana” han prometido hacerlo, con mayor razón cuando están en plena campaña electoral, como en Alemania, Francia y España, donde sus candidatos van primeros en las encuestas. Si bien no se puede culpar a todos los musulmanes de lo que hagan los yihadistas, el prejuicio contra ellos es muy fuerte, y hay quienes alertan en el Perú que hay que cortar de raíz su crecimiento para evitar pasar por la misma situación, con mayor razón cuando han anunciado que entre sus planes está el levantar una mezquita más grande en Lima, ya que el de Magdalena no se da abasto debido al incremento del número de creyentes. “Aún estamos a tiempo de evitarlo” expresó un conocido reverendo, que tiene un canal de tv donde despotrica de ellos, y es cercano al fujimorismo. Si bien hay quienes lo califican de intolerante, tiene algo de razón en ello.... Mas vale prevenir ¿No os parece?