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sábado, 20 de febrero de 2021

PERÚ: Traición a la Patria

¿Cómo entender a Martín Vizcarra? Exigió que en plena pandemia del Coronavirus tanto el, como su esposa, su hermano y un grupo de “privilegiados” sean vacunados a espaldas del país mientras mas de 120 mil peruanos perdían la vida producto de su ineficiencia e incapacidad para combatirlo. Tuvo, además, acceso a información privilegiada, ya que sabía perfectamente cuál era el nivel real de mortandad en el Perú, cuánto oxígeno faltaba y cuántas camas UCI no existían. Pero el sufrimiento de miles de peruanos por conseguirlos para salvar a sus familiares no le importo en lo absoluto. De una manera mezquina solo buscaba protección para su miserable vida. Y la felonía cometida - demás esta decirlo - no tiene perdón alguno. No hace falta decirlo pero algún despistado que aún lo defiende a estas alturas quizá necesite la acotación. ¿Cómo se explica que conociendo el terrible drama que vive el Perú por culpa suya, no haya suscrito durante su oprobioso régimen ningún contrato para adquirir vacunas destinadas a proteger la vida de millones de peruanos? Solo se preocupo en salvarse, indiferente ante el terrible sufrimiento de sus compatriotas, impotentes al ver morir a sus seres queridos victimas de la pandemia, antes de terminar también contagiados y ser los siguientes de la lista. ¿Cómo se explica ese acto de tamaña perversidad? La respuesta no está en la política. Está en un ámbito que todavía no se toma en cuenta: la salud mental de los políticos. No faltará quien rechace esta afirmación. Como vivimos en sociedades donde existe un marcado desdén por la salud mental se cree que son asuntos vinculados exclusivamente a la locura y los centros psiquiátricos. No es así. Existen distintos autores que trabajan el tema dada la presencia cada vez más protagónica de personajes grotescos de los mas despreciables - Jair Bolsonaro en el Brasil, por ejemplo y cuya locura nadie lo pone en duda - que muestran claras evidencias clínicas sobre un rasgo que la psiquiatría llama psicopatía. Kevin Dutton, doctor en psicología y actual investigador en la Universidad de Oxford, tiene un libro de título sugerente “La sabiduría de los psicópatas” (el cual por cierto, pueden hallar en las librerías de Lima). Señala que un psicópata “no es sinónimo de asesino en serie”. Según la definición de Hervey Cleckley, autor de un libro clásico en la materia, “La máscara de la cordura”, un psicópata es “un sujeto insensible, asocial, encantador, algunas veces impulsivo o violento; el más peligroso de los criminales, el más depredador de los políticos y el negociador con menos escrúpulos”. A su vez, Robert D. Hare, renombrado investigador en psicología criminal de la Universidad de Columbia, sostiene que “aunque muchos políticos son mentirosos a secas sin ser forzosamente psicópatas, la política es un medio fantástico para que se desarrollen los psicópatas, el mejor ambiente, el ideal”. En síntesis, el poder político atrae al psicópata. Utilizo referencias académicas para evitar se piense que estoy usando el término psicópata como un agravio o una descalificación. Hace un tiempo, en mi afán de explicarme las razones de la destrucción del Perú a cargo de los políticos, he tratado de indagar en el tema. Y no cabe duda que Martín Vizcarra Cornejo sea un nítido caso de un psicópata dedicado al oficio de la política. Exhibe las características típicas de la psicopatía. Una de ellas es la mentira patológica. Un arma del psicópata es el uso desproporcionado de la mentira porque así logran confundir al auditorio. Los oyentes no pueden creer que alguien sea capaz de mentir tanto, en consecuencia, terminan creyéndole. La mejor muestra estuvo en las diarias “conferencias de prensa” en la primera cuarentena, que en realidad eran aburridos monólogos donde este mitómano daba rienda suelta a sus fantasías. Debido a su incapacidad manifiesta, el Perú fue el país con la más extensa cuarentena en el planeta. Vizcarra recluyó forzosamente a millones de ciudadanos en sus casas y les hizo sentir que era el gran padre que estaba “protegiendo” a todos... nada más falso. Recuerden que, en las redes sociales, hubo descerebrados que lo dibujaban como Superman o como Jesucristo. Esa etapa fue la de un cuadro clínico psicopático. Realizaba esas exhibiciones publicas a través de aquella prensa prostituida servil a sus intereses, mientras en privado se reunía con un impresentable sujeto apodado Richard Swing a quien llama “su reina” para disfrutar de su íntima compañía. Otra característica esencial del psicópata es la ausencia de empatía. Carece de compasión, de sentimientos, no le interesa el prójimo. Se fija sólo en sus intereses. Eso explica que se haya vacunado a escondidas y no le haya interesado comprar vacunas. Acaso habrá pensado que la pandemia extendería su poder mucho tiempo más. Tampoco fue casual el nombramiento como ministro de Salud de Víctor Zamora, otro personaje de notorios rasgos psicopáticos que, sin ninguna piedad, se negó a que los médicos desfallecientes de Iquitos sean trasladados en un avión a Lima para salvar sus vidas. Fue otro que mintió reiteradamente, se negó a convocar a los especialistas, rechazó el apoyo del sector privado y muchas cosas más. Ni que decir de su ministra Pilar Mazzetti, quien de la manera mas ruin y miserable negó en todos los idiomas haberse vacunado, cuando al final se supo que había sido una de las primeras en hacerlo. Cabe destacar que a un psicópata como Vizcarra no lo frena ni afecta el descubrimiento de sus fechorías e incluso tuvo el cinismo de calificarse de “valiente” (?) cuando se descubrió su felonía. Todo psicópata padece del delirio de impunidad y cree en su insania que sus aberrantes delitos no deberían tener castigo alguno, sino todo lo contrario. Solo hay una manera de actuar frente a esta clase de enfermos: aplicarle la ley sin dudas ni contemplaciones. Estamos ante dos escenarios. Frente al tema específico de la vacuna, la tiene que actuar de oficio. Cuando un ciudadano comete algún desliz tiene encima a un fiscal con una orden de allanamiento y luego una orden de prisión. Sin embargo, da la casualidad de que su intima amiga Zoraida Ávalos se encuentra al frente de la Fiscalía de la Nación y a pesar de que el escándalo estalló la semana pasada, recién por estos días y de manera desganada ha iniciado una investigación - debido sobretodo a la presión publica - pero es incomprensible que hasta ahora no haya dictado una orden de prisión preventiva contra Vizcarra y sus cómplices del delito para evitar que destruyan pruebas y fuguen del país. En otras circunstancias, si los acusados fueran sus adversarios políticos no le habría temblado la mano, pero esta vez ¿por qué tanta calma para hacerlo? Al ser cercana a Vizcarra ¿no habrá también recibido la vacuna? ¿Y que me dicen de Sagasti? Se comenta que el espectáculo circense montado por ese admirador de terroristas al colocarse la vacuna ante las cámaras era en realidad su segunda dosis y que la primera ya se había inoculado en secreto. Por más que lo hayan negado reiteradamente al preguntárseles sobre el asunto, a estos parásitos comunistas no se les puede creer una sola palabra. Mazzetti es un claro ejemplo de ello. A propósito, y esa desgraciada ¿porque no se encuentra ya enmarrocada y recluida en Chorrillos? ¿Qué corona tiene esa maldita? Por cierto ¿se acuerdan de los fiscales mediáticos Rafael Vela Barba y Germán Juárez Atoche, hoy tan silenciosos? ¿Se acuerdan que Vela le confió a la periodista Patricia del Río que Vizcarra iría preso por las pruebas que ya existían? ¿Dónde están? ¿Por qué no actúan? ¿Vizcarra los favoreció con vacunas y se sienten comprometidos? No cabe duda que la podredumbre vizcarrista y el (des)gobierno morado - que es su continuación y cuyos negociados para favorecer a como de lugar a la Sinopharm china sobre otras vacunas mas efectivas debe ser investigado a fondo - han cometido genocidio, contribuyendo a la muerte de miles de peruanos y ello no puede quedar impune :(

jueves, 18 de febrero de 2021

TRES CRUCES LAGER: Tómate tu tiempo

Heineken, gracias a su alianza estratégica con el Grupo AJE, lanza nuevamente al mercado la cerveza Tres Cruces, con una fórmula renovada, ingredientes Premium y un potenciado proceso de producción que incorpora el uso de tanques horizontales para una mejor fermentación y maduración, y el triple filtrado, que permite obtener una cerveza de gran pureza y sabor, de calidad no comparable a las locales. La propuesta de la compañía se dirige a jóvenes e incentiva un consumo responsable y de calidad. La nueva receta de Tres Cruces Lager tiene como objetivo volver a poner a los ingredientes en el centro de la elaboración, utilizando materias primas de la mejor calidad, como lúpulo importado desde Múnich, y agua extraída de las napas de la Cordillera. El resultado es una oferta innovadora y de calidad, que - gracias a eficiencias en los procesos de producción - mantiene los precios accesibles que Tres Cruces siempre ha ofrecido en el mercado. “Estamos muy contentos por presentar la nueva Tres Cruces, una experiencia de consumo de cerveza de calidad superior a un precio justo. Este relanzamiento, respaldado por los más de 150 años de experiencia de Heineken, es una propuesta de valor importante, pues hemos producido una cerveza peruana con potencial de exportación”, indica Daniela Franza, Gerente de Marketing de Heineken Perú. Tres Cruces reingresa al mercado disponible en formatos en lata: las presentaciones de 355 ml, 473 ml y un dúo pack que permitirá la adquisición de dos latas de 355 cm3, superando en cantidad a los convencionales envases de 650 cm2. La marca ya se encuentra en 40 mil puntos de venta a nivel nacional, supermercados, e-commerce (donde podrá ser adquirida mediante las plataformas de Rappi y Glovo, además de estar presente en las páginas web de los supermercados más importantes del país) y en otros establecimientos, con proyecciones a tener presencia en todas las regiones del Perú, explica Frank Cruz, Director Comercial de Heineken Perú. Es importante mencionar que Heineken ha formado alianzas estratégicas con diversos restaurantes y gastro-pubs, como el nuevo Irish Pub Mc Carthy’s, (ubicado en Miraflores), donde la compañía desplegará todo su portafolio de marcas, en especial la nueva Tres Cruces Lager :)

martes, 16 de febrero de 2021

CARNAVALES EN LIMA: Una costumbre perdida en el tiempo

Febrero es sinónimo de carnavales en el Perú, pero la forma en que se celebran ha ido cambiando con el paso de los años. Sin embargo, en el siglo pasado esta era una de las principales formas que tenían los limeños para disfrutar la fiesta. En ellas también se destacaba otra actividad que en Lima ha sido desplazada con el paso del tiempo: los desfiles de disfraces. En efecto, hombres, mujeres y niños, con divertidos trajes, participaban en los corsos caracterizados por el paseo de carros alegóricos en el Centro de Lima. Cabe destacar ante todo que la conocida costumbre de echar agua a la gente que pasaba por las calles durante ese mes viene desde comienzos de la República, cuando se utilizaba para la diversión el agua de las acequias que cruzaban la ciudad. Mientras la gente común concurría a la Plaza Mayor y los jirones persiguiendo a hombres, mujeres y niños que circulaban por allí y que terminaban completamente empapados por obra de aquellos inadaptados, en las casas de las familias adineradas se reunían lo más selecto de la sociedad del siglo XIX. Entonces se contrataba, con anticipación, un buen número de barriles con agua y así empezaba el juego. Luego, los participantes eran agasajados con las comidas, frutas y refrescos, y posteriormente, un baile general derrochaba algarabía. Tanto eran los desmanes que se cometían por esas fechas que el 16 de febrero de 1822, cuando el Marqués de Torre Tagle ejercía el mando del país, se expidió en La Gaceta un decreto para cortar con el juego acuático. “Queda prohibida como contrario a la dignidad y decoro del pueblo ilustrado de Lima, la bárbara costumbre de arrojar agua en los días de carnaval, junto con los demás juegos impropios que se usaban en ellos”. Pero como podéis imaginar, en Lima la respuesta de la gente fue jugar con más entusiasmo, al punto que hubo más incidentes de lo común. Durante los tres días de festejos se jugaba desenfrenadamente en todas partes con agua y harina. Así, los coches de plaza y las carrozas eran asaltados y baldeados por esa turba que arrojaban a quienes iban en su interior globos de olor, serpentinas, papel picado y polvos de oro, llegando a espantar a los caballos que los conducían y volcando los coches en su huida. Por ello, hubo muchas personas e instituciones que apoyaban la prohibición del gobierno, pero al final todo quedo en nada. Los años transcurrían y fue en 1859, cuando por primera vez se jugó con verdadero furor los carnavales en la capital limeña. Según cuentan añejas crónicas, los tres días de celebración reunieron a todas las clases sociales, sin distinción. Bandas de músicos improvisados con curiosos disfraces recorrieron la ciudad de un lado a otro, tocando y bailando en las calles; mientras que en las residencias de lujo, abundaron los bailes en donde las mujeres utilizaron la famosa crinolina, un vestido característico de entonces. Con en paso de los años ganó terreno la idea de aumentar las comparsas. En 1887, Lima fue testigo de un desfile ininterrumpido de enmascarados con disfraces como los de Pierrot y Colombina. Solo se jugó con globos de agua hasta cierta hora de la tarde, ya que la música y las comparsas eran el atractivo principal de las celebraciones. Más adelante, en 1892 y 1893, Juan de Arona abrió una campaña para desterrar del todo el carnaval o, al menos, reducirlo a un día. Sin embargo, nada cambió y siguieron los tres días de celebraciones, cada vez más grotescas. Ya en 1910, las celebraciones carnavalescas perdieron toda su gracia. Solo se jugaba con agua en uno que otro barrio. Así lo describió El Comercio en su portada del 6 de febrero de ese año. “¿Dónde está el Carnaval?”, haciendo alusión a la locura que se vivía años atrás y que eran solo un recuerdo. Las fiestas nocturnas desaparecieron y las alegres comparsas pasaron a mejor vida. Fue el dictador Augusto B. Leguia quien las revivió por razones políticas, para distraer a la población de las arbitrariedades de su régimen autoritario instaurado con violencia en 1919. El bárbaro juego se transformo entonces en grandes corsos con la elección de Reinas de Belleza y concursos de disfraces, que atraían a la multitud a las calles y plazas para contemplar el desfile, así como los bailes de diversos grupos representando cada barrio de la ciudad. Uno de los personajes más emblemáticos era Ño Carnavalón, un demonio que era el alma de la fiesta. El propio Leguía salía de manera forma descubierta en la Calesa de Palacio e iniciaba el juego recorriendo el Jirón de la Unión, precedido y seguido por el Escuadrón Escolta, saludando y tirando serpentinas a diestra y siniestra. Así, con su cortejo, llegaba al Paseo Colón, daba la vuelta por la Plaza Bolognesi y tomando la otra pista del Paseo, llegaba y bajaba a la Tribuna Oficial instalada delante del hoy Museo de Arte, en donde en compañía del alcalde de Lima, sus ministros, de las esposas de estos, Cuerpo Diplomático y amigos personales, esperaba la llegada del corso para dar la bienvenida a la Reina e iniciar con ella el juego que luego se generalizaba y adquiría proporciones apoteósicas. Pero todo ello no fue eterno y cuando cayó Leguía en 1930, muriendo en la cárcel por sus delitos cometidos durante su oprobioso régimen, se extinguió también el Carnaval. Los corsos dejaron de ser lo que fue alguna vez, volvió la violencia de antes y por ultimo desaparecieron del todo. Los excesos llegaron a tal punto que en 1958, se eliminaron los carnavales en todo el país. “Suprimese el juego del Carnaval en todo el territorio de la República a partir del año 1959”, decía el decreto firmado por Manuel Prado Ugarteche y publicado en El Peruano. La norma volvió los lunes y martes de festejos en días laborables en los sectores públicos y privados. A mediados de los años 60, los festejos por los carnavales se realizaron todos los domingos de febrero, pero el juego con agua era lo único que la caracterizaba y no tenía nada que ver con las celebraciones de antes. En los sectores más populosos de Lima, los transeúntes y vehículos fueron los blancos más comunes de los inescrupulosos ‘jugadores’ quienes aprovechaban para robar y hasta violar a sus victimas, por lo que creció el número de lesionados y detenidos por los ‘juegos’. La policía tuvo que redoblar sus esfuerzos para hacer frente a esos delincuentes y hasta se llegó a cortar el agua en algunos distritos de Lima todos los domingos del mes. Ello no impidió que continuasen los ataques a los transeúntes con agua, talco y betún en distintos lugares de La Victoria, Barrios Altos, Surquillo, San Martín de Porres y Lince. Sin embargo, en febrero de 1972, la Prefectura de Lima emitió un comunicado recordando la prohibición del juego. En los años siguientes, los festejos casi desaparecieron y apenas uno que otro incidente ocurría en los barrios populosos que persistían en hacerlo, pero la cada vez mayor escasez del agua acabó con todo ello. Es por ese motivo incomprensible que en el 2020 la Municipalidad de Lima trato de revivir a un muerto organizando el Carnaval, pero lejos de parecerse siquiera a los anteriores, se limito a ser un desfile folklórico que nada tenia que ver con la celebración original, por lo que resulto un completo fracaso. Para empeorar mas las cosas, la pandemia del Coronavirus - que ‘gracias’ a la incapacidad del vizcarrismo y sus cómplices morados que son su continuación - se ha llevado a mas de 100,000 peruanos, por lo que ahora el que menos piensa es volver en realizar este año semejante mamotreto. El Carnaval de Lima ha muerto hace mucho y nada ni nadie lo volverá a la vida :)

sábado, 13 de febrero de 2021

MARTÍN VIZCARRA: El perfil del lagarto

Por lagarto se conoce al personaje adulador, cínico, calculador y arribista que refleja una atracción especial por quienes ostentan poder político o económico a los cuales tratan de imitar a toda costa. Como sabéis, en el mundo es obvia la relación de dependencia entre los asociados, por lo que siempre alguien tendrá un bien o servicio que otro necesite. La procura del bienestar no es considerada lagartería, de ser así, todos seríamos como aquel ‘reptil’, pero no, él tiene unas características especiales de las cuales anotaré algunas. Sus sentimientos son paradójicos, adoran y al tiempo odian a su víctima, quieren beneficios, pero también le envidian en silencio, por lo que son indiferentes ante su angustia o sufrimiento, aún en esa condición seguirán sirviéndose al máximo cual carroñero que es y, en ausencia de favores que recibir, lo buscan raudos en otra presa. Son halagadores profesionales, empalagan con cumplidos y nunca fastidiarán con la verdad de su conciencia, por lo que su sello más característico es la hipocresía. La víctima jamás sabrá cuál es su segunda intención - siempre tienen al menos una - por eso sus consejos no son sinceros ni fiables, conocen y ofrecen la respuesta que el empoderado quiere oír, así estén conscientes de que sea un despropósito. El lagarto expele veneno adulador que narcotiza a su presa, esta será más propensa a los efectos nocivos dependiendo del tamaño de sus egos. La lisonja produce dependencia y genera alucinaciones, ubica al sujeto en un espectro irreal y peligroso donde incluso pierde su voluntad en busca de halagos. De ahí que veamos a algunos políticos - plato predilecto - que, sin ninguna opción objetiva de ser elegidos, llegan en ocasiones a sacrificar su patrimonio en campaña, ya que sin esta especie las víctimas se sienten incompletas. Otra peculiaridad es la capacidad de adaptación y la falta de ideología. El lagarto es maleable, se acomoda dependiendo de sus intereses, sin tener en cuenta sentimientos loables como el respeto, la lealtad y el afecto, los cuales desconoce. Su norte será la obtención de la merced y para ello no les importa madrugar o desvelarse, asumir el rol de graciosos, dicharacheros, cuenteros y por sobre todo impertinentes, soplones e intrigantes , así como hacer presencia permanente con tal de mantener el interés de su caza. El lagarto no tiene estrato, se encuentra silvestre en cualquier lugar, sin importar la condición económica y social, de hecho, su ambición los hace más peligrosos y su posibilidad de acceso a varios espacios los hace más creíbles y por lo tanto letales. Estemos alerta a esta clase de sujetos inescrupulosos sin decencia ni moral y no olvidemos a Plutarco, quien sabiamente dijo “Los cazadores atrapan las liebres con los perros; pero muchos hombres atrapan a los ignorantes con la adulación”. Hacemos este preámbulo para comentar un libro dado a conocer esta semana, escrito por el periodista Carlos Paredes quien publico con Editorial Planeta: El perfil del lagarto, una investigación periodística que recorre milimétricamente la vertiginosa carrera pública del delincuente Martín Vizcarra, primero como gobernador de Moquegua y luego como usurpador del cargo de Presidente de la Republica tras confabularse con la mafia criminal aprofujimorista logrando la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, a los cuales - fiel a su estilo reptilesco - no dudo en traicionar al poco tiempo, disolviendo el Congreso e instaurando una dictadura con el claro objetivo de eternizarse en el Poder, pero para su mala suerte termino siendo ignominiosamente destituido por incapacidad moral (en medio de una pandemia global en la que Vizcarra tuvo una participación cuestionable y donde abusando de su cargo, se vacuno a espaldas de los peruanos, que murieron por miles debido a su incapacidad manifiesta) por el siguiente Parlamento surgido tras unas elecciones complementarias y al cual creía que iba a tener bajo su control, pero no fue así. Lejos de ser un listado de acusaciones acumuladas contra ese impresentable sujeto, que son conocidas de sobra por los peruanos, y exponer la fragilidad de los absurdos y deleznables argumentos con los cuales Vizcarra esgrime su defensa sobre los casos que ahora investiga el Equipo Especial Odebrecht, este libro logra establecer los patrones de conducta que explican su inesperado ascenso al Poder y vergonzosa caída. Sin partido, sin bancada, sin plan de gobierno, sin ideología; pero con un desesperado instinto de sobrevivencia, oportunismo político y sangre fría. El perfil de uno de los actores políticos más siniestros de la reciente escena nacional, visto con el ojo clínico de un autor que es conocido por tumbar mitos. Carlos Paredes es periodista desde 1990 y a lo largo de su carrera ha publicado trabajos de investigación periodística en televisión y prensa escrita. Fue reportero en los programas noticiosos Panorama, Contrapunto y SIN Censura, jefe del Servicio de Noticias de Frecuencia Latina y director del noticiario 90 Segundos Edición central. Cabe destacar que esta exhaustiva investigación es solo la punta del iceberg de una larga lista de negociados y uso de fondos públicos hechos por Vizcarra para su beneficio personal que le han granjeado más de una investigación fiscal y que terminaran tarde o temprano por enviarlo a la cárcel. Como recordaréis, este cabecilla del crimen organizado - que cuenta con la complicidad del JNE cuyos integrantes groseramente cambiaron su voto para que siguiera adelante en los comicios, a pesar de que legalmente no esta habilitado para candidatear - busca a toda costa ser elegido congresista el 11 de abril para “blindarse” de las muchas acusaciones de corrupción que se le imputan. Es indudable que la desinstitucionalización del Estado peruano es uno de los pilares del caos en el que se ha convertido el país andino. Progresiva, aunque sostenidamente, quienes ‘gobernaron’ los últimos años lo hicieron exclusivamente para enriquecerse a costa del Estado mediante jugosas ‘coimisiones’ y negociados de toda índole y Vizcarra obviamente no ha sido la excepción. Al contrario, su voracidad para saquear las Arcas Públicas a voluntad y sin control alguno lo llevo a cometer la felonía de cerrar el Congreso con el objetivo de atornillarse al sillón de Palacio, al cual entro por la ventana, pero todo autócrata que se respete no quiso soltarlo nunca más y planeo un fraude descomunal en las elecciones que se avecinan presentándose a la “reelección” a pesar de que nadie lo había elegido antes, pero tras ser expectorado por el Legislativo, ahora pretende ser congresista y para lograrlo, intenta victimizarse para convencer a los incautos que nunca faltan y voten por el, embrutecidos por aquella prensa prostituida a los que tanto apoyo económicamente para salvarlos de la quiebra y que ahora Sagasti - aquel admirador de terroristas para variar - hace exactamente lo mismo. Lo triste para el Perú es que el mismo individuo que decapitara la Democracia mediante un golpe de Estado promoviendo una campaña mediática en contra del Congreso acusándolo “de obstruccionista, oneroso e inservible” ahora de una forma cínica y cobarde quiere ser parte del mismo, para seguir mintiéndole al país y permitir que quienes jamás fueron electos para gobernarlo - tanto los parásitos comunistas que lo rodearon como los que hoy forman parte del MORADEF ya que son lobos de una misma camada - continúen haciendo de las suyas a costa de pisotear a diario el Estado de Derecho. Pero hay mas, en un acto que merece el desprecio del país, este lagarto se inmunizo en secreto durante la etapa más crítica de la primera ola, mientras al mismo tiempo miles de familias lloraban a sus muertos por la Covid-19 y otras miles imploraban por una cama UCI o por oxígeno para su paciente, en unos hospitales públicos colapsados y completamente desabastecidos - lo cual por cierto no importaba a Vizcarra - a quien solo le interesaba salvar su pellejo y la de su mujer, ordenando en septiembre del año pasado que les aplicaran las dos dosis de la cuestionada vacuna china Sinopharm (que por ese entonces había llegado al Perú como parte de una serie de pruebas experimentales con voluntarios) sin haberse sometido a ningún ensayo clínico. Según cifras oficiales del Minsa, cuando Vizcarra recibía ilegalmente la primera dosis de la vacuna, se registraba 818,297 peruanos infectados y 7,511 pacientes se encontraban hospitalizados, de los cuales 1,353 estaban en Unidades de Cuidados Intensivos con ventilación mecánica. Unos 32,535 ya habían fallecido oficialmente, aunque sabemos que esos datos no concordaban con las cifras reales, que por ese entonces estaban alrededor de los 60 mil muertos. Alguien que no fue capaz de comprar una sola vacuna para salvar la vida de millones de peruanos, si se vacuno ¿Se puede ser más miserable? Tratándose de Vizcarra, sin lugar a dudas. Ante la creciente indignación originada al conocerse la noticia, este tuvo que admitirlo, aunque fiel a su estilo, volvió a mentir groseramente afirmando que “se sumo a los 12 mil voluntarios para hacerse la prueba experimental” cuando ello es falso, ya que se sabe que presiono a los chinos a recibir la vacuna. En efecto,según se ha llegado a saber, cuando el año pasado llegaron especialistas de la salud desde China para realizar los ensayos clínicos, le propusieron inocularlo tanto a él como a todo su gabinete de ministros, pero Vizcarra rechazó la propuesta, ya que la inclusión de su gabinete en este beneficio habría provocado la repercusión de la prensa, exigiendo a cambio que solamente lo vacunen a él y a su esposa, a cambio de firmar el acuerdo para comprar las vacunas, recibiendo las dosis de manera reservada el 2 de octubre en Palacio de Gobierno. “Vizcarra sabía que lo que se le inoculo no era placebo como afirma ahora a modo de defensa, si no la vacuna destinada para los médicos que monitoreaban los ensayos”, señaló nuestro informante. Al respecto, el expresidente del Tribunal Constitucional y exministro de Justicia, Víctor García Toma, afirmó que este tipo de actitudes solo demuestran su verdadera personalidad. “Lo que merece Vizcarra, no solo por lo que hizo en su desastroso gobierno sino en particular por esta acción, que lo desnuda como persona, es el desprecio moral de todo el país. Es como aquel barco que se hunde, y él saca su salvavidas y se va, y ya de ahí que se salven los que puedan en el barco. Es el campeón del cinismo. Con esta miserable conducta y actitud propia de un cobarde, ha demostrado que no tienen ningún respeto por la investidura presidencial”, aseveró. García Toma señaló que esta situación solo sirve para hundir más la carrera política de quien no ha demostrado ser apto para dirigir a un país. “Ese desprecio y asco moral es lo que debe recibir una carrera pública en donde primó la incompetencia, la mentira y el delito” agregó. Por su parte, el expremier Óscar Valdés indicó que Vizcarra debe ser procesado por las muertes debido al pésimo manejo de la pandemia durante su régimen autocrático: “Vizcarra y sus secuaces deben ser enjuiciados por todas las muertes que provocaron su ineficiencia en el manejo del Estado. Lo que hizo fue un acto de traición al pueblo que confió en el y a los miles que murieron por su culpa” puntualizó. ¿A que espera la Fiscalía de la Nación para actuar? :(

jueves, 11 de febrero de 2021

NESCAFE DOLCE GUSTO PICCOLO XS: En todo momento

¿Cuántas veces te ha sucedido que te levantas por la mañana y no tienes tiempo suficiente para esperar a que tu cafetera prepare un café? Si has pasado por una experiencia así y no quieres que se repita, debes elegir la mejor maquina de café del mercado y esta indudablemente la Nescafe Dolce Gusto Piccolo XS, ultra compacta y de estilo moderno, diseñada por expertos para adaptarse a cualquier cocina. Prepara cafés de calidad profesional con una crema espesa y aterciopelada, gracias al sistema de alta presión de la máquina (hasta 15 bares). Sus cápsulas herméticamente selladas conservan la frescura del café para que disfrutar de ricas tazas aromáticas en todo momento. Para prepararlo, simplemente deslice la cápsula elegida y, con un solo ajuste de la palanca manual, podrá preparar la bebida perfecta de su elección. Disfruta de más de 30 opciones de café de calidad: desde la un Espresso Intenso o un Grande con cuerpo hasta un cremoso Cappuccino, además de chocolate caliente, tees y mucho más. La Piccolo XS es tan versátil que también permite preparar bebidas frías con gran facilidad. El sistema de calentamiento rápido de la máquina de café alcanza la temperatura perfecta en 30 segundos, por lo que no necesita esperar para disfrutar de su taza. Cabe destacar que la función de modo ecológico apaga automáticamente su cafetera luego de 5 minutos de inactividad, lo que significa que esta máquina ahorra energía. En cuanto a su precio, es una máquina de café muy asequible en comparación con otras de su clase y al igual que la variedad de sus sabores también la encontramos en distintos colores: Negro, rojo, gris oscuro, blanco, plata o azul. Además de ser una de las máquinas de café de cápsula más pequeñas del mercado, por lo que seguro que la sabrás hacer caber en cualquier cocina u oficina. Disfruta el café como se debe con la Piccolo XS y atrévete a cambiar :)

martes, 9 de febrero de 2021

FUNERARIAS: El lucrativo negocio de la muerte

A diferencia de otras industrias, la funeraria ha sobrevivido todas las crisis. Y cómo siempre lucrando con el dolor humano y en plena contingencia del Covid 19, los costos de sus servicios funerarios aumentaron hasta la estratosfera en el Perú. En efecto, los mortuorios en los hospitales están llenos, hay extensas filas de carrozas fúnebres en los cementerios y los ataúdes forman torres en las funerarias, imágenes que generan desconcierto, asombro y dolor. Gerentes del rubro funerario afirman - frotándose las manos de gusto - que nunca se ha visto una situación similar a la generada por el nuevo Coronavirus. Como sabéis, en esta pandemia que desde el pasado año azota al país andino ante la incapacidad del improvisado (des)gobierno de turno, la velocidad con que la muerte llegó a hogares de miles de peruanos hizo que el rubro funerario multiplicara sus esfuerzos - y sus ganancias - para seguir atendiendo a estas familias en medio de la tragedia. Por ejemplo, desde Campo Fe afirman que nunca se ha vivido una situación similar a la de ahora: se triplicó el número de entierros en sus sedes tras conocerse la primera víctima mortal de la COVID-19 en el país en año pasado y desde entonces el número de muertos no deja de crecer. "En promedio tenemos entre 90 y 100 entierros diarios sumando las dos sedes del camposanto; de estos entierros el 60% pertenece a la venta nueva. Los entierros diarios están compuestos de la venta nuevos de espacios además de los de venta anticipada", afirmó Constante Castillo, Gerente Comercial de Campo Fe, empresa que cuenta con 21 años de experiencia en el rubro. Respecto del proceso de cremación, la empresa donó 100 cremaciones al Ministerio de Salud y otras 100 a EsSalud. A diario la empresa crema 6 cuerpos, de los cuales 4 pertenecen a las cremaciones donadas a estas dos instituciones. Los protocolos de la muerte impuestos por esta enfermedad no permiten a los deudos despedirse dignamente de sus familiares. Campo Fe, a través de sus redes sociales, transmite a diario misas virtuales en vivo para resarcir en algo el dolor del duelo. Por su parte, en la funeraria Piedrangel, conocida por su equipo de recogedores de cadáveres en Lima y Callao, se han recogido desde el inicio de la cuarentena miles de cuerpos, y el número de cremaciones diarias es incesante. “Tenemos 3 turnos, madrugada, mañana y noche y ante la elevada demanda, el crematorio se ha visto en la necesidad de ampliar su frigorífico para almacenar los cadáveres hasta que llegue el turno de cremarlos” preciso el gerente de la funeraria, Roberto Gonzáles. El potente horno con el que cuentan se encuentra en Chorrillos. Además, los hermanos Gonzáles, dueños de este negocio, fabrican las bolsas para proteger el cadáver, los ataúdes y las urnas donde se guardarán las cenizas. Muchas historias de dolor han tenido lugar en el exterior de su funeraria, sobre todo de familiares que no terminan de aceptar la pérdida de seres queridos, maldiciendo tanto a Vizcarra como a Sagasti por su incapacidad manifiesta para contrarrestar la pandemia. Ante la prohibición de una despedida digna, cuentan que les ofrecen más dinero por ver por última vez el rostro de sus seres queridos, pero ellos no acceden ya que pondrían en peligro la salud de los deudos ante un contagio de la COVID-19. También se ha dado el caso de familias enteras contagiadas con el virus, por ello la funeraria traslada las cenizas hasta el lugar donde vivió el fallecido. Sin poder decir adiós, miles de personas se encuentran ahora mismo afrontando la pérdida de sus familiares. Desde el Cementerio Jardines de la Paz por otro lado, se usa el soporte digital para que los deudos participen y simulen lo que sería una tradicional despedida, ya que solo se permite la presencia de 2 familiares de víctimas con COVID-19 durante el proceso de cremación o inhumación. "Hemos puesto a disposición de los familiares un link a través del cual ellos pueden ver la transmisión del evento funerario en directo y decidir a quién invitar a la transmisión. Podrán ingresar más de 100 personas vía online y participar de una despedida a su ser querido”, dijo Javier Serván, gerente general de Jardines de la Paz. En estos momentos la empresa, con 28 años de servicio en el rubro funerario, se encuentra cerca de llegar al límite en el servicio de cremaciones. "Hemos incrementado nuestros horarios trabajando las 24 horas del día en nuestro crematorio. Por el acelerado crecimiento en el número víctimas mortales, es imposible parar, afirman desde Jardines de la Paz, donde también cuentan con un personal asignado al recojo de cadáveres en viviendas. "Ciertamente esta situación nos ha obligado a que nosotros nos adaptemos para que podamos responder con la gran demanda que estamos teniendo" aseveró. Así como en otras funerarias, en la Funeraria San Isidro el trabajo también se ha duplicado: "Asistimos en cremaciones y entierros, trabajamos todo el día, el personal recoge cadáveres siempre con su traje de seguridad, al día se cambian 4 o 5 veces. Al día tengo un promedio de 50 llamadas, pero no a todos los podemos atender" añade Elena Soriano, quien ha sido testigo del dolor de los deudos al no poder ver por última vez a sus seres queridos: "Los familiares me imploran abrir la bolsa donde se encuentra el cadáver y ver la cara, incluso me ofrecen dinero adicional. He visto a la gente realmente quebrarse, pero les hago entender que por seguridad no se puede participar, por ejemplo, en los crematorios solo ingresan hasta la puerta, la gente está resignándose a la situación", dijo. Ya va más de un año que el Coronavirus va enlutando a miles de familias y el contagio no cesa. A la fecha el nuevo coronavirus ha dejado 120,000 víctimas mortales en el Perú, y si Sagasti cree que esa cuestionada vacuna china es la solución, esta completamente equivocado. Mientras tanto, tanto las funerarias como los cementerios seguirán haciendo su agosto... en pleno febrero :(
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