Durante la época de terrorismo en el Perú, tanto el Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (PCP-SL) como el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), usaron las aulas escolares y universitarias como centros de captación de miembros y propaganda de agitación (agitprop). Para Sendero Luminoso, a diferencia de otras agrupaciones de izquierda, el sistema educativo ejercía un espacio estratégico a través del cual podía transmitir su ideología y formar militantes. Por ende, convirtieron las escuelas, universidades y academias preuniversitarias en centros de captación, formación y agitación política. Como parte de esto, se buscaba controlar los espacios universitarios, especialmente las facultades de educación y de ciencias sociales, a través del cual formarían docentes ideologizados que, luego de graduarse, serían enviados a las escuelas de las diversas ciudades del país. Los docentes ideologizados formarían a los estudiantes en la ideología a la vez que dichos estudiantes transmitirían lo aprendido a sus familiares llegando, de esta forma, a las masas. Todo ello era posible ya que los terroristas contaban con la complicidad de las autoridades de esos centros de estudio, quienes arropándose en su falaz “autonomía universitaria” impedían que el Estado y las Fuerzas del Orden intervinieran en sus campus para acabar con esa lacra maldita. Esto posibilito que las maniáticas ideas de esas organizaciones criminales ganasen varios adeptos entre los jóvenes y se expandiesen como un cáncer maligno que afectó gravemente la enseñanza y el desarrollo de los centros superiores públicos, convirtiéndose así en nidos de terroristas, donde se organizaban sangrientos atentados y escondían sus arsenales, hallando también refugio en sus instalaciones para estar a salvo de la policía, impedidos de ingresar en sus instalaciones. Para Sendero Luminoso, las universidades era un campo de batalla más. Los estudiantes que no se sumaban a la prédica violentista y que solo querían estudiar y graduarse como profesionales, eran vistos como un enemigo más, y por lo tanto posibilidad de ser víctimas de algún ataque de sus huestes. Una de las primeras universidades más golpeadas fue la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Desde allí, Abimael Guzmán forjó aquella organización criminal a la que denominó Sendero Luminoso, arrastrando en su sangrienta locura a estudiantes y profesores, a la par que hostigaba a los profesores independientes y colocaba a más docentes cercanos a las prédicas senderistas. Por su parte, el MRTA optó por tomas de colegios con fines de propaganda además de considerar las universidades como espacios de propaganda y difusión ideológica. Durante la época de terrorismo tanto Sendero Luminoso como el MRTA, y sus aliados, lucharían por el control de los espacios educativos principalmente universitarios. En los años 70, durante el velasquismo, se establecieron en los planes de estudios de las universidades cursos de marxismo tales como el curso de “materialismo dialéctico”, “materialismo histórico” y “dialéctica de la naturaleza”. También se establecieron asignaturas como el de la “introducción a la sociología”, bajo una visión marxista-leninista. La implementación de estos cursos se dio gracias a la reorganización de la universidad producto de la Ley Universitaria de 1969, promulgada por el dictador Velasco Alvarado, y la consideración de que el marxismo ofrecía “una visión coherente y científica de la realidad social mediante la cual se podía comprender los aspectos de la sociedad” (?). Además, en las universidades se difundieron manuales de materialismo histórico, materialismo dialéctico y economía política producidos por la Academia de Ciencias de la URSS y las Ediciones en Lenguas Extranjeras de Pekín; y se reemplazaron profesores con profesores propuestos por los partidos dominantes en los gremios estudiantiles que se encargaron de dictar los cursos usando los manuales difundidos. A ello debemos agregar la dejadez e incapacidad de los corruptos regímenes de Fernando Belaúnde y Alan García que nada hicieron para revertir tal situación, especialmente este último, cuya afinidad ideológica con el MRTA - el otro grupo terrorista de tendencia aprista - era más que evidente (una prueba palpable de ello es que días antes de dejar el poder en 1990, hizo escapar de la cárcel a su cabecilla Víctor Polay Campos, hijo de un viejo correligionario del partido de la estrella). Hubo que esperar hasta 1991, para que con Kenyo Fujimori al mando, recién se pudiera intervenir militar y administrativamente las universidades públicas, lo cual permitió acabar casi en su totalidad con la infiltración del terrorismo en sus claustros. Fue una medida largamente esperada por la ciudadanía y con ello se pensó acabar así con la presencia subversiva en las universidades. En efecto, 21 de mayo de 1991 Fujimori mandó ingresar a miembros del Ejército Peruano a los campos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle- “La Cantuta” restaurando el principio de autoridad que no habían sabido ni querido implantar las autoridades universitarias ante el avance terrorista. La jornada se complicaría en horas de la noche, cuando un grupo de "estudiantes sanmarquinos" pretendieron hacer ingresar por una de las puertas del campus dos automóviles, uno rojo y otro negro. Ante una explosión en los exteriores del campus, los efectivos del Ejército los repelieron con ráfagas de metralletas. Tras una inspección a los autos, se halló ocultos trapos rojos y explosivos que habrían tenido como destino los pabellones de varias facultades. Un breve tiroteo fue el preludio de algo mayor en esa agitada noche sanmarquina. A la medianoche, ante el aviso de un sembrado de explosivos, ingresó al campus un grupo de personal policial especializado (UDEX); y con ellos, efectivos de la Infantería de Marina, el Ejército y la Policía Nacional. Retiraron varios trapos rojos en diversos lugares e incautaron numerosos explosivos. La intervención en la universidad estaba consumada. Al día siguiente, Fujimori reveló a la prensa extranjera sus intenciones, ya entonces evidentes, de realizar una “limpieza integral” de las universidades. No solo una limpieza física sino también “de otro tipo para lograr un clima académico, de disciplina y seriedad", dijo el mandatario. Sobre el argumento de que se estaría acabando con la autonomía universitaria, Fujimori dijo que “esta ya se había perdido hace mucho tiempo, porque no hay libertad de expresión ni autogobierno; hay más bien desorden”, criticó. Posteriormente se desarrollaron acciones de inteligencia para detectar rezagos de actividades terroristas y sus autores, a fin de neutralizarlos y con ello impedir un resurgimiento de la infiltración subversiva. Desde esta intervención hasta fines de la década de 1990, la presencia de organizaciones terroristas en los centros de educación superior desapareció casi por completo. La psicología nos enseña que los jóvenes y adolescentes pueden ser manipulados con facilidad. Así, pueden ser engañados y reclutados con el objeto de utilizarlos para el crimen y adoctrinarlos para el fanatismo. Eso nos demuestra el interés de las organizaciones terroristas en volver a infiltrarse en lugares frecuentados por la juventud. Actualmente vemos que grupúsculos como el ilegal Movadef (órgano de fachada de Sendero Luminoso), pretenden nuevamente infiltrarse en las universidades, embaucando a los jóvenes con su ideología plagada de odio, resentimiento y venganza. Es más, tras la ignominiosa caída del régimen filosenderista de Pedro Castillo, tanto la San Marcos como la de Ingeniería se convirtieron en refugio de miles de terroristas llegados del interior del país, con el objetivo de desatar el caos y la violencia en la capital durante la denominada “Primera Toma de Lima” (?) fracasando miserablemente en su intento. La policía los echo de allí y abandonados a su suerte por los caviares quienes los trajeron como ganado en camiones, regresaron como pudieron a su puna y nunca más regresaron. No obstante, es evidente que actualmente la infiltración de simpatizantes de grupos terroristas en las universidades es mínima si se compara con lo que sucedía décadas atrás, ello no justifica, bajo ninguna circunstancia, que sea ignorado. Más bien todo lo contrario: se debe alimentar la voluntad del Estado para lograr su completa eliminación. En esa línea, la Procuraduría Pública de Terrorismo, conforme a sus funciones, viene denunciando todo hecho ilícito relacionado con el terrorismo en las universidades para sancionar a los responsables y prevenir algún resurgimiento de estos grupos criminales. Asimismo, la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) tiene un programa de información a los escolares y universitarios en que se explica qué fue el terrorismo y los crímenes que cometieron Sendero Luminoso y el MRTA. Ambos grupos fueron organizaciones criminales que utilizaron el terror, la violencia y los asesinatos para tomar ilegítimamente el poder. Hay que recordar que en noviembre del 2011, el Jurado Nacional de Elecciones rechazó la inscripción como organización política solicitada por el Movadef. El motivo fue adoptar como principio guía el “pensamiento Gonzalo”, que implica actos de violencia calificados como delito de terrorismo y delitos de lesa humanidad, los cuales vulneran el sistema democrático existente, la preservación de la paz, la vigencia de los derechos humanos y el desarrollo nacional. Pese a todas las medidas preventivas y legales que actualmente el Estado adopta para evitar y combatir la infiltración de grupos terroristas en nuestras universidades, será el rechazo de la comunidad universitaria y sus autoridades el que tendrá el papel fundamental. Lamentablemente, la mayoría de universitarios ignora actualmente quienes fueron Abimael Guzmán Reynoso y Víctor Polay Campos desconociendo el baño de sangre que estos malnacidos causaron al Perú. Es más, hay descerebrados como el drogadicto y asesino de policías Antauro Humala quien “admira” a Guzmán y así pretende ser candidato en las elecciones del 2026 a pesar de haber quedado al margen e impedido de participar por Ley. Sin embargo, ello no debe hacer que los peruanos bajen la guardia, sino, más bien, alimentar su voluntad de lucha frente al terrorismo y sus organizaciones de fachada, para finalmente extirparlos de la vida nacional. En lo referente a Sendero Luminoso, la toma de las universidades por el Gobierno en 1991 fue un pretexto para seguir cometiendo los atentados más sanguinarios que iban a tener como epicentro a Lima. Pero antes de dedicarme a ese asunto, quisiera tratar sobre la lucha fratricida por el poder al interior de esa organización criminal, donde la amante de Abimael Guzmán - Elena Iparraguirre - elimino a su rival Augusta La Torre, cuyas imágenes de su velatorio y un video del propio Guzmán bailando Zorba el Griego cayeron en manos de policía ese mismo año, donde se pudo reconocer a varios integrantes de la cúpula senderista que circulaban libremente y a quienes les llego la noche (Próximo capítulo: Asesinato por encargo)
Llegó el momento más esperado por todos, ya que el 4 de marzo se inicia por fin el juicio oral a un delincuente terrorista, que llegado al poder mediante el fraude en el 2021, intento dar un autogolpe de Estado para eternizarse en el cargo, fracasando miserablemente en su intentona y capturado en plena huida por las calles de Lima, fue recluido en prisión en espera de ser juzgado por sus múltiples delitos… y ese momento ha llegado. Nos referimos como podéis imaginar al golpista Pedro Castillo, aquel infeliz que deberá responder ante el juez por sus actos y para quien la fiscalía solicita 34 años de prisión. En efecto, luego de más de dos años de investigación, ese oscuro individuo - quien cumple prisión preventiva en el penal de Barbadillo- se sentará en el banquillo de los acusados por el golpe de Estado que perpetró el 7 de diciembre del 2022. También serán juzgados sus co-acusados la rabiosa maoísta Betssy Chávez (exjefa del Gabinete), el viejo prostático Aníbal Torres (entonces asesor de la PCM y ex primer ministro) y el impresentable Willy Huerta (extitular del Interior). Para tal efecto, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema programó para el próximo 4 de marzo, a las 09:00 am, el inicio del juicio oral contra el golpista y sus secuaces. El Ministerio Público acusa al burro chotano de los presuntos delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública y pide una condena de 34 años de prisión. Mientras que a los demás implicados se les acusa de rebelión y se enfrentan a pedidos de 25 años de prisión, salvo Torres, para quien solicita 15 años. La Sala Penal Especial de la Corte Suprema informó además que el juicio se llevará a cabo, de manera mixta, 3 veces por semana (martes, jueves y viernes) inicialmente en forma presencial en el penal de Barbadillo, en Ate, donde está recluido Castillo, tras la ignominiosa caída de su régimen. Cabe recordar, que la Fiscalía de la Nación acreditó a 41 testigos, mientras que los acusados presentaron 25. También participarán tres peritos admitidos para la fiscalía y los acusados, así como 16 objetos de convención probatoria y más de 70 documentos probatorios de todas las partes. De esta manera, tanto Castillo, como Torres, Chávez y Huerta, así como tres policías: el general Manuel Lozada, el comandante Jesús Venero y el teniente Eder Infanzón, que participaron en el complot, serán juzgados por este tribunal. Por cierto, en este proceso también estaba implicado el exministro de Comercio Exterior y Turismo y actual congresista, Roberto Sánchez. Sin embargo, hace unos días la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema aceptó, en segunda instancia, un recurso para excluirlo del proceso. Para él, la fiscalía solicitaba una pena de 25 años. Por cierto, en la resolución que cita a la audiencia de inicio de juicio, que tiene fecha del 31 de enero, sí se incluye a Sánchez como uno de los acusados por el golpe de Estado. Debido a ello, el abogado del exministro, Carlos García, explicó que en los próximos días se eliminaría el nombre de Sánchez del auto de enjuiciamiento o, en su defecto, el día del inicio del juicio oral se daría cuenta de la decisión. En julio del 2024, el Poder Judicial había declarado infundado el recurso con el que el congresista buscaba archivar el proceso en su contra por los hechos del 7 de diciembre. Sin embargo, esa decisión fue revocada y declara fundada en segunda instancia, por lo que Roberto Sánchez ya no irá a juicio. Como recordareis, por los hechos luctuosos del 7 de diciembre, Castillo fue detenido en flagrancia cuando se dirigía cobardemente a refugiarse en la embajada de Méjico, pero interceptado el vehículo por la policía, quienes metralleta en mano lo obligaron a salir del coche donde se encontraba y esposarlo como a cualquier criminal de su calaña, fue llevado inmediatamente a la Prefectura de Lima y encerrado en una oscura celda. Luego de ello, se le impuso prisión preventiva, medida que durará hasta diciembre del 2025. En enero pasado, la fiscalía cerró su investigación de este caso y presentó su acusación contra este miserable por rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública. La acusación contra Castillo y sus cómplices abarca los hechos previos, durante y luego del golpe del 7 de diciembre. En la previa, se considera el contexto de un pedido de vacancia en el Congreso contra el corrupto filosenderista, la aparición de testigos o colaboradores que lo implicaban en actos de corrupción y reuniones entre este sujeto y sus entonces ministros en la jornada previa a su discurso golpista, que leyó con manos temblorosas. Según la acusación de la fiscalía, Castillo, Torres y Chávez colaboraron para escribir el mensaje golpista, aunque desde entonces lo nieguen cínicamente. Ya en lo referido al día del golpe de Estado, la acusación aborda las reuniones entre los procesados en Palacio de Gobierno, los intentos para cambiar al jefe del Ejército y que los seguidores castillistas lleguen hasta la sede del Ejecutivo. Igualmente aborda las coordinaciones para que el discurso se transmita en señal nacional, y la lectura del texto con el que el golpista buscó la disolución inconstitucional del Congreso y la intervención del sistema de justicia, con apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP) y las Fuerzas Armadas (FF.AA.). Finalmente, las circunstancias posteriores describen las órdenes de Castillo para plasmar su golpe, las renuncias sucesivas de los ministros tras el mensaje, los pronunciamientos de la PNP y las FF.AA. que repudiaron al golpista, quien sabiéndose perdido, pretendió refugiarse en la embajada de Méjico, pero no lo logro. Allí también se apunta al papel de los policías acusados, quienes tenían la tarea de impedir el ingreso de legisladores y trabajadores al Congreso, en línea con el discurso golpista de Castillo. Por todo ello, se le acusa, junto a Chávez, Torres y Huerta de haber acordado “disolver el Congreso de la República e instaurar un estado de excepción en el Perú” sin que se cumpla con los requisitos establecidos en la Constitución para ello. Del total de testigos, 24 darán testimonios sobre Castillo, el principal acusado. De ellos, algunos también declararán sobre los otros procesados. Entre estos testigos están los exministros Alejandro Salas, Emilio Bobbio y Heidy Juárez, quienes declararán sobre la convocatoria que se hizo a los miembros del gabinete para que vayan a Palacio de Gobierno antes del golpe, sobre lo que se dijo allí y sobre quiénes estuvieron presentes. También serán citados los periodistas de TV Perú que fueron llevados al Despacho Presidencial para la transmisión del mensaje golpista, así como directivos del Instituto Nacional de Radio y Televisión (IRTP) y funcionarios de Palacio de Gobierno y de la PCM. Otros testigos están vinculados a la Policía Nacional del Perú para dar cuenta sobre las órdenes dadas ese día por Castillo. También se citará al que era el alto mando de las Fuerzas Armadas al momento de los hechos y a funcionarios del Ministerio de Defensa. Además, declararán dos peritos del Ministerio Público. Se le viene la noche al golpista... Y lo pagará caro.
Como sabéis, el Perú posee un importante número de danzas típicas que aún se conservan y se transmiten entre las generaciones. La Diablada en particular ha sido tema de debate para intentar definir su origen y pertenencia, causando una división de opiniones entre los países vecinos. Sus coloridos trajes y máscaras representan la ritualidad de diversas herencias indígenas, incluyendo las ibéricas, las cuales conviven y revelan un sentido de realidad multicultural que ha sido globalizada en el Perú y otros países de la región. No solo es una extensión de sus tradiciones, sino también de la identidad que une a esos indios. Una de las más conocidas - y - es la que se conserva en Puno (ubicada al sur del Perú) y que ha significado una representación de lo que dejó la evangelización y el imaginario religioso católico. ¿Cuál es el origen de la Diablada? En el 2021, el por entones ministro de cultura, Ciro Gálvez, precisó que, desde sus orígenes, se trata de un espacio de convivencia e intercambio cultural que se manifiesta por medio de una estética y ritualidad, siendo una herencia que convive a lo multicultural. De su origen se conoce que se dio en el plano religioso cuando aún estaban presentes las autoridades virreynales, quienes la consideraron como una expresión aceptada para celebrar la fe cristiana con raíces de los rituales andinos. El Ministerio de Cultura del Perú precisa que, para finales del siglo XIX, se generó evidencia de los primeros danzantes con trajes de diablos, los cuales integraban agrupaciones de sicuris o morenadas. Estos recorrían el altiplano llevando su arte. Para 1940 aparecieron las comparsas y 20 años más tarde, se formalizaron las expresiones de la Diablada Puneña. Es así como hay una manifestación artística de gran alcance, reuniendo a varios países, por lo que se considera que su raíz originaria es del altiplano, no de un destino específico. ¿Qué tipo de danza es la Diablada peruana? Se considera una expresión coreográfica mestiza, que reúne al mundo festivo y de celebración en el altiplano peruano. Hay una categoría que la califica como una “danza en trajes de luces”. La formación requiere de un gran número de danzantes, quienes tienen que seguir una serie de pasos para la formación de figuras en el escenario, así como la narración de una historia, donde “el bien y el mal” se unen en el Nuevo Mundo. ¿Dónde se celebra la Diablada? De acuerdo a los registros culturales, esta danza típica posee un origen en el altiplano, juntando las manifestaciones artísticas, reflejadas en bailes, de Chile, Bolivia y Perú. ¿Que transmite la danza de la Diablada? Este es el nombre que recibe una composición colectiva que es protagonizada por los diablos, que formados en filas, son dirigidos por un arcángel. Estos realizan movimientos sincronizados mientras siguen el compás de marchas y huaynos. Aquellos bailarines que forman parte de la coreografía llevan máscaras y trajes que representan al diablo o demonio, al cual se le conoce como un personaje que fue reinterpretado a partir de los patrones culturales indígenas. Es una de las expresiones que caracteriza a las festividades religiosas que se celebran en distintas regiones del país, teniendo un mayor protagonismo en la Festividad de la Virgen de la Candelaria en Puno. En cuanto a la leyenda de su origen, una historia intenta explicar que unos mineros salvaron sus vidas de quedar atrapados en una mina. Al salir, vieron que unos diablos querían llevarse sus almas al infierno. Entonces, ellos solo atinaron a rezar a la Virgen del Socavón para que los ayude. Ella envió al Arcángel San Gabriel, quien venció a los demonios y en agradecimiento, crearon un baile en medio del fuego que se originó, dando así origen al culto para la Virgen de la Candelaria. Es así como esta expresión constituye un testimonio de valor histórico y simbólico, razón por la cual en septiembre del 2021, fue declarada como Patrimonio Cultural de la Nación.
Como no podía ser de otra manera, Gustavo Petro (otrora integrante del grupo terrorista M-19, además de ser acérrimo enemigo del Perú y secuaz del golpista Pedro Castillo) volvió a hacer el ridículo de su vida, cuando se las quiso dar de listo con los EE.UU. al negarse a recibir 2 aviones militares estadounidenses en su territorio que devolvían esposados a su país a cientos de deportados, cuando ello había sido previamente acordado entre ambos gobiernos. Pero Donald Trump lo puso inmediatamente en su sitio, obligándolo a bajar la cabeza y ceder - en un acto de cobardía suprema - a todos sus requerimientos. Este vil sujeto es el mismo que busca a como dé lugar una nueva Constitución para Colombia con el fin expreso de reelegirse indefinidamente ya que la actual Carta Magna se lo prohíbe ¿les parece familiar aquello? Si es la misma maniobra que el filosenderista Castillo pretendió hacer en el Perú, fracasando en su burdo intento y terminando en la cárcel por golpista y ladrón. Repudiado por la gran mayoría de colombianos, Petro pretende acabar con la institucionalidad democrática de su país para eternizarse en el cargo como los sátrapas de Cuba, Venezuela y Nicaragua ¿Este es el “revolucionario” que idolatran los parásitos de la izquierda latinoamericana? Si la intención del terrorista ese era asumir el liderazgo del trasnochado discurso antiimperialista en la región, lo único que logró fue ponerle Colombia en bandeja de plata a Trump para que demostrara de lo que es capaz Estados Unidos para poner orden en lo que aún considera “su patio trasero”. Como recordareis, luego de un domingo agitado por la innecesaria crisis diplomática con Washington creado por Petro, el Gobierno de Donald Trump celebró haber doblegado de una manera humillante a quien pretendió obstaculizar su política migratoria, ya que a su vez sirve de escarmiento para el resto de países de la región, con la mira puesta en otros líderes izquierdistas como Claudia Sheinbaum en Méjico o Xiomara Castro en Honduras, claves para garantizar el retorno de los indocumentados deportados. En efecto, menos de 24 horas duró la soberbia de Petro, quien terminó aceptando los términos de su homólogo estadounidense, según informó la Casa Blanca en un comunicado. “El Gobierno de Colombia ha aceptado todos los términos del presidente Trump, incluyendo el irrestricto recibimiento de todos los colombianos ilegales devueltos de Estados Unidos, incluso en aviones militares estadounidenses, sin limitaciones ni retrasos”. El Gobierno norteamericano agrego además que las sanciones y aranceles que se habían anunciado a los productos colombianos “se mantienen en reserva y no se firmarán, a menos que Colombia incumpla el acuerdo”. Y en lo que respecta a las visas revocadas, controles migratorios más estrictos y trámites restringidos por el Departamento de Estado, la Casa Blanca precisa que se mantendrán vigentes hasta que se reciba el primer vuelo con colombianos deportados. “Los eventos de hoy han dejado claro al mundo que Estados Unidos se ha hecho respetar nuevamente”. A pesar del contundente triunfo que se anotó la Administración Trump, el Gobierno colombiano ha intentado -como era de esperar - vender un discurso político a sus bases para disimular la enorme torpeza diplomática que se reduce a un ridículo show con claros fines electorales. Allá los descerebrados que se lo crean. Como siempre suele suceder con los hipócritas de izquierda en el poder, Petro se llena la boca hablando del bienestar de su “pueblo”, pero, con sus acciones, no hace otra cosa que perjudicar una y otra vez a los colombianos. Ya no solamente con políticas públicas que terminan tornándose contraproducentes para la población, sino con acciones que, concretamente y en tiempo real, terminan afectando a un grupo de personas. Incluso, a aquellos en un momento de vulnerabilidad importante, como los deportados expulsados de los Estados Unidos, por motivos de documentación. Como es sabido, Donald Trump está determinado en cumplir con su promesa de campaña de realizar deportaciones masivas de indocumentados en los Estados Unidos. Con respecto al primer grupo de colombianos que se encontraban ilegalmente en ese país, la nueva administración decidió enviar un vuelo con migrantes, para que retornen a su país de origen. Y en una muestra de enfermiza bipolaridad, Petro celebró la repatriación de los colombianos expulsados, pero a la media hora escribió que no admitía el ingreso de aviones con deportados a Colombia, para los que exigió “un trato digno” tal vez porque se enteró de que venían esposados, tal como se les vio en imágenes previas de la televisión antes de abordar la nave. Sin embargo, en su afán por mostrarse como lo que no es, el enajenado Petro ignoró que todos los deportados por la administración de EE. UU., siempre viajan esposados y custodiados tal como lo exige el protocolo. Así llegan todos los expulsados, incluso cuando son enviados en un vuelo comercial (como sucedió por ejemplo con Alejandro Toledo, cuando fue extraditado al Perú). Pero Petro también ignoró que transportarlos en modernos aviones militares Boeing C-17 Globemaster, que se utilizan para el transporte de tropas, no constituye ninguna indignidad aunque no sea tan cómodo como viajar en primera clase. Además, pasó por alto lo más grave, y es que él no puede impedir que los deportados sean retornados a su país, a lo que tienen todo el derecho, ya que de lo contrario estarían siendo convertidos en verdaderos parias por quien hipócritamente se da golpes de pecho exigiendo que los traten “con dignidad” cuando a su vez hace tratos indignos con el régimen chavista. Falta año y medio para que este badulaque salga del poder - a pesar de todos sus intentos de querer reelegirse estando impedido constitucionalmente, por lo que insiste con la cantaleta de una Asamblea Constituyente - y por unas horas puso en juego las relaciones con los estadounidenses, que se miden en miles de empleos y millones de dólares. ¿Hasta cuándo tendrán que soportar los colombianos a este miserable?
Con motivo de la Exposición Nacional de 1872, realizado en el Parque de la Exposición en Lima, se decidió la construcción de un jardín zoológico para exhibir animales de las distintas regiones del Perú y el mundo. Para tal efecto, en 1871 se nombró una comisión a cargo de Henrique Casseu para traer desde la Amazonía las colecciones de plantas y animales requeridas. Según el catálogo de la Exposición de 1872, se presentaron 271 especies. Entre los animales domésticos había toros, vacas caballos, cerdos, ovejas y perros de raza. También gallinas, gallos, patos, gansos y palomas. Al parque llegaron animales silvestres, algunos nunca antes vistos en Lima, como cóndores, cisnes, garzas, cacatúas, pericos, faisanes, urracas, mirlos, canarios, halcones y gavilanes. De sierra y selva fueron presentados vicuñas, guanacos, tapires, jaguares, pumas, tigrillos, osos negros, zorros, armadillos, hurones e iguanas. Además, se recibieron muchas donaciones de animales. Ese año, Luis Mesones, por ese entonces ministro peruano en Brasil obsequió dos hermosos tigres que llegaron a Lima en barco. Sin embargo, entre los animales del zoológico lo que concitó más la atención fue la presencia de los primeros leones de la exposición: “Nerón” y “Fanny”. También se exhibieron búfalos, camellos, hienas, ardillas, erizos, marmotas, así como un un elefante de la India llamado “Romeo”. Por su importancia agropecuaria fueron presentadas además 56 colmenas con abejas productoras de miel y peces “colorados, dorados, plateados y azules”. Finalizada la Exposición Nacional, una parte de los animales se quedó en las jaulas del zoológico al que se ingresaba por la puerta lateral del parque, frente a la plazuela de la Exposición. Pero con la construcción del Paseo Colón, en 1899, se tuvo que construir una nueva entrada. Transcurrieron menos de diez años desde su inauguración cuando el zoológico fue destruido por el ejército chileno durante la ocupación de Lima, en 1881. En efecto, varias jaulas fueron destruidas y algunos animales fueron robados, o murieron por la falta de cuidados. El 23 de julio de 1881 el elefante “Romeo” fue encontrado sin vida en su jaula. Se culpó de su muerte a los soldados chilenos e incluso se realizó una autopsia al cadáver del paquidermo, en la que se encontró un gran “apostema en el hígado”. El caso nunca fue esclarecido. Entretanto, los leones fueron llevados a Chile para ser colocados en el zoológico de Santiago, como lo ha documentado el historiador chileno Milton Godoy Orellana. De esta manera al finalizar la Guerra del Pacífico, el parque había sido completamente saqueado y destruido por los invasores que redujeron a escombros todo lo que no pudieron robar. Sin embargo, a pesar de la grave crisis ocasionada por la guerra, muchas familias de Lima apoyaron la reconstrucción del zoológico del parque de la Exposición a través de aportes monetarios y donaciones de animales exóticos. En 1885 llegaron las primeras donaciones de vecinos cuyos nombres merecen ser recordados: José F. Aramburú donó una vicuña; Eduardo Sánchez Concha, una llama. El señor de la Puente Arnao, un zorrito; Benito Valdeavellano donó un venado; el comandante Flavio Gioja un mono y un oso hormiguero y José Rossel, otra vicuña. La lista de donantes es larga. Esta vez llegaron de la selva peruana al zoológico un tigrillo, un “gallo de tres patas”, un oso, garzas. El alcalde de Pacarán donó un jaguar, y el doctor Wenceslao Molina obsequió un osito que trajo de Carabaya. También llegaron monos, osos, águilas y otros animales. Luego de la muerte del elefante “Romeo” a manos de los chilenos, el circo “Cantoni” vendió a la ciudad su elefante “Jousky”, en 1891. Esta adquisición fue cuestionada por muchas personas que consideraron que existían gastos más urgentes que la compra de un elefante. Además, aducían, “Jousky” ocasionaba grandes gastos por la gran cantidad de alimento que consumía. Antes de llegar al zoológico de la Exposición el animal estuvo encerrado en un almacén del Callao, secuestrado por el dueño hasta que el municipio pudiera cubrir la deuda generada por su alimentación. Una noche, el elefante escapó de su jaula y el hecho apareció en las noticias de los periódicos del día siguiente. Este suceso anecdótico finalizó cuando la municipalidad llegó a un arreglo económico con el propietario del almacén, quien entregó el elefante al zoológico. Desde su llegada fue el preferido de todos los niños y adultos. “Jousky” había aprendido muchos trucos en el circo “Cantoni” y era la atracción principal del Parque de la Exposición. En noviembre de 1909 llegó el elefante indio “Volky”, traído desde el zoológico de Hamburgo, con su propio entrenador. A veces se le permitía salir de su jaula para ayudar a los guardaparques a cargar bultos con su trompa. Posteriormente hubo otros elefantes. Hay muchas historias que contar sobre ellos, pero no todas tuvieron un final feliz. Por ejemplo, el elefante “Charles” dejó sin vida al japonés Sacoy aplastándolo y arrojándolo fuera de su jaula. Desde entonces permaneció encadenado. Otro elefante, “Panchito”, aplastó a su entrenador causándole la muerte. A pesar de este incidente, “Panchito” era muy popular. Hacía sonar su trompa cuando se lo pedían: “Pancho toca la trompeta”, era una frase muy conocida en la Lima de antaño. Cuando los primeros leones llegaron en 1872 para la Exposición Nacional de ese año, la Municipalidad de Lima se encargó de mantener sus jaulas en buen estado, pero la falta de presupuesto obligó a los felinos a vivir en jaulas inadecuadas. Tras la ocupación de Lima por los chilenos, estos se los llevaron a Santiago - tal como detallamos líneas arriba - y hubo que pasar algún tiempo para que sean reemplazados. En 1905 la leona del parque de la Exposición murió y a las pocas semanas murió el león. La muerte de los animales fue muy sentida, incluso se llegó a publicar necrologías en los periódicos. En El Comercio una noticia decía: “El león que ha fallecido, así como su hermana, muerta a pocos días, habían nacido en Arequipa y fueron adquiridos por la municipalidad, hace dieciocho años”. En noviembre de 1909 llegaron a Lima cuatro cachorros de león. También llegaron un cachorro de puma y un jaguar. Los leones de la Exposición fueron personajes notables de la sociedad limeña. Siempre se informaba sobre su salud y las condiciones en que vivían. A través del tiempo vivieron en este pequeño zoológico varias especies de animales. Para daros una idea podemos revisar el inventario del año 1889 donde se menciona: pavos reales, cóndores, loros, paujiles, gansos, cisnes, gallinetas, patos, perdices, búhos, palomas, gavilanes, cernícalos, guacamayos, cardenales y alcatraces. Así también un oso hormiguero, tortugas, asnos, carneros, monos, conejos y caballos. Las jaulas más grandes del zoológico de la Exposición fueron para los elefantes, los cóndores, los camellos, los leones y para el pabellón de aves exóticas. En la pequeña laguna habitaban garzas, patos, cisnes y otras aves acuáticas. Algunos animales fueron protagonistas de las festividades del carnaval de Lima. Fue el caso de los camellos, que participaron en el desfile de 1922. En esa ocasión uno de ellos llevó en su lomo a la famosa bailarina española Tórtola Valencia vestida como princesa hindú. Durante los años de la existencia de este zoológico se recibieron nuevas donaciones de animales. Sin embargo, siempre hubo problemas para alimentarlos y tratarlos debidamente. En 1909 se construyó la nueva fachada del zoológico, inspirada en la puerta de ingreso al zoológico Hagenbeck de Hamburgo, Alemania. Estaba decorada con esculturas de cabezas de elefante, aves y felinos hechos en bronce por la fundición francesa Val d´Osne y daba acceso al restaurant del zoológico, entonces administrado por Angelo Bertolotto. Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XX el zoológico de La Exposición empezó a entrar en crisis. Los animales morían por maltrato y falta de higiene, tal como lo denunciaban los diarios de la época. Es más, en la década de 1920 se construyó la prolongación de la avenida Petit-Thouars, lo que dividió el Parque de la Exposición en dos mitades y ocasionó la llegada de automóviles al lugar. Pero en 1930 la gran crisis económica - que ocasiono la caída de la dictadura de Augusto B. Leguía - afectó también a los animales del zoológico. La municipalidad de Lima, encargada de la alimentación de los animales, tuvo que hacer varios ajustes a su presupuesto. En 1935, cuando la ciudad se disponía a cumplir cuatrocientos años de su fundación española, el alcalde Luis Gallo Porras dispuso el traslado del zoológico a una nueva ubicación, pero esta medida no fue inmediata y por algunos años más hubo animales que continuaron en las jaulas, como los monos y las aves. Finalmente, en 1944 el zoológico fue trasladado al distrito de Barranco -poniendo fin a su presencia en Parque de la Exposición - donde estuvo ubicado hasta finales de la década de los años 60, cuando fue trasladado definitivamente al Parque de las Leyendas, en San Miguel, donde permanece actualmente.
Como sabéis, un miserable lagarto está empeñado en una campaña mentirosa. ¿Su nombre? Martin Vizcarra. En efecto, de un tiempo a esta parte este impresentable sujeto viene visitando distintas localidades del país andino y esparciendo un discurso engañoso. “Vamos a ser candidatos en el 2026″, “vamos a postular”, repite ante quien quiera prestarle oídos, pero la verdad es que está impedido constitucionalmente de hacerlo: sobre él pesan dos inhabilitaciones políticas aprobadas por este y el anterior Congreso que estarán vigentes cuando los próximos comicios se celebren. La primera, aprobada en el 2021 y relacionada con el llamado ‘Vacunagate’, es por diez años. Y la segunda, aprobada en el 2022 y vinculada al Caso Obrainsa, por cinco. Por si eso fuera poco, recientemente la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales ha aprobado también el informe que recomienda inhabilitarlo por diez años a causa del cierre del Parlamento que ordenó en el 2019, y la Comisión Permanente y posteriormente el pleno deberán pronunciarse al respecto en la siguiente legislatura. En efecto, con 16 votos a favor, la Subcomisión de Acusaciones Constitucional del Congreso aprobó el informe final que recomienda inhabilitar 10 años de la función pública al lagarto y 5 años a su secuaz Salvador del Solar debido la denuncia constitucional que pesa contra ellos por la disolución del Parlamento en el 2019, una inhabilitación que también alcanza al exministro Vicente Zeballos. El golpista sabe desde luego de las referidas sanciones y sus alcances, pero actúa como si no existieran. ¿Por qué? No es difícil adivinarlo. Ya que distraer a la población de las acusaciones por corrupción que lo tienen cercado - a eso apuntan también esas imágenes que cuelga en sus redes en las que aparece entregado a actividades frívolas o cotidianas - para poder jugar la consabida carta de la “persecución política” cuando su intento de inscribirse como candidato sea rechazado por las autoridades electorales. Lo cierto es que este delincuente no tiene reparos en timar a sus eventuales simpatizantes haciéndoles creer que su nombre figurará en la boleta de sufragio que recibirán el año entrante al ingresar a la cámara secreta, cuando ello no será posible por ningún motivo. Su vocación mendaz, por lo demás, no es nueva. Hizo gala de ella mientras usurpaba el cargo (tras la caída del conocido lobbysta y Traidor a la Patria Pedro Pablo Kuczynski en medio de un gran escándalo de corrupción) a propósito de sus reuniones con Keiko Fujimori o de las visitas de un innombrable sujeto a Palacio de Gobierno, por mencionar solo dos ejemplos. Y poco más tarde mintió también con relación al modo en el que había conseguido inmunizarse contra el COVID-19 con las dosis adicionales de las vacunas de Sinopharm en el Perú. Una granjería que hizo extensiva a su esposa y a su hermano César, mientras cientos de miles de peruanos de a pie morían por la incuria de su administración. Como recordareis, durante su ilegal mandato, Vizcarra promovió una reforma política con el asesoramiento del caviar Fernando Tuesta Soldevilla y de una “Comisión de Alto Nivel”. Este grupo entregó un denso informe que, en los hechos, se convirtió en un instrumento técnico-legal para formar y fortalecer los llamados "vientres de alquiler" como aparentes organizaciones políticas. Tuesta Soldevilla, junto con Martín Tanaka, siempre ha presumido de contar con un vasto conocimiento en materia de sistemas políticos y electorales. Sin embargo, hoy el país comprueba cómo, bajo el influjo de estas reformas, se han constituido decenas de remedos de “partidos políticos” que pretenden participar en los comicios generales previstos para 2026. Vizcarra, por su parte, fundó y organizó su propio partido. A pesar de estar inhabilitado para ejercer cargo público, insiste en postular a la presidencia de la República en las próximas elecciones. Desde el Gobierno Regional de Moquegua, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la presidencia de la República, Vizcarra no dudó en cometer sucesivos ilícitos penales por lo cual deberá pagar por sus delitos. Tras años de investigaciones, hoy se le acusa de haber recibido en entregas sucesivas la suma de 2 millones trescientos mil soles. Las declaraciones, pruebas y peritajes lo señalan de manera indubitable; sin embargo, con mayor cinismo, niega los hechos y opta por brindar entrevistas a diversos medios de comunicación integrantes de la prensa basura. Cabe precisar que este lagarto hace tiempo debió ser privado de su libertad, de no haber contado con la complacencia de fiscales y jueces caviares. Desde el poder, se opuso abiertamente al fiscal de la Nación, Pedro Chávarri, siguiendo el libreto dictado por el IDL del judío Gustavo Gorriti. Desde mediados de 2018, el país escuchaba audios que revelaban la existencia de una organización criminal en el entonces Consejo Nacional de la Magistratura y la Corte Superior de Justicia del Callao. A pesar de ello, Vizcarra se presentaba hipócritamente como “el adalid de la lucha contra la corrupción” (?), defendiendo políticamente a los cuestionados fiscales José Domingo Pérez y Rafael Vela Barba. Durante su mandato, Vizcarra defendió además los intereses de la empresa Odebrecht en múltiples ocasiones. Gustavo Gorriti, por su parte, abogaba reiteradamente por “el derecho de la empresa a reorganizarse y volver a contratar con el Estado”. Asimismo, Odebrecht fue eximida del pago de una deuda tributaria, se le permitió vender activos como la Hidroeléctrica de Chaglla, y jamás sus oficinas fueron allanadas. Además, sus directivos, como Jorge Barata, gozaron de impunidad, sin cuentas bancarias embargadas ni medidas cautelares. El 30 de septiembre de 2019, Vizcarra perpetró un golpe de Estado al disolver inconstitucionalmente el Congreso. Con la complacencia de los medios, justificó esta medida bajo la llamada "denegación fáctica" de confianza. Su gobierno fue marcado por la inacción en obras y proyectos. En entrevistas, llegó a afirmar que construiría mil colegios, pero esto nunca se concretó. Durante la pandemia de COVID-19, Vizcarra mostró un manejo cuestionable. Desdeñó la compra de pruebas moleculares y rechazó donaciones de plantas de oxígeno. Mientras miles de peruanos morían, Vizcarra se vacunó subrepticiamente junto con altos funcionarios de su gobierno. El Perú registró, bajo su mandato, el mayor número de muertos por millón de habitantes a nivel mundial. Finalmente, en noviembre del 2020, el Congreso decidió vacarlo con más de cien votos, poniendo fin a su gobierno. Aunque los breves mandatos de Manuel Merino y Francisco Sagasti forman parte de un capítulo que merece análisis aparte, lo que queda claro es que el de Vizcarra fue una etapa sombría y nefasta para la nación peruana. Este lagarto, quien ahora afronta múltiples juicios, debe recordar que todo tiene su final... Su lugar es la cárcel junto a Castillo y Toledo . Y allí va a terminar.