TV EN VIVO

martes, 4 de agosto de 2026

PELÍCANO: Luchando por sobrevivir

Dramática la situación por la que están pasando estas aves marinas propias de las costas del Perú, que están muriendo de hambre al no encontrar alimento debido al calentamiento de las aguas del Océano Pacifico, debido a la Corriente del Niño y que ha originado la migración de los peces a aguas más profundas. En efecto, decenas de pelícanos llegan cada fin de semana al litoral de Chorrillos en busca de alimento, pero la escasez de anchoveta, provocada por el calentamiento del mar, ha dejado a estas aves en una situación crítica. ¿Por qué los pelícanos están muriendo? Ante todo, cabe precisar que el pelícano peruano (Pelecanus thagus) depende principalmente de la anchoveta para alimentarse. Sin embargo, el aumento de la temperatura del mar modifica la distribución de este pez, reduciendo su disponibilidad y obligando a las aves a acercarse a la costa en busca de comida. La falta de alimento ha provocado que numerosos pelícanos sean encontrados debilitados, desnutridos e incluso muertos en distintos puntos del litoral. Durante un recorrido por Chorrillos, un equipo periodístico registró ejemplares sin vida cerca de la zona donde decenas de aves esperaban recibir pescado. Pero no son los únicos que están sufriendo, ya que también lo pingüinos de Humboldt, lobos marinos y otras especies marinas son algunos de los animales más afectados por las actuales condiciones del mar peruano. Todos ellos dependen principalmente de la anchoveta como fuente de alimento; sin embargo, el incremento de la temperatura del océano altera la distribución de estos cardúmenes, reduciendo su disponibilidad y dificultando que estas especies puedan alimentarse. Se trata de un ave marina endémica de la costa del Pacífico de Perú y Chile, reconocible por su gran tamaño, pico largo con bolsa gular y plumaje variable según la temporada. Mide aproximadamente 1,5 metros de largo, y su envergadura alar supera los 2 metros. Su plumaje varía según la estación: en invierno, la cabeza y el cuello son blanquecinos, mientras que en verano se oscurecen, y el resto del cuerpo presenta tonos marrón grisáceo con alas parcialmente blancas. El pico es largo, con base rojiza y bolsa gular azulada que funciona como red para capturar peces. En tanto, sus patas son cortas, grises y con membranas interdigitales que facilitan la natación. Esta especie está estrechamente asociada a la corriente de Humboldt, habitando principalmente zonas costeras rocosas, islotes y penínsulas del Pacífico desde el norte de Perú hasta el centro de Chile. El pelícano peruano es piscívoro, alimentándose principalmente de peces como la anchoveta. Captura a sus presas nadando o lanzándose desde el aire al agua, utilizando su bolsa gular como una especie de red para atrapar varios peces a la vez. El pelícano peruano es un símbolo de la biodiversidad marina de la costa del Pacífico sudamericano y su conservación es crucial tanto para los ecosistemas como para la economía local. Actualmente se encuentra en peligro de extinción, con una reducción de al menos 70% de su población en las últimas décadas, lo cual se agrava con la actual situación que están pasando. Sucede que el fenómeno de El Niño y las anomalías de temperatura en el océano pueden alterar la cadena alimenticia marina. Cuando las aguas se calientan, algunas especies de peces cambian su ubicación buscando condiciones más favorables, lo que afecta a depredadores como los pelícanos, que dependen de ellas para sobrevivir. Aunque estas aves son las más visibles por su tamaño, otras especies como los zarcillos y algunas gaviotas también enfrentan dificultades por la reducción de alimento disponible. La situación en Chorrillos refleja un problema que se viene observando en distintos puntos del litoral peruano: mientras las condiciones del mar continúan cambiando, la fauna marina es la más afectada. Al respecto, un reporte de Reuters advierte que el desplazamiento de estas especies hacia zonas urbanas refleja la disminución de peces disponibles en el mar. En las últimas semanas, se han registrado concentraciones inusuales de pelícanos en Trujillo, Chimbote, Chiclayo y Pisco, donde pescadores, comerciantes y vecinos han tenido que entregarles restos de pescado para evitar que mueran de hambre. Sin embargo, detrás de esta dramática imagen también crece la preocupación por el impacto que las condiciones climáticas podrían tener en la pesca, la agricultura y las agroexportaciones. “El calentamiento de las aguas asociado a El Niño estaría alejando la principal fuente de alimento de estas especies, lo que provoca un debilitamiento progresivo y eleva el riesgo de mortalidad” explico un biólogo marino a Reuters. “Creemos que este El Niño podría ser el peor en 50 años” agregó. Mientras los pelícanos se concentran en mercados y terminales para encontrar alimento, las autoridades y especialistas siguen evaluando el alcance de las alteraciones en el mar peruano. La imagen de estas aves buscando comida entre puestos de pescado expone, en tiempo real, el impacto de un cambio en la distribución de las especies marinas que también amenaza con extenderse a sectores estratégicos de la economía.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una Licencia de Creative Commons.